Diego Castro: “En este concierto, la guitarra es tratada de manera lingüística, es como si estuviera tratando de decir algo”

22 de julio de 2021


Un nuevo concierto transmitirá en vivo y en directo el martes 27 de julio Música UC, desde el Centro de Extensión Oriente. El guitarrista Diego Castro e invitados ofrecerán estrenos absolutos y en Chile de Francisco Silva, Beat Furrer y Clara Maïda, dando cuenta de las nuevas sonoridades de los últimos 30 años, con foco en el uso del bottleneck, dispositivo típico del blues.

El programa se titula “Fragmentos de un libro futuro: nueva música para guitarras” y fue diseñado por Diego Castro Magas, profesor de Música UC, quien liderará a un elenco de académicos, estudiantes e invitados en esta nueva entrega de la 57ª temporada del Instituto de Música UC.

El concierto se realizará en el Centro de Extensión Oriente, sin público, y será transmitido en vivo y en directo a las 19:00 horas, en Musica.uc.cl.

Las obras del programa fueron compuestas en los últimos 30 años. “En mi quehacer como artista, como intérprete musical, he decidido tender cada vez más a hacer propuestas en las cuales trabajo con música de compositores vivos. La elección de obras se fue forjando en torno a estrenar en Chile Fragmentos de un libro futuro, de Beat Furrer, la que da título al programa. Es una obra para cuatro guitarras y soprano, donde también hay muchos aspectos sonoros que se trabajan en las guitarras, y que tienen relación, por ejemplo, con el uso de unos aparatos que se llaman slide o bottleneck”, explica el profesor Diego Castro.

El bottleneck o cuello de botella, indica, “es un pequeño tubo o cilindro de cristal que uno ocupa en la mano izquierda para ir variando las alturas de las notas. Generalmente se ocupan en otros tipos de música, como la guitarra del blues, y también se emplean en este quinteto de Beat Furrer”.

Este recurso que le da un dramatismo especial al sonido de la guitarra, es igualmente utilizado en otras dos piezas para guitarra sola que interpretará Diego Castro en este concierto: In flagranti (1990) de Gabriele Manca, y Gitter (2009), de Clara Maïda. Esta última, es para instrumento amplificado, y también será estrenada en nuestro país.

“El compositor italiano Gabriele Manca ha sido invitado varias veces al Instituto de Música UC, como profesor visitante y al Encuentro de Compositores, y yo tuve la oportunidad de trabajar con él justamente en esta obra, In flagranti, que ahora quise retomar”, detalla Castro Magas. E indica que la obra de la compositora francesa Clara Maïda Gitter, “es más o menos similar en ese sentido, aunque estéticamente y en cuestiones de forma y de estructura musical es bastante distinta”.

El programa se completa con el estreno absoluto de una obra del compositor chileno Francisco Silva (1978): Intra (2019). La obra es para dos guitarras, y junto a Castro actuará Erik Marroquin.

“Mantengo una relación de larga data con Francisco Silva como compositor; una de las primeras obras importantes que yo me estudié fue un solo de guitarra que me dedicó a inicios de los años 2000, de manera que considero muy cercano su lenguaje. El dúo que él compuso en 2019, Intra, me pareció que podía insertarse muy bien dentro de estas estéticas, no tanto en el recurso de los efectos sonoros que describí anteriormente, sino más bien en el uso de la forma musical. Hay todo un aspecto que desarrolla Francisco Silva en esta obra que tiene que ver con la repetición, y con alternar materiales que suenan muy mecánicos y maquínicos, con otro material que a veces deja entrever un principio más lírico. Y al mismo tiempo, hay una suerte de restricción a este lirismo, a esta expresión, dentro de una estructura más rígida. Entonces esa suerte de drama que se experimenta en ese dúo de guitarras, me parece que dialoga muy bien con las otras obras”, explica Diego Castro.

La obra Fragmentos de un libro futuro (2007) cuenta con textos del poema homónimo del español José Ángel Valente. En la interpretación se sumarán Erik Marroquin y Vicente Barba, estudiantes de la cátedra de Guitarra en Música UC que están en proceso de preparación de su título, además del guitarrista Cristián Alvear, quien ya es reconocido en la escena nacional por su trabajo en música contemporánea y experimental y está cursando el doctorado en Artes en la UC. El elenco para este quinteto se completa con la soprano y académica de Música UC Doris Silva.

“Recuerdo haber presenciado hace un par de años un concierto en el Festival de Música Contemporánea UC, donde ella interpretó otra obra de Beat Furrer; debido a esa familiaridad con el lenguaje de este compositor, decidí invitarla. Esta va a ser nuestra primera colaboración”, destaca el guitarrista.

Pensando en los auditores, ¿cuál es el mayor atractivo de estos nuevos lenguajes para guitarras de la música actual?

