“Este concierto en torno a la naturaleza y a los pájaros puede dar un influjo de optimismo en estos tiempos tan difíciles”

19 de mayo de 2021


El flautista Guillermo Lavado y el pianista Luis Alberto Latorre ofrecen el 25 de mayo una oda a la naturaleza, con obras de profunda contemplación espiritual del siglo XX. Desde Claude Debussy y Charles Koechlin hasta Øistein Sommerfeldt y Cirilo Vila, para cerrar con El Mirlo Negro, de Olivier Messiaen.

Este concierto se estrenó el martes 25 de mayo. Vuelva a verlo aquí.

“Es un saludo a la naturaleza. Es un programa que contiene música maravillosa de distintos compositores; y que es bastante ecléctico en cuanto a épocas y poéticas. Todo está relacionado con la naturaleza y los pájaros, pero también con la amistad. Este concierto puede dar un influjo de frescura y de optimismo en estos tiempos tan difíciles”, comenta Guillermo Lavado.

El flautista es profesor del Instituto de Música UC, tal como el pianista Luis Alberto Latorre, y ambos son solistas de la Orquesta Sinfónica Nacional de Chile. Juntos ofrecerán una nueva entrega de la 57ª temporada de Música UC, que se transmite a las 19:00 horas del martes 25 de mayo en Musica.uc.cl y se repite a las 14:00 horas del domingo 30 en Radio Beethoven.

Guillermo Lavado y Luis Alberto Latorre abordarán, juntos, en el cierre del concierto, la obra central de este programa: El Mirlo Negro, de Olivier Messiaen, uno de los genios del siglo XX.

“Es una obra tan encantadora y tan salvaje. La escribió Messiaen en los años 50. Él se presentaba como ornitólogo profesional y compositor. Pertenece a una serie de obras dedicadas a los cantos de los pájaros, él entraba al bosque con su pauta de papel y transcribía los distintos cantos que escuchaba de los mirlos. Es una de las obras clásicas del siglo XX para el repertorio de flauta y piano. Estamos muy contentos de poder compartir esta oda a la naturaleza con el público”, agrega Lavado.

El propio Messiaen, indica, aclaró que en esta obra que compuso en 1952 incluyó transcripciones literales del canto de mirlos negros en distintas épocas del año.

«El canto de los pájaros es muy importante en la vida de Messiaen», dice Luis Alberto Latorre. Foto: Carlos Arriagada.

“Es una obra temprana que está basada en el canto de pájaro, del mirlo negro, Olivier Messiaen iba con su gramófono a grabar los cantos y los transcribía; de hecho, hay unos pequeños solos de flauta que es el pajarito que está cantando, con unas notas determinadas y con un ritmo determinado. Y el piano, a su vez, va haciendo una especie de paisaje en algunos momentos, y en otros momentos va dialogando con el pajarito. Es una obra importante porque está la inclusión de todo lo que es el canto de los pájaros que es tan importante en la vida de Messiaen”, dice Luis Alberto Latorre.

Una oda a la naturaleza y a la amistad

El programa incluye obras para flauta sola y también para varias flautas. Abrirá con Cantos de Primavera, del noruego Øistein Sommerfeldt. “Es una obra escrita en el año 75, pero en un lenguaje muy tradicional”, indica Lavado, quien conoció la pieza pues era parte del repertorio de su maestro Lars Nilsson, virtuoso y formador sueco que fundó en Argentina, indica, la escuela de flauta más importante del Cono Sur, entre los años 60 y 80.

“Es una obra muy fresca; es realmente una oda a la naturaleza”, apunta el flautista. La incluyó porque expresa el espíritu sentido del programa, pertinente para los tiempos de introspección que estamos viviendo. Sus partes tienen títulos como

El arroyuelo, Clara mañana primaveral y Nostalgia por la montaña. “Cada uno de esos números describe prístinamente el carácter y la poética de este compositor casi desconocido en Chile. Probablemente éste sea un estreno en Chile”, destaca el flautista.

Luego será el turno de uno de una figura fundamental de la música chilena, el compositor, pianista y profesor Cirilo Vila, Premio Nacional de Música 2004. Se interpretará Villancico para una Navidad de pájaros (1996), que es para flauta piccolo.

“Para todos nosotros, el compositor Cirilo Vila siempre fue un maestro, en todos los sentidos. Como profesor, como intérprete, como compañero de trabajo… Entonces decidí integrar esta pieza porque la grabé en un disco denominado Cirilo Vila / Arnold Schoenberg, disco que grabamos también con Luis Alberto Latorre. Es una obra muy querida”, explica Guillermo Lavado.

