Dúo Concertante: David Medina y Luis Alberto Latorre recorren 80 años de Romanticismo

david medina luis alberto latorre  David Medina, clarinete, y Luis Alberto Latorre, en piano, grabarán este concierto en el Campus Oriente UC con todas las medidas de bioseguridad.

Obras para clarinete y piano de Carl Maria von Weber, Robert Schumann y Johannes Brahms interpretan los profesores del IMUC desde el Campus Oriente UC el martes 20.

Un concierto desde el Campus Oriente UC presenta la 56ª Temporada del Instituto de Música UC el martes 20 de octubre. Estará a cargo de los profesores del IMUC David Medina, en clarinete, y Luis Alberto Latorre, en piano.

Será transmitido en streaming a las 18 horas, en Musica.uc.cl, YouTube y redes sociales, y seguido por un conversatorio en directo de los intérpretes, ambos miembros de la Orquesta Sinfónica Nacional de Chile, con el público.

El programa se titula “Dúo Concertante” e incluye tres composiciones escritas para dúo por figuras claves del Romanticismo: Piezas de Fantasía, Op. 73, de Robert Schumann; Gran Dúo Concertante, Op. 48, de Carl Maria von Weber, y la Sonata para clarinete y piano Op. 120 N°1, de Johannes Brahms.

Escritas en un rango de 80 años, cada una de estas obras para clarinete y piano da cuenta del lenguaje propio de su autor y, juntas, ofrecen una panorámica del siglo XIX y tres formas de entender el Romanticismo.

“Estas tres obras pasan por todo el siglo XIX y son emblemas del repertorio de clarinete”, comenta David Medina, el virtuoso venezolano que se integró hace dos años a la Orquesta Sinfónica, tras 17 años en la Orquesta Simón Bolívar de Venezuela.

Medina explica que el clarinete es uno de los instrumentos más nuevos de la familia de las maderas, que a finales del siglo XVIII Stamitz y Mozart escriben los primeros Conciertos para clarinete, y que el período Romántico fue muy importante para su repertorio porque ya se reconoce su versatilidad y se afirma como “uno de los grandes instrumentos solistas”.

Coincide Luis Alberto Latorre, pianista de la Sinfónica y Premio Presidente de la República 2016: “En esa época, el clarinete ya era un instrumento muy llamativo; muy bonito en su sonoridad y con esa particularidad que tiene de comenzar muy pianissimo, casi desde la nada, y con un manejo del volumen sonoro mucho más destacable que otros instrumentos de la época, como la flauta y el oboe”.

Agrega, además, que “el clarinete es un instrumento notable desde el punto de vista musical y de los recursos que puede plantear; me imagino que a los compositores les encantó la idea de escribir para dúo de clarinete y piano porque se llevan muy bien; puesto que es muy melódico el clarinete y más armónico el piano”.

“Son obras cumbres para el clarinete y el piano”

Luis Alberto Latorre aclara que el programa que interpretarán da cuenta “del lirismo del clarinete y de su virtuosismo, así como de la sintonía única que logra con el piano como dúo. Son tres obras fantásticas del repertorio romántico, son tres obras cumbres para el clarinete y piano”. Tanto él como David Medina aclaran que cada una da cuenta de un lenguaje muy distinto.

El Gran Dúo Concertante, Op. 48, de Carl Maria von Weber, apunta el pianista, “es una obra muy apasionada, de un virtuosismo muy grande, con velocidad y con aspectos rítmicos como de danza. Su segundo movimiento es operático, incluso me recuerda algunos pasajes de La Traviata de Verdi, muy cantabile, con grandes solos de piano, que son casi como reducciones de orquesta. Es una obra muy lírica y muy virtuosa en el primer y tercer movimientos”.

Latorre recalca que las Tres Piezas de Fantasía de Robert Schumann son originalmente para clarinete y piano, aunque suelen interpretarse mucho con violonchelo. “Son maravillosas, son estructuralmente muy bonitas. Ahí los dos instrumentos se lucen”, apunta.

En cuanto a la Sonata N°1 de Johannes Brahms, destaca que es su opus 120, y una de sus obras más maduras. “Es una sonata profunda, grandiosa, de gran vuelo, de gran ánimo. Ahí el virtuosismo es distinto, no es esa cosa weberiana ni mendelssohniana; el virtuosismo de Brahms es grandes saltos, de movimientos explosivos tremendos. El movimiento lento, el segundo, es uno de los más hermosos que se escribieron en esa época para clarinete y piano. Tiene una melodía preciosa”, asegura Latorre.

David Medina, en tanto, destaca que el Gran Dúo Concertante de Weber, escrito en 1816, “es considerado como un doble concierto porque para el piano es súper difícil esta obra, y para el clarinete, también”.

Asimismo, el clarinetista venezolano distingue dos miradas románticas muy diferentes entre Schumann y Brahms, que se asocian a sus biografías. “Aquí hay una historia de amor importantísima; Schumann aborda el Romanticismo de una manera, porque tenía a su amor, Clara. En cambio, el amor de Brahms era imposible, porque Clara era la esposa de su maestro. Entonces, uno ve el amor, lo tiene allí, con él, y el otro ve al amor como algo imposible. Brahms, de hecho, tiene mucho de esta incertidumbre; quiere decir algo, pero no lo puede decir, y a veces cuando quiere decirlo definitivamente lo dice, pero muy al final. Eso marca una diferencia importante con la música de Schumann”, comenta Medina.

“Esto es una luz de esperanza”

Ambos intérpretes celebran la oportunidad de tocar música de cámara con un colega de la Sinfónica. Luis Alberto Latorre destaca el virtuosismo del clarinetista, y el muy buen resultado que logró en el Concierto de Aaron Copland en Chile, en el cual él también tocó, el año pasado. “Es muy fácil y muy agradable tocar con David, pues él tiene mucha experiencia y mucha cultura”, dice el pianista.

David Medina, por su parte, asegura que para él es “un honor” trabajar con Latorre: “Es un excelente artista; considero que es uno de los grandes pianistas que yo he conocido en Latinoamérica”.

Los dos profesores del IMUC ya han ofrecido conciertos presenciales en el Teatro Universidad de Chile, uno de ellos, juntos. Y aplauden el hecho de inaugurar esta nueva modalidad en el Campus Oriente UC que les permite tocar juntos en el tiempo y en el espacio. “A mí no me gusta eso de hacer grabaciones en la casa y después juntarlas. Me parece mucho más musical y más lógico juntarse con otro músico y tocar, en este caso, para un público virtual”, apunta Latorre.

David Medina, fue el solista que abrió el ciclo “In Crescendo” de la Sinfónica, a fines de julio. “Fue una decisión bastante fuerte, pero al final dije ‘Esto es histórico, es algo que hay que hacer, es importante en el medio y en el mundo artístico actual’”, recuerda. “Y ahora tengo la misma sensación de esperanza; esto es como una luz que hemos estado esperando todos los profesores del Instituto de Música UC. Es una gran oportunidad poder hacer este hermoso recital en el Campus Oriente”, cierra el clarinetista.

15-10-2020 Información periodística: Romina de la Sotta Donoso | Extensión IMUC.