“Estas obras van a mostrar ciertas facetas que tal vez no son tan convencionales, no solamente dentro de la guitarra clásica en general, sino que también dentro de la guitarra contemporánea. Aquí hay mucha explotación de las alturas más agudas, de los sobreagudos, los que están cuidadosamente determinados en las partituras. En ese sentido, hay objetos sonoros que están cuidadosamente elaborados y que como intérpretes pasamos bastante tiempo tratando de dar exactamente con la imagen sonora que describe el compositor en la escritura musical. Respecto de la pieza que da título al programa, Fragmentos de un libro futuro, si bien esta pieza está basada en un poema de José Ángel Valente, no se van a encontrar con la convencionalidad de una canción, es decir, con un acompañamiento, sino que más bien se van a encontrar con que el interés de este compositor es trabajar con el idioma español en su aspecto fonético, lingüístico. Al mismo tiempo, también trata a los otros instrumentos, a las guitarras, de una manera lingüística. Es como si estuvieran tratando de decir algo, no acompañando. Esto se puede extrapolar a todo el concierto, la guitarra que van a escuchar evoca bastante ese aspecto cuasi lingüístico, pero donde más allá de lo semántico, hay una preocupación por el aspecto sonoro de las palabras y de esta idea de estar expresando algo, pero sin referirlo directamente”.

En cuanto a la obra central del programa, Fragmentos de un libro futuro, de Beat Furrer, ¿cuál será el mayor descubrimiento sonoro para el público?

“En Fragmentos de un libro futuro de Beat Furrer, quien es un compositor austriaco actual muy importante, el auditor no se va a encontrar con lo que tal vez se podría presumir, es decir, con un poema que la cantante lo cante y los instrumentos acompañen, sino que con un tratamiento composicional donde la voz es tratada como un instrumento más, y al mismo tiempo a las guitarras les son requeridos efectos y maneras de hacer sonar que se asemejen justamente al habla, a la voz. Por lo tanto, nos vamos a encontrar con un mundo sonoro donde las riquezas tímbricas de ambos tipos de instrumentos se van a cohesionar de un modo muy equilibrado, donde más que una referencia semántica al texto que inspira la obra, va a haber más bien una evocación general de su sentido y la concentración estará en los aspectos sonoros de las palabras. Hace mucho tiempo me interesa hacer esta obra en Chile porque Furrer siempre ha ocupado como material, poemas escritos en castellano; hay otras obras con muchos poemas de Neruda, por ejemplo, que también yo he tocado antes. Pero lo curioso es que todas las grabaciones que existen han sido con cantantes de habla alemana, por lo tanto, creo que justamente ese aspecto vocal sonoro en esta versión va a aflorar de una manera nueva muy particular, tal vez incluso más fiel que las mismas intenciones del compositor como él las ha plasmado en su partitura”.

¿En qué medida este programa da cuenta del enfoque de la interpretación musical como investigación, que es precisamente un tema que usted está estudiando como académico actualmente?

“En tanto investigación, hay varios aspectos que en mi práctica personal ya eché a andar digamos, que he estado poniendo en práctica, impulsado por comenzar a replicar los modelos de trabajo de la práctica como investigación. En lo particular, es trabajar cierta tensión con el gesto musical, y con esto me refiero tanto al sonido como un ente abstracto como a esta manifestación más corpórea que tiene que ver con el movimiento, por ejemplo, que uno necesita ejecutar sobre el instrumento para hacer sonar la guitarra. En esa interfaz donde se unen este mundo más abstracto mental y el mundo más corpóreo y presencial, yo trato de moverme siempre tratando de hacer concesiones en ambas direcciones, o sea, por un lado, reconocer cuál es la intencionalidad del intérprete que deja plasmada en su escritura, pero al mismo tiempo, dentro de las restricciones que se imponen, tratar de encontrar una voz propia, algo que decir. Y a veces eso se traduce en pequeñas decisiones interpretativas que tienen que ver con alguna flexibilidad por ejemplo rítmica o temporal, o con cuestiones como exploraciones de timbre, con cómo decido moverme en el escenario. Muchas de estas obras, y sobre todo la de Gabriele Manca, está pensada como una coreografía sobre la guitarra, entonces el dilucidar ese aspecto yo encuentro que en sí ya es una investigación, y que se realiza solamente a través de la práctica”.

¿Es interesante para usted esta nueva modalidad de la 57ª temporada de Música UC, dado que los conciertos se transmiten en vivo y en directo?

“Sí, sin duda. Obviamente le agrega mucha más emoción y adrenalina el estar en vivo. En las grabaciones uno sabe que tal vez puede repetir algo, pero en esta nueva modalidad se recupera bastante de la situación del concierto en vivo. Y eso realmente es muy motivante”.

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