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Enseñar desde el escenario: seis profesores de Música UC cosecharon ovaciones en las 56as Semanas Musicales de Frutillar

26 de febrero de 2024


Los académicos Gerardo Salazar, David Medina, Patricio Sabaté, Luis Alberto Latorre, César Vilca y Joaquín López fueron parte del evento en Teatro del Lago. El público los premió con ovaciones. Para ellos, esta calurosa respuesta ratifica el trabajo que hacen desde la práctica y, a la vez, muestra en el escenario todo aquello que enseñan en el aula.

photo_camera Los profesores Gerardo Salazar, en timbales, y David Medina, en clarinete, en uno de los conciertos de la Sinfónica Nacional de Chile en Teatro del Lago. Foto: Romina de la Sotta.

Tres de ellos son solistas de la Orquesta Sinfónica Nacional de Chile. Los otros tres, actuaron como invitados. Seis académicos del Instituto de Música UC que fueron protagonistas de las 56as Semanas Musicales de Frutillar hablan de esta experiencia como intérpretes y del positivo impacto que tiene en su actividad docente en la Universidad Católica.

Como todos los años, los conciertos de la Orquesta Sinfónica Nacional de Chile estaban entre los más esperados por el público que asiste a las Semanas Musicales de Frutillar, evento que superó los 10 mil asistentes entre el 27 de enero y el 3 de febrero. De hecho, las butacas para ambos conciertos se agotaron con varios días de anticipación.

Los profesores Gerardo Salazar y David Medina, solistas de percusión y de clarinete respectivamente, actuaron en ambas presentaciones, siempre con la dirección del titular de la Sinfónica, Rodolfo Saglimbeni. El 1 de febrero abordaron Danza Ritual, de Carlos Isamitt, la Sinfonía n°8, Inconclusa, de Franz Schubert, y la Sinfonía n°4 de Piotr Ilich Tchaikovsky.

Las más de 1.100 butacas del Espacio Tronador del Teatro del Lago estaban ocupadas, desde la platea baja y hasta lo más alto. La bienvenida del público fue extremadamente calurosa, con largos aplausos. El carácter místico y las evocaciones de la música mapuche que transmutó en lenguajes de su propia época Carlos Isamitt con las cuales partió el concierto fueron muy bien recibidas por los asistentes. El entusiasmo no hizo sino acrecentarse a medida que avanzaba el programa. Las sinfonías elegidas representan dos rostros muy distintos del Romanticismo, pero exhiben ambas brillantes colores y contrastes entre secciones que despertaron la curiosidad del público, así como abundantes aplausos.

El profesor Gerardo Salazar, es solista de la Orquesta Sinfónica Nacional de Chile.. Aquí, junto al elenco que dirige Rodolfo Saglimbeni en su primer concierto de 2024 en el Teatro del Lago. Foto: Ale Contreras Westermeyer.

El profesor Gerardo Salazar, es solista de la Orquesta Sinfónica Nacional de Chile. Aquí, junto al elenco que dirige Rodolfo Saglimbeni en su primer concierto de 2024 en el Teatro del Lago. Foto: Ale Contreras Westermeyer.

El entusiasmo adquirió ribetes apoteósicos en el final de la Cuarta Sinfonía de Tchaikovsky y el corolario fueron cinco minutos continuos de aplausos. Asimismo, hubo ovaciones para varios de los solistas; las más sonoras fueron justamente para Gerardo Salazar y David Medina. Ver video.

Para el percusionista Gerardo Salazar, esa ovación es un privilegio. "No sé cómo explicarlo, porque en ese minuto el apoyo a tu trabajo que recibes es demasiado emocionante. La verdad es que no hay palabras para explicarlo. Me emociona cada vez que eso sucede y yo trato de manejarlo con un bajo perfil. Sin embargo, creo que ése es el agradecimiento al trabajo, a la dedicación y a cómo uno se conecta cuando está con su corazón en el escenario", indicó el profesor Salazar.

