Música confinada: con concierto online sigue el Encuentro de Compositores

etude sur le kamasutra oscar strasnoyEl reconocido ensamble vocal Les cris de Paris (Los gritos de París) interpretó en confinamiento Etude sur le Kamasutra de Óscar Strasnoy, que se presenta en el concierto online.

El evento bienal presenta el martes 11 de agosto cuatro obras con acento escénico. Una es de Marcos Franciosi (Argentina) y otra de Marcela Rodríguez (México). Mientras, Iris ter Schiphorst (Alemania) se inspiró en una revuelta social y Óscar Strasnoy (Francia-Argentina) creó una obra en confinamiento. Hablamos con ellos dos.

Debido a la emergencia sanitaria, el IX Encuentro Internacional de Compositores “Poéticas a la distancia”, se está realizando de forma virtual. Sin embargo, el mismo elenco de compositores fue reprogramado para la próxima edición, en 2022, de manera que esta versión funcione como una suerte de aperitivo.

“Vamos a ver una paleta de estéticas, de poéticas bastante interesante y novedosa, distintas realidades sonoras”, destaca Pablo Aranda, profesor del IMUC y organizador del Encuentro, que el viernes 14 de agosto cerrará con el conversatorio “Músico-instrumento y corporeidad: la concepción física a la hora de pensar música y espacio”. Participan Marcos Franciosi, Silvio Ferraz y Marcela Rodríguez, lo moderan Miguel Farías y Aliocha Solovera, y es a las 16:00 horas, en Musica.uc.cl, YouTube y redes sociales. Inscripciones gratuitas aquí

Antes de eso, habrá un concierto online el martes 11 de agosto, enmarcado en la temporada del Instituto de Música UC. A las 18:00 horas, a través de Musica.uc.cl, YouTube y redes sociales, se transmitirán obras escritas en la última década.

acrilico marcos franciosiLa obra Acrílico, de Marcos Franciosi, fue grabada en vivo en el auditorio de la Universidad Nacional de las Artes de Buenos Aires, por la agrupación canadiense Thin Edge New Music Collective, con la dirección de Valeria Martinelli.

El programa 11 abrirá con Acrílico (2014) de Marcos Franciosi (Argentina, 1973), profesor de la Universidad Nacional de Quilmes que ha sido comisionado por conjuntos tan célebres como el Ensemble Modern. Se presentará un registro en vivo de la agrupación canadiense Thin Edge New Music Collective. En esta obra, cinco intérpretes exploran los efectos de la interacción de sus instrumentos con barras de acrílico y de metal.

El trabajo de la reconocida compositora Marcela Rodríguez (1951, México) también tiene un acento escénico: hace 40 años compone música para teatro y danza. Se presentará una selección de Las Cartas de Frida (2011), ópera de toilette que se basa en las 12 misivas escritas en un rango de 30 años por Frida Kahlo.

suggestion of least endurance iris ter schiphorstCaptura de la película animada Suggestion of least resistance, de Iris ter Schiphorst, que fue comisionada por el Klangforum Wien, agrupación emblemática de la música contemporánea.

El programa incluye Suggestion of least resistance (2018), obra audiovisual que cuenta con música de Iris ter Schiphorst (1956, Alemania). El corto es de Michelle Kranot y Uri Kranot y la partitura es interpretada por la Klangforum Wien, orquesta de cámara austriaca especializada en música contemporánea con sede en la Konzerthaus de Viena.

Cierra el concierto Etude sur le Kamasutra (2020), de Óscar Strasnoy (1970, Argentina- Francia), que fue comisionada por Les cris de Paris, y estrenada en mayo en el ciclo “Marginalia”, en el canal Arte.tv de Francia.

Óscar Strasnoy: componer y estrenar en confinamiento

oscar strasnoy Susanne Bürner
Óscar Strasnoy vive en Berlín hace diez años y tiene una intensa actividad como compositor. El martes 11 de agosto se escuchará una obra que creó en confinamiento. Foto: ©Sussanne Bürner.

Las dos últimas obras del programa del concierto son claros ejemplos de la vinculación vital de los compositores con la realidad que habitan.

Aunque reside hace diez años en Berlín, Óscar Strasnoy nació en Argentina y en la adolescencia se fue a vivir a París. Estudió en el Conservatorio de París y también en Frankfurt, con figuras como Gérard Grisey y Michaël Levinas. Hoy es uno de los nombres más reconocidos de la escena europea.

Etude sur le Kamasutra, la obra que se presenta en el concierto online del martes 11 fue una comisión del ensamble vocal Les cris de Paris. “Me dieron total libertad. Hubo restricciones casi diría de tipo tecnológicas porque con esto del Zoom hay mucho delay a veces, entonces la consigna era que fuera escrito de manera relativamente libre rítmicamente”, revela desde Berlín. Así, les envió la partitura, y los doce cantantes y el director Geoffroy Jourdain se conectaron a través de internet, cada uno desde su casa. La interpretación fue en vivo, se hizo de una vez, sin ediciones ni retoques posteriores.

El compositor detalla qué lo motivó a trabajar con el Kamasutra: una nueva traducción al francés. “Este libro no es lo que uno piensa que es; no es un libro medio pornográfico de imágenes, sino un libro de divulgación seudo científica-moral, un libro didáctico que explica a gente muy joven cómo comportarse en situaciones para las que no están preparados. Es una especie de manual de autoayuda de la antigüedad y trasladado a nuestra época es muy divertido porque tiene instrucciones completamente absurdas de cómo comportarse en la vida, cómo conquistar mujeres u hombres, cómo comportarse en la cama. Se ve que en todas las épocas se necesitó ese tipo de consejo, cosas que las madres no pueden enseñar a los hijos”, comenta Óscar Strasnoy.

