Miguel Villafruela y el Cuarteto de Saxofones Oriente abren el Ciclo de Verano: “Como estamos en un período tan difícil, haremos un repertorio alegre”

cuarteto saxofones oriente Miguel Villafruela, Cristóbal Castillo, Alejandro Rivas y Karem Ruiz actuarán en live streaming el 18 de enero. Foto: IMUC.

Una serie de ritmos latinos y obras jazzísticas abordará el lunes 18 de enero el conjunto residente del Instituto de Música UC, en un concierto que se transmitirá en vivo y en directo a través de Musica.uc.cl. Entre otras, se interpretarán creaciones de Arturo Márquez, Ignacio Cervantes y Paquito d’Rivera.

La apertura del Ciclo de Verano 2021 del Instituto de Música UC estará a cargo del Cuarteto de Saxofones Oriente, que dirige Miguel Villafruela, con el programa “De los ritmos latinos al jazz”. El concierto se realizará en el Campus Oriente UC, sin público, y se transmitirá en vivo y en directo a las 19:00 horas del lunes 18 de enero, en Musica.uc.cl, YouTube y redes sociales, con acceso liberado.

“Es muy emocionante volver a presentarnos en vivo; estamos todos felices de volver a reunirnos para tocar. Es una gran alegría”, reconoce el profesor Miguel Villafruela. “Como estamos en un período tan difícil, haremos un repertorio alegre, justamente de verano, con un programa que abarca obras originales y algunas transcripciones también”, explica.

Abrirán con Sud-América (1978) de Lino Florenzo (1920). “Este compositor francés se sintió muy atraído por los ritmos latinoamericanos. Cuando hice mi disco Saxofones en Latinoamérica, le escribí, pensando que él había estado acá en la región, pero me dijo que no, que eran ritmos que él admiraba, entonces se había inspirado en ellos”, cuenta Villafruela.

La suite tiene cuatro movimientos: Tempo di chachachá, Tempo di valse, un son y Tempo di samba. “Lino Florenzo, fue director de orquesta, y estaba muy vinculado a la música de variedades, música ligera, y compuso esta obra que ha sido muy tocada y muy grabada en el mundo”, destaca el profesor.

A continuación, se sucederán creaciones de compositores latinoamericanos, partiendo por Danzón N° 5 Portales de Madrugada, del mexicano Arturo Márquez (1950), quien tiene una relación de amistad con Miguel Villafruela desde la época en que ambos estudiaron en Francia, y se trata de una transcripción.

El Cuarteto de Saxofones Oriente interpretará, además, dos relecturas actuales de la cueca. Del argentino Fermando Lerman (1968), Cueca picadita (1997), y del chileno Felipe Salinas Ramírez (1961), Tonadita santiaguina (2018). El famoso saxofonista destaca que la primera es “muy atractiva, brillante y bonita”, y que la segunda “es una tonada acuecada”.

Se sumará una transcripción de Cuatro Danzas Cubanas de Ignacio Cervantes (1847-1905). “Él fue uno de los grandes compositores cubanos del siglo XIX, fue un virtuoso del piano, obtuvo el primer premio del Conservatorio de París, fue niño prodigio. Escribió mucha música, sobre todo para piano, y fue uno de los primeros músicos del continente americano en identificar su obra con un sentimiento nacionalista, es decir, él consideraba el nacionalismo como una consecuencia natural de los pueblos, para distinguirse y emanciparse. Estas son danzas cubanas de salón del siglo XIX, y son muy bonitas”, detalla Miguel Villafruela.

Norteamérica volverá a hacerse presente con Popurrí de aires mexicanos, de Juan Manuel Navarro. “Quisimos alegrarnos con este popurrí, que es un arreglo que hizo este compositor mexicano. Uno lo escucha y en seguida siente que está en ese país”, apunta el profesor.