“En este programa presentaremos al público la gran variedad de flautas que existen, desde la flauta piccolo, que es la más aguda, hasta la más baja que es la flauta baja en Fa, que es un instrumento único, maravilloso, que acabo de traer yo a Chile y que van a conocer en este concierto”, indica el profesor de Música UC.

«Presentaremos al público la gran variedad de flautas que existen», dice Guillermo Lavado. Foto: Carlos Arriagada.

Justo después de Villancico para una Navidad de Pájaros, de hecho, será el turno de la flauta baja en Fa, con El invierno de Pan, de Marcello Panni (1940).  “Este compositor, pianista y director de orquesta italiano y Cirilo Vila estudiaron juntos dirección de orquesta con Franco Ferrara en Roma, y eran muy amigos. Marcello Panni, que había venido varias veces a dirigir a la Filarmónica, visitó Chile dos años antes de la muerte de Cirilo, en ocasión de dirigir a la Sinfónica y no pudo despedirse de su amigo, porque ya no lo pudo ver. Entonces éste es un guiño también a esa profunda amistad que unió a ambos compositores y pianistas, Cirilo Vila y Marcello Panni, y a ese invierno que se nos vino entre 2013 y 2015, entre la visita de Panni y la muerte de Cirilo”, revela el flautista. El programa, cuenta, es una seguidilla de guiños, a la naturaleza y también a la amistad.

Luego habrá un interludio con dos Preludios de Claude Debussy (1862-1918), ambos del Libro I: La niña de los cabellos de lino y La catedral sumergida.

“Messiaen decía que Debussy era su verdadero profesor, su maestro. Admiraba profundamente su obra y la enseñaba mucho también en las clases de ritmo y de música que hacía en Francia. Cirilo también está relacionado con eso, porque estudió con Messiaen, y a nosotros nos hablaba mucho de él”, comenta Luis Alberto Latorre.

“Cirilo Vila siempre promovía la maravilla de la música” – Guillermo Lavado

Tras el interludio de piano, Guillermo Lavado retornará al escenario, para interpretar dos obras del repertorio francés del siglo XX: Estela funeraria, de Charles Koechlin (1867-1950), y Frotamiento de alas, de Michaël Lévinas (1949). Esta última fue compuesta en 1975 y, según el flautista, “es una pequeña joya de las técnicas extendidas y del lenguaje más contemporáneo. Es muy breve, dura tres minutos treinta, y es una obra muy descriptiva en torno a las aves también”.

Estela funeraria fue compuesta en 1950, el mismo año de la muerte de su autor, y es para varias flautas. “Yo realmente adoro a este compositor alsaciano, que es muy poco tocado en Chile. Es un poquito posterior a Debussy, y fue no solamente alumno directo de Gabriel Fauré, sino que además fue su biógrafo. Tiene una vastísima obra, muy digna de conocer, tiene también obras sinfónicas y muchas piezas dedicadas a flauta”, explica Lavado.

“Tocar Estela Funeraria es mi íntimo homenaje a Cirilo Vila. Charles Koechlin la escribió a la memoria de un amigo fallecido y, para mí, la figura del maestro Cirilo es única. Ha sido una de las pocas personas que nunca ha suscitado contradicciones en las opiniones que existen en el ambiente musical; siempre fue una persona tremendamente respetada y querida, y tuve la suerte de trabajar en distintas ocasiones con él. Me quedan muy bellos recuerdos de las salidas de los conciertos de la Sinfónica, a los cuales él siempre asistía hasta ya muy entrada edad. Sus conversaciones sobre música eran notables”, revela el flautista.

“Siempre hablaba de la música y pocas veces de la interpretación de algún solista o del director, y ésa fue una gran enseñanza que dejó Cirilo: dirigir siempre cualquier emoción en torno a la música y no tanto a las opiniones personales que uno podía llegar a tener. Lo que más lo movió y lo que promovía también en los diálogos era la maravilla de la música. Entonces esa obra que descubrí hace relativamente poco de Koechlin es también una especie de guiño hacia el maestro, con estos tres compositores que son tan importantes también, Cirilo Vila, Marcello Panni y Olivier Messiaen, con quien tanto Cirilo como Panni tuvieron una relación profunda”, concluye Guillermo Lavado.

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