David Medina: “Invito al público a descubrir la versatilidad que tiene el clarinete para poder cantar, para poder hablar y decir algo”

24 de mayo de 2022


El virtuoso clarinetista profundiza en las obras de Burgmüller, Brahms y Guastavino que interpretará junto a la pianista Marcela Rodríguez en el programa “El clarinete romántico y el Fauré de Argentina”. El concierto se realizará el 31 de mayo en el Centro de Extensión Oriente y el 1 de junio en el Centro Cultural La Reina.

David Medina, profesor del Instituto de Música UC y clarinete solista de la Orquesta Sinfónica Nacional de Chile, protagonizará la quinta entrega de la 58ª Temporada de Cámara de Música UC el martes 31 de mayo. Actuará junto a la pianista y académica Marcela Rodríguez.

El concierto se realizará a las 19 horas, contará con aforo de 100 personas y transmisión en live streaming desde el Auditorio del Centro de Extensión Oriente (Jaime Guzmán 3.300, inscripción gratuita aquí). Además, se repetirá el 1 de junio a las 19 horas en el Centro Cultural La Reina (Santa Rita 1153, inscripción gratuita aquí).

Se escuchará el Dúo en Mi bemol Op.15 de Norbert Burgmüller (1810-1836), compositor cuya temprana muerte fue calificada por Robert Schumann como la más deplorable desde el deceso de Franz Schubert. Burgmüller la escribió sólo dos años antes de morir, a los 26 años. El programa continuará con la Sonata Op .120 nº2 de Johannes Brahms (1833-1897), una de las dos que dedicó en 1894 al virtuoso clarinetista Richard Mühlfeld y que son un hito de la literatura universal para clarinete. Hacia el cierre, se interpretarán dos obras de Carlos Guastavino (1912-2000): la Sonata para clarinete y piano (1970) y la adaptación de Luis Rossi de Rosita Iglesias, pieza de la serie Las Presencias.

David Medina en ensayo. Foto: Carlos Arriagada.

Este nuevo concierto dará continuidad a una línea de trabajo que David Medina ya venía desarrollando con el recital que dio en agosto de 2021, titulado “Trilogía del clarinete romántico: aurora y ocaso”. En esa ocasión, abordó junto a la soprano Claudia Pereira el famoso lied de Franz Schubert El pastor sobre la roca, y también el Trío para clarinete, violonchelo y piano de Johannes Brahms, con los profesores Celso López y Liza Chung.

“Quiero seguir la línea de ese recital porque me llama la atención cómo fue ese desarrollo desde Schubert y Brahms, qué sucedió después, qué pasó hacia Latinoamérica. Y nos encontramos con un gran compositor argentino, Carlos Guastavino, que escribió una hermosa sonata para clarinete y piano, y que creo que es la única en su estilo en Latinoamérica”, comenta David Medina.

David Medina: “Quiero ir narrando qué va sucediendo en el período romántico”

“A través de este nuevo recital quiero ir narrando qué va sucediendo en el período romántico, y tomo como referencia a un compositor que murió muy joven, a los 26 años, y que es Norbert Burgmüller. Este compositor escribe el Dúo para clarinete y piano, y su obra fue admirada por nada más y nada menos que dos grandes compositores del Romanticismo, Felix Mendelssohn que era su amigo, y Robert Schumann, gran compositor de este período. Esta obra representa un conjunto de elementos de obras que le precedieron de otros compositores, por ejemplo el Dúo Concertante que toqué de Weber, y que fue escrito en 1815, y El Pastor sobre la Roca, de Schubert, que también lo toqué, y que se compuso en 1828. Esta sonata de Burgmüller fue escrita en 1834. O sea, muy cerquita”, detalla el clarinetista.

Porque ya antes el profesor había ofrecido otro recorrido por el clarinete romántico, en octubre de 2020, con el pianista Luis Alberto Latorre, en el programa “Dúo Concertante”. Allí abordaron Piezas de Fantasía, Op. 73, de Robert Schumann; Gran Dúo Concertante, Op. 48, de Carl Maria von Weber, y la Sonata para clarinete y piano Op. 120 N°1, de Johannes Brahms.

Marcela Rodríguez y David Medina en ensayo. Foto: Carlos Arriagada.

De esta manera, en el concierto del 31 de mayo se abordará el Dúo de Norbert Burgmüller y la Sonata que escribió en 1970 Carlos Guastavino. El programa se completará con la Sonata opus 120 nº 2 de Johannes Brahms.

“¿Por qué escojo esta sonata de Brahms? Bueno, porque hay una historia detrás de esto. Carlos Guastavino decide escribir su sonata una vez que escucha la interpretación de la Segunda Sonata de Brahms por el maestro Luis Rossi”, revela. A su juicio, el lirismo conecta todas las obras y el tratamiento armónico y melódico de Burgmüller coincide con el de Brahms y con el Nacionalismo Romántico de Guastavino.

