El positivo balance del XXX Festival de Música Contemporánea: habla el público

18 de noviembre de 2021


Una muy buena convocatoria de público en sala y en streaming tuvieron las cinco jornadas de la edición aniversario del emblemático encuentro. Mientras el público destaca la variedad de lenguajes y la originalidad de los formatos de las obras programadas, quedó en evidencia la vitalidad de la composición femenina. También tuvo una positiva convocatoria el 1er Concurso de Mujeres Compositoras, cuya ganadora fue anunciada en vivo: Luz Pérez, joven creadora argentina. Su obra Se’es se impuso en el primer lugar y se estrenará en la próxima edición del festival.

photo_camera El sábado 13, en la plaza techada del Centro de Extensión Oriente, se estrenó una obra que es una performance sonora y también una instalación, del profesor de Música UC Cristian Morales-Ossio: FlapD-0.506. Estudio de comportamientos impredecibles, que fue desarrollada con las académicas UC Camila Rojas Cannobio, de Teatro, y Valentina Serrati. Con Vicente Barba en guitarras eléctricas y Karem Ruiz en saxofones , la intérprete de movimiento Catalina Reyes, y Morales-Ossio en la electrónica. Foto: Romina de la Sotta.

Con un positivo balance cerró el XXX Festival de Música Contemporánea UC. Fueron cinco jornadas consagradas a la creación artística actual, con abundantes estrenos absolutos y primeras audiciones en Chile, en diversos formatos y muy variados lenguajes. Los conciertos contaron con público presencial y una muy buena convocatoria, tanto presencial como virtual, con 50 personas inscritas cada día, cifra que corresponde justamente al aforo en la actual situación sanitaria, y con más de 700 asistentes promedio por jornada en el streaming.

“A pesar de las condiciones sanitarias, hubo una convocatoria súper estable, siempre en el tope del aforo. Considerando que había que inscribirse, y que todos los conciertos se transmitían por streaming, esto muestra un entusiasmo bien interesante del público”, comenta Miguel Farías, coordinador del festival. Además, indica, “pudimos disfrutar distintas estéticas y generaciones, con una rica variedad de estilos; hubo escrituras más tradicionales y otras que involucraban experimentación e improvisación, como el programa que ofreció Taller Ciclo”.

“Estamos en camino de poder lograr una equidad de género en la programación”

Miguel Farías destaca también la buena salud de la música escrita por mujeres. “Algo muy positivo es que todos los días programamos una obra de una compositora; lo que demuestra que estamos en camino de poder lograr una equidad de género en las programaciones, sobre todo en música contemporánea, que estábamos tan mal hace algunos años”, señala el profesor.

Lo mismo quedó en evidencia a través del 1er Concurso de Mujeres Compositoras, cuya ganadora se anunció el sábado, en el concierto de cierre. Se trata de Se’es, de Luz Pérez (Argentina), quien participó con el seudónimo “Carmen Miranda”. Es una obra para flauta baja y violonchelo, y será estrenada en la próxima edición del Festival de Música Contemporánea UC. “Es una obra muy rica, en ella hay un interesante trabajo sobre el sonido de los instrumentos, sus colores y gestualidades. Dan muchas ganas de escucharla”, comenta Miguel Farías.

Luz Pérez (1989) estudia actualmente Licenciatura en Composición Musical en la Universidad Nacional de Córdoba y hace menos de tres meses la Orquesta Sinfónica de Córdoba le estrenó su primera obra de gran formato, Trascendencia, en un programa dedicado a autoras nacidas o residentes en esa ciudad.

El certamen tuvo muy buena convocatoria, y se recibieron partituras de compositoras de toda Latinoamérica, destacándose países como Venezuela, Cuba, México, Costa Rica, Guatemala y Argentina, además de Chile. El jurado estuvo integrado por la directora del Instituto de Música UC Karina Fischer, los académicos Aliocha Solovera, Cristian Morales-Ossio, Pablo Aranda y Antonio Carvallo, y el compositor chileno radicado en Suiza Marco Antonio Pérez-Ramírez. Participaron desde estudiantes hasta compositoras consagradas en sus respectivos países. “No sólo fueron muchas las que llegaron, y la mayoría del extranjero, sino que dan cuenta en su conjunto de una variedad de lenguajes y generaciones. Tener esta paleta te demuestra que la escena de compositoras está bastante activa en Latinoamérica”, indica el profesor Farías.

El trompetista Diego Oyarzún ofreció el sábado, en el foyer del Centro de extensión Oriente, el estreno absoluto de Whai-Whito, de Nicolás Ahumada (1997), compositor formado en el Instituto de Música UC. Foto: Romina de la Sotta.

