Claude Debussy: compositor capital de la historia de la música, coinciden los profesores Guillermo Lavado y Celso López

11 de mayo de 2022


El flautista y el violonchelista ofrecerán junto al pianista Luis Alberto Latorre un concierto de homenaje al genio francés al cumplirse 160 años de su nacimiento. El 17 de mayo interpretarán Bilitis, la Sonata para violonchelo y el Trío en Sol de Claude Debussy.

photo_camera Foto: Carlos Arriagada.

A uno de los grandes compositores de la historia de la música se rendirá homenaje el martes 17 de mayo, en la tercera entrega de la 58ª Temporada de Cámara del Instituto de Música UC. Los profesores Guillermo Lavado, en flauta; Celso López, en violonchelo, y Luis Alberto Latorre, en piano, ofrecerán un retrato de cámara de Claude Debussy (1862-1918).

El concierto se realizará a las 19 horas en el Auditorio del Centro de Extensión Oriente (Jaime Guzmán 3.300), con público presencial y transmisión en streaming. Inscripción gratuita aquí.

Además, este concierto se repetirá al día siguiente y en el mismo horario en el Centro Cultural GAM (Alameda 227), en el retorno de Música UC al céntrico espacio, tras dos años y medio. “Ésta es una bella oportunidad para recuperar ese espacio privilegiado y seguir haciendo lo que hacemos los músicos; estudiar, ensayar, interpretar y compartir con el público ese trabajo en la versión que uno va a ofrecerles”, comenta Guillermo Lavado.

Música de cámara: una democracia perfecta y la esencia misma de la música

Los tres profesores son también solistas de la Orquesta Sinfónica Nacional de Chile y valoran tanto la práctica de cámara que pueden ejercitar en la temporada de Música UC, como el hecho de tocar juntos. El violonchelista Celso López reconoce que para él “es un placer” tocar con los profesores Lavado y Latorre. “Siento por ambos un gran cariño y una enorme admiración como músicos y cada vez que tocamos me preparo a disfrutar, aprender y crecer”, agrega.

El profesor López explica que para él “la música de cámara representa la esencia misma de la música. En primer lugar, porque los compositores muestran en este género su mayor nivel de ‘especulación’, y en segundo lugar porque la música de cámara representa ese diálogo íntimo, coherente entre seres humanos tratando de encontrar un camino en común. Estos diálogos, estas búsquedas que se producen en los ensayos, son los momentos más hermosos que los músicos podemos tener y que nos conectan con la razón por la que hacemos música”.

Foto: Carlos Arriagada.

Coincide el flautista Guillermo Lavado. “En la formación del músico sinfónico es fundamental la música de cámara, en donde ya no se despliegan las habilidades adquiridas en la orquesta, donde no hay tanto tiempo para trabajar, donde un director da las indicaciones y rápidamente el intérprete tiene que adaptarse a esas indicaciones y dar lo mejor de sí en esa instrucción”, señala.

En cambio, indica el profesor Lavado, “la música de cámara es una especie de democracia perfecta; en el trabajo a través de los días y de los ensayos uno va impregnándose de las reflexiones y de las ideas de los compañeros de ruta y, sin darse cuenta, en algún momento cuaja una idea común respecto del lenguaje sobre el que se está trabajando. Cada uno se deja intervenir por la opinión y por la reflexión del otro, y eso para mí es el ideal, especialmente con compañeros de ruta como son Celso López y Luis Alberto Latorre, grandes amigos, grandes músicos, con los que hemos compartido muchísimas horas de ensayo y de conciertos, tanto en el ámbito de la música de cámara como en la música sinfónica, con la Orquesta Sinfónica Nacional de Chile”.

Guillermo Lavado: “Debussy es un compositor capital en la historia de la música occidental”

La mayor motivación del profesor Celso López para sacar adelante el programa “Debussy 160 años” es “celebrar a quien fuera uno de los más importantes músicos del siglo XX”. Además, indica, el formato de concierto monográfico “nos permite a los intérpretes y al público adentrarnos más profundamente en la creación particular de un compositor”.

El violonchelista asegura que “como intérpretes, es siempre un placer tocar la música de Debussy. Su relación con el sonido es muy particular y representa una invitación a ampliar las posibilidades acústicas de nuestros instrumentos. Incluso hoy, su música es muy moderna”.

Foto: Carlos Arriagada.

También Guillermo Lavado es enfático: “Debussy es un compositor capital en la historia de la música occidental”. Destaca su originalidad, sus aportes armónicos y la maestría con la cual trabajó en sus obras, así como la literatura que legó: “importantísimas obras para piano solo, sinfónicas y de cámara”. Asimismo, la producción del compositor francés “es una especie de bisagra hacia la modernidad; abrió un camino totalmente distinto, muy innovador, que siguieron muchos compositores”.

El programa “Debussy 160 años” ofrecerá un retrato de cámara. “Las tres obras que se escucharán muestran etapas muy diferentes en la creación de Debussy”, adelanta el profesor López. Un repertorio maravilloso, complementa el profesor Lavado, “de uno de los más grandes compositores de la historia de la música. Creo que va a ser realmente muy agradable para el público encontrarse con esta poética tan bella”.

El concierto abrirá con Bilitis, en versión para flauta y piano. Cuenta Guillermo Lavado que el Pierre Louÿs le encargó a Claude Debussy la música incidental para el lanzamiento de su libro de poemas Las canciones de Bilitis, que relata las distintas etapas de la vida de una cortesana. El poeta francés, señala, “se inspiró en el relato de su amigo, André Gide, quien le contó muy emocionado sus historias en Argelia con la hermosa Meryem ben Alí”.

La versión original es para recitante, dos flautas, dos arpas y celesta, sin embargo se perdió parte de la obra y existen dos reconstrucciones. “La más notable es la de Pierre Boulez, que hicimos hace ya muchos años, en su estreno en Chile, con Zsolt Nagy. La adaptación para flauta y piano que vamos a hacer es de Karl Lenski y es, en realidad, una fusión entre la versión original y la versión posterior que hizo Debussy que se llamó Seis Epígrafes Antiguos, que son para piano a cuatro manos. No contiene exactamente la misma música de ninguna de las dos, lo que la hace muy original”, apunta el profesor Lavado.

Foto: Carlos Arriagada.

El mismo trío de profesores, además, grabó Bilitis en versión con recitante con la soprano Magdalena Amenábar, actual vicerrectora de Comunicaciones y Extensión UC, en el disco La fuente del gesto (2021).

En el concierto, se leerán los poemas al inicio de cada pieza. “Así la gente tendrá un contacto más directo con esta maravillosa obra de Pierre Louÿs que narra las distintas épocas en la vida de Bilitis. Es bien notable porque empieza con su vida como pastora y termina con un cierre muy triste, con el poema para agradecer a la lluvia de la mañana, donde ella ya es una mujer anciana que recuerda su vida pasada y hace una reflexión sobre lo triste y solitaria que se siente en ese momento en que los jóvenes ya no la miran y los ancianos que disfrutaron de ella la han olvidado”, detalla el flautista.

Celso López: “En sus sonatas, Debussy genera un mundo sonoro nuevo”

El programa continuará con la Sonata para chelo y piano, que Lavado califica como “una obra capital del repertorio de cámara”.

Celso López explica que esta obra “corresponde a la última etapa de la vida de Debussy. Si bien el compositor tenía planeado escribir seis sonatas para diversos instrumentos, su muerte y su enfermedad sólo le permitieron terminar tres.

El violonchelista profundiza: “En sus tus tres sonatas; la de violín y piano, la de flauta viola y arpa y la de cello y piano, Debussy amplia aun más el género, tanto en lo formal como en lo tímbrico. Genera un mundo sonoro nuevo, ampliando los recursos técnicos de los instrumentos a niveles inéditos en su tiempo. Todo esto con un nivel de detalle y precisión sorprendentes. No existen sonatas anteriores que muestren ese nivel de modernidad”.

Foto: Carlos Arriagada.

El cierre del programa será, en cambio, con una obra temprana, el famoso Trío en Sol. “Debussy la escribió a los 18 años, y sin embargo en ella uno es testigo de su extraordinario dominio musical pese a su corta edad y de la gran influencia de los compositores románticos de su época. En esta versión reemplazaremos la parte de violín por flauta, trabajo realizado por el profesor Guillermo Lavado”, revela Celso López.

“Fue compuesta en 1880, y es de las primeras obras de Debussy, pero ya se prefiguran el genio, la originalidad y toda la calidad artística del compositor. Hemos adaptado a una versión para flauta en vez de violín, como una manera de disfrutar esta música que fue compuesta originalmente para trío de violín, violonchelo y piano. Es una maravillosa obra”, cierra Guillermo Lavado.

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