David Núñez presenta la integral para violín solo de Giacinto Scelsi en Bélgica

david nunez julio martinich David Núñez, virtuoso violinista y profesor del Instituto de Música UC. Foto: Julio Martinich.

El 16 de noviembre el violinista abordará al influyente compositor italiano en la moderna sala Arsonic, de la ciudad de Mons. El concierto será sin público, debido a la emergencia sanitaria, y se difundirá posteriormente. El profesor del Instituto de Música UC está iniciando un año sabático y ya comenzó a trabajar en un estudio sobre pedagogía musical.

David Núñez Áñez (Caracas, 1970) enseña violín en el Instituto de Música UC desde 2007. Tras iniciar su formación en el “sistema venezolano”, a los 18 años continuó sus estudios en Bruselas y residió allí hasta 2006.

El mes pasado, este reconocido violinista y compositor inició un año sabático justamente en Bélgica. “Estoy haciendo un trabajo de investigación personal con un objetivo bien preciso y que podrá aplicarse en la docencia; no es solamente un paper, tiene un lado práctico”, comenta desde la ciudad de Tournai. Su estudio, Perspectivas interdisciplinarias de la pedagogía musical, se vincula estrechamente con la práctica musical y entrevistará a músicos que viven en Bélgica, Italia y Suiza.

“Como todo en la vida, la música siempre está cambiando. No es la misma forma de hacer música hoy que hace 10 o 20 años. La gente que estudia en el conservatorio donde yo estudié acá ahora estudia de manera un poco distinta, y precisamente ese desarrollo es lo que me parece que debemos estudiar”, explica David Núñez

“También debemos hacernos algunas preguntas que es imposible no hacerse: ¿cómo se produce ese desarrollo en Latinoamérica? ¿cómo podríamos adaptar nuestra docencia a las circunstancias de nuestros países, en un mundo globalizado donde los alumnos tienen acceso a internet y a una enorme cantidad de información? Porque ya no se trata de entregar información, cosa que hoy se puede hacer con un dedo y un teclado. Hay muchas cosas que han cambiado y el objetivo es hacer todas esas reflexiones”, agrega el profesor del IMUC.

“Giacinto Scelsi es el punto de partida del trabajo de muchos compositores posteriores a él”

El lunes 16 de noviembre, David Núñez ofrecerá la integral de la obra para violín solo de Giacinto Scelsi (1905-1988), en una moderna sala que es parte del complejo de artes escénicas Mars, en la ciudad belga de Mons. Este concierto se realizará en la sala Arsonic y, debido a la nueva emergencia sanitaria que enfrenta ese país europeo, será sin público presencial.

“No se va a transmitir en vivo en ese momento, sino que va a quedar grabado en audio y en video, y después vamos a hacer una posproducción con ese material, para difundirlo”, cuenta el violinista. Comenta, además: “Desde que llegué a Bélgica, ha habido tres ciclos de medidas cada vez más fuertes, porque la situación acá se ha disparado, y los conciertos presenciales se han cancelado hasta mediados de diciembre. Pero se esperan nuevas medidas, según qué ocurra con la pandemia”. 

La sala Arsonic fue inaugurada hace cinco años y se construyó en una remodelada estación de bomberos, con la participación del renombrado ingeniero acústico Eckhard Kahle. Su conjunto residente es el Ensemble Musiques Nouvelles, agrupación con la cual David Núñez colaboró constantemente cuando vivía en Bélgica, grabando incluso discos juntos. El violinista aclara que una de las facetas más importantes del conjunto es su trabajo con Giacinto Scelsi. “En ese sentido, mi propuesta es muy coherente con la orientación estética del ensamble”, apunta. 

Respecto de Scelsi, David Núñez destaca que “es un compositor esencial de lo que llamamos música contemporánea, es decir, posterior a la Segunda Guerra Mundial. Tuvo una trayectoria bastante distinta a los compositores más importantes de su época; Giacinto Scelsi fue más bien un solitario, que desarrolló un trabajo extremadamente personal, que ya era personal desde su comienzo y que cada vez se puso más personal y más singular”.