El XXX Festival de Música Contemporánea UC se desarrolló en el Centro de Extensión Oriente, y en la última jornada hubo un recorrido a través de diversos espacios de este nuevo polo cultural de la UC, para cerrar con el estreno de una instalación performática e interdisciplinar FlapD-0.506. Estudio de comportamientos impredecibles que fue desarrollada por tres académicos de la Facultad de Artes UC: Cristian Morales-Ossio, de Música; Camila Rojas Cannobbio, de Teatro, y Valentina Serrati, de Arte. “Ese recorrido resultó muy bien, y la obra de Cristian Morales-Ossio fue un gran éxito; a la gente le gustó mucho y se logró la idea inmersiva de la obra”, cierra el coordinador del festival.

También el público manifestó su entusiasmo. Revisemos algunas declaraciones recogidas en el foyer.

“Esto es un renacimiento para todos los músicos”

“Vine a escuchar un Cuarteto para cuatro flautas de Sofía Gubaidulina, yo la había escuchado en grabaciones en YouTube, pero la realidad siempre supera las grabaciones”, destacó en la primera jornada, el martes 9 de noviembre, Paula Barrientos, flautista de la Orquesta de Cámara de Chile. Respecto de esta creación que abordó el Ensamble Arsu, indica que “es increíble; son solamente cuatro flautas, pero la cantidad de colores que ella logra en la obra, pasando por momentos de agonía y de solemnidad… Encuentro que está increíblemente bien hecha”.

Igualmente valoró el estreno mundial de Hilos, de Luciano Correa, el cual estuvo a cargo del saxofonista David Sánchez. Era una obra muy bonita. No leí ninguna reseña, así que pude imaginar libremente y me figuro un saxofón debajo del agua que de repente empieza a salir a flote. Después de tanto tiempo sin tocar, esto es como un renacimiento para todos nosotros, los músicos, que podemos salir a tocar y reunirnos en grupitos de cámara. Es muy importante”, agregó la académica del conservatorio de la Universidad Mayor.

Pascal Montenegro, oboísta que acaba de integrarse a la Orquesta Sinfónica Nacional de Chile también estuvo entre el público. “Vine a este festival porque hace poco estoy empezando a explorar este mundo de la música contemporánea”, señaló. De hecho, el mes pasado, ella estrenó en Chile una obra solista de Friedrich Schenker en el XVIII Festival Darwin Vargas de la Universidad Católica de Valparaíso. “Esos conciertos fueron sin público, grabados, pero la experiencia fue genial porque a uno le permite diferentes formas de expresión, que al final eso es lo que buscamos, expresar algo con la música", comentó.

“Muy interesante” le resultó el concierto en el Auditorio del Centro de Extensión Oriente. “El instrumento con el que comenzó el concierto no es muy común de ver”, indicó, en referencia a la flauta baja con la cual Karina Fischer, directora del Instituto de Música UC, estrenó en Chile Kingma and the Duke, de Christian Baldini.  “La segunda parte, con su atmósfera especial, nos llevó a un mundo diferente e inesperado, y eso es muy interesante, uno no sabe con qué se va a encontrar y la sorpresa es muy buena”, complementó Montenegro.

“Recomendaría este festival como una experiencia enriquecedora para acercarse a estas músicas”.

La segunda jornada del XXX Festival de Música Contemporánea UC, el miércoles 10, abrió con Erik Marroquin, estudiante de Música UC, y una composición para guitarra sola de Elisabeth Lutyens, seguido del  estreno mundial de Prae Alud, de Pablo Vergara, obra para flauta dulce tenor Helder amplificada que estuvo a cargo de Paola Muñoz. Y esos fueron los dos puntos del programa que aplaudió Olga Espinoza, profesora de la Facultad de Educación UC. “Poder ver ese instrumento, sus teclas, la respiración, es algo que sólo lo tienes en la experiencia en vivo”, señaló.

Karina Fischer y Paola Muñoz, quienes integran el dúo de flautas Movimiento Paralelo, ofrecieron el estreno mundial de Los túneles, obra de Juan Carlos Tolosa, el miércoles 10.

“Quería conocer el Centro de Extensión Oriente, y volver a tener la experiencia de la música en vivo después de tanto tiempo. La música contemporánea no es mi preferida, pero pensé que la experiencia en vivo me podría motivar más, y realmente fue así, por la visualidad, por la gestualidad de los músicos. Fue muy enriquecedor, uno ve el diálogo entre los distintos instrumentos, y está también la novedad de esos instrumentos que no te los imaginas cuando estás solo escuchándolos. Yo la recomendaría, como una experiencia enriquecedora para acercarse a este tipo de música”, comentó Espinoza.

“Además de que me gustó cómo sonaba el auditorio, todo fue muy muy seguro, en términos de medidas sanitarias, lo que también ayuda a sentirse invitado a seguir participando de estas experiencias en vivo”, finalizó la académica.

El miércoles 10, Taller Ciclo, colectivo centrado en la improvisación que lidera Nicolás Kliwadenko estrenó Sí, habíamos dicho Alamedas de Jorge Sad-Levi e Intersperso-Ultradiano de Pedro Álvarez, e interpretó también Codex XVII de Richard Barrett, en la foto.

