Concierto coral recorre 450 años de repertorio en la reapertura del Encuentro de Música Sacra

octeto felipe ramos  Felipe Ramos y los cantantes grabaron el concierto que se transmitirá el 3 de noviembre con estrictas medidas de bioseguridad.

En el programa “O Magnum Mysterium”, el martes 3 de noviembre, un octeto vocal contrastará cómo expresan Tomás Luis de Victoria, en el Renacimiento, y Morten Lauridsen, en el Siglo XX, el misterio del nacimiento de Jesús. También se interpretan obras de John Tavener y de Francisco de Guerrero. La dirección es de Felipe Ramos Taky y el concierto se realiza en el Templo Mayor del Campus Oriente UC.

Debido a la emergencia sanitaria, en marzo sólo alcanzaron a realizarse dos conciertos del XVII Encuentro de Música Sacra en forma presencial; el segundo de ellos sin público, pero con transmisión en vivo a través del streaming.

Luego, el ciclo se adaptó a la modalidad online, y hasta fines de abril se transmitió un registro histórico del IMUC cada semana. Así se recordaron interpretaciones previas de David Penitente de Wolfgang Amadeus Mozart, cantatas sacras de Georg Philipp Telemann, la Pasión según San Juan y también cantatas de Johann Sebastian Bach, Et Lux de Wolfgang Rihm, la Misa de Igor Stravinsky y Lauda per la Natività del Signore de Ottorino Respighi.

Ahora que acaba de concluir la 56ª Temporada de Conciertos del IMUC, y que la situación sanitaria lo permite, se retoma el XVII Encuentro de Música Sacra durante noviembre. Se realizarán cuatro conciertos en el Templo Mayor del Campus Oriente UC, con todas las medidas de bioseguridad pertinentes y sin público, para transmitirlos cada martes, a las 19:00 horas, en Musica.uc.cl, YouTube y redes sociales.

El magno misterio en el Renacimiento y en el Siglo XX

El martes 3 de noviembre se presentará en línea un concierto originalmente programado para inicios de abril, pero que recién ahora se pudo concretar: “O Magnum Mysterium” se titula el programa, justamente porque se contraponen dos obras que tienen ese nombre y que fueron compuestas con 450 años de diferencia. La dirección está a cargo de Felipe Ramos Taky, profesor del IMUC, y participa un octeto vocal.

El programa, explica el director coral, sigue la línea que está impulsando el IMUC de contraponer obras de la tradición y de la vanguardia. “Entonces tenemos compositores que, siendo actuales e, incluso uno de ellos vivo, de todas maneras tienen un lenguaje muy melódico y muy accesible, y también tenemos a dos compositores del famoso Siglo de Oro español, Tomás Luis de Victoria y Francisco Guerrero, que tienen un lenguaje un poquito más sencillo de escuchar, pero que es mucho más complejo por el simple tejido de la música, es decir, por la polifonía”, dice.

El programa abrirá con O nata lux, de Lux Aeterna (1997) de Morten Lauridsen, seguirá con O Magnum Mysterium (1572) de Tomás Luis de Victoria, y tres piezas escritas en 1589 por Francisco de Guerrero A un Niño llorando al hielo, Niño Dios d’amor herido y Apuestan zagales dos.

Luego se interpretará The Lamb (1982) de John Tavener, para retornar a continuación a Victoria, con O quam gloriosum est regnum (1572) y a Lauridsen, con O Magnum Mysterium (1994). El cierre será con Song for Athene (1993) de Tavener.

“Hace nueve años, se conmemoraron los 400 años de la muerte de Tomás Luis de Victoria, y todos los grupos dedicados a la polifonía a nivel mundial hicieron tremendos espectáculos y conciertos en su honor”, destaca Felipe Ramos Taky.

O Magnum Mysterium es una obra capital en la producción de Victoria y también es una obra capital del repertorio coral. Todos los coros, desde los más amateurs hasta los más profesionales, pasan en algún momento por esta obra gigante y su polifonía casi perfecta”, asegura el académico del IMUC.

