Felipe Ramos Taky: “Con su expresividad y emoción incontenida, la música de Mahler llega directamente al corazón”.

24 de octubre de 2021


El profesor dirige a un elenco mayoritariamente femenino en el concierto de homenaje al célebre compositor, al cumplirse 110 años de su muerte. Con público presencial y transmisión en live streaming, el martes 26 de octubre, se abordarán canciones de juventud y maduras de Gustav Mahler.

Al cumplirse 110 años de la muerte de Gustav Mahler, el Instituto de Música UC conmemora su legado con un concierto que tendrá un elenco mayoritariamente femenino, el martes 26 de octubre. Con la dirección del profesor Felipe Ramos Taky, se contrapondrán lieder que el célebre compositor bohemio escribió en su juventud y en su madurez.

El programa “Mahler en clave femenina” marcará el cierre de la 57ª temporada de conciertos. Se ofrecerá a las 19:00 horas, en el auditorio del Centro de Extensión Oriente, con un aforo de 50 personas y estrictos protocolos sanitarios, y además se transmitirá en vivo en Musica.uc.cl.

Con las actuaciones solistas de la soprano Andrea Aguilar, la mezzosoprano María José Uribarri y la contralto Javiera Lara, participan el Coro de Estudiantes UC y los pianistas Eun Seong Hong y Danilo Rodríguez. El programa incluye el ciclo Sieben Lieder und Gesänge, en versión para coro y piano; tres piezas de los Rückert Lieder, y selecciones de El Cuerno Mágico de la Juventud, con acompañamiento de dos pianos. Estas últimas, indica Felipe Ramos Taky, el propio Mahler las insertó, respectivamente, en su Segunda, Cuarta y Tercera sinfonías.

“Eso es muy interesante, en muchos compositores las canciones son como un elemento aislado en su producción, van por un carril paralelo. En cambio, en estas canciones de Mahler que podrían parecer obras de carácter, pues algunas duran 30 segundos, tú encuentras las células musicales que después están en las sinfonías. Hay melodías, e incluso motivos, que después él los amplifica e inserta en las sinfonías”, detalla el director coