bach santiago 2020 Este es el elenco del concierto del ciclo Bach Santiago que se transmite el domingo 29 de noviembre. están justamente en un acceso del Templo Mayor del Campus Oriente. Foto: Carlos Arriagada.

Desde el domingo 29 de noviembre se transmitirán cinco nuevos conciertos del monumental proyecto iniciado por el recordado maestro Víctor Alarcón. La dirección es de Felipe Ramos Taky, se realizan en el Templo Mayor del Campus Oriente UC y un elenco de solistas, conjunto instrumental y coro abordarán 16 cantatas de Johann Sebastian Bach.

Cinco nuevas entregas del ciclo completo de las cantatas de Johann Sebastian Bach ofrecerá desde el domingo 29 de noviembre el Instituto de Música UC. Con la dirección de Felipe Ramos Taky, los conciertos se realizarán en el Templo Mayor del Campus Oriente UC, sin público presencial, y serán transmitidos en streaming a las 19 horas de los días domingo, cada dos semanas, en Música.uc.cl, YouTube y redes sociales.

Así se le da continuidad al monumental proyecto iniciado en julio de 2018 por el recordado maestro coral Víctor Alarcón, quien falleció tempranamente, apenas dos meses después, en un accidente automovilístico

“Bach Santiago es un sueño que Víctor Alarcón tuvo durante mucho tiempo. En el momento en que él fallece de manera inesperada, hay un compromiso desde la Universidad Católica, a través de su rector Ignacio Sánchez, y por supuesto del Instituto de Música UC, de asumir este desafío de llevar a término el proyecto y que Santiago sea la primera ciudad de Latinoamérica donde se realice la integral de las cantatas de Bach”, comenta Karina Fischer, directora del Instituto de Música UC.

Retomar este ciclo era una prioridad para cuando las condiciones sanitarias permitiesen la realización de nuevos conciertos, cumpliendo con todos los protocolos de bioseguridad. “Finalmente llegó ese momento. Representa una gran alegría y emoción el reencontrarnos en el Templo Mayor del Campus Oriente para ensayar y para hacer los registros de estos cinco programas de Bach Santiago”, revela la flautista. Destaca, además, la participación de Guido Minoletti, quien acaba de ser galardonado con el Premio a la Música Nacional Presidente de la República. “Él ha trabajado en este proyecto desde el inicio, hemos mantenido los equipos en los que Víctor Alarcón confió para pensar Bach Santiago”, apunta Karina Fischer.

También Felipe Ramos Taky, profesor del IMUC, estuvo en el núcleo central del inicio de Bach Santiago, y asumió la dirección general del proyecto. “Continuar este ciclo es una manera de honrar la memoria y el legado de Víctor Alarcón. Además, ¡es un proyecto tan enorme, que es un honor concretarlo! Tomó mucha fuerza desde el primer momento, y también muchos seguidores, incluso se generó un público distinto, que repletaba cada iglesia donde hacíamos las cantatas los domingos en la tarde”, comenta Ramos Taky.

Organología y tiempo litúrgico

Como parte de su rol como Thomaskantor en Leipzig, Johann Sebastian Bach (1685-1750) debía escribir una cantata cada semana, para el servicio litúrgico del domingo y, en paralelo, formar a los jóvenes músicos que la iban estrenando en la Iglesia Luterana de Santo Tomás, donde él tocaba el órgano. Compuso, en efecto, más de 300, pero sólo 209 se han conservado hasta hoy. Este corpus contiene más de 600 arias, recitativos y dúos. El carácter de cada cantata depende de la conmemoración litúrgica a la que se dedica, y todas son dramáticamente muy ricas.

Los cinco nuevos conciertos del ciclo Bach Santiago se transmitirán desde este domingo, semana por medio, y hasta el 24 de enero. En ellos, cuenta el director, abordarán un total de 16 cantatas del célebre compositor barroco, organizadas según dos criterios; su organología y el tiempo litúrgico para el cual fueron escritas. Participan como solistas las sopranos Claudia Pereira y Pilar Garrido, las contraltos Evelyn Ramírez y María José Uribarri, los tenores Rodrigo del Pozo y Gonzalo Quinchahual, y los barítonos Patricio Sabaté y Pablo Castillo, además de un conjunto instrumental y octeto vocal.

En el primer programa, del 29 de noviembre, se destaca la Cantata BWV 161 Ven, dulce hora de la muerte. “Habla del regocijo que se siente por el dogma de la muerte como redención, y tiene unos números muy distintivos por la voz de la contralto, que además son muy hermosos”, comenta Felipe Ramos.

La Cantata BWV 2 Oh Dios, mira desde el cielo, en tanto, será una de las obras interpretadas en el segundo concierto, el 13 de diciembre. El director explica que es de alta dificultad y que se construye “sobre la base de una sola melodía, que era muy conocida en la época, de los corales luteranos. Es una composición eminentemente coral en la que los instrumentos van doblando las voces del coro”.

El 27 de diciembre se destacará la Cantata BWV 35 Espíritu y Alma se desconciertan, debido a una característica distintiva: el órgano obbligato. “Eso quiere decir que el órgano no sólo ejerce como instrumento en el bajo continuo, sino que tiene una parte propia, y que en la época probablemente era interpretada por el mismo Bach en el órgano”, explica Felipe Ramos Taky.

En estos cinco conciertos se interpretarán, entre otras, la Cantatas BWV 173 Enaltecida carne y sangre, BWV 33 Sólo en Ti, Señor Jesucristo, BWV 108 Conviene que yo me vaya, BWV 104 Tú, Pastor de Israel, escucha, y BWV 28 ¡Alabado sea Dios! Ahora el año llega a su fin.

26-11-2020 Información periodística: Romina de la Sotta | Extensión IMUC.

luis alberto latorre

El pianista Luis Alberto Latorre adelanta las claves del concierto monográfico que ofrecerá el Ensamble Contemporáneo UC el martes 24 de noviembre en el cierre del XVII Encuentro de Música Sacra.

En la última fecha del XVII Encuentro de Música Sacra, el Instituto de Música UC presenta al Ensamble Contemporáneo el martes 24 de noviembre. El conjunto residente del IMUC, que dirige Aliocha Solovera, ofrecerá un concierto monográfico de Olivier Messiaen (1908-1992).

La presentación se realiza en el Campus Oriente UC, sin público, y será transmitida a las 19:00 horas a través de horas, en Musica.uc.cl, YouTube y redes sociales.

Luis Alberto Latorre, profesor del Instituto de Música UC, solista de piano de la Orquesta Sinfónica de Chile y Premio Presidente de la República 2016, es miembro del Ensamble Contemporáneo. Él aclara por qué Olivier Messiaen ocupa un lugar importantísimo en el repertorio universal. “Es un puente entre el Impresionismo, con Claude Debussy y Maurice Ravel y todo lo que va a ser la música moderna; como era un gran maestro, su legado lo traspasa a sus numerosos alumnos, entre ellos Karlheinz Stockhausen. Messiaen abre una puerta a una modernidad definitiva a partir de que Debussy había insinuado”, dice.

Es la primera vez, en sus 21 años de trayectoria, que el Ensamble Contemporáneo participa en el Encuentro de Música Sacra. “Uno tiende a asociar la música sacra a las Pasiones de Bach, a la música barroca y algunas misas modernas, pero Olivier Messiaen es una figura clave en la religiosidad. Es un compositor católico, apostólico y romano, como pocas personas lo son. Desde niño, toda su vida, su música y su pensamiento están absolutamente dedicados a la Iglesia Católica, al Dios cristiano, a la Virgen y a todas las creencias del mundo católico. Entonces, si hay un compositor profundamente religioso y católico, es Olivier Messiaen”, destaca Latorre.

El compositor francés fue además reconocido como ornitólogo, por sus extensas investigaciones de los cantos de los pájaros, y esa fascinación da cuenta, según explica el profesor del IMUC, también de su fe. “Él hablaba de la naturaleza divina de los pájaros; decía que nos enseñan sobre la espiritualidad y el canto de Dios”, apunta.

“Olivier Messiaen trata de reflejar la eternidad en la música”

En el concierto del Ensamble Contemporáneo que se transmitirá el 24 de noviembre, se interpretarán varias piezas de obras claves de Messiaen: del Cuarteto para el fin de los tiempos (1941), de Visiones del Amén (1943) y de Veinte miradas sobre el Niño Jesús (1944).

El Cuarteto para el fin de los tiempos, según explica Latorre, es una composición clave de Messiaen y marca además un hito en la historia de la música.

El compositor era camillero en la Segunda Guerra Mundial, cuando en mayo de 1940 es tomado prisionero y recluido en Görlitz. En ese campo de prisioneros compuso y estrenó, en enero de 1941, esta obra para piano, violín, violonchelo y clarinete.

Se interpretarán dos piezas; el clarinetista Dante Burotto abordará la N° 3, Abismo de los pájaros, y luego se le sumarán Davor Mirič, en violín, y Alejandro Tagle, en violonchelo, para interpretar la pieza N° 4, Interludio.

“Es la primera obra importante donde se fundamenta la técnica del lenguaje de Messiaen, todo lo que se refiere a los modos de transposición limitada, y a los ritmos no retrogradables, que son los dos aspectos básicos en Messiaen como para señalar una cierta estaticidad, una eternidad, un concepto de infinito. Siempre la música de Messiaen tiende hacia esa eternidad, hacia ese estado metafísico sobre humano”, detalla el pianista.

Al trabajar de esa manera los modos y los ritmos, explica Latorre, éstos “no tienen mucha posibilidad de variación, y eso te permite estar constantemente dentro de una unidad, dándote vueltas dentro de una especie de órbita tautológica, que siempre se reproduce a sí misma. Esto rompe con la idea de temporalidad socrática, con la idea de la obra que tiene un punto climático, un desarrollo y un gran punto catártico al final. Eso es todo lo contrario, es el estado de la contemplación, de la concentración, del ensimismamiento, del infinito, de la oración. Ese espíritu contemplativo, es lo que Messiaen trata de hacer en la música: reflejar la eternidad, y la eternidad más importante, por supuesto, es la del universo, la del cosmos y la de Dios padre”.

Latorre interpretará dos piezas de Veinte miradas sobre el Niño Jesús: la N°1, Mirada del Padre, y la N°4, Mirada de la Virgen. “La primera alude al Dios padre y es una pieza muy contemplativa, muy lenta, donde se aprecia la visión del gran hacedor. La N°4 es una especie de canción de cuna de la Virgen, que arrulla a su hijo, Cristo, y también por ahí se escuchan los pájaros. Siempre están los pájaros metidos en alguna parte”, describe.

En el cierre se le sumará la pianista invitada Tamara Buttinghausen, quien conforma con Latorre el Dúo Tala. “Vamos a terminar el recital con una de las Visiones del Amén, la N° 1, que es el Amén de la Creación. Es una pieza increíble porque comienza muy suave, con una música casi como un ruido subterráneo, y termina con un gran crescendo, también infinito, y termina con un gran fortísimo, como el amén de la creación; la creación de todo el universo, los planetas, los animales, la vida, todo. Me recuerda un poco La Creación de Haydn cuando irrumpe el Do Mayor y se hizo la luz”, concluye Luis Alberto Latorre.

17-11-2020 Información periodística: Romina de la Sotta Donoso | Extensión IMUC.

david nunez julio martinich David Núñez, virtuoso violinista y profesor del Instituto de Música UC. Foto: Julio Martinich.

El 16 de noviembre el violinista abordará al influyente compositor italiano en la moderna sala Arsonic, de la ciudad de Mons. El concierto será sin público, debido a la emergencia sanitaria, y se difundirá posteriormente. El profesor del Instituto de Música UC está iniciando un año sabático y ya comenzó a trabajar en un estudio sobre pedagogía musical.

David Núñez Áñez (Caracas, 1970) enseña violín en el Instituto de Música UC desde 2007. Tras iniciar su formación en el “sistema venezolano”, a los 18 años continuó sus estudios en Bruselas y residió allí hasta 2006.

El mes pasado, este reconocido violinista y compositor inició un año sabático justamente en Bélgica. “Estoy haciendo un trabajo de investigación personal con un objetivo bien preciso y que podrá aplicarse en la docencia; no es solamente un paper, tiene un lado práctico”, comenta desde la ciudad de Tournai. Su estudio, Perspectivas interdisciplinarias de la pedagogía musical, se vincula estrechamente con la práctica musical y entrevistará a músicos que viven en Bélgica, Italia y Suiza.

“Como todo en la vida, la música siempre está cambiando. No es la misma forma de hacer música hoy que hace 10 o 20 años. La gente que estudia en el conservatorio donde yo estudié acá ahora estudia de manera un poco distinta, y precisamente ese desarrollo es lo que me parece que debemos estudiar”, explica David Núñez

“También debemos hacernos algunas preguntas que es imposible no hacerse: ¿cómo se produce ese desarrollo en Latinoamérica? ¿cómo podríamos adaptar nuestra docencia a las circunstancias de nuestros países, en un mundo globalizado donde los alumnos tienen acceso a internet y a una enorme cantidad de información? Porque ya no se trata de entregar información, cosa que hoy se puede hacer con un dedo y un teclado. Hay muchas cosas que han cambiado y el objetivo es hacer todas esas reflexiones”, agrega el profesor del IMUC.

“Giacinto Scelsi es el punto de partida del trabajo de muchos compositores posteriores a él”

El lunes 16 de noviembre, David Núñez ofrecerá la integral de la obra para violín solo de Giacinto Scelsi (1905-1988), en una moderna sala que es parte del complejo de artes escénicas Mars, en la ciudad belga de Mons. Este concierto se realizará en la sala Arsonic y, debido a la nueva emergencia sanitaria que enfrenta ese país europeo, será sin público presencial.

“No se va a transmitir en vivo en ese momento, sino que va a quedar grabado en audio y en video, y después vamos a hacer una posproducción con ese material, para difundirlo”, cuenta el violinista. Comenta, además: “Desde que llegué a Bélgica, ha habido tres ciclos de medidas cada vez más fuertes, porque la situación acá se ha disparado, y los conciertos presenciales se han cancelado hasta mediados de diciembre. Pero se esperan nuevas medidas, según qué ocurra con la pandemia”. 

La sala Arsonic fue inaugurada hace cinco años y se construyó en una remodelada estación de bomberos, con la participación del renombrado ingeniero acústico Eckhard Kahle. Su conjunto residente es el Ensemble Musiques Nouvelles, agrupación con la cual David Núñez colaboró constantemente cuando vivía en Bélgica, grabando incluso discos juntos. El violinista aclara que una de las facetas más importantes del conjunto es su trabajo con Giacinto Scelsi. “En ese sentido, mi propuesta es muy coherente con la orientación estética del ensamble”, apunta. 

Respecto de Scelsi, David Núñez destaca que “es un compositor esencial de lo que llamamos música contemporánea, es decir, posterior a la Segunda Guerra Mundial. Tuvo una trayectoria bastante distinta a los compositores más importantes de su época; Giacinto Scelsi fue más bien un solitario, que desarrolló un trabajo extremadamente personal, que ya era personal desde su comienzo y que cada vez se puso más personal y más singular”.

Fue uno de los primeros italianos interesados en el dodecafonismo y en el particular trabajo de Alexander Scriabin, pero pronto empezó a concentrarse en la improvisación y las cintas magnéticas, y llegando incluso a destruir toda su obra previa. Su experimentación con una sola nota, La Bemol, que inició en un período que estuvo internado en un hospital psiquiátrico, abriría nuevos y amplios caminos para la música del siglo XX, con un hito en el estreno en París, en 1961, de Quattro pezzi su una nota sola.

“En los años 50 y 60, no era un compositor muy conocido ni muy apreciado porque tenía una estética que no tenía nada que ver con las corrientes de la época. Sin embargo, Scelsi es el punto de partida del trabajo de muchos compositores posteriores a él. En particular, los espectralistas franceses”, apunta Núñez.

Su programa para Arsonic incluye los Divertimentos N° 1, N° 2, N° 3, N° 4 y N° 5, que el italiano compuso entre 1951 y 1956, Xnoibys (1964) y L'âme ailée - L'âme ouverte (1973).

“Me gusta mucho que estoy trabajando toda la obra de Scelsi para violín, que es bastante importante. Desde el primer Divertimento hasta el Alma alada y el Alma abierta, que son sus últimas obras para violín, de poco antes de su muerte. Entonces tenemos obras desde prácticamente que comenzó a componer hasta sus últimos trabajos, y se ve la evolución, cómo se va desarrollando esta estética; desde una música en relación a la modernidad de Scriabin, Prokofiev y Stravinsky, más bien asequible, hasta una música que va partiendo hacia un lugar totalmente desconocido, completamente nuevo. Scelsi abre un camino muy particular y crea un universo personal”, asegura el profesor IMUC.