Fue uno de los primeros italianos interesados en el dodecafonismo y en el particular trabajo de Alexander Scriabin, pero pronto empezó a concentrarse en la improvisación y las cintas magnéticas, y llegando incluso a destruir toda su obra previa. Su experimentación con una sola nota, La Bemol, que inició en un período que estuvo internado en un hospital psiquiátrico, abriría nuevos y amplios caminos para la música del siglo XX, con un hito en el estreno en París, en 1961, de Quattro pezzi su una nota sola.

“En los años 50 y 60, no era un compositor muy conocido ni muy apreciado porque tenía una estética que no tenía nada que ver con las corrientes de la época. Sin embargo, Scelsi es el punto de partida del trabajo de muchos compositores posteriores a él. En particular, los espectralistas franceses”, apunta Núñez.

Su programa para Arsonic incluye los Divertimentos N° 1, N° 2, N° 3, N° 4 y N° 5, que el italiano compuso entre 1951 y 1956, Xnoibys (1964) y L'âme ailée - L'âme ouverte (1973).

“Me gusta mucho que estoy trabajando toda la obra de Scelsi para violín, que es bastante importante. Desde el primer Divertimento hasta el Alma alada y el Alma abierta, que son sus últimas obras para violín, de poco antes de su muerte. Entonces tenemos obras desde prácticamente que comenzó a componer hasta sus últimos trabajos, y se ve la evolución, cómo se va desarrollando esta estética; desde una música en relación a la modernidad de Scriabin, Prokofiev y Stravinsky, más bien asequible, hasta una música que va partiendo hacia un lugar totalmente desconocido, completamente nuevo. Scelsi abre un camino muy particular y crea un universo personal”, asegura el profesor IMUC.

Asimismo, destaca que el vínculo con lo sagrado que tuvo Scelsi también recorre el programa. “Aunque durante muchos siglos la música siempre había estado relacionada a lo sagrado, en todas las culturas, después de la Segunda Guerra Mundial la música contemporánea tiende a centrarse en una idea cartesiana donde lo sagrado no aparece mucho”, aclara David Núñez. “En Scelsi, en cambio, lo sagrado está muy presente desde un comienzo, incluso una de sus primeras obras, que es la Cantata del Verbo, se relaciona con lo sagrado cristiano. Pero no es solamente una religiosidad cristiana, sino igualmente una religiosidad panteísta en la cual estaban presentes todos los cultos y la idea misma de lo sagrado; aparece lo budista y la India durante toda su obra”, agrega.

En este compositor italiano, asegura Núñez, lo sagrado “tiene una relación muy directa en cómo Scelsi entiende el sonido; como una manifestación de lo que somos como psiquis, como persona, desde todo punto de vista”.

arsonic La moderna sala de conciertos Arsonic, en la ciudad belga de Mons, es un epicentro de la música contemporánea y su acústica ha sido muy alabada. Foto: Surmars.be.

“Estamos todos adaptándonos en el planeta a una nueva forma de hacer música”

La intensa actividad solista de David Núñez suma constantes incluye actuaciones como invitado en diversas ciudades y con distintas agrupaciones. Así, hace dos años justamente interpretó Anahit, de Scelsi, con la Orquesta Sinfónica de Argentina en el Centro Kirchner, y en julio pasado ofreció en la temporada del IMUC un recital con 400 años de Caprichos, desde su casa y que fue transmitido en streaming, antes de tomarse el año sabático

A ello suma una fecunda actividad con sus dos conjuntos: el Cuarteto Untref de Argentina, con el cual actuaron en la Bienal de Venecia 2018, y el Cuarteto Surkos, en Chile. Con ambos ha desarrollado una producción discográfica muy destacada. Pero ahora esa actividad está paralizada, debido a la emergencia sanitaria, al igual que los conciertos que ya había comprometido en Europa.

“Pero bueno, estamos todos adaptándonos en el planeta quizás a una nueva forma de hacer música también; en utilizar más la tecnología e internet; espero que se produzca una retroalimentación entre lo que aparece en las redes sociales, en lo que se puede ver por internet y en lo que se puede ver en persona”, comenta. “Si se acabara la pandemia mañana, no va a suceder que nadie vea conciertos por internet; eso va a continuar y se va a ir desarrollando. Creo que se impone que los músicos hagamos una reflexión en torno a las consecuencias que tendrán estos cambios que la pandemia ha acelerado”, cierra David Núñez.

12-11-2020 Romina de la Sotta Donoso | Extensión IMUC