David Medina: “Con el clarinete sí se puede cantar, y esa es la historia que queremos mostrar”

“Carlos Guastavino fue un gran amante del canto; la mayor parte de su música fue para cantantes”, asevera David Medina. Y comenta que el influyente clarinetista argentino radicado en Chile Luis Rossi habló con Guastavino porque “estaba buscando una obra latinoamericana. Pero el maestro Guastavino le decía ‘No, pero es que yo no escribo para clarinete, escribo para canto, violín, piano’, y el maestro Rossi le dice que escuche el clarinete, y Guastavino escuchó justamente las Piezas de Fantasía de Schumann, y entonces escribe la Tonada y Cueca, que es su primera obra para clarinete. Después escucha la Segunda Sonata de Brahms, y escribe la Sonata para clarinete Guastavino, convencido de que con el clarinete sí se puede cantar. Esta es la historia que queremos mostrar con el recital”.

Carlos Guastavino es especialmente reconocido por su obra vocal, en particular por canciones como la musicalización que hizo del poema de Rafael Alberti Se equivocó la paloma, y que se volvió mundialmente famoso por la interpretación de Joan Manuel Serrat de fines de los años 60. Sin ser vanguardista, su trabajo armónico fue bastante singular, ¿no?

“Sí. Creo que Guastavino estaba muy adelantado en su manera de escribir para su época; me parece que él es un compositor extraordinario. Sigue el estilo de lo que eran César Franck y Gabriel Fauré, ahora acá en Latinoamérica. A Fauré se le considera uno de los últimos compositores del Romanticismo, y hace de enlace para los compositores hacia el segundo cuarto del siglo XX. Entonces justamente en este cuarto del siglo XX nos encontramos a Guastavino, quizás es una secuela de esta manera de componer. Muchos compositores de su época, por supuesto, no lo reconocían porque no encajaba en eso que estaba de vanguardia en su momento. Sin embargo, otra parte sí, e incluso llegaron a llamarle ‘el Fauré de las pampas de Argentina’. Entonces creo que el título le queda muy bien a él”.

El número 2 del Opus 120 de Brahms es un hito del repertorio para clarinete, ¿no?

“Exactamente. Es una de las obras emblemáticas en el repertorio universal del clarinete. Se pide en muchos concursos internacionales, a veces incluso para entrar a una orquesta. Es una obra de mucha pureza, de mucha exigencia técnica, exigencia interpretativa”.

David Medina invita al público a “descubrir la versatilidad que tiene el clarinete para poder cantar, para poder hablar, decir algo” y, al mismo tiempo, “descubrir ese sentimiento que plasmaron los compositores en cada una de esas obras que vamos a presentar”. El cierre, además, será con un arreglo que hizo Luis Rossi de la pieza Rosita Iglesias, también de Carlos Guastavino. “En ella, está el lirismo del clarinete, el canto al máximo potencial. Uno se imagina a una soprano cantando, es increíble”, indica Medina.

Porque la historia del clarinete, siendo uno de los instrumentos de madera más jóvenes, está íntimamente ligada a los compositores que apostaron por él, conscientes de su potencial como voz cantante. “Fueron compositores que tomaron mucho interés en los registros que podía hacer el instrumento, los graves. los agudos”, apunta Medina. Y destaca las sonatas que escribe Brahms “al final de su vida después de  escuchar a Richard Mühlfeld, quien tocaba como si fuese un violinista. Y Mozart le escribe a Anton Stadler porque también encontraba que había un canto, algo parecido a la voz humana en su interpretación, y así también Schubert, cuando escribe El Pastor sobre la Roca, haciendo este eco de la voz humana”, asegura el profesor David Medina.

Marcela Rodríguez: "Sólo puedo agradecer la oportunidad de tocar tan lindo programa"

La pianista Marcela Rodríguez también enfatiza en la belleza del programa que abordará con el profesor Medina. "Sólo puedo agradecer la oportunidad de tocar tan lindo programa, con cuatro obras románticas que resaltan tanto recursos del clarinete como también del piano. Merecen un lugar especial, la Segunda Sonata de Brahms, siendo ésta obra un ícono del compositor como su última composición de música de cámara, y la Sonata de Carlos Guastavino, una de sus obras más importantes dedicadas al clarinete".

Marcela Rodríguez, en su ensayo con David Medina. Foto: Carlos Arriagada.

¿En qué se diferencian las formas de entender el Romanticismo de Brahms, Burgmüller y Guastavino?

"Creo que el lenguaje más 'latino' de Guastavino marca una diferencia notable con el Romanticismo alemán. De sólo escuchar un par de compases, queda en evidencia la influencia de la música argentina. En cuanto a sus semejanzas, todas las obras son de una expresividad única y bastante potentes dentro del Romanticismo".

¿Le gustaría comentar qué representa para usted el hecho de actuar junto a David Medina?

"Es la primera vez que tocamos juntos, y la verdad es un honor y un privilegio poder tocar con David este concierto. Es un músico de excelencia, integral y todos los ensayos han sido aprovechados al máximo. Es u agrado escucharlo y acompañarlo en su música".

¿Cómo es, en lo sonoro, la relación que se establece entre el clarinete y el piano, como dúo?

"El piano se complementa muy bien con casi todos, si no todos, los instrumentos, y el clarinete no es la excepción. Se produce un balance muy rico entre ambos instrumentos. Sin embargo, hay que tener especial cuidado en los sonidos graves del clarinete, y no sobrepasarse en el sonido del piano para no 'tapar' al clarinete".

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