Asimismo, destaca que el vínculo con lo sagrado que tuvo Scelsi también recorre el programa. “Aunque durante muchos siglos la música siempre había estado relacionada a lo sagrado, en todas las culturas, después de la Segunda Guerra Mundial la música contemporánea tiende a centrarse en una idea cartesiana donde lo sagrado no aparece mucho”, aclara David Núñez. “En Scelsi, en cambio, lo sagrado está muy presente desde un comienzo, incluso una de sus primeras obras, que es la Cantata del Verbo, se relaciona con lo sagrado cristiano. Pero no es solamente una religiosidad cristiana, sino igualmente una religiosidad panteísta en la cual estaban presentes todos los cultos y la idea misma de lo sagrado; aparece lo budista y la India durante toda su obra”, agrega.

En este compositor italiano, asegura Núñez, lo sagrado “tiene una relación muy directa en cómo Scelsi entiende el sonido; como una manifestación de lo que somos como psiquis, como persona, desde todo punto de vista”.

arsonic La moderna sala de conciertos Arsonic, en la ciudad belga de Mons, es un epicentro de la música contemporánea y su acústica ha sido muy alabada. Foto: Surmars.be.

“Estamos todos adaptándonos en el planeta a una nueva forma de hacer música”

La intensa actividad solista de David Núñez suma constantes incluye actuaciones como invitado en diversas ciudades y con distintas agrupaciones. Así, hace dos años justamente interpretó Anahit, de Scelsi, con la Orquesta Sinfónica de Argentina en el Centro Kirchner, y en julio pasado ofreció en la temporada del IMUC un recital con 400 años de Caprichos, desde su casa y que fue transmitido en streaming, antes de tomarse el año sabático

A ello suma una fecunda actividad con sus dos conjuntos: el Cuarteto Untref de Argentina, con el cual actuaron en la Bienal de Venecia 2018, y el Cuarteto Surkos, en Chile. Con ambos ha desarrollado una producción discográfica muy destacada. Pero ahora esa actividad está paralizada, debido a la emergencia sanitaria, al igual que los conciertos que ya había comprometido en Europa.

“Pero bueno, estamos todos adaptándonos en el planeta quizás a una nueva forma de hacer música también; en utilizar más la tecnología e internet; espero que se produzca una retroalimentación entre lo que aparece en las redes sociales, en lo que se puede ver por internet y en lo que se puede ver en persona”, comenta. “Si se acabara la pandemia mañana, no va a suceder que nadie vea conciertos por internet; eso va a continuar y se va a ir desarrollando. Creo que se impone que los músicos hagamos una reflexión en torno a las consecuencias que tendrán estos cambios que la pandemia ha acelerado”, cierra David Núñez.

12-11-2020 Romina de la Sotta Donoso | Extensión IMUC

 

sergio candia camilo brandi “Los músicos debemos dejar que sean los auditores quienes den cuenta de los aspectos propiamente musicales y emocionales de su experiencia de escucha, sin determinarlos tanto en esta vivencia que siempre es muy personal e íntima”, declara Sergio Candia, flautista. En la foto, junto al clavecinista Camilo Brandi.

En el XVII Encuentro de Música Sacra del Instituto de Música UC, el martes 17 de noviembre el conjunto que dirige Sergio Candia se centra en un repertorio instrumental que refleja fielmente cómo en los siglos XVII y XVII la creación artística era concebida como una forma sofisticada de artesanía, lejos aún de la noción moderna de autoría.

Un nuevo concierto desde el Templo Mayor del Campus Oriente UC presenta el XVII Encuentro de Música Sacra. Se realizará respetando todas las medidas de bioseguridad, sin público presencial y será transmitido a las 19:00 horas del 17 de noviembre en Musica.uc.cl, YouTube y redes sociales.

Estudio MusicAntigua UC, conjunto residente del Instituto de Música UC, abordará una selección de obras representativas del repertorio religioso instrumental que se interpretaba en las iglesias en el Barroco Italiano. El programa se titula Conciertos Eclesiásticos, e incluye justamente dos piezas de la colección Cento Concerti Ecclesiastici que Lodovico Grossi da Viadana publicó en 1602. Además de estrenar en la música sacra el uso del bajo continuo para acompañar la voz, el compositor y fraile franciscano es una figura clave en el paso del Renacimiento al Barroco.

Estudio MusicAntigua interpretará dos piezas de Lodovico Grossi da Viadana: Exaudi me, Domine y O quam suavis est Domine spiritus tuus, además de obras de compositores activos en los siglos XVII y XVIII; Giovanni Maria Trabaci, Alessandro Piccinini, Giovanni Salvatore, Paolo Benedetto Bellinzani y Alessandro Scarlatti, los dos últimos con dos sonatas da Chiesa.

“Los ambientes eclesiásticos del barroco italiano abarcaban un ámbito mucho más amplio que el propiamente litúrgico y paralitúrgico. No debemos olvidar que la Iglesia extendía sus ámbitos de influencia a muchas áreas de la vida social, política, económica y cultural de la época”, explica Sergio Candia, director de Estudio MusicAntigua.

“El templo incorporaba a unas audiencias más amplias que la propia feligresía de cada parroquia u obispado; era también un lugar de relación y exposición social cotidiana. Muchas de estas sonatas y conciertos de iglesia estaban destinados primariamente a la entretención del pueblo, el clero y la nobleza que se daban cita en ese espacio. Ahora bien, también cumpliendo una función secundaria, este repertorio podía hacer parte del rito, muchas veces como cortinas o ‘bisagras’ musicales, intercaladas entre las partes de la misa, o bien en ritos paralitúrgicos asociados a las grandes festividades de la Natividad, la Pascua o efemérides locales”, agrega.

Dar cuenta del repertorio de esos espacios eclesiásticos, fue uno de los ejes a la hora de diseñar el programa. “La otra coordenada que tuvimos en cuenta es la puesta en relación de obras de compositores canónicos en su época, como Viadana y Scarlatti, con la producción de otros músicos contemporáneos, pero de resonancia menor en la actualidad. La idea es mostrar, en cierta medida, la participación de todos ellos en una manera común de artesanía musical, aquello que más tarde la historiografía y la musicología denominarían un estilo, o un ‘espíritu de época’”, apunta Sergio Candia.

Su motivación, como intérprete e investigador, obedece no sólo a mostrar la continuidad que existe entre los creadores que vivieron en condiciones culturales y estéticas comunes, sino también a hacer un juicio histórico, y crítico del concepto de genialidad.

Esta curatoría, explica, “contribuye también a sopesar la genialidad atribuida a los grandes íconos del período, como Bach, Haendel, Corelli, Vivaldi, Scarlatti, Lully, Purcell, Telemann, Couperin y Rameau entre muchos otros. Personalmente, me parece que esta atribución de genialidad es justa, pero quizás esté algo desplazada en su foco, al mostrarnos a estos genios como individuos que crearon prácticamente ex nihilo y con una personalidad artística por completo individual y claramente diferenciada de sus colegas de oficio, tanto predecesores como contemporáneos. Sin embargo, las características de las obras musicales y la consideración de sus contextos de producción son indicativos elocuentes de que esta idea de genio musical no se corresponde con las prácticas musicales y la cultura europea de los siglos XVII y XVIII”.

En el programa vemos varios ejemplos de dos formas: conciertos eclesiásticos y sonatas da chiesa, ¿qué distingue a estas formas y cómo se relacionaban en la época?

“Los conceptos de concierto y sonata, a comienzos del Barroco, son bien fluidos y a veces hasta superpuestos. En sus orígenes el término concierto era aplicado a una diversidad de obras en donde se daba una dinámica de discurso, por así decirlo, dialogante o de oposición de ideas musicales y hasta de grupos de músicos e instrumentos. En otras palabras, las ideas de oposición y, por otra parte, de encuentro y acuerdo entre dos o más músicos, según un plan de desarrollo dramático, es lo que está en la base de la idea de ‘concertar’. En el caso de los conciertos eclesiásticos de Viadana, por ejemplo, se trata en su mayoría de motetes, un género muy antiguo en la historia de la música, pero que en el temprano barroco siguió desarrollándose en un sentido novedoso, dejando el formato polifónico y adoptando la idea de uno o más solistas acompañados por un bajo continuo y, eventualmente, por un grupo instrumental”.

Todos los autores son italianos y estuvieron activos en el siglo XVII y XVIII. Sin embargo, no son nombres que resuenen hoy en día. En sus propias épocas, ¿eran reconocidos, prolíficos, muy activos?