La segunda parte del concierto estuvo a cargo del colectivo Taller Ciclo, que lidera Nicolás Kliwadenko. Y fue el punto alto de la jornada para el arquitecto Pablo Boisier. “Vine hoy porque quería conocer en particular al Taller Ciclo. Me interesa muchísimo la música contemporánea, la música concreta, toda la exploración que hay en ese campo, y que está muy relacionada con el espacio, que es lo que trato yo como arquitecto también. Siempre hay una pasarela entre disciplinas”, señaló.

De las obras programadas ese día, le impresionó la segunda de las tres que interpretó el Taller Ciclo, Codex XVII de Richard Barret. “Me gustó mucho. Había un sostenido como de aviones, por decirlo así, con los vientos, y detrás la improvisación o la disonancia de las cuerdas y otras cosas, me encantó. Es la primera vez que vengo para acá, pero voy a venir de nuevo. La experiencia fue excelente, el lugar es precioso, y hay que sacarle provecho para que la gente pueda acceder a espectáculos en vivo, a encontrarse, a ver performances, a ver obras, a escuchar música y experimentar con eso. El auditorio tenía muy buena acústica”, aseguró.

“Esta música tiene que ser escuchada en vivo”

El jueves 11 de noviembre, la tercera jornada del festival tuvo un acento escénico y un rol protagónico del Taller de Música Contemporánea, que dirige el profesor Pablo Aranda. El ensamble estrenó dos obras: Rayos Amarillos, de Marco Antonio Pérez Ramírez, que fue una comisión del festival, y Villancicos del Santo Niño de las Quemaduras, de Andrés Núñez, con dirección de escena de Carolina Sagredo y la actuación performática de Mauricio Carrasco.

Cristián Vera, profesor de música y estudiante del diplomado en Música Contemporánea de Música UC, comentó que ya había escuchado Retablo de Sodomitas, de Andrés Núñez, también con textos de Luis Felipe Fabre, hace tres años. “Pero esa obra era un monodrama. Me parece que ahora, con la participación de más músicos, el resultado fue excelente, estuvo muy bien lograda. Es impresionante que lo hayan logrado sacar adelante en la pandemia y es muy emocionante escucharla en vivo”, indicó.

“Sólo logré inscribirme a este concierto, si hubiera podido, hubiera venido todos los días. Creo que esta música tiene que ser escuchada en vivo, no se compara con YouTube. Además, hacía falta reencontrarnos con la sala de conciertos. Las medidas de seguridad son estrictas, lo cual es bastante bueno, las circunstancias lo imponen”, agrega Vera.

Pablo Aranda dirigió al Taller de Música Contemporánea en el estreno mundial de la obra de Andrés Núñez Villancicos del Santo Niño de las Quemaduras. Fue el jueves 11 y contó con el guitarrista y performer Mauricio Carrasco y con la directora de escena Carolina Sagredo como recitantes.

También Antonio Hasbún, alumno de Composición en Música UC, fue uno de los asistentes a este concierto. “Me interesa harto el trabajo de teatro y música, la performance, y por lo mismo este programa del ensamble de Pablo Aranda ha sido muy interesante. Yo soy guitarrista, así que la obra para guitarra sola me encantó”, declaró, en referencia a Meralo, de Leni Alexander, que fue interpretada por Diego Castro.

Justo antes de ingresar a la segunda parte del concierto, en que todas las obras eran mixtas, apuntó que “estoy emocionado ahora por la electroacústica que viene, especialmente por escuchar la obra de Luis Naón, estuve recién en un seminario suyo. Ésta es una oportunidad única de escuchar música contemporánea. He venido a todos los conciertos y ha sido muy entretenido. Es súper importante volver y escuchar música de varias partes, de tus compañeros y de tus profesores”, agregó.

Al día siguiente, en el cuarto concierto del festival, el Ensamble de Música Contemporánea que dirige Aliocha Solovera estrenó una obra de Antonio Hasbún titulada Es Ti Pi, tal como el poema de Rodrigo Lira. Una jornada que marcó también el estreno de la versión de cámara de Solo para un diálogo, obra de Aliocha Solovera que fue estrenada en gran formato en 2009 por la Sinfónica de Chile. También hubo estrenos de Rodrigo Cádiz y la estudiante de Música UC Florencia Novoa.

El Ensamble Contemporáneo UC, que dirige Aliocha Solovera, y el flautista Guillermo Lavado como solista estrenaron el viernes 12 la versión de cámara de Solo para un diálogo, del propio Solovera.

El cierre del festival, el sábado, tomó la forma de un recorrido, con obras para instrumento solo en el foyer, el estreno presencial de Uno, dos, ocho estallidos, de Pablo Aranda, en el auditorio, y en la plaza techada del Centro de Extensión Oriente, el remate fue el estreno de FlapD-0.506, obra interdisciplinar de los académicos Cristian Morales-Ossio, Camila Rojas y Valentina Serrati.

El festival contó con financiamiento del Fondo de la Música del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, al igual que algunos de los estrenos. Otras obras tuvieron apoyo de la Dirección de Artes y Cultura UC.

Comparte nuestro contenido en: