Titulo David Carrasco

AFICHE

Fecha:  martes 21 de enero de 2020
Hora: 19:30 horas
Lugar: Auditorio IMUC, Campus Oriente UC (Av. Jaime Guzmán 3300, Providencia)

El violonchelo en tres periodos
Programa de título

Primera parte
Joseph Haydn (1732-1809)
Concierto no. 2 en re mayor Hob. VIIb/2
Allegro Moderato
Adagio
Rondo – Allegro

Segunda parte
Johannes Brahms (1833-1897)
Sonata para piano y violonchelo no.2 en Fa mayor Op. 99
Allegro Vivace
Adagio Affetuoso
Allegro Passionato
Allegro molto

Giovanni Sollima (1962)
Lamentatio para violonchelo solo

Intérpretes
David Carrasco Figueroa, violonchelo
Patricio Valenzuela, piano (cotutor)

Notas al programa
Compuesto cercano a 1783, el concierto de Haydn en re mayor es una de las obras célebres del compositor. Haydn es unos de los compositores clásicos más importantes del periodo clásico junto a Mozart y Beethoven, ya que es considerado el padre del cuarteto de cuerdas gracias a los más de 100 cuartetos que compuso en vida. Justamente, en este concierto, la orquestación es secciones de cuerdas, dos oboes, fagot (opcional) y dos cornos. 

El concierto no. 2 para violonchelo y orquesta de Haydn tiene tres movimientos: el primero (Allegro Moderato) es de carácter alegre y brillante, presenta el tema principal en los primeros violines para dar pie a la intervención del solista, un segundo tema cantábile y tranquilo es un preparativo para un desarrollo en si menor y, finalmente, se llega a la cadenza en donde el intérprete es libre de demostrar todas las posibilidades e improvisar; el segundo movimiento de espíritu calmo y meditativo, siempre conserva motivos del primer movimiento pero en un carácter contemplativo; el tercer movimiento es un rondó típico del periodo del Clasicismo, se encuentra en cifra métrica de 6/8 con un desarrollo en re menor y una sección pastoral a continuación en la tonalidad de fa mayor. Esta composición es de alta exigencia, propio de los conciertos de salón de la corte de los príncipes de Esterházi, en la que el primer violonchelo de esta corte asumió el desafío de estrenar dicha obra. Tiene también rasgos de diálogo e interacción junto a la orquesta que la hacen una obra interesante.

La sonata no. 2 en fa mayor para piano y violonchelo de Brahms es una de las obras icónicas del periodo romántico tardío de Brahms, su periodo de composición está a la par con las cuatro sinfonías de Johannes Brahms. Este trabajo se divide en cuatro movimientos La obra es una composición madura y sentimental en la que se puede apreciar una búsqueda constante de contrastes, matices y momentos especiales. La estética del romanticismo de la época nos aporta una visión propia de la filosofía del siglo XIX, la que incursiona directamente con la exploración del ser humano y con cómo se desatan sentimientos y las virtudes. El primer movimiento se presenta con un carácter majestuoso y lleno de vida junto a una textura del piano tremolando, lo que da paso al segundo tema vigoroso y un desarrollo más bien tenso pero lleno de emoción. El segundo movimiento comienza con pizzicatos del violonchelo que apoyan y acompañan la tierna melodía que sostiene el piano, con una sección central agitada e intranquila. El tercer movimiento es un scherzo con mucha energía y un motivo que se desarrolla en forma de imitación entre ambos instrumentos, tiene una sección cantábile propia de la forma musical trío para luego ir de a capo al fine. El cuarto movimiento es el retorno a la atmósfera de la tonalidad principal de la sonata, en el que se desarrolla en la sección central en un motivo melancólico y sufrido para finalmente reexponer el primer motivo en una especie de coda.  El rol de ambos instrumentos es protagónico en cada momento y están profundamente compenetrados.

Giovanni Sollima es un ferviente compositor de obras para violonchelo que ha tenido su auge desde los 90 hasta nuestros días. Tiene diversas composiciones principalmente para violonchelo solo, dúos y obras para violonchelo y orquesta. Sus composiciones destacan por innovar en el desarrollo musical, tal es el caso de la obra Lamentatio, compuesta el año 1998. Esta se inicia con el intérprete cantando mientras realiza un colchón armónico a doble cuerda. Combina también las influencias contemporáneas junto a estilos como el rock y funk. Esta pieza es muy famosa: muchos violonchelistas han abordado la obra y dado a conocer su propia versión, ya que no existen márgenes definidos puesto que es de carácter libre y de improvisación. Tiene secciones en las que explora colores, timbres, hasta momentos percusivos que le dan la libertad al intérprete de dar una lectura original y personal.

David Carrasco Figueroa