Ciclo de Verano: Estudio MusicAntigua UC reconstruye obras del Siglo de Oro de Jacob van Eyck

13 de enero de 2021


Camilo Brandi, Sergio Candia y Eduardo Figueroa desarrollaron el proyecto de investigación en 2018. Ahora presentarán una instrumentación para todo el Estudio MusicAntigua UC, sumando violín, con Gonzalo Beltrán, y dos violas da gamba: Gina Allende y Florencia Bardavid. Foto: IMUC.
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Camilo Brandi, Sergio Candia y Eduardo Figueroa desarrollaron el proyecto de investigación en 2018. Ahora presentarán una instrumentación para todo el Estudio MusicAntigua UC, sumando violín, con Gonzalo Beltrán, y dos violas da gamba: Gina Allende y Florencia Bardavid. Foto: IMUC.

El martes 19 de enero, el conjunto residente del Instituto de Música UC presenta en concierto una serie de obras del famoso compositor holandés del siglo XVII que fue reconstruido a partir de la colección El Edén de la Flauta y a través de un ejercicio de investigación e interpretación.

Con financiamiento de un fondo concursable de la Dirección de Artes y Cultura de la Vicerrectoría de Investigación UC, tres integrantes del Estudio MusicAntigua UC desarrollaron en 2018 el proyecto “Jacob van Eyck: Un cuadro musical del siglo de Oro. Registro fonográfico y edición musical”. A partir de piezas para flauta sola del compositor holandés del siglo XVII, los profesores del Instituto de Música UC crearon su acompañamiento armónico, para luego estrenar estas obras, grabarlas y publicar las nuevas partituras.

Una selección de estas reescrituras será interpretada por Estudio MusicAntigua UC dentro del Ciclo de Verano 2021 del Instituto de Música UC. El concierto se realizará el martes 19 de enero, en el Campus Oriente, al aire libre y sin público, y será transmitido en vivo y en directo a través de Musica.uc.cl, YouTube y redes sociales.

Además de ser el carillonista de la Catedral de Utrecht, Jacob van Eyck (ca. 1590-1657) oficiaba como músico callejero: para entretener a la gente, improvisaba en su flauta melodías populares de la época. El virtuoso intérprete era no vidente.

“Al no poder leer partituras es evidente que poseía un alto desarrollo de su oído musical y memoria auditiva, lo que le permitía interpretar los tonos que aprendía por pura audición, además de introducir sus variantes improvisadas, según su propio gusto y habilidad para ejecutar sus instrumentos. Este es un bello ejemplo de cómo la necesidad y las restricciones llegan a ser muchas veces el principal motor y origen de desarrollos altamente creativos”, comenta Sergio Candia, director de Estudio MusicAntigua UC.

Las inspiradas improvisaciones de van Eyck fueron transcritas en los dos volúmenes de la famosa colección El Edén de la Flauta. Todas son canciones, aires y tonos para instrumento melódico sin acompañamiento. Sin embargo, los académicos del Instituto de Música UC determinaron que existen evidencias de que esos tonos sí se interpretaron, en aquellos años, con acompañamiento. Por ello decidieron hacer este ejercicio de reescritura, con una completa investigación en torno a las prácticas de la época y antecedentes estilísticos e históricos.

-¿Por qué el repertorio de la colección El Edén de la Flauta es hoy en día canónico?

“Es canónico para los músicos que desde comienzos del siglo pasado y hasta nuestros días se dedican al estudio del repertorio y la ejecución de la flauta dulce. Es el único corpus significativo de obras anteriores al siglo XX dedicadas originalmente a la flauta dulce que ha llegado hasta nuestros días. Pero también esta colección es canónica en otro sentido, en cuanto recoge una amplia gama de músicas populares y del repertorio tradicional medioeuropeo que formaban parte de las prácticas musicales cotidianas en los Países Bajos, Inglaterra, Francia y la zona germánica central durante la primera mitad del siglo XVII. Esto nos permite hacernos una idea no sólo de las estéticas y prácticas musicales imperantes por ese entonces, sino también de la circulación y los usos domésticos de este repertorio en esos contextos socioculturales”.

-Como Estudio MusicAntigua ustedes han definido esta línea de trabajo como “reescritura instrumental históricamente informada”. ¿En qué consiste exactamente esto?

“Es una idea que parte de una constatación muy simple. La publicación holandesa de estos tonos tradicionales con sus variaciones en el estilo, por así decirlo, ‘improvisatorio’ de van Eyck, corresponde en su mayoría a música a varias voces en polifonía, a monodias acompañadas o a danzas de corte de diversos autores de renombre en la época, las que generalmente eran ejecutadas en pequeños conjuntos instrumentales de cámara o salón. Nuestra versión restituye en cierta medida esa condición original del repertorio y muestra, al paso, las variaciones de van Eyck en un contexto o trama sonora que de seguro corresponde al imaginario del propio van Eyck y su público. Consecuentemente, nuestra reescritura se refiere a esa labor reconstructiva, que tiene un alto componente especulativo, pero a la vez se nutre y fundamenta en el repertorio de la época, en donde aparecen los mismos tonos o melodías en sus contextos composicionales originales. Los casos más evidentes de esto son, por ejemplo, los tonos referidos al aria Amarilli mia bella de Giulio Caccini, originalmente para voz solista y acompañamiento de tiorba en el bajo continuo, la consort song inglesa When Daphne, de autor anónimo, o la famosísima canción-pavana Lachrimae que John Dowland publicó tanto en versión para voz sola acompañada de laúd como para consort de violas da gamba. Lo que hicimos nosotros fue recomponer esa condición originaria entretejiendo la versión de van Eyck con las texturas de las obras originales. En la jerga de la música comercial actual correspondería a algo así como las partituras de covers de dichas obras”.

-Entiendo que las piezas de van Eyck corresponden a melodías populares en los siglos XVI y XVII en Europa. ¿Podría describir su variedad?

“Abarcan una amplia gama de géneros vocales, prevaleciendo la tradicional temática amorosa, que corresponde al tópico europeo de la balada desde los tiempos de los trovadores medievales. Le siguen en frecuencia los tonos de danza, la mayoría de ellas de corte, siendo los más frecuentes los géneros de la pavana, la gallarda, la alemanda y la corriente o courant, tanto en sus variantes españolas como inglesas y francesas. También nos encontramos con varias piezas que citan total o parcialmente corales protestantes, canciones navideñas, madrigales italianos o ingleses, chansons francesas y uno que otro villancico español, además de piezas originalmente instrumentales, como preludios, ricercares, fantasías, caprichos y ‘batallas’, estas últimas son una de las primeras manifestaciones de los géneros descriptivos o programáticos en la historia de la música europea”.

14-01-2021 Información periodística: Romina de la Sotta Donoso | Extensión IMUC.

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