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Emoción, descubrimiento y escucha activa: Más de 1.300 personas vivieron el Día de los Patrimonios con profesores y estudiantes del Instituto de Música UC

29 de mayo de 2024


Conferencias, conciertos y demostraciones sonoras en la Catedral Metropolitana de Santiago, dos funciones infantiles de El Carnaval de los Animales en el Centro de Extensión Oriente y un concierto con cinco estudiantes sobresalientes del Instituto de Música UC fueron parte de la programación especial que atrajo a la ciudadanía. Los asistentes destacaron positivamente la oportunidad de saber más de nuestro patrimonio sonoro y reconocieron que escuchar estos conciertos en la catedral fueron de esas "experiencias que te cambian". Asimismo, manifestaron agradecimiento y admiración por el nivel de preparación de los intérpretes. Aquí reunimos los testimonios de ocho personas que vivieron el Día de los Patrimonios con Música UC.

La programación del Instituto de Música UC para el Día de los Patrimonios 2024 era especialmente ambiciosa. Un total de siete actividades pensadas para públicos diversos se desplegaron entre el sábado 25 y el domingo 26 de mayo, en distintas ubicaciones. La respuesta de la ciudadanía fue altamente positiva. Las cifras lo avalan, con más de 1.200 asistentes. Pero, más importante aun, hubo una genuina retroalimentación en vivo, ya que las personas se quedaron conversando largamente con los intérpretes e investigadores del Instituto de Música UC, una vez que habían finalizado las actividades.

Hicimos un recorrido durante ambos días y además de reseñar el ambiente y el detalle de cada propuesta, expondremos las valiosas opiniones de quienes apostaron por vivir con la comunidad docente y estudiantil del Instituto de Música UC esta nueva fiesta de nuestros acervos y memoria.

El sábado 25 de mayo, la jornada se inició a las 10 horas, con un recital de órgano del profesor Danilo Rodríguez en la Catedral Metropolitana de Santiago. Tras saludar a la comunidad presente, anunció que iniciaría su presentación con dos obras de Arvo Pärt: Pari Intervallo, y una selección de Trivium, la monumental creación en la cual el compositor estonio estrenó, en 1976, su técnica tintinnabuli.

Prosiguió el organista con tres Toccatas, una Canzona y una Pastorale de Domenico Zipoli, compositor toscano y misionero que se radicó en Sudamérica. El cierre fue con la hipnótica pieza Mad Rush (1979) del no menos célebre Philip Glass. Este recital se puede revivir en el canal de YouTube del académico del Instituto de Música UC, aquí.

Este recital de órgano fue atendido con profunda concentración por 295 personas. Uno de ellos fue Jorge Trellez (1990), quien comentó, tras la presentación, cómo y por qué había llegado a la actividad. "Me vine a vivir a Santiago hace un semana y media, me invitaron unos amigos y decidí sumarme. Había venido a la catedral sólo una vez antes, entonces sentí que era la instancia perfecta para acercarme a dos cosas que me interesan harto, que son la arquitectura de iglesias y la música de órgano, que siempre me ha gustado", explicó.

Ingeniero civil acústico, ha trabajado en grabaciones de órganos en Punta Arenas. "Alcancé a escuchar a los últimos dos autores, y el tercero, definitivamente, fue el que más me gustó", agregó. Jorge Trellez destacó además el rol que ha jugado Arvo Pärt en darle una nueva vida, dentro de la música actual, al órgano. Igualmente, hizo una recomendación: "A quienes les gusta mucho el órgano, debieran chequear a la compositora estadounidense sueca Kali Malone".

Luego, a las 10:30 horas, fue el turno del premiado musicólogo Alejandro Vera, quien lideró una actividad de divulgación centrada en los valiosos -y poco conocidos- bienes que conserva el Archivo de la Catedral Metropolitana de Santiago. Para ello se dispusieron algunas partituras en una vitrina de exhibición. Un total de 56 personas escucharon al autor del recién publicado Catálogo del Fondo de Música de la Catedral de Santiago (Ediciones UC y Libros Patagonia), libro en el cual identificó más de 1.700 partituras manuscritas e impresas que datan de entre 1750 y 1940.

