Sergio Candia: “Telemann hizo accesible para el público general la práctica de la música de cámara”

27 de mayo de 2021


Estudio MusicAntigua aborda el 1 de junio Die Kleine Kammermusik, colección de suites de danzas de inicios del siglo XVIII con la cual Georg Philipp Telemann cumplió un rol clave en el paso de la música al ámbito público.

photo_camera Estudio MusicAntigua en pleno, en este concierto que se realizó sin público en el Centro de Extensión Oriente y se estrena el 1 de junio. Foto: Felipe Ramos.

Estudio MusicAntigua UC, el conjunto residente del Instituto Música UC que tiene 28 años de trayectoria en la interpretación históricamente informada, estrena el martes 1 de junio una nueva producción en la 57ª temporada de conciertos de Música UC. La transmisión se realiza a las 19:00 horas en Musica.uc.cl y se difundirá además el domingo 6 en Radio Beethoven, a las 14:00 horas, en el programa Temporada Música UC.

Se titula Die Kleine Kammermusik y justamente se interpretarán las seis partitas que conforman la colección Pequeña Música de Cámara, que publicó en 1716 Georg Philipp Telemann, uno de los compositores más prolíficos de la historia, sino el más.

“Es una música pensada para un ambiente íntimo, de casa, muy acorde por lo tanto con nuestros tiempos, en la que el público podrá escuchar la sonoridad típica de los instrumentos del gran Barroco tardío, sobre todo alemán y con guiños también al estilo francés. Es música muy interesante, muy íntima, pero a la vez elegante y con un grado de complejidad”, adelanta Sergio Candia, flautista, profesor de Música UC y codirector con la violagambista Gina Allende de Estudio MusicAntigua UC.

El conjunto se completa con Juan Fundas, oboe barroco; Gonzalo Beltrán, violín barroco; Florencia Bardavid, viola da gamba; Camilo Brandi, clavecín, y Eduardo Figueroa, archilaúd.

“Telemann es una figura muy relevante en la historia de la música occidental, sobre todo en la historia de la música europea. Está, como dicen los italianos, a caballo entre el Barroco y el Clasicismo. Si bien nació todavía en el siglo XVII, en 1681, y murió en 1767, la mayor parte de su producción musical fue durante el siglo XVIII; es contemporáneo de Bach y de Haendel, y él tuvo relaciones de amistad con ambos, e incluso de compadrazgo; fue padrino de uno de los hijos de Bach”, destaca el profesor Candia.

Juan Fundas, Camilo Brandi y Gina Allende: oboe barroco, clavecín y viola da gamba en una de las partitas de Telemann. Foto: Felipe Ramos,

Sergio Candia aclara, además, que Telemann fue un músico “muy importante en su época, sobre todo en Alemania, pero también en Francia, reconocido por el mundo musical francés como un francés más, cosa que era mucho decir en la época, y con una productividad enorme en todos los géneros musicales. Sobre todo, en los géneros instrumentales, pero también en las cantatas y la ópera también, un poco menos en el género teatral. Escribió muchas suites orquestales y también de cámara. Así que ha sido un referente en la historia de la música, pero también fue un referente muy importante para los músicos profesionales y aficionados del Barroco y del temprano Clasicismo”.

¿Cómo llegó a ser reconocido como un músico francés más en la propia Francia?

“Fue en el apogeo de la producción de Telemann. De hecho, después se podría decir que se retiró a escribir tratados y a vender su música. Él era lo que hoy día se llamaría una pyme, un pequeño empresario; hacía imprimir su música y la vendía. También tenía un periódico musical y fundó el Collegium Musicum de Leipzig, o sea era realmente un empresario dentro del mercado musical que se estaba recién abriendo. Se estaba dejando el mecenazgo y estaba abriéndose a la música pública y a la posibilidad de comprar música. Telemann fue un innovador en eso, y también ocupó los puestos más importantes de dirección musical en Alemania. En la década de 1730, edita los famosos Cuartetos París, que es música en estilo francés. Incluso hay cuadros de la época en donde se lo representa tocando junto a los músicos más afamados de Francia. Telemann es una de las personas que más aportó en el ámbito de la música de cámara y creó un poco esta idea de las obras instrumentales de cámara como un diálogo entre amigos, que después se iba a desarrollar con el cuarteto de cuerdas en el Clasicismo, con los cuartetos de Haydn, de Boccherini y de Mozart, incluso los de Beethoven. Esta idea de una música ya no pensada inicialmente para el teatro, sino más bien para un ambiente más íntimo de cámara”.

¿Entonces, Telemann tiene un rol crucial en el paso de la música desde un ámbito privado a uno público? ¿Al editar y vender sus obras, genera una industria que potencia la música pública?

“Claro. Él no fue el primero, hubo intentos antes, también en Inglaterra, pero él fue el primero que empezó a vender música de cámara públicamente; cualquiera podía comprar esa música y hacerla en su casa según la medida de sus posibilidades técnicas. Era una música que estaba muy bien hecha, de muy buena factura, para nada fácil de tocar, pero sí accesible a un músico aficionado o también a una combinación de músicos aficionados con profesionales. Ahí empezó a ser muy común que familias adineradas que podían comprar música o contratar a algún músico profesional que los acompañara tocaran esta música de cámara en conjunto con músicos profesionales”.

¿Era una práctica común?

“Sí, era común ver en algunos principados en Alemania, y también en la corte de Federico el Grande, quien era músico aficionado y contrataba a grandes músicos como Johann Joachim Quantz y a algunos de los hijos de Bach para que tocaran con él. Entonces en Telemann hay un concepto de difusión, de hacer público este género que nace en el ámbito de lo privado, y de hecho tiene mucha relación con lo que vamos a tocar nosotros en el concierto, que es esta Pequeña Música de Cámara, Die Kleine Kammermusik. Telemann la compuso y la publicó justamente pensando en eso: una música de pocos músicos, pero que conversan mucho en un ambiente íntimo. Mediante la publicación y la venta de estas partituras, hizo accesible para el público general este tipo de práctica musical. Estamos hablando, más o menos de la época en que asumió en Francia Luis XV”.