“Si pensamos que en esa época las condiciones para componer y editar música, además de tener un puesto de maestro de capilla, de una corte, o incluso acceder a un mecenazgo, eran mucho más restrictivas que ahora, el reconocimiento social y nivel de actividad de todos estos músicos cuyos nombres y obras han llegado a nuestros días debería darse casi por descontado. El fraile franciscano Lodovico Viadana, por ejemplo, fue una figura fundamental en la renovación del repertorio de música sacra a comienzos del Barroco, especialmente en relación a sus aportaciones en la creación de música para cantante solista acompañado del recién inventado bajo continuo, la mayor parte de las veces, en su caso, realizado en el órgano. Fue Viadana el que llevó las innovaciones del género de la cantata de temática secular a voz sola a la música de iglesia, mostrando muy creativa e innovadoramente las posibilidades de composiciones destinadas a capillas de reducido tamaño y con efectivos de músicos más bien pequeños. Su obra, especialmente sus Cento Concerti Ecclesiastici, fue un modelo para muchos que le sucedieron, siendo incluso maestro de varios compositores italianos, franceses y alemanes, entre los que destacan Praetorius, Scheidt y Schein. También tenemos a Alessandro Scarlatti, padre de Domenico, y quien está considerado entre los iniciadores de la ópera de la escuela napolitana. En su época fue mucho más conocido y admirado que su hijo, especialmente como compositor de más de seiscientas cantatas, la mayoría destinadas a los círculos eclesiásticos y aristocráticos de Roma. Tuvo entre sus mecenas y promotores a los cardenales Pamphili y Ottoboni, y también a la reina Cristina de Suecia, quien vivía en Roma rodeándose de filósofos, artistas y humanistas. Scarlatti tuvo influencia estilística sobre otros famosos contemporáneos, como Haendel y el flautista Joachim Quantz, quien tomó clases con él. Precisamente de ese período son sus sonatas para flauta, cuerdas y bajo continuo, de las cuales hemos elegido la número 9 para este programa. De todos los compositores considerados en este concierto quizás los menos prolíficos en cuanto a número de obras sean Cima y Bellinzani, quienes en todo caso mantuvieron una dilatada actividad musical en centros culturales de importancia, como Venecia”.

¿Podría explicarnos cómo este programa es un muy buen ejemplo para comprender la música como un continuo, entender la composición y la interpretación como una posta que se va traspasando de una generación a la otra, de maestro a alumno, y entre pares?

“En efecto, en épocas del Medioevo, Renacimiento y Barroco la creación musical y artística en general eran concebidas como un oficio o artesanía muy sofisticada e interdependiente de un medio sociocultural y de una, por así decirlo, comunidad de creadores, que desarrollaban una cierta estética compartida. La idea de autor individual y de los modernos ‘derechos de autor’ no estaba asentada entonces, al menos en la forma que tiene en la actualidad. El préstamo y la imitación no eran mal vistos, sino muy por el contrario habitualmente constituían el motor de la creación individual. Siempre son muy citados los ejemplos en relación al gran Johann Sebastian Bach, quien realizó muchas transcripciones de obras de sus colegas, como Antonio Vivaldi por ejemplo, publicándolas en el nuevo formato como propias. Hay que decir eso sí, que muchas de estas transcripciones y adaptaciones iban más allá de un nivel puramente reproductivo, experimentando notables elaboraciones y sofisticaciones, según la pericia y genialidad de cada compositor. Podría decirse que en esos siglos brillantes de la cultura occidental todos los creadores tenían una visión historicista ‘infusa’ en su quehacer cotidiano; más que innovadores refundacionales trabajaban y hacían sus aportes mirando hacia atrás y hacia adelante, subidos ‘a hombros de gigantes’, como le gustaba decir a Umberto Eco”.

45207851421 49c37fd7b0 c Concierto del 4 de octubre de 2018 en el Complejo Andrónico Lúksic

10-11-2020 Información periodística: Romina de la Sotta Donoso | Extensión IMUC

libro vera

Ganador del Premio de Musicología Casa de las Américas, el estudio aborda de una manera innovadora la vida musical de Santiago entre 1541 y 1810. Su autor y destacados académicos internacionales lo lanzarán el 19 de noviembre en forma virtual.

El Instituto de Música UC invita el jueves 19 de noviembre al lanzamiento de un nuevo libro del musicólogo Alejandro Vera, que contará con un panel de especialistas internacionales.

El volumen ganó el Premio de Musicología Casa de las Américas en 2018, es el primer estudio a gran escala sobre la música en el Chile colonial y se basa principalmente en documentos y partituras inéditas, que no había sido estudiadas hasta ahora. En él, el profesor del IMUC combina el análisis histórico y el musical, y revela que la vida musical de Santiago fue mucho más activa de lo que se solía creer.

“El dulce reato de la música: la vida musical en Santiago de Chile durante el período colonial” ya se encuentra disponible en formato ePub en la plataforma web de Ediciones UC, y a inicios del próximo año se sumará en formato físico. La versión en inglés “The Sweet Penance of Music. Musical Life in Colonial Santiago de Chile" fue publicada en octubre por Oxford University Press y está disponible tanto en formato físico, como digital.

El lanzamiento del libro será protagonizado por el propio autor, Alejandro Vera, quien dialogará con un panel de especialistas que estará integrado por Robert Kendrick, de la Universidad de Chicago; David Irving, de ICREA, de Barcelona, y Alejandro Madrid, de la Universidad de Cornell y de la Oxford University Press.

La actividad se realizará a las 16:30 horas, con inscripciones aquí, y se transmitirá, además, a través de Musica.uc.cl, YouTube y redes sociales.

Revise aquí una entrevista al respecto del libro que Alejandro Vera dio a Artes y Letras de El Mercurio.

10-11-2020 Información periodística: Romina de la Sotta Donoso | Extensión UC.

guillermo lavado  El flautista Guillermo Lavado diseñó el programa que se presenta este 10 de noviembre en streaming.

Un nuevo concierto desde el Templo Mayor del Campus Oriente se transmite el martes 10 de noviembre. Tres solistas vocales y un ensamble instrumental abordan arias de Johann Sebastian Bach y obras espirituales del siglo pasado en una nueva entrega del XVII Encuentro de Música Sacra.

“Para una comunión serena del ser con el mundo” es la segunda propuesta de noviembre para el XVII Encuentro de Música Sacra. El concierto se realiza en el Templo Mayor del Campus Oriente, con todas las medidas de bioseguridad y sin público presencial, y será transmitido a las 19:00 horas del martes 10 de noviembre en Musica.uc.cl, YouTube y redes sociales.

Participan la soprano Claudia Pereira, el tenor Rodrigo del Pozo y el barítono Patricio Sabaté, además de un ensamble instrumental: Guillermo Lavado y Karina Fischer en flautas, Carola Fredes en viola, Celso López en violonchelo, David Inzunza en piano y Verónica Sierralta en órgano.

“El programa ha estado pensado muy especialmente para estos tiempos de tanta angustia y desesperanza y también, por qué no decirlo, de esperanza por un futuro mejor”, asegura Guillermo Lavado, solista en flauta de la Orquesta Sinfónica de Chile y profesor del Instituto de Música UC.

El concierto de este martes, aclara, “será un diálogo musical entre obras del pasado y de un presente mediato. Es una hermosa oportunidad de conocer distintas músicas que se relacionan muy bien entre sí, y que tienen un punto en común que es, por un lado, la tristeza de la pérdida, pero por otro lado es esa gran esperanza que nos mueve a todos, todos los días y en estos momentos tan difíciles en que todo se ha alargado enormemente en la espera de una solución a esta terrible pandemia que nos está acosando hace muchos meses”.

El programa incluye una serie de arias de Johann Sebastian Bach: Frohe Hirten,eilt, ach eilt, y Herr, dein Mitleid, dein Erbarmen, ambas del Oratorio de Navidad, y Aus Liebe will mein Heiland sterben, de la Pasión según San Mateo, así como el arioso Betrachte meine Seel’, de la Pasión según San Juan.

Este repertorio de mediados del siglo XVII se articulará con una serie de obras del siglo XX. Algunas cuentan con voz: Cuatro Himnos (1914) de Ralph Vaughan Williams y Tres Cantos de Navidad (1947) de Frank Martin. Las otras son para flautas: Estela Funeraria (1950) de Charles Koechlin, Lamento (1984) de Mario Lavista y Para una comunión serena del ser con el mundo (1936) de André Jolivet. Esta última le da el título al programa.

“Es una de las Cinco Encantaciones de André Jolivet, compositor francés que era profundamente espiritual y que escribió esas piezas a la memoria de su madre recién fallecida”, apunta Guillermo Lavado, quien interpretará la obra. “Dialoga muy bien con varias de las arias de Bach y también con la obra de Charles Koechlin, en este cruce entre lo moderno y lo antiguo. Es una muy linda oportunidad para conocer nueva música que dialoga muy bien con la música del pasado”, explica el flautista.

“Uno podría pensar que las arias de Bach están muy lejos de una música de Jolivet, Koechlin o Vaughan Williams, sin embargo, son compositores que vivieron en tiempos distintos pero que están profundamente unidos por una escritura muy poderosa, muy ligada a su propia espiritualidad, y cada una de estas obras que hemos tomado para el programa representa muy bien esa íntima espiritualidad que los ha tocado en un momento, tanto las obras de Bach que eran dedicadas al culto y ahora nosotros recreamos en concierto”, asegura Lavado.

¿Qué lugar ocupa André Jolivet en el repertorio universal?

“Es un compositor profundamente importante en la obra para flauta sola, tiene un concierto, tiene obras de cámara. Una de sus obras más notables es Chant de Linos, sobre un drama griego, que la escribió en plena guerra, en 1944 y que es muy importante para el repertorio. Jolivet sentía que la flauta expresaba la profundidad del ser, del soplo íntimo que nace de las entrañas de cada ser humano. Su música es muy espiritual, él mismo era un hombre muy espiritual, y muy influenciado también por los ritos de otras culturas. En el libro Con André Jolivet, de su esposa Hilda, ella resalta muy claramente que cuando estaba empezando a componer Cinco Encantaciones lo atrapó la partida de su madre. Cada una de esas piezas es un ritual, y la que voy a tocar en este concierto está muy relacionada con lo espiritual y su madre”.

Estela Funeraria, otra de las obras del programa, fue escrita por Charles Koechlin por la muerte de su amigo Paul Dommel, a quien se la dedicó, según explica Guillermo Lavado.

¿Cómo se vincula esa espiritualidad con la de Estela Funeraria, la obra Charles Koechlin?

“Para el público chileno, Charles Koechlin es un compositor casi desconocido; es un hombre que fue discípulo de Gabriel Fauré. En su obra se comprueba que es una falacia eso de que la música está muy globalizada. Si uno estudia profundamente la música de cada uno de los compositores que va a tocar, se da cuenta de que cada compositor tiene un lenguaje tan particular y de tanta identidad que no solamente representa su propia personalidad en la composición, sino que también siempre hay reflejos de la región de donde viene. Ése es el caso de Koechlin, compositor de origen alsaciano que también dedicó muchísima de su obra a la flauta. Tiene una inmensa y maravillosa producción también para orquesta, donde se destaca el poema sinfónico Le Buisson Ardent, que es muy bello. Recién en estos 20 o 30 últimos años se ha empezado a descubrir la magnitud de su obra. Koechlin dedicó muchas de sus composiciones a distintos personajes; está el Epitafio de Jean Harlowe, para esta actriz rubia platino que falleció trágicamente, y que es también una obra maravillosa para flauta, saxofón y piano, y está Estela Funeraria, que se la dedicó a su amigo Paul Dommel, a su muerte. Es una obra donde el mismo intérprete toca flauta alta en Sol, piccolo y flauta en Do, y va alternando. Es un lamento, es una música como la gran mayoría de su música, de una profundidad, con casi nada de frivolidad, pero con un sentido del humor y con una riqueza de colores realmente maravillosa. Es uno de mis compositores favoritos, tan poco tocado, tan poco que se conoce… Ésta es una manera también de ofrecer a nuestro público una nueva mirada sobre un compositor francés que es poco escuchado”.

patricio sabate  El barítono Patricio Sabaté es profesor del Instituto de Música UC.

Guillermo Lavado destaca, además, el arioso Betrachte meine Seel’, de la Pasión según San Juan. “Todas estas obras de Bach son relevantes en el repertorio, pero recuerdo que hubo una versión que para mí fue muy importante. La hicimos con Víctor Alarcón, allá a finales de los años 90, que es donde conocí la profundidad de la voz y de la interpretación de Patricio Sabaté, en ese arioso del 29 de la Pasión según San Juan. No quise perder la oportunidad para que la cantara nuevamente”, revela el flautista.

El barítono Patricio Sabaté destaca que ese arioso “tiene una sutileza bastante grande y el texto es muy sobrecogedor. ‘Contempla alma mía, con dulce pesar y con el corazón agobiado de amarguras, cómo tu mayor bien está en mi sufrimiento de Jesús, ésa es la primera estrofa. Es muy bonito”.

A su juicio, este programa “es una especie de viaje desde mediados del 1600 hasta 1970, y es muy interesante, ya que todas las temáticas son religiosas o espirituales, a través de compositores de distintas épocas. Me parece muy bonito, por ejemplo, que en la pieza de Jolivet haya un mensaje implícito en un instrumento solista, y por otro lado está la música religiosa de Bach, y los himnos de Vaughan Williams, que también son muy íntimos, y las canciones de Frank Martin, que resultan muy ad hoc porque ya se acerca la Navidad en este año que se nos ha pasado súper rápido”.

05-11-2020 Información periodística: Romina de la Sotta Donoso | Extensión IMUC

octeto felipe ramos  Felipe Ramos y los cantantes grabaron el concierto que se transmitirá el 3 de noviembre con estrictas medidas de bioseguridad.

En el programa “O Magnum Mysterium”, el martes 3 de noviembre, un octeto vocal contrastará cómo expresan Tomás Luis de Victoria, en el Renacimiento, y Morten Lauridsen, en el Siglo XX, el misterio del nacimiento de Jesús. También se interpretan obras de John Tavener y de Francisco de Guerrero. La dirección es de Felipe Ramos Taky y el concierto se realiza en el Templo Mayor del Campus Oriente UC.

Debido a la emergencia sanitaria, en marzo sólo alcanzaron a realizarse dos conciertos del XVII Encuentro de Música Sacra en forma presencial; el segundo de ellos sin público, pero con transmisión en vivo a través del streaming.

Luego, el ciclo se adaptó a la modalidad online, y hasta fines de abril se transmitió un registro histórico del IMUC cada semana. Así se recordaron interpretaciones previas de David Penitente de Wolfgang Amadeus Mozart, cantatas sacras de Georg Philipp Telemann, la Pasión según San Juan y también cantatas de Johann Sebastian Bach, Et Lux de Wolfgang Rihm, la Misa de Igor Stravinsky y Lauda per la Natività del Signore de Ottorino Respighi.

Ahora que acaba de concluir la 56ª Temporada de Conciertos del IMUC, y que la situación sanitaria lo permite, se retoma el XVII Encuentro de Música Sacra durante noviembre. Se realizarán cuatro conciertos en el Templo Mayor del Campus Oriente UC, con todas las medidas de bioseguridad pertinentes y sin público, para transmitirlos cada martes, a las 19:00 horas, en Musica.uc.cl, YouTube y redes sociales.

El magno misterio en el Renacimiento y en el Siglo XX

El martes 3 de noviembre se presentará en línea un concierto originalmente programado para inicios de abril, pero que recién ahora se pudo concretar: “O Magnum Mysterium” se titula el programa, justamente porque se contraponen dos obras que tienen ese nombre y que fueron compuestas con 450 años de diferencia. La dirección está a cargo de Felipe Ramos Taky, profesor del IMUC, y participa un octeto vocal.

El programa, explica el director coral, sigue la línea que está impulsando el IMUC de contraponer obras de la tradición y de la vanguardia. “Entonces tenemos compositores que, siendo actuales e, incluso uno de ellos vivo, de todas maneras tienen un lenguaje muy melódico y muy accesible, y también tenemos a dos compositores del famoso Siglo de Oro español, Tomás Luis de Victoria y Francisco Guerrero, que tienen un lenguaje un poquito más sencillo de escuchar, pero que es mucho más complejo por el simple tejido de la música, es decir, por la polifonía”, dice.

El programa abrirá con O nata lux, de Lux Aeterna (1997) de Morten Lauridsen, seguirá con O Magnum Mysterium (1572) de Tomás Luis de Victoria, y tres piezas escritas en 1589 por Francisco de Guerrero A un Niño llorando al hielo, Niño Dios d’amor herido y Apuestan zagales dos.

Luego se interpretará The Lamb (1982) de John Tavener, para retornar a continuación a Victoria, con O quam gloriosum est regnum (1572) y a Lauridsen, con O Magnum Mysterium (1994). El cierre será con Song for Athene (1993) de Tavener.

