Liza Chung aborda la monumental Sonata Hammerklavier de Beethoven

liza chung 2 El concierto desde casa de Liza Chung se transmitirá el martes 1 de septiembre a las 18 horas y será seguido de un conversatorio en Musica.uc.cl.

El 1 de septiembre la profesora del IMUC interpretará por primera vez este hito de la literatura universal, y también las últimas seis piezas que compuso para piano el genio alemán. Será un concierto desde casa, seguido de un conversatorio.

Su vocación pedagógica la desarrolla como profesora de la cátedra de piano en el Instituto de Música UC y su vocación interpretativa tiene vida propia a través de una sólida actividad como concertista. La experiencia de interpretar música en vivo fue lo que hizo a Liza Chung decidirse a seguir la carrera profesional de pianista. “Es una experiencia de verdad incomparable”, dice.

“Nunca he visto un concierto como algo protagónico, lo que puede darse en un pianista porque estamos solos en el escenario, pero el feedback que uno recibe en el concierto, esa energía es tan especial que resulta muy gratificante el poder comunicar en vivo con la gente, en vivo, en el momento del concierto. Una de las cosas que más me gustan de ser pianista es tocar en público y poder transmitir directamente a la gente, y eso lo echo de menos. Eso lamentablemente ahora no está, así que hay que tener muy buena imaginación”, ríe.

Liza Chung abordará un desafío programático importante en el concierto que ofrecerá desde su propia casa en la 56ª temporada del IMUC, y que será transmitido el 1 de septiembre, a las 18 horas, en Musica.uc.cl, YouTube y redes sociales.

Se abocará a la obra tardía para piano de Ludwig van Beethoven: tocará las Seis Bagatelas, Op.126, y la Sonata nº 29 en Si bemol mayor, Op.106, Hammerklavier.

“Para mí, Beethoven representa el amor a la vida y eso quiere decir todas las experiencias y las emociones que uno pasa, desde el momento en que nace al que muere; el amor, el cariño, el agradecimiento, el sufrimiento, las penas, las alegrías, todo eso representa Beethoven”, comenta Chung.

“Beethoven siempre ha estado conmigo; desde que tengo noción de la música clásica, y no solamente escuchando, sino también tocando. Entonces es muy especial para mí este año y este recital también lo es. Yo ya he hecho conciertos de él, he tocado sonatas suyas, pero estas son obras tardías, que son difíciles de abarcar y que son de suma profundidad”, agrega.

Hace solamente dos años, Liza Chung fue elegida para interpretar las emblemáticas tres últimas Sonatas de Beethoven, las más complejas, cuando el CEAC de la Universidad de Chile presentó el ciclo completo. Asimismo, esta pianista está enraizada con los más célebres intérpretes chilenos de la obra pianística de Beethoven: fue discípula de Edith Fischer, quien a su vez fue discípula de Claudio Arrau.

Las bagatelas, son piezas breves de carácter, y Beethoven produjo varios ciclos a lo largo del tiempo. Las Seis Bagatelas Op.126, que tocará Chung, son las últimas obras para piano que escribió el compositor alemán en su vida. “Son deleites en miniatura, muy distintas unas de otras, y en todas ellas se nota cómo Beethoven ya ha desarrollado todo un aspecto absolutamente orquestal. Y eso también se ve reflejado en la Sonata Hammerklavier”, explica la pianista.

Los grandes enigmas de una obra monumental

Este concierto online del 1 de septiembre marcará el debut de Liza Chung en la Sonata Hammerklavier, hito irrefutable del repertorio. “Es curioso, pero la había dejado de lado en todas estas décadas que llevo en el piano. Dado que 2020 era el Año Beethoven pensé que si no hacía ahora la Hammerklavier, a mi edad, de 46 años, no sé cuándo la haría. Así que me armé de valor y decidí hacerla”, reconoce.

La sonata toma su nombre de una anotación manuscrita del compositor, justamente porque la pensó para el piano ‘de martillo’, que en 1824 era una novedad y que vendría a suceder al clave. Beethoven estaba plenamente consciente del nivel de dificultad de su creación, pero también estaba confiado. “No le dará problemas a los pianistas que la interpreten en 50 años más”, declaró.

“La he trabajado mucho y le he dado muchas vueltas, pero para mí sigue siendo un enigma, en el sentido de que es una obra inmensamente grande, es inmensa, abarca tantas cosas, desde distintos timbres sonoros, orquestales, estructuras, ¡la forma! En las últimas cinco sonatas, a partir de la opus 101, la forma sonata ya casi que no existe, ha variado muchísimo, pero la opus 106 ya trasciende eso. Para empezar, su largo es monumental; la estructura en sí, la expansión sonora de los registros es inmensa, el instrumento explota, en cierto sentido”, explica Liza Chung.

Como Beethoven la compuso para un piano de martillo, cercano al instrumento moderno, aclara, “explota los aspectos tímbricos de un instrumento percusivo. Y el volumen de la sonata, va desde los grandísimos fortissimos a la utilización de mucha sordina. Beethoven está expandiendo las capacidades y las posibilidades del instrumento”.

—¿Es importante para usted abordarla en este momento de su vida?

“Sí, es crucial. Estoy en una especie de transición, dada mi edad, dada mi experiencia y también mi falta de experiencia. Tal como esta sonata quiere expandir y explotar el instrumento, yo también estoy en una etapa de expansión, de tratar de ver cuáles son mis límites, mis capacidades, mis falencias, mis cualidades”.

—¿Le gustaría retomar esta obra cuando sea posible en términos sanitarios, en escenario y con público?

“Espero hacerlo. Dada la explotación de la capacidad sonora del instrumento que hay en la Sonata Hammerkavier, me da mucha lástima no poder hacerlo en una sala de conciertos, donde el sonido se puede percibir de una manera más cósmica, digamos”.

27-08-2020 Información periodística: Romina de la Sotta Donoso | Extensión IMUC.