Apuntando a un documento en particular que estaba en exhibición, aclaró que era de 1759. "Para la historia de este país, es una de las cosas más antiguas que hay. Ésta es la colección más grande de música colonial que hay en Chile", declaró Alejandro Vera.

Reveló que antes de este largo de trabajo de investigación, que lideró por 15 años y que incluyó un reordenamiento físico y la elaboración de las carpetas en las cuales hoy se conservan, las partituras "estaban apiladas con un cordel". Aclaró, además, que "Samuel Claro Valdés hizo un primer catálogo de unas 500 carpetas como ésta. Mi idea inicial era hacer un nuevo inventario de esas carpetas, pero empezó a aparecer más música en el órgano y en la biblioteca, y me traían partituras nuevas todo el tiempo", detalló Alejandro Vera. Finalmente, llegó al triple de lo que Samuel Claro catalogó inicialmente.

El profesor del Instituto de Música UC respondió cada una de las preguntas que se le formularon. Por ejemplo, respecto de cómo se conservan y restauran las partituras de la catedral. "Todas estas carpetas que ustedes ven son en papel libre de ácidos para evitar que el ácido pase a las partituras y las vaya abriendo poco a poco", dijo. "Pero están en buen estado; más que restaurar, hay que cuidar que se conserven en un estado similar", agregó.

"Me encanta la música, no sé tocar instrumento, pero me encanta y disfruto este tipo de cosas. Me motivó mucho y me dieron muchas ganas de seguir aprendiendo de esto, porque al final uno es un poco cómodo, uno va al Municipal y a cosas que están más fáciles de encontrar, pero no busca más allá. Me gustó mucho, pero me faltó más historia y ver más. De todos modos, quedé muy motivado", comentó el empresario Alejandro Ossa (1960).

La profesora de música Patricia Bustamante (1967), indicó que tenía expectativas de "conocer el archivo, ver los manuscritos originales y saber el trabajo que hay detrás de hacer un catálogo. Fue una muestra más pequeña, pero interesante". Para ella, haber participado en la actividad será de utilidad en su labor profesional. "Como profesora, trabajo con jóvenes, y siempre es interesante llevar este tipo de conocimiento a los estudiantes. Uno no sabe, después, puede seguir habiendo más gente que se interese en rehacer la historia", explicó.

La jornada patrimonial del 25 de mayo prosiguió en la Catedral Metropolitana de Santiago con una presentación del Coro de Estudiantes UC, que se inició a las 11 horas y que se realizó en la recién restaurada sacristía. El íntimo espacio recibió a 90 personas, quienes atendieron al conjunto estable del Instituto de Música UC, que fue conducido por Sebastián Inostroza.

El repertorio elegido fue exclusivamente música sacra, y el director asistente del Coro de Estudiantes UC dialogó con el público con gran entusiasmo. "Escucharemos obras de compositores islandeses, chilenos y alemanes. Gracias al Concilio Vaticano II, hoy día la comunidad de la Iglesia puede escuchar una variedad de idiomas, de ritmos y de melodías acorde al lugar donde está", destacó.

El concierto fue aplaudido efusivamente. Uno de los asistentes fue Diego Contreras (1994), estudiante de composición en ProJazz. "La presentación coral de música sacra estuvo buenísima. Fue especial por el espacio donde se hizo, y el director entregó muy buena data. Él dijo 'No los voy a latear más', pero yo pensaba, 'por favor, cuéntame más'. Sabía mucho el director del coro", comentó.

A las 11:30 era el turno de la última actividad programada por el Instituto de Música UC en la Catedral de Santiago y el protagonista sería su gran órgano. Dos profesores se hicieron cargo de dos formas de acercar a las 54 personas que participaron a las características fundamentales del imponente instrumento histórico. Primero, Alejandro Vera entregó datos clave sobre el gran órgano de la Catedral.