“Hace nueve años, se conmemoraron los 400 años de la muerte de Tomás Luis de Victoria, y todos los grupos dedicados a la polifonía a nivel mundial hicieron tremendos espectáculos y conciertos en su honor”, destaca Felipe Ramos Taky.

O Magnum Mysterium es una obra capital en la producción de Victoria y también es una obra capital del repertorio coral. Todos los coros, desde los más amateurs hasta los más profesionales, pasan en algún momento por esta obra gigante y su polifonía casi perfecta”, asegura el académico del IMUC.

Esa creación del Renacimiento comparte el mismo mensaje con O Magnum Mysterium de Morten Lauridsen, dice el director coral. “Las dos hablan de este gran misterio. ¿Cómo puede ser que el nacimiento de una persona, que para los creyentes es Jesús, pueda producir un cambio tan radical en la humanidad? Ambas piezas expresan muy bien y de manera profunda, en la música, la revolución que significa el nacimiento de Cristo”, explica Ramos Taky.

El texto corresponde al Adviento. Pero Lauridsen le da una vuelta de tuerca bastante interesante. “Él lo relaciona con la Semana Santa; lo ha escrito en algunos artículos. Lo que dice es que la Virgen María dio a luz a Jesús sin haber conocido hombre como dice la Biblia y resulta que después al hijo se lo matan. ¿Hay acaso un dolor más grande que ése? Y por eso en su obra, en algunas partes de la palabra María hay unas disonancias muy fuertes. El mismo Morten Lauridsen lo explica, está tratando de decir ‘Nace Jesús, pero también un dolor muy grande para la Virgen María’”, explica el director.

“Fue casi una revelación el haber vuelto a escuchar en vivo las voces”

El programa incluye, además, villanescas de Francisco de Guerrero, quien junto a Cristóbal de Morales y Tomás Luis de Victoria fueron los compositores claves del Renacimiento español, y dos obras del británico John Tavener: The Lamb y Song for Athene. La primera se basa en un poema de William Blake y habla de Jesús como el cordero. La segunda es masivamente conocida, pues se estrenó en un acontecimiento que tuvo cobertura mundial a través de la televisión.

“Fue compuesta especialmente para el funeral de la princesa Diana y la interpretó el coro de Westminster Abbey cuando iban sacando el ataúd. Por el contexto, se relaciona con una pieza fúnebre, pero si vas a la partitura y el texto, termina con unos aleluyas, porque también habla de cómo la muerte redime; finalmente celebramos con la palabra Aleluya también el nacimiento de Jesús”, comenta Felipe Ramos Taky.

Los cantantes que participan en el concierto son Pilar Garrido y Javiera Lara (sopranos), María José Uribarri y Javiera Lara (contraltos), Martín Aurra y Gonzalo Quinchahual (tenores), Franco Oportus (barítono) y Christian Castro (bajo).

“Son colaboradores habituales en nuestras temporadas, y algunos pertenecen al Coro de Cámara UC. Era un programa muy difícil de montar y tenía que ser gente con experiencia; no solamente porque ya hubieran cantado algunas de las obras con anterioridad, sino además para poder llegar y grabar en perfectas condiciones para que el resultado sea óptimo”, explica el director.

“De hecho, en las obras que son a ocho voces en la partitura, como el O Magnum Mysterium de Lauridsen o Song for Athene de John Tavener, cada cantante está haciendo una línea vocal independiente, entonces es un desafío de alta complejidad agregado al desafío que la pandemia nos puso”, detalla.

-¿Cómo fue para ustedes, como intérpretes, volver a hacer música juntos, en el Campus Oriente, después de estos meses de confinamiento?

“El convivir en la música es algo muy importante, y nos dimos cuenta en el minuto 1, cuando nos vimos ahí en el templo, antes de cantar ninguna nota, ya se sentía en el ambiente esa comunidad. Después de meses de estar en tu casa escuchando conciertos digitales a través del computador, fue casi una sensación nueva el haber vuelto a escuchar en vivo las voces. Volver a escuchar la armonía, y la afinación. Además, en la acústica del templo vacío, ¡cuando los acordes estaban bien afinados se proyectaban en toda la cúpula! Fue casi como una revelación. Estábamos con mascarilla, entonces abríamos los ojos, que era la única opción para expresarnos. Fue una sensación muy buena, por la parte humana y por la parte musical”.

29-10-2020 Información periodística: Romina de la Sotta Donoso | Extensión IMUC.

pianos y percusion  Este concierto se realizó el 30 de julio de 2019 en el GAM. Actúan Liza Chung y Pablo Terraza en pianos, y Gerardo Salazar y César Vilca en percusiones.

Una de las obras de cámara fundamentales del siglo XX: la Sonata para dos pianos y percusión del célebre compositor húngaro será interpretada por cuatro profesores del Instituto de Música UC en el concierto que se transmitirá el 27 de octubre en streaming. Se suman obras de Maurice Ravel, Emmanuel Séjourné y François Lebert.

La 56ª Temporada del Instituto de Música UC presenta el martes 27 de octubre un registro en vivo de un concierto realizado en julio de 2019 en el GAM, con los pianistas Liza Chung y Pablo Terraza, y los percusionistas Gerardo Salazar y César Vilca, todos profesores del IMUC.

La transmisión será a las 18 horas del martes 27 de octubre en horas, en Musica.uc.cl, YouTube y redes sociales, y será seguida de un conversatorio en directo con los intérpretes.

Titulado “Pianos y percusión”, el programa incluye dos obras para percusión del siglo XXI: Lasa (1999), de Emmanuel Séjourné, y Nómade (2006), de François Lebert, También, Introducción y Allegro, de Maurice Ravel, en un arreglo para dos pianos realizado por el propio compositor francés, en 1906, de esta obra que originalmente era para piano y conjunto instrumental.

El cierre será con la Sonata para dos pianos y percusión (1937), de Béla Bartók, obra capital del repertorio del siglo XX. La composición, destaca Gerardo Salazar, “marca un antes y un después, porque abrió un nuevo camino para la percusión en la música de cámara”.

Lo complementa César Vilca: “Para cada uno de nosotros fue un desafío y un real placer tocar la Sonata de Bartók. Es una obra ícono y pilar de la música de cámara del siglo XX, y se la considera incluso como un cuarteto de percusión, por la manera cómo está tratado el piano, y por el diálogo del piano con la percusión. La forma en que se funden los sonidos es increíble”.

El célebre compositor húngaro Béla Bartók, además de un gran innovador, fue un dedicado estudioso del folclor y un pionero de la etnomusicología. “Es tan profunda la búsqueda de la perfección de Bartók en esta obra, que cumple en ella con la serie Fibonacci, que es una serie matemática y, por otro lado, con la proporción áurea. Hay varios puntos en la obra donde se cumplen esas reglas y todo el público logrará percibir un equilibrio perfecto a lo largo de toda la sonata”, puntualiza el percusionista.

Además de calificar esta sonata como “emblemática del repertorio de música de cámara”, el pianista Pablo Terraza destaca que “la conformación, de dos pianos y percusión, es súper especial” y que la sonoridad resultante es muy singular. En esta creación, indica, “el piano se trata como otro instrumento de percusión más, y eso no es lo tradicional hasta entonces. Además, Béla Bartók explora las posibilidades tímbricas que ofrece el combinar distintos instrumentos del set de percusión con la sonoridad del piano. Esta sonoridad es lo novedoso que tiene esta obra, es su mayor activo”.

Un programa contundente

Sobre Introducción y Allegro, comenta que es una pieza concertante y que le “da la impresión de que Maurice Ravel quiso hacer una especie de mini concierto de arpa”, que en el arreglo para dos pianos, uno de ellos toca íntegro el solo de arpa, y que su “sonoridad está más relacionada al siglo XIX, tiene un poco más de ese romanticismo francés de fin de siglo”.

Respecto de Losa de Emmanuel Séjourné, César Vilca apunta que “es muy tonal, muy melódica y está inspirada totalmente en sonoridades de la música flamenca”, y en cuanto a Nómade, de François Lebert, especifica que es para “dúo de parches de percusión” y que incluye una sección de solos”. A su juicio, el programa da cuenta de una amplia diversidad sonora y de lenguajes: “Es un concierto contundente”.

Pablo Terraza, por su parte, destaca que las cuatro obras elegidas “presentan sonoridades que no se escuchan muy habitualmente. Ya la conformación de dos pianos no es algo que se haga mucho acá, y cuando más encima le agregas la percusión, se convierte en algo súper interesante y refrescante de escuchar respecto del repertorio tradicional”.