El particular encanto del cuarteto de saxofones

El programa que interpretarán los saxofonistas Miguel Villafruela, Cristóbal Castillo, Alejandro Rivas y Karem Ruiz el 18 de enero tendrá, además, un acento jazzístico, con dos obras del célebre músico cubano Paquito d’Rivera (1948); Monk-Tuno y Wapango, y la Jazz Suite del español Pedro Iturralde (1929-2020).

Monk-Tuno, explica el profesor Villafruela, es un juego de palabras, porque D’Rivera trabaja con el ritmo cubano llamado montuno, que es bailable y muy alegre, pero inspirándose en el famoso pianista de jazz Thelonius Monk.

Respecto de Pedro Iturralde, destaca que es “un gran compositor, saxofonista y pedagogo español que falleció en noviembre de 2020. Fue catedrático del Real Conservatorio Superior de Música de Madrid, donde enseñó desde 1978 hasta 1994 y quisimos incluir esta obra como un homenaje a su figura. En cada movimiento, él emplea un estilo de jazz: blues, cool, balada, valses y funky. Es una obra muy representativa del jazz y resulta muy atractiva y bonita interpretada en el cuarteto de saxofones”, explica Miguel Villafruela.

-¿Por qué el cuarteto de saxofones es un vehículo potente para las danzas? ¿Tiene que ver con su expresividad, con sus características tímbricas?

“El cuarteto de saxofones es un formato que permite interpretar muchos géneros. El saxofón es un instrumento que es un tubo cónico, por eso, si tú haces una transcripción de una obra para órgano, por ejemplo, de un coral de Bach, suena muy bien porque se parece mucho su sonoridad. Además, como este cuarteto está integrado por los distintos miembros de la familia, que son el soprano, el alto, el tenor y el barítono, también se asemeja a un cuarteto de cuerdas, de manera que esas transcripciones suenan de maravilla también. Por otra parte, el saxofón fue concebido por Adolfo Sax para las bandas militares de la época que tocaban al aire libre, entonces es un instrumento que tiene una gran sonoridad, pero también se pueden tocar los pianissimos más exigentes. Ése es el encanto del cuarteto de saxofones, que se puede tocar música original y transcripciones”.

-¿Cómo dialoga el jazz con la música latina?

“Está el famoso estilo, que es el Latin Jazz. Los músicos de Cuba, República Dominicana y Venezuela, que originalmente son de la música popular de estos países, empezaron a incorporar el jazz. Y cuando empezó la era del Bebop, con Dizzie Gillespie se empezó a incorporar instrumentos de percusión de la música cubana; la tumbadora, los bongós, y toda esa música empezó como las raíces del Latin Jazz y hoy hay grandes pianistas y grandes saxofonistas que ocupan ese estilo, influenciados lógicamente por los ritmos de la música popular latinoamericana. Es un estilo muy popular”.

-¿Ha avanzado en su catálogo web de obras latinoamericanas para saxofón durante este año de pandemia?

“Sí, sigo trabajando en esa página mía, Saxofonlatino.cl, donde incorporo todo lo que se va componiendo original para saxofón en América Latina, y ya falta muy poco para que lleguemos a las dos mil obras originales. Es un trabajo de investigación que ya tiene 18 años y permite visualizar todo lo que se hace para el saxofón, no solamente obras, sino también libros, con los contactos de los compositores para que los jóvenes que estén interesados en esa obra les puedan escribir. Es un trabajo que me apasiona, y ahora en pandemia fue una terapia extraordinaria, he logrado incorporar una gran cantidad de obras recientemente. He tenido muchas alegrías al respecto. Por ejemplo, una vez conocí a una saxofonista norteamericana que hizo su tesis de doctorado basada en la música de Brasil e hizo su exposición en un festival en el cual yo estaba en el público, ella no lo sabía, y empezó a hablar de mi página como una de las fuentes más importantes para su tesis de doctorado. Fue una alegría para mí ver cómo esto les ha aportado a tantos investigadores. Y está a disposición de todo el mundo”.

12-01-2021 Información periodística: Romina de la Sotta Donoso | Extensión IMUC.