Luego, Danilo Rodríguez ofreció una demostración sonora. Además de tocar propiamente el instrumento, habló directamente con el público, desde el órgano. Indicó, por ejemplo, que el instrumento patrimonial "parte desde Sol, como órgano inglés de la época", y fue demostrando cuáles notas sonaban y cuáles no. "Voy a tocar los bajos", señaló, y en ese momento más y más personas que circulaban por la catedral se acercaron para escuchar, cuadruplicándose en número.

"Este órgano fue inaugurado en la Semana Santa de 1850, está a poquitos años de cumplir 200 años. Ojalá se pueda restaurar; tiene varios problemas como ustedes pudieron apreciar, tiene problemas de afinación y tiene muchas fugas de aire que lo hacen inviable para acompañar la eucaristía y el Te Deum", declaró Danilo Rodríguez.

Su intervención produjo una profunda reflexión entre los asistentes. Por ejemplo, Benjamín Gual (1995), valoró positivamente la introducción explicativa y la demostración de los profesores Vera y Rodríguez. "Me gustó muchísimo la actividad. Me gustaría ver más más cosas de este instrumento y ojalá que lo restauren", declaró el ingeniero en telecomunicaciones.

"Tengo una fijación con ese órgano desde cuando lo vi, hace años. Siempre me llamó la atención, porque me dedico a la música en mis tiempos libres, específicamente a la composición. Siempre me pregunté si se estaba ocupando o no, si estaba funcionando", agregó.

"En el Día de los Patrimonios, es muy llamativo que se haga esto, que toquen el órgano histórico, y escucharlo en la sonoridad de la propia iglesia. Es una experiencia muy sacra, muy espiritual. Sientes que te desarrollas como persona", comentó Carlos Díaz (2002), también estudiante de composición en ProJazz.

"Nos enteramos de estas actividades por nuestro profesor de música, que es Víctor Saavedra, profesor también del Instituto de Música de la Universidad Católica", detalló. "Alcancé a llegar a la interpretación en el órgano que está al fondo. El organista es un genio; llegué justo en el momento en que estaba empezando a tocar las primeras notas, y fue de esas experiencias que te cambian", agregó.

Su compañero de estudios, Diego Contreras, destacó que "fue valioso haber podido escuchar en forma presencial cómo suena el gran órgano de la catedral". Lo complementa Carlos Díaz: "Y entender cómo funciona la acústica de la iglesia, porque es grande, y entender la reverberación natural que tiene. Es bien distinto que un home studio, es otro mundo sonoro".

También Diego Contreras reflexionó al respecto: "Varios profesores nos vienen diciendo que no es lo mismo un instrumento digital, virtual, que sentir las vibraciones en un instrumento que efectivamente suena, un instrumento 'de verdad', como dicen los profesores. Y acá esa experiencia es inmensa. Cuando los bajos del gran órgano dejaban de sonar, uno sentía que se caía, porque había estado tanto rato sosteniendo esos bajos".

Foto: Goran Cerda.

Foto: Goran Cerda.

Un poco antes, en el Auditorio del Centro de Extensión Oriente, se realizaron dos funciones de El Carnaval de los Animales, de Camille Saint-Saëns, en versiones especialmente preparadas para el público infanto-juvenil. Con la dirección de Christian Lorca y con el barítono Patricio Sabaté como narrador, una orquesta de profesores y exalumnos abordó este verdadero hit del repertorio infantil.

Las entregas fueron interactivas y lúdicas, e incorporaron ilustraciones a cargo de Pedro Naranjo. La expectación era grande: hacía días se habían llenado los cupos disponibles y efectivamente asistieron numerosas familias. Se contabilizaron 405 personas en la función de las 10 horas y 282 en la función de las 12 horas, en esta primera jornada de la 2a Temporada Música UC para niñas y niños.

Foto: Goran Cerda.

También el domingo el Instituto de Música UC tuvo una programación especial en el Día de los Patrimonios, esta vez en el Campus Lo Contador. A las 12 horas, cinco estudiantes de Música UC ofrecieron un concierto ante 120 personas. Fue en la especial intimidad de la Sala La Capilla, y la presentación musical fue antecedida por palabras del rector UC Ignacio Sánchez. Después del concierto se realizó un conversatorio con vecinos del barrio.

"A lo largo de los años, Lo Contador ha construido un diálogo y un trabajo conjunto con el barrio por medio de juntas de vecinos" señaló el rector de la Universidad Católica, Ignacio Sánchez. Indicó que se estaba trabajando en replicar esa relación "en los otros barrios aledaños a los otros campus de la universidad".

Asimismo, el rector Ignacio Sánchez destacó que la Dirección de Servicios Externos de la Facultad de Arquitectura UC entregó hace pocas semanas un plan maestro de gestión urbana para el sector. "Con ello ponemos las competencias de nuestros académicos e investigadores al servicio de la calidad de vida de los vecinos y del mismo modo nos permite afianzar aun más las relaciones,  asumiendo un rol de acompañantes en el camino de concretar los anhelos urbanos y barriales de quienes habitan el sector y se relacionan de manera diaria con nuestro campus", recalcó.

Foto: César Cortés.

Foto: César Cortés.

Además de anunciar el concierto que se efectuaría a continuación, el rector Ignacio Sánchez destacó la muestra de fotografías históricas del barrio Pedro de Valdivia Norte que se exhibía en la Sala La Capilla. También Macarena Cortés, directora (i) del Centro del Patrimonio Cultural UC valoró a la comunidad local. "Los vecinos son fundamentales para nosotros y para la construcción de relaciones que perduren", dijo, y apuntó que esa relación con la comunidad es la que le puede dar valor al patrimonio del propio Campus Lo Contador.

El concierto del Instituto de Música UC tuvo dos partes. Primero, el cantante lírico Alejandro Navarrete y el pianista Juan Manuel Henríquez abordaron un icónico ciclo de canciones del Romanticismo: Winterreise (Viaje de Invierno) de Franz Schubert. La interpretación fue particularmente madura y expresiva, y el público asistente así lo destacó.

Foto: César Cortés.

Foto: César Cortés.

"El pianista con el cantante estuvieron buenísimos, muy sólidos, mostraron bastante expertise en lo que estaban haciendo, y una preparación importante. Se notaba conocimiento de lo que hacían", declaró Jorge Luis Albornoz (1961), cirujano maxilofacial, cuyo sueño, reveló, "es haber sido músico".

En el caso de Francisco Soto (2002), estudiante de Derecho UC, eligió este concierto entre varias alternativas para hacer un trabajo de un curso electivo. "Me llamó la atención Schubert, porque si bien es un artista bastante conocido, yo no lo conocía tanto. Fue muy bonito, nunca había venido a Lo Contador, y había mucha gente, mucha vida, muchas familias y eso le dio también su toque", señaló.

A continuación, subió al escenario un trío conformado por Amanda Naranjo, en piano, y Mara González y Vanessa Durán, flautistas que tienen ya una cierta trayectoria como Dúo Mirlo. Juntas interpretaron Maya de Ian Clarke.

"Encontré muy bonito ese trío, la música misma y el sonido. La experiencia de este concierto fue muy buena, la repetiría sin duda. Además, fue muy entretenido ver a estudiantes que tienen la edad de uno. Cuando eso pasa, uno siente más cerca la misma música que se está interpretando", indicó Francisco Soto.

Jorge Luis Albornoz, por su parte, confesó que sigue siempre a Amanda Naranjo. "Es una maravillosa intérprete. Y la verdad es que quedé con gusto a poco, creo que debería haber sido más larga la performance del trío de estudiantes", declaró.

"Me enteré por la página del Instituto de Música UC. Normalmente voy a los conciertos los días martes, el miércoles recién pasado fui al GAM al concierto de Dvorák, y estuvo muy bueno; la pianista, Liza Chung, estuvo fantástica. Me voy agradecido de la Universidad Católica, por todas las cosas que nos entregan y nos permiten disfrutar", cerró el cirujano.

 

 

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