“Pianos y percusión” será la última fecha de la 56ª Temporada de conciertos del IMUC. La semana siguiente, y durante todo noviembre, se retomará el XVII Encuentro de Música Sacra. Este ciclo quedó inconcluso a mediados de marzo pasado, por la emergencia sanitaria. Desde el 3 de noviembre se transmitirán en Musica.uc.cl conciertos presenciales y sin público que se realizarán en el Templo Mayor del Campus Oriente UC.

20-10-2020 Información periodística: Romina de la Sotta Donoso | Extensión IMUC

 

 

alejandro vera

El profesor del Instituto de Música UC recibió en 2018 el Premio de Musicología Casa de las Américas por su investigación, que ahora es publicada en inglés. “The Sweet Penance of Music. Musical Life in Colonial Santiago de Chile” reconstruye la realidad musical de nuestra capital entre 1541 y 1810.

Revise aquí la entrevista que realizó la periodista Maureen Lennon para la edición del suplemento Artes y Letras, del diario El Mercurio del domingo 18 de octubre de 2020.

La versión en español será publicada por Ediciones UC y Casa de las Américas.

grafica musica sacra Todos los martes de noviembre, a las 19:00 horas, se transmitirán los conciertos.

Todos los martes de noviembre, a las 19:00 horas, el IMUC transmite un nuevo concierto del ciclo, desde el Campus Oriente. Con énfasis coral y vocal, se recorrerán desde villancicos renacentistas y Conciertos Eclesiásticos del Barroco hasta un monográfico de Olivier Messiaen. Actúan solistas vocales, ensambles instrumentales, el Estudio MusicAntigua UC y el Ensamble Contemporáneo UC.

El 17 de marzo, el Instituto de Música UC se convirtió en la primera institución del país que ofreció al público un concierto en vivo a través de redes sociales: un recital de órgano que el profesor Alejandro Reyes dedicó a Johann Sebastian Bach. Se realizó sin público presencial, ante la emergencia sanitaria que vivía el país, y tuvo más de 6.500 visualizaciones.

Ese recital era parte del XVII Encuentro de Música Sacra, que debió ser modificado por el avance del Covid-19. Pero ahora los conciertos volverán a realizarse presencialmente en el Templo Mayor del Campus Oriente UC, sin público, y serán transmitidos todos los días martes de noviembre, a las 19:00 horas, en Musica.uc.cl, YouTube y redes sociales.

“Con la contingencia sanitaria, continuamos transmitiendo registros históricos, pero siempre pensando en retomar el Encuentro de Música Sacra en noviembre. Para nosotros, como músicos, es importante volver a hacer conciertos en vivo y en conjunto, es decir, hacer música de cámara”, comenta Karina Fischer, directora del IMUC.

“Por cierto que la seguridad es lo primero; estamos trabajando con elencos reducidos y cumpliendo estrictamente los protocolos elaborados para este regreso”, agrega la flautista. Entre otras medidas, habrá una distancia mínima de dos metros entre intérpretes, y los instrumentistas de vientos, que no pueden tocar con mascarilla, se realizarán un test previo de antígeno. Las agrupaciones vocales, en tanto, cantarán con mascarillas.

octeto felipe ramos El 3 de noviembre, un octeto vocal dirigido por Felipe Ramos contrastará dos O Magnum Mysterium, la escrita en el Renacimiento por Tomás Luis de Victoria y la compuesta en 1994 por Morten Lauridsen.

“Para el Instituto de Música UC, el Encuentro de Música Sacra es muy importante, pues es un espacio único para este repertorio que ha atravesado toda la historia de la humanidad y que, por lo mismo, se puede recorrer a través del tiempo”, apunta Fischer.

Pensando en las repeticiones que originalmente se realizarían en iglesias, la directora del IMUC destaca que “vamos a compartir los conciertos en transmisión simultánea con las parroquias de La Anunciación y Santa Ana. Es una manera adaptada a los tiempos que estamos viviendo, pero que nos permite mantener el espíritu original de nuestro Encuentro de Música Sacra, acompañando a la comunidad”.

Desde el Renacimiento al Siglo XX

Esta segunda parte del XVII Encuentro de Música Sacra abre el martes 3 de noviembre con el concierto coral inicialmente programado para abril, y que contrapone dos versiones de O Magnum Mysterium que fueron compuestas con cuatro siglos y medio de diferencia, por Tomás Luis de Victoria (España), en el Renacimiento, y por Morten Lauridsen (Estados Unidos), en 1994. Con la dirección de Felipe Ramos, un octeto vocal interpreta, además, villancicos del español Francisco de Guerrero, escritos en el siglo XVI, y la mundialmente famosa pieza coral The Lamb (1982) del británico John Tavener.

El 10 de noviembre, la soprano Claudia Pereira, el tenor Rodrigo del Pozo y el barítono Patricio Sabaté, junto a un ensamble instrumental, ofrecerán un programa con foco en la voz y en la flauta, contrastando reconocidas arias de Johann Sebastian Bach con obras de la primera mitad del siglo XX de Ralph Vaughan Williams, André Jolivet y Frank Martin.

claudia pereira patricio sabate Claudia Pereira y Patricio Sabaté (en la imagen) actuarán como solistas vocales junto a Rodrigo del Pozo y un ensamble instrumental, el 10 de noviembre, en obras del Barroco y del siglo XX.

Estudio MusicAntigua UC, conjunto residente de IMUC codirigido por Gina Allende y Sergio Candia, abordará el 17 de noviembre una selección de obras representativas del repertorio religioso instrumental que se interpretaba en las iglesias en el Barroco Italiano. Habrá, por ejemplo, Conciertos Eclesiásticos, una forma de los albores del Barroco que antecedió al motete, y también Sonatas da Chiesa, de autores como Lodovico Grossi Viadana y Alessandro Scarlatti.

estudio musicantigua Estudio MusicAntigua abordará el 17 de noviembre obras compuestas para ser interpretadas en iglesias del Barroco italiano.

El cierre del XVII Encuentro de Música Sacra, el 24 de noviembre, será con un concierto monográfico de uno de los compositores más importantes del siglo XX: el francés Olivier Messiaen, y un programa que recalca su profunda espiritualidad. El Ensamble Contemporáneo UC, que dirige Aliocha Solovera, interpretará piezas de Veinte miradas del Niño Jesús, Visiones del Amén y Cuarteto para el fin de los Tiempos.

ensamble contemporaneo  El Ensamble Contemporáneo UC cerrará el XVII Encuentro de Música Sacra el 24 de noviembre, con un monográfico de Olivier Messiaen.

27-10-2020 Información periodística: Romina de la Sotta Donoso | Extensión IMUC.

 

 

parti

El galardón, que desde 1998 entrega el Instituto de Música UC, está dirigido a investigadores con estudios en musicología, etnomusicología o disciplinas afines que hayan realizado investigaciones sobre música y músicos en América Latina, considerando cualquier expresión musical y período histórico.

El jurado del XII Premio Latinoamericano de Musicología “Samuel Claro Valdés”, integrado por Natalia Bieletto (Universidad Mayor, Chile), Juan Eduardo Wolf (Universidad de Oregón, EE.UU.) y Alejandro Vera (Pontificia Universidad Católica de Chile), mediante reunión virtual, acordó, por mayoría, declarar desierta la presente versión.

En términos generales, el jurado estima que un premio de esta naturaleza debería otorgarse a trabajos que, además de contar con un buen sustento teórico y empírico, incorporen las perspectivas de autores diversos y multi-situados, tanto latinoamericanos como de otras latitudes. Además, deberían ser de interés y utilidad para un contingente amplio de investigadores, no limitado a los especialistas en la línea de investigación específica del trabajo.

No obstante lo anterior, el jurado decidió otorgar una mención honrosa al trabajo titulado “Protest Song and Countercultural Discourses of Resistance in 1960s Colombia”, que fue presentado por el investigador Joshua Katz-Rosene (Franklin & Marshall College, EE.UU.) A juicio del jurado, se trata de un trabajo bien argumentado, que, a partir de la revisión de literatura anglófona y la prensa escrita, reconstruye la historia de la canción de protesta en Colombia y vincula este género con otras expresiones culturales y artísticas. Adicionalmente, el texto contribuye a revisitar el concepto de resistencia aplicado al caso de Colombia.