“Tenía mucha ilusión de ir a Chile este año; sólo estuve una vez allá, a fines de los años 80, haciendo un curso de dirección de orquesta en Concepción”, dice el compositor. Con la pandemia, se suspendieron los conciertos que tenía con su colectivo interdisciplinario SONGS, que tiene base en La Chaux-de-Fonds, Suiza.

—¿Cómo ha sido su trabajo en confinamiento?

“A nivel de producción propia, pude trabajar muy tranquilamente en mi casa, fue muy productivo. A nivel de trabajo, en cambio, estamos todos muy preocupados porque, a pesar de que en Berlín y en Alemania en general hubo pocas restricciones, los teatros no están abiertos, y nosotros tenemos menos trabajo y no sabemos cuándo se va a volver a una situación de normalidad. Tengo muchos amigos instrumentistas que están sin trabajo, y todos los encargos están todos anulados o retrasados. Pero si uno tiene el dinero como para sobrevivir, es un tiempo interesante para reflexionar cómo seguimos.”

Entiendo que en Alemania se decretó a la cultura como bien esencial apenas iniciada la pandemia; una situación que contrasta con la realidad que conocemos en América del Sur; sigue existiendo allá apoyo constante del Estado a la cultura, ¿no?

“Bueno, ya no es la Alemania de hace 50 años. En Alemania están las mismas preguntas que nos preguntamos en todos lados. Es decir, hay mucha gente para quien la cultura no tiene ningún valor, aparte no hay que olvidarse de que hay una nueva generación de políticos que tal vez nunca entraron en su vida a una ópera o fueron a un concierto o a un museo, y esa es la gente que gobierna ahora en cualquier país. Y un político que nunca metió los pies en un teatro o en un museo no tiene idea del valor de la cultura”.

Ter Schiphorst: obra multimedia inspirada en una revuelta social

Iris ter Schiphorst
Iris ter Schiphorst es una compositora clave en Europa en este momento. Suele trabajar con otras artes y también con otros géneros musicales. De hecho, ha sido sonidista de música pop.

Iris ter Schiphorst ha escrito para orquestas y para el teatro, y en los últimos 30 años se ha especializado en la producción multimedia. Es miembro de la Academia de Artes de Berlín y profesora de la Universidad de Música y Artes Performativas de Viena. Fue una de las diez compositoras comisionadas junto a diez mujeres cineastas, para el proyecto “Bien común”, del Klangforum Wien.

El resultado fue su pieza audiovisual Suggestion of least resistance. La compositora cuenta desde Holanda que es su primera colaboración con la cineasta Michelle Kranot, y que trabajaron en simultáneo en la película y la música. El primer material fueron filmaciones históricas del incendio de julio de 1927 del Palacio de Justicia de Viena, dentro de una revuelta popular que dejó a 85 civiles muertos por la policía y que fue detonada por la absolución de los responsables de la muerte, a tiros, de un obrero y de un niño ocurrida seis meses antes, en un enfrentamiento entre socialistas y conservadores.

Lo primero que hizo Ter Schiphorst fue investigar cuáles compositores eran políticamente activos en los años 20. Hanns Eisler, Alban Berg y Ernst Krenek, por cierto, asistían regularmente a las temporadas sinfónicas de los trabajadores. “Descubrí algo que me sorprendió: Anton Webern dirigía en esos años conciertos sinfónicos de trabajadores y en 1923 se hizo cargo de la gestión en algunas asociaciones corales de obreros. Eso no encajaba con la imagen que yo tenía de él”, cuenta. Simultáneamente, los archivos en blanco y negro fueron editados e intervenidos por Kranot a través de coloridas y vitales animaciones.

Ter Schiphorst descarta que su partitura sea música de concierto: “Fue creada en conexión directa con el filme animado, creo que no puede ser separada. Hay pasajes de contrapunto entre la imagen y el sonido que no se pueden experimentar en una versión de audio”. Explica, además, que el uso de registros sonoros históricos es parte habitual de su práctica como compositora. “El resultado es que se supera la música ‘pura’”.

Reconoce, además, que siente un vínculo vital con la cultura y la sociedad en la que vive: “Mis obras son reacciones casi somáticas a las cosas que más me importan”. Por ejemplo, el año pasado compuso una obra para el Ensemble Modern sobre el caso de Jullian Assange. “Me pareció insoportable la manera en que la justicia lo trata y cómo los llamados países democráticos de Occidente miran para el lado, y no les importa. No puedo evitar traducir en música lo que me preocupa”, confiesa Ter Schiphorst.

Respecto de cómo la pandemia ha afectado su trabajo, explica que los últimos meses estuvo trabajando en una obra que el Talea Ensemble de Nueva York iba a interpretar en el Festival Donaueschingen, pero hace unos días se canceló el concierto, por el Covid-19. “Por supuesto que es una pena, pero así son las cosas para muchos compositores en este momento; es aun peor para todos los músicos que ni siquiera pueden tocar. Es una época peligrosa para el arte, para la música. Porque cuando la pandemia agote el dinero, lo último en lo que se pensará será la nueva música. En realidad, deberíamos organizarnos los compositores y los músicos, y hacer lobby. Sin arte nuevo, sin música nueva, cualquier sociedad se empobrece; el arte y la música son esenciales para la gente. He estado estudiando las pinturas rupestres que fueron hechas hace decenas de miles de años; nos siguen fascinando, nos continúan planteando muchos enigmas. Eso es lo que significa el arte, eso muestra cuán importante es su misterioso poder”.

05-08-2020 Información periodística: Romina de la Sotta Donoso | Extensión IMUC.