Esa creación del Renacimiento comparte el mismo mensaje con O Magnum Mysterium de Morten Lauridsen, dice el director coral. “Las dos hablan de este gran misterio. ¿Cómo puede ser que el nacimiento de una persona, que para los creyentes es Jesús, pueda producir un cambio tan radical en la humanidad? Ambas piezas expresan muy bien y de manera profunda, en la música, la revolución que significa el nacimiento de Cristo”, explica Ramos Taky.

El texto corresponde al Adviento. Pero Lauridsen le da una vuelta de tuerca bastante interesante. “Él lo relaciona con la Semana Santa; lo ha escrito en algunos artículos. Lo que dice es que la Virgen María dio a luz a Jesús sin haber conocido hombre como dice la Biblia y resulta que después al hijo se lo matan. ¿Hay acaso un dolor más grande que ése? Y por eso en su obra, en algunas partes de la palabra María hay unas disonancias muy fuertes. El mismo Morten Lauridsen lo explica, está tratando de decir ‘Nace Jesús, pero también un dolor muy grande para la Virgen María’”, explica el director.

“Fue casi una revelación el haber vuelto a escuchar en vivo las voces”

El programa incluye, además, villanescas de Francisco de Guerrero, quien junto a Cristóbal de Morales y Tomás Luis de Victoria fueron los compositores claves del Renacimiento español, y dos obras del británico John Tavener: The Lamb y Song for Athene. La primera se basa en un poema de William Blake y habla de Jesús como el cordero. La segunda es masivamente conocida, pues se estrenó en un acontecimiento que tuvo cobertura mundial a través de la televisión.

“Fue compuesta especialmente para el funeral de la princesa Diana y la interpretó el coro de Westminster Abbey cuando iban sacando el ataúd. Por el contexto, se relaciona con una pieza fúnebre, pero si vas a la partitura y el texto, termina con unos aleluyas, porque también habla de cómo la muerte redime; finalmente celebramos con la palabra Aleluya también el nacimiento de Jesús”, comenta Felipe Ramos Taky.

Los cantantes que participan en el concierto son Pilar Garrido y Javiera Lara (sopranos), María José Uribarri y Javiera Lara (contraltos), Martín Aurra y Gonzalo Quinchahual (tenores), Franco Oportus (barítono) y Christian Castro (bajo).

“Son colaboradores habituales en nuestras temporadas, y algunos pertenecen al Coro de Cámara UC. Era un programa muy difícil de montar y tenía que ser gente con experiencia; no solamente porque ya hubieran cantado algunas de las obras con anterioridad, sino además para poder llegar y grabar en perfectas condiciones para que el resultado sea óptimo”, explica el director.

“De hecho, en las obras que son a ocho voces en la partitura, como el O Magnum Mysterium de Lauridsen o Song for Athene de John Tavener, cada cantante está haciendo una línea vocal independiente, entonces es un desafío de alta complejidad agregado al desafío que la pandemia nos puso”, detalla.

-¿Cómo fue para ustedes, como intérpretes, volver a hacer música juntos, en el Campus Oriente, después de estos meses de confinamiento?

“El convivir en la música es algo muy importante, y nos dimos cuenta en el minuto 1, cuando nos vimos ahí en el templo, antes de cantar ninguna nota, ya se sentía en el ambiente esa comunidad. Después de meses de estar en tu casa escuchando conciertos digitales a través del computador, fue casi una sensación nueva el haber vuelto a escuchar en vivo las voces. Volver a escuchar la armonía, y la afinación. Además, en la acústica del templo vacío, ¡cuando los acordes estaban bien afinados se proyectaban en toda la cúpula! Fue casi como una revelación. Estábamos con mascarilla, entonces abríamos los ojos, que era la única opción para expresarnos. Fue una sensación muy buena, por la parte humana y por la parte musical”.

29-10-2020 Información periodística: Romina de la Sotta Donoso | Extensión IMUC.