El Premio de Musicología “Samuel Claro Valdés” fue creado en 1998 por el Instituto de Música UC en homenaje al destacado musicólogo homónimo UC, y está dirigido a personas con estudios en musicología, etnomusicología o disciplinas afines que hayan realizado investigaciones sobre música y/o músicos en América Latina, considerando cualquier expresión musical y período histórico. El o la ganadora del premio recibe una suma de dinero y el artículo es publicado en Resonancias, la revista de investigación musical del Instituto de Música, indizada en Arts and Humanities Citation Index.

Daniel Party, académico del Instituto de Música UC y coordinador del premio, informa que en esta ocasión se recibieron diez propuestas, donde se observa que la participación en el premio refleja la exacerbación de las desigualdades de género que ha producido la crisis sanitaria global de COVID-19. Esperamos que en un futuro cercano las condiciones de salud en el mundo mejoren y recuperaremos los niveles de participación paritarios que teníamos antes de la crisis.

15-10-2020 Información: Cátedra de Musicología | Instituto de Música UC

trio canas 1  David Medina, clarinete; Rodrigo Herrera, oboe, y Efraín Vidal, fagot, interpretan obras de la primera mitad del siglo XX desde sus casas.

Obras de Georges Auric, Alexandre Tansman y Erwin Schulhoff interpretan desde sus propias casas el oboísta Rodrigo Herrera y el clarinetista David Medina, ambos profesores del Instituto de Música UC, junto al fagotista Efraín Vidal. El concierto se transmite en streaming el martes 13 de octubre.

La 56ª Temporada del Instituto de Música UC presenta el martes 13 de octubre una nueva propuesta diseñada y ejecutada en confinamiento, debido a la emergencia sanitaria. Se trata de un concierto de Trio d’anches o Trío de cañas que se estrenará a las 18 horas, en Musica.uc.cl, YouTube y redes sociales. Será, además, seguido de un conversatorio con el público.

Los intérpretes que asumieron este desafío son los tres miembros de la Orquesta Sinfónica de Chile: el oboísta Rodrigo Herrera y el clarinetista David Medina, ambos profesores del Instituto de Música UC, y el fagotista Efraín Vidal.

El Trío de Cañas, como formación instrumental, está cumpliendo un siglo de existencia. El trío de oboe, clarinete y fagot surgió en la década de 1920, cuando el fagotista Fernand Oubradous fundó el famoso Trio d’anches de París. El conjunto tuvo gran peso en la escena, y figuras como Darius Milhaud, Jean Françaix y Jacques Ibert empezaron a dedicarle obras.

“Desde entonces, la agrupación ha ido creciendo, con muchas composiciones a lo largo de los siglos siglo XX y XXI. Ya está muy establecido”, comenta el fagotista Efraín Vidal, quien es profesor en la Fundación de Orquestas Juveniles e Infantiles (FOJI).

Lo ratifica Rodrigo Herrera, oboísta: “Existe mucho repertorio para esta formación, que es clásica, estándar”. Explica, además, que la “caña es la boquilla del instrumento y en el contacto con los labios se produce la vibración del instrumento y el sonido”, y que en este trío dos de los instrumentos son de doble caña: oboe y fagot, y que el clarinete es de caña simple.

Este concierto originalmente se iba a presentar en octubre pasado, y se tuvo que posponer para abril primero y luego, por la emergencia sanitaria, se desplazó hasta ahora, y en modalidad pandemia: cada músico interpreta su parte desde su propia casa.

El programa incluye Trío para oboe, clarinete y fagot (1938) de Georges Auric (1899-1983); Suite para oboe, clarinete y fagot (1954) de Alexandre Tansman (1897-1986) y Divertimento para oboe clarinete y fagot (1972) de Erwin Schulhoff (1894-1942).

“Estos tres compositores son muy buenos y bien conocidos. Auric era del Grupo de los Seis de Francia, junto con Poulenc y Milhaud; Tansman no tuvo escuela, era de origen polaco pero vivió toda la vida en Francia, y Schulhoff fue un gran compositor, lamentablemente murió en un campo de concentración, como tantos otros grandes compositores. Pero antes de caer preso ya era un tipo importante” asegura Herrera.

El clarinetista David Medina explica que “Los tres compositores nacieron en la década de 1890 y el último de ellos muere en 1986, que es Alexandre Tansman. Pero aunque son contemporáneos entre sí, la manera de componer, su lenguaje y estilo son diferentes, y eso es lo especial de esto. Auric, por ejemplo, era francés y tenía gran inclinación por la música cinematográfica; Tansman era polaco y Schulhoff era checo. Teniendo esa diversidad, estos tres tipos de lenguaje son bien interesantes. Tansman y Schulhoff tienen ascendencia judía, y por ahí hay muchas melodías judías disfrazadas como variaciones”.

Coincide Efraín Vidal: “Es un programa muy atractivo. Auric tiene mucha cosa juguetona, como de divertimentos, Tansman tiene un acercamiento más a lo neoclásico, y Schulhoff a mí me fascina, tiene una ironía muy presente, que es muy típico de la música expresionista de esa época. Schulhoff mezcla en sus movimientos conceptos de academia y otros más expresionistas, más burlescos e irónicos. Este programa mezcla muy bien estas distintas expresiones de comienzos del siglo XX. Esta música la hemos querido hacer hace tiempo, es muy linda y muy representativa del trío de cañas”.

También David Medina destaca la obra de Schulhoff. “Yo, al menos, la encontré un reto porque es súper contrapuntística. Además, Schulholff era un tremendo pianista y tenía una tendencia hacia el jazz también, entonces la manera de componer era como si estuviera tocando su piano, y hay pasajes súper complicados, súper rápidos. A nivel personal, considero esta obra de exigencia”, dice el clarinetista.

En el fondo, apunta Rodrigo Herrera, las tres obras elegidas “exploran muy bien las diferencias entre el oboe, el clarinete y el fagot y, a la vez, la fusión de que debería lograrse entre estos los tres instrumentos que son tan distintos”.

Riqueza sonora y desafío interpretativo

Para estos tres miembros de la Orquesta Sinfónica de Chile, interpretar música de cámara es esencial en su carrera. David Medina, explica que “es una de las partes más importantes del quehacer de un músico ya que el trabajo de detalle es mucho más exigente, y luego esto se lleva a la orquesta. Es algo muy importante para el desarrollo de todo artista”.

Efraín Vidal, en tanto, destaca que “la música de cámara permite una conexión más humana que en la orquesta porque somos menos personas, entonces compartimos más experiencia, hay más tiempo para los detalles, para discutir ideas y sonidos. Es un trabajo más profundo y más humano, como equipo”.

¿Qué es lo que hace único al Trío de Cañas? Para los tres intérpretes tiene que ver con el resultado de combinar tres instrumentos que son muy diferentes entre sí. “Los tres son muy distintos y eso tiene que ver con el registro; mientras más grande, es más grave, por la anatomía del instrumento. El fagot es el más grave, después viene el clarinete que es más medio y el oboe que ya es un poquito más agudo”, explica Efraín Vidal.

David Medina asegura por su parte que el Trío de Cañas refleja “una combinación perfecta; los instrumentos se van alternando y la sonoridad que resulta es muy especial”. Coincide Vidal: “En general, cada instrumento va tomando protagonismo en su momento, cuando tiene la melodía los otros acompañan, pero en general se comparten los roles, tal como sucede en la música de cámara en general”.

Para el clarinetista venezolano, este concierto es una gran oportunidad para el público porque “son obras poco tocadas y también compositores que casi no se escuchan actualmente. La verdad es que no entiendo por qué casi no se tocan los Tríos de Cañas, y en cambio se acostumbra a hacer quintetos de madera”.

Por eso para los tres era tan importante concretar este concierto, a pesar de las dificultades propias del trabajo a la distancia, como explica Rodrigo Herrera: “Al final se optó por cada uno hacerlo desde su casa. Es la primera vez que hacemos algo así, y realmente es muy agotador, muy exigente, mucho más que el trabajo presencial. Pero todo sea por sacar el concierto adelante, de cualquier manera”.

Lo reconoce también David Medina: “Montar y grabar estas tres obras sin la referencia de mis compañeros, imaginándose las afinaciones, ha sido un desafío muy grande. Es una de las muchas cosas que he aprendido en este contexto de pandemia”.

Trabajaron con los sonidos, afinaciones y articulaciones a través de Zoom. “Agradezco a Félix Rodríguez, del IMUC, por el trabajo que está haciendo en el ensamblaje de nuestras grabaciones. Hay que adaptarse a las nuevas situaciones y ha sido una buena forma de trabajo”, constata Efraín Vidal.

06-10-2020 Información periodística: Romina de la Sotta Donoso | Extensión IMUC