Gerardo Salazar: "Esto ratifica nuestro trabajo desde la práctica y a la vez se muestra lo que enseñamos; es una vitrina que nos permite mostrar ese trabajo, y de hacerlo con excelencia cada vez que nos proponemos un desafío"

"Esto ratifica nuestro trabajo desde la práctica y a la vez se muestra lo que enseñamos. De ahí, entonces, que siempre hay mucho interés de jóvenes por estudiar donde nosotros enseñamos. Ésta es una vitrina que nos permite mostrar ese trabajo, y de hacerlo con excelencia cada vez que nos proponemos un desafío, pero también con mucho cariño desde el punto de vista de la entrega del corazón, conectando con las emociones que cada obra tiene", agregó el percusionista.

Los profesores Gerardo Salazar, en timbales, y David Medina, en clarinete, en uno de los conciertos de la Sinfónica Nacional de Chile en Teatro del Lago. Foto: Romina de la Sotta.

Los profesores Gerardo Salazar, en timbales, y David Medina, en clarinete, en uno de los conciertos de la Sinfónica Nacional de Chile en Teatro del Lago. Foto: Romina de la Sotta."Estoy muy contento, tocar la Cuarta Sinfonía de Tchaikovsky me trae muchos recuerdos porque es una obra con la que yo crecí en el Sistema, desde que estaba en la orquesta infantil, después la juvenil, y después en la Simón Bolívar", declaró David Medina, quien se formó en el Sistema venezolano. El clarinetista integra la Sinfónica desde 2018 y desde 2019 es profesor en el Instituto de Música UC.

Para el clarinetista, enseñar desde el escenario, con el ejemplo, es un motivo de alegría. "Me llena de satisfacción que hay alumnos que vienen a los conciertos y nos escuchan. Cuando un estudiante me dice 'Profesor, fui a tal concierto suyo' es una motivación mutua. Me llena de mucha alegría el saber que hay alumnos por acá y también colegas que han ven ido a ver el concierto", señaló.

David Medina, César Vilca, Joaquín López y Gerardo Salazar, cuatro de los seis profesores de Música UC que actuaron en el cierre de las 56as Semanas Musicales de Frutillar. Foto: Romina de la Sotta.

David Medina, César Vilca, Joaquín López y Gerardo Salazar, cuatro de los seis profesores de Música UC que actuaron en el cierre de las 56as Semanas Musicales de Frutillar. Foto: Romina de la Sotta.

Porque después de esta presentación, y entre felicitaciones de los asistentes, los profesores Medina y Salazar fueron también saludados por otros dos académicos de la cátedra de Percusión en el Instituto de Música UC. César Vilca y Joaquín López estuvieron ese día en el público, pero además se sumarían a la Orquesta Sinfónica Nacional de Chile en su siguiente presentación en el Teatro del Lago.

"Hoy tuvimos la suerte de poder ver a la orquesta como parte del público,y  ha sido súper linda esta experiencia", comentó César Vilca. "Hace muchos años no participábamos en conjunto los tres académicos de percusión del Instituto de Música UC junto con la Orquesta Sinfónica, y además será en Carmina Burana y en un teatro que está completamente vendido, así que es súper emocionante", agregó el profesor Vilca.

Joaquín López: "A partir de la experiencia que uno tiene en el escenario uno va entregando herramientas a los alumnos"

Joaquín López, en tanto, destacó que ese concierto marcaría el cierre de la temporada de la Orquesta Sinfónica. "Estoy muy feliz de participar, contentísimo", indicó. Para este profesor de percusión, este ejercicio es fundamental en su docencia. "Muchos de mis alumnos han ido a conciertos donde me han visto tocar, y me preguntan, 'profesor, ¿cómo se interpreta esto, qué es lo que pasa?'. A partir de la experiencia que uno tiene en el escenario uno va entregando esas herramientas a los mismos alumnos para que vayan entendiendo cómo es el funcionamiento de una orquesta, cómo es trabajar en una fila y cómo es trabajar con pares en otros instrumentos. Es súper relevante ese feedback que se produce entre los alumnos y nosotros tocando en el escenario. Por eso es muy positivo participar en la orquesta", agregó el profesor López.

