Titulo Valentina Varas 2

Afiche

Fecha: Domingo 24 de noviembre
Hora: 16:00 horas
Lugar: Parroquia Santa Bernardita, El aguilucho 3369, Providencia.

Programa 

Félix Mendelssohn Bartholdy (1809 - 1847)
Motete Aus tiefer Not schrei’ ich zu dir, Op. 23 (Desde lo más profundo clamo a ti)
Motete Herr, nun lässest du Deiner in Frieden fahren, Op. 69 (Ahora, Señor, según tu promesa, puedes dejar a tu siervo irse en paz)
Himno Hör mein Bitten, Herr neige dich zu mir (Escucha mi súplica, Señor, inclínate hacia mí)
Verleih uns Frieden (Danos la paz)

Intérpretes

Sopranos: América Farías, Claudia Bravo, Mayra Gómez, Christel Knaudt, Elisabeth Ketteler, Soledad Ferrés, Vanessa Rojas
Altos: Astrid Duque, Javiera Villalón, Pabli Molina, Ariel Gonzalez, Mariana Valdivia, Javiera Lara
Tenores: Darío Tapia, Eduardo de la Barra, Freddy Caques, Sebastián Pineda, Gabriel Vidal, Gonzalo Quinchahual
Bajos: Pablo Santa Cruz, Pedro Gutiérrez, Nicolás Lira, Tomás Torres
Órgano: Danilo Rodríguez (cotutor)
Solistas: Vanessa Rojas y Gonzalo Quinchahual

Notas al programa

El ser humano, como ser espiritual, necesita confiar, aferrarse de algo o de alguien. A lo largo de la historia los hombres de fe han confiado en Dios, elevando súplicas y ruegos con la certeza de que Él es El Salvador, que su mano es bondadosa y su misericordia infinita. Así, las cuatro obras presentadas en este concierto están basadas en textos bíblicos, especialmente salmos (traducidos por Martín Lutero y posteriormente adaptados para ser cantados), que expresan la ferviente súplica del hombre a su Dios, en momentos de angustia y desesperación, pues la confianza en Él es mayor que los peligros, la desesperanza y soledad.

Felix Mendelssohn nació en la época en que el Romanticismo estaba firmemente establecido. Sin embargo, el trabajo que realizó en sus cortos años de vida no es precisamente reflejo de estos cánones. Gracias a su profesor Carl Friedrich Zelter conoció la música de Johann Sebastian Bach que influenciaría su propio estilo. En un período en que lo que predominaba era el lenguaje expresivo, recargadas armonías y los sentimientos expresados de una manera extremadamente intensa, el lenguaje conservador y exigente de Bach no era precisamente bienvenido, sin embargo, Mendelssohn se aventura en este mundo. A sus veinte años de edad, edita para la época y estrena la Pasión según San Mateo, con lo que marca un antes y un después en la valoración de la música de Bach y en la importancia de Mendelssohn. 

A pesar de su lenguaje barroco, la expresividad que tiene su música es un claro reflejo de la influencia romántica, ya que mezcla magistralmente ambos lenguajes y da forma - en el caso de este programa- a la expresión de la fe profunda en cada una de las obras. ‘Aus tiefer Not schrei ich zu dir’ (de profundis), basado en el salmo 130 e inspirado en la cantata BWV 38 refleja perfectamente el estilo. Los distintos recursos se manifiestan en cada una de las estrofas y le dan forma al texto: un alma clamando al Señor desde la miseria más profunda. Insiste en la confianza en Dios y que Él es nuestra única salvación, pues su misericordia es infinita. Esta obra logra dar una pincelada de lo que luego se desarrollará.

El “Cántico de Simeón” es la respuesta a la oración confiada en Dios. Las líneas pausadas que se entrelazan entre las voces y avanzan hasta un clímax, plasman el gozo del profeta Simeón después de que se cumpliera la promesa de ver al Salvador, lo que había anhelado durante toda su vida. La resolución de cada una de las frases conduce a una sensación de paz y quietud, donde todo está cumplido.

Los gritos desesperados de la soprano en el himno “hör mein Bitten” seguidos del clamor del coro, reflejan la angustia de la soledad y desesperanza. La obra gira en torno a la frase “escucha mi súplica, Señor, inclínate hacia mí”, la cual se repite de distintas formas y con recursos muy diversos para lograr transmitir la desesperación. Basado en el salmo 55, en cada estrofa del himno aumenta la tensión y la angustia, y no es hasta la última estrofa -prácticamente en los últimos versos- cuando los gritos cesan y llega la paz. El compositor logra transmitir de manera magistral en todos los aspectos de la música la sensación de reposo, como una clara respuesta de Dios ante tal súplica de la mujer.

El concierto concluye con una breve pieza que carga en su música y texto todo lo presentado anteriormente. “Dígnate graciosamente a concedernos la paz, Señor Dios en nuestros tiempos, ya que no hay nadie que pueda combatir por nosotros más que Tú solo, Dios nuestro”;  una última súplica culmina en la plena confianza en Dios, y en la seguridad de que no existe nada más poderoso que Él.

Valentina Varas Franzani