Cuarteto Académico UC en el Ciclo de Verano: “Traemos el consuelo de Haydn y la vida bullente de Beethoven”

14 de enero de 2021


El Cuarteto Académico UC actuará el jueves 21 de enero. “Volver a tocar es un renacimiento para nosotros”, dice el violonchelista Alejandro Tagle. Foto: IMUC.
cuarteto academico

El Cuarteto Académico UC actuará el jueves 21 de enero. “Volver a tocar es un renacimiento para nosotros”, dice el violonchelista Alejandro Tagle. Foto: IMUC.

El conjunto residente del Instituto de Música UC contrastará el jueves 21 de enero el famoso cuarteto La Alondra de Haydn con un cuarteto temprano de Beethoven, en el cierre del Ciclo de Verano. El concierto se transmitirá a las 19:00 horas, en vivo y en directo, a través de Musica.uc.cl.

Integrado por Frida Ansaldi y Gonzalo Beltrán, en violines, Penelope Knuth en viola y Alejandro Tagle en violonchelo, el Cuarteto Académico UC es el elegido para la jornada de cierre del Ciclo de Verano del Instituto de Música UC.

El conjunto residente del IMUC interpretará en el Campus Oriente, y con todos los protocolos sanitarios, un programa que tiene corazón clásico y aliento romántico. El concierto será a las 19:00 horas del jueves 21 de enero y se transmitirá, en live streaming, en Musica.uc.cl, YouTube y redes sociales.

Las dos obras que interpretarán los profesores del IMUC fueron escritas con sólo una década de diferencia, por dos compositores que se admiraban profundamente, maestro y discípulo, además. De Joseph Haydn (1732-1809), tocarán el Cuarteto para cuerdas La Alondra, Op. 64 N°5, y de Ludwig van Beethoven (1770-1827), el Cuarteto para cuerdas en Do Menor Op. 18 N°4. El primero fue escrito en 1790 y el segundo, hacia 1800.

Alejandro Tagle, violonchelista del Cuarteto Académico UC nos ofrece una audición guiada.

-¿Cuál fue su motivación al decidir contrastar un cuarteto temprano de Beethoven y uno maduro de Haydn? ¿Tiene que ver con un homenaje en el Año Beethoven, que se celebró en 2020?

“El cuarteto de Beethoven lo teníamos programado para la celebración de los 250 años de su natalicio; por la pandemia no pudimos tocarlo. Pero más allá de eso, Haydn fue profesor de Beethoven en Viena, y se admiraban mutuamente; este potente vínculo se presta para unir ambas obras. La amorosa atmósfera que rodea al cuarteto La Alondra de Haydn se puede relacionar con la acogida comprensiva y necesaria de la gente que ha sufrido esta pandemia. La enérgica vitalidad del Cuarteto Op. 18 N°4 de Beethoven es un llamado a renacer, a dejar atrás el miedo y levantar la frente hacia el mañana que podría ser esperanzador”.

-¿Cómo dialogan estos dos cuartetos escritos con una década de diferencia?

“Un Haydn maduro construye un bellísimo cuarteto, pleno de lirismo clásico y dominio del género. Su alumno, con un talento maravilloso, nos presenta un cuarteto enérgico y rupturista, lleno de contrastes y vitalidad, vislumbrando el romanticismo que viene con él a asentarse en la música. 

-En el repertorio para cuarteto de cuerdas, ¿qué lugar ocupa Haydn? ¿Es imaginable lo que llegó a hacer Beethoven en sus últimos cuartetos sin todo lo que había hecho Haydn para esta formación?

“Haydn es reconocido como el ‘padre’ del cuarteto de cuerdas. Con una obra extensísima de 68 cuartetos Haydn no sólo desarrolla el género si no que lo lleva a un sitial de excelencia. Por otra parte, los cuartetos de Beethoven gozan de un reconocimiento y actualidad que los hace imprescindibles en el repertorio”. 

-Entiendo que cuando compuso los cuartetos opus 64, Haydn estaba en el final de sus casi 30 años al servicio de la corte de Nicolas Esterházy, justo antes de una etapa laboral más independiente. ¿Tiene alguna incidencia en el Cuarteto La Alondra lo que estaba viviendo?

“Haydn tenía pocas posibilidades de viajar a Viena, por acompañar a Nicolás Esterházy a Esterháza, lejos de la ciudad donde tenía a sus cercanos. Es posible que esta situación lo ensimismara, lo cual podría influir en el espíritu que encarna en este cuarteto, con cierta melancolía.

-¿Qué destacaría del carácter del Cuarteto Op. 64, N°5 de Haydn? Entiendo que ese nombre, La Alondra, tiene que ver con un motivo que es desarrollado y que la obra supone una gran exigencia para los intérpretes, pues exige velocidad y delicadeza.

“El último movimiento es de gran velocidad y virtuosismo, sin duda; queremos pensar que es la ansiedad de Haydn por cambiar de escenario vivencial la que motiva este movimiento; al igual que nosotros, que queremos dar vuelta la página a este año extraño”.

-Entiendo que Beethoven compuso su Cuarteto Op. 18 N°4 antes de los 30 años de edad, ¿cuánto hay ya del compositor que llegó a ser, en esta obra temprana?

“Beethoven era un rebelde con mucha causa; sobraban razones para rebelarse en la Europa post Revolución Francesa. Pero no sólo era este aspecto el que afectaba al compositor, sus modos rudos y su certeza de que había mucho que cambiar se juntaban con una energía vital que no sabía de límites, por lo que pujaban en él por salir las turbulencias del Romanticismo, la expresión del individuo no debía someterse al corsé del clasicismo… Había que crear el lenguaje, ¡y él se arriesgaba! Son los atisbos de un estilo que le falta por madurar, pero está ahí… en ciernes. El ´Héroe’ que es para nosotros Beethoven radica justamente en esta certeza de ser quién es y el orgullo de su individualidad. Los héroes no son los que a costa de la vida de otros construyen un sitial, sino los que ‘con’ la vida y su capacidad creadora, nos legan un ejemplo”.

-¿Cómo ha sido este tiempo de pandemia para ustedes, como cuarteto? ¿Han podido seguir trabajando en forma remota o se han enfocado más en su labor docente?

 “Además de la pandemia, el cuarteto fue profundamente afectado este año por la enfermedad de algunos de sus integrantes. Debimos hacer una pausa en el camino y abocarnos a sanar antes de pensar en presentarnos. Aun así, hemos tenido una actividad permanente con los alumnos, vía Zoom, claro. Con todo, estamos ansiosos de tocar estas obras y ojalá fuera con público, aunque igual valoramos el poder llegar a la gente vía los soportes computacionales”.

-¿Qué sensación tienen frente al hecho de que podrán reunirse y tocar, al aire libre y con todos los protocolos, y ofrecer este concierto? ¿Es importante para ustedes volver a comunicarse en forma virtual con el público?

“Para nosotros es claramente un renacimiento. Volver a tocar después de todo lo que hemos pasado, no sólo como cuarteto, si no como sociedad, es una situación cargada de significados y proyecciones. Traemos el consuelo de Haydn y la vida bullente de Beethoven”.   

14-01-2021 Información periodística: Romina de la Sotta Donoso | Extensión IMUC.

Comparte nuestro contenido en: