“Liszt era una personalidad muy completa: virtuoso pianista y muy importante como compositor”

Mario Alarcón 2Desde su propio hogar, el virtuoso pianista Mario Alarcón ofrecerá un concierto en streaming y protagonizará después un conversatorio, en el cual responderá las preguntas del público. Foto: Félix Rodríguez.

El martes 21 de julio, el profesor del IMUC Mario Alarcón interpretará desde su casa la exigente Sonata en Si menor del genio romántico. Aquí habla de todas las facetas de Liszt, de quien tocará además “Armonías de la tarde”, la transcripción de “Erlkönig” y “Un Suspiro”. Después del concierto, conversará con el público en un webinar.

A Franz Liszt se dedica por completo el concierto que el pianista Mario Alarcón dará desde su propia casa el martes 21 de julio, en la 56ª Temporada del Instituto de Música UC. El recital del profesor del IMUC se transmite a las 18:00 horas, en Musica.uc.cl, YouTube y redes sociales. Será seguido además por un conversatorio en el cual el concertista responderá las preguntas del público, con inscripciones aquí.

Fue el primer rockstar de la historia, mucho antes de que existiera el rock, y hubo que acuñar un término para describir la fiebre que provocaba en el público: Lisztomanía. El húngaro Franz Liszt (1811- 1886) es uno de los más grandes virtuosos del piano de la historia; tenía una magnética personalidad que combinaba con un voraz apetito intelectual y filosófico, y dejó un enorme legado como compositor que incluye una notable producción para piano, obras concertantes y orquestales, además de Lieder. Ejerció, además, una poderosa influencia en sus contemporáneos sucesores, inventando el poema sinfónico e innovando en la forma, la armonía y la transformación temática.

Mario Alarcón confiesa que tiene una afinidad personal, de larga data, con la música de Liszt: “Es muy lindo tocarla, así de simple. Ya es una cuestión afectiva. Hay otra música que es muy linda de tocar, pero por alguna razón no es tan orgánica la sensación. Hay un asunto físico, afectivo y emocional de por medio”.

Motivado por cuán desafiante es dedicar todo un concierto al genio húngaro, Alarcón destaca que “Liszt era una personalidad muy completa. No tan solo fue pianista, no tan solo fue virtuoso, sino que además compuso música para orquesta importante, también dirigió y dio a conocer muchas obras no solamente de piano, sino que también sinfónicas”.

Igualmente fue muy relevante el voluminoso aporte que hizo con sus paráfrasis, en una época sin radio ni discos. “La única manera que tenía la gente de enterarse un poquitito de las sinfonías de Beethoven y de Mozart, y de las óperas, era escuchar reducciones para piano a cuatro manos o para piano solo”, apunta el profesor IMUC.

“Liszt: de paráfrasis, drama y poesía” se titula su programa y en él abordará sus facetas como virtuoso, filósofo y transcriptor. También está presente su vocación lírica y su reconstrucción musical de la literatura y la poesía.

Así, Alarcón tocará la transcripción que hizo Liszt de una canción de Schubert basada en el poema “Der Erlkönig”, de Goethe; “Armonías de la tarde”, que es un Estudio Trascendental y alude a un poema de “Las Flores del Mal” de Baudelaire, y el estudio “Un Suspiro”, que es lírico y de grandes exigencias técnicas. “Abre el programa una ‘Gondoliera’, que también fue en cierta forma una paráfrasis, porque está inspirada en una canción italiana, ‘La Biondina in gondoletta’, melodía popular que Liszt adornó, estilizó y perfumó. Es una obra de mucho encanto”, agrega el pianista.

El eje central del programa, eso sí, es la Sonata en Si menor de Liszt, quizás la obra más importante de toda su fecunda producción. “La he tocado varias veces a lo largo de mi vida; cuando era estudiante, en mis años de posgrado, en varios concursos y a mediados de los años 2000, antes de venirme a vivir a Chile. En ella, Liszt alcanzó una armonía de sus capacidades, es un compendio muy compacto, muy consistente”, comenta Alarcón.

“Liszt tenía poco más de 40 años cuando la compuso. Está la reflexión del hombre maduro, pero que todavía es joven, que no ha perdido la fuerza. Es una obra gigantesca en términos técnicos, muy exigente, creo que la más difícil. Si bien es cierto que hay otras obras que desde el punto de vista atlético pueden ser más complejas todavía, esta Sonata presenta el desafío del asunto reflexivo de la forma, de dominar la forma”, asegura el pianista.

Recalca, además, que la Sonata en Si menor de Liszt, es una obra filosófica, con alusiones literarias: “Todo es un gran movimiento en forma sonata que no está exento, naturalmente, del virtuosismo, pero también hay una expresividad muy fuerte y también hay mucho de lo que se llama música de programa. Del ‘Fausto’ de Goethe, que tanto perseguía a los románticos. Entonces hay un juego en que cada tema, cada motivo musical en la sonata tiene que ver con un personaje del ‘Fausto’”.

—En Liszt, es fascinante que más allá de su personalidad magnética, con gran expresividad y sensualidad, hay también en él un refinamiento intelectual importante, ¿no?

“Es un buen punto. Las referencias literarias y a la pintura en la música de Liszt son permanentes, hay muchas, todo el tiempo. Así como la Sonata de Liszt tiene que ver con el ‘Fausto’ de Goethe, el famoso vals ‘Mefisto’ es del ‘Fausto’ de Lenau. En la literatura en esa época había una profundización mucho más grande que hoy en los clásicos y, a título personal, eso me queda afuera del alcance. No me alcanzaría la vida para meterme en eso. ¡Cómo quisiera yo tener un día de 40 horas para poder enterarme, siquiera por curiosidad! Liszt era un compositor sumamente culto. En los ‘Años de Peregrinaje’, que compuso cuando se exilió en Suiza por sus amoríos escandalosos, cada número tiene una referencia literaria bastante profunda y precisa”.

—¿Qué piensa del éxito de las transmisiones en streaming de conciertos, durante la pandemia?

“A propósito de la situación sanitaria, hay muchos videos que se han hecho en internet donde los músicos tocan a distancia, es un trabajo muy bonito. Claudio Arrau decía que las épocas difíciles son siempre terreno fecundo para el arte. A la gente le quitan la libertad, pero por alguna razón, a través del arte la gente se libera. Ahora que todo el mundo está encerrado y que prácticamente no hay libertad, la música nos da una oportunidad de poder expresarnos y seguir siendo lo mismo que siempre fuimos: libres. Libres a través de la música”.

14/07/20 Información periodística: Romina de la Sotta Donoso | Extensión IMUC