"Esta colección es realmente es un compendio de los géneros musicales que estaban en boga hacia la segunda década del 1700"-  Sergio Candia

Entiendo que el propio Telemann indicó que con su Pequeña Música de Cámara había intentado “satisfacer el gusto de todos”. Es interesante que se enfocara en el gusto masivo en esta colección que publicó a los 35 años.

“Es interesante porque en la dedicatoria él dice claramente que esto está pensado para ser tocado principalmente por el oboe, pero también por la flauta travesera y el violín, y esos tres instrumentos eran los más populares, entendiendo la popularidad en el ámbito público de la burguesía, ya no sólo en el ámbito aristocrático, asociado a la monarquía. Esos tres instrumentos eran el equivalente instrumental a la prima donna del canto en la ópera. Entonces Telemann dice que esas seis partitas o suites de danzas están dedicadas a estos tres instrumentos pero que también pueden ser ejecutadas en algún teclado de la época, o sea, un órgano o un clavecín. De hecho, hay versiones y son hermosas, porque al escucharlas en un solo instrumento adquieren una cara distinta siendo la misma música. Y eso es lo interesante, él pensó también en que esta música fuera polivalente y tuviera distintos resultados sonoros según el instrumento con el que fuera ejecutada y según quiénes fueran los ejecutantes, el grado de pericia que tuvieran. Tienes que tener mucho oficio para hacer música que pueda llegar a muchos públicos distintos y a muchos ejecutantes distintos. Y creo que Telemann lo logró plenamente. De hecho, en su época fue re-publicado y re-impreso varias veces de manera oficial y extraoficial, es decir, fue pirateado también. Además, él indica que es justamente para dar con el gusto, y hay un guiño a distintos estilos. Hay piezas que están en estilo italiano, otras en estilo francés de suite, otras en el estilo italiano de sonata de Corelli, otras como arias de cantatas. Entonces hay una serie de géneros musicales que eran los más en boga en esa época, que están ahí, un poquito ocultos, como diciendo ‘Adivina a qué género pertenece esta esta aria’, porque él llama aria a todo, pero son géneros: son minuetos, son paspié, son hornpipes, son bourrée, es decir las principales danzas de la época. Entonces esta colección es realmente es un compendio de los géneros musicales que estaban en boga hacia la segunda década del 1700”.

¿Cómo se relacionan las distintas danzas en cada partita?

“Cada partita es un conjunto de danzas contrastantes, sobre todo en carácter, en metro y muchas veces en instrumentación también. Y esa es otra de las cosas que uno tiene como dato importante para hacer una interpretación de estas partitas, porque Telemann las dedica pensando a lo mejor en una persona o dos que las van a tocar en su casa; por ejemplo, un oboísta o un violinista con un clavecín, y por lo tanto son todas a dos voces, pero esto se puede instrumentar al estilo francés, y entonces puede hacerse incluso una versión orquestal de las mismas partitas, con duplicaciones de cada voz por distintos instrumentos. La manera francesa era ésa: los instrumentos de distintas familias tocan las partes en duplicación o en contraste, alternándose, como conversando entre sí. Y esa manera de interpretar es la que nosotros vamos a hacer de esas seis suites en el concierto. Vamos a mezclar instrumentos y algunas se las vamos a dedicar a un instrumento, a un conjunto de instrumentos y en otras vamos a participar todos los instrumentos. Entonces vamos también a ejercitar el estilo de ejecución que tenían estas partitas, cuando se contaba con los recursos instrumentales para hacerlo así”.

Camilo Brandi, en clavecín, y Eduardo Figueroa, en archilaúd, en el Centro de Extensión Oriente. Foto: Carlos Arriagada.

Originalmente, Telemann escribió la Pequeña Música de Cámara para flauta, oboe o violín y bajo continuo, solista, y bajo continuo, y es parte de su trabajo de interpretación musical la instrumentación propia que harán para darles distintas texturas, ¿no?

Sí, originalmente son para cualquiera de esos tres instrumentos, con un acompañamiento de bajo continuo, que puede ser fundamentalmente de clavecín, pero que lo pueden hacer también otros instrumentos armónicos, el laúd, la teorba, la guitarra, el arpa, el órgano. Eso es lo que nosotros vamos a hacer, atendiendo justamente a esa variedad de estilos que se ve ahí, que Telemann la deja implícita, como para que el que sabe de estilo y de música sepa reconocer”.

Gina Allende y Florencia Bardavid, en la Partita N° 4 de la Pequeña Música de Cámara de Telemann. Foto: Carlos Arriagada.

¿Nos puede comentar la variedad de combinaciones instrumentales que harán en este concierto? Entiendo que en una de las partitas tocarán los siete, juntos, ¿no?

“Claro. Distribuimos las seis partitas, cada una estará hecha por una combinación distinta de instrumentos, de acuerdo a qué estilo corresponden. La N° 4, por ejemplo, va a ser hecha sólo por dos violas da gamba, una viola en el bajo continuo y la otra en la parte del solo porque se parece mucho a las suites que escribió Couperin, y hay una que escribió Couperin para dos violas da gamba. Claramente ahí hay un homenaje de Telemann al estilo francés y a los músicos franceses de su época. Hay otras que están con violín, otras con oboe, otras con flauta dulce y clavecín y laúd, y en la última, la N° 6, participamos todos los miembros del conjunto, los siete músicos con sus respectivos instrumentos”.

 

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