En tanto, para el profesor Gerardo Salazar, tuvo un significado especial la participación de César Vilca y Joaquín López, colegas suyos de la cátedra de Percusión. "Estoy contento de que hayamos podido invitar a estos dos profesores de la Universidad Católica para Carmina Burana. Estamos muy felices de que colaboren con nosotros, han hecho un trabajo excepcional, de muy buen nivel y de muy buena disposición al trabajo. La verdad es que ha sido un complemento fantástico", indicó.

La Orquesta Sinfónica Nacional de Chile y el Coro Sinfónico Universidad de Chile, con Rodolfo Saglimbeni en la dirección general, en el cierre de las 56as Semanas Musicales de Frutillar. Foto: Ale Contreras Westermeyer.

La Orquesta Sinfónica Nacional de Chile y el Coro Sinfónico Universidad de Chile, con Rodolfo Saglimbeni en la dirección general, en el cierre de las 56as Semanas Musicales de Frutillar. Foto: Ale Contreras Westermeyer.

Estos cuatro académicos del Instituto de Música UC actuaron justamente en el concierto de clausura de las 56as Semanas Musicales de Frutillar, el 3 de febrero. Ello, pues la Orquesta Sinfónica Nacional de Chile presentó junto al Coro Sinfónico Universidad de Chile el oratorio Carmina Burana de Carl Orff. Se integraron dos profesores más del Instituto de Música UC: el pianista de la orquesta, Luis Alberto Latorre, y el barítono Patricio Sabaté, como solista.

El profesor Patricio Sabaté fue solista en Carmen Burana, en el cierre del evento. Foto: Ale Contreras Westermeyer.

El profesor Patricio Sabaté fue solista en Carmen Burana, en el cierre del evento. Foto: Ale Contreras Westermeyer.

Patricio Sabaté: “En cada concierto puedes dar a conocer a tus alumnos nuevas visiones de una obra, no importa cuántas veces la hayas hecho

El barítono Patricio Sabaté resalta que "para cualquier intérprete es siempre importante ser convocado por la Orquesta Sinfónica de Chile, que es una de las más antiguas e importantes del país, y mayor aun es la relevancia al ser convocado para el cierre de un festival tan importante como son las Semanas Musicales de Frutillar, que es el festival más importante de música del país".

Patricio Sabaté y Luis Alberto Latorre. Ambos académicos del Instituto de Música UC actuaron en el concierto de clausura de las 56as Semanas Musicales de Frutillar.

Patricio Sabaté y Luis Alberto Latorre. Ambos académicos del Instituto de Música UC actuaron en el concierto de clausura de las 56as Semanas Musicales de Frutillar.

Asimismo, Patricio Sabaté indica que "cada concierto es una experiencia nueva que implica nuevos desafíos, tanto en repertorio como en la maduración del mismo. He tenido la oportunidad y la suerte de interpretar Carmina Burana con distintas agrupaciones dentro y fuera del país; aunque es un repertorio bastante conocido, siempre puedes darle una vuelta más. Mientras más haces un repertorio, más cosas le encuentras. Y eso es lo bonito, porque puedes dar a conocer a tus alumnos estas nuevas visiones de la obra, no importa cuántas veces la hayas hecho. Por eso, desde el punto de vista de la docencia, la mayor ventaja es el poder encontrar siempre nuevas alternativas para un mismo repertorio, viendo las distintas aristas. Eso lleva a que los alumnos tengan en cada académico que está activo, un buen ejemplo de cómo innovar en la interpretación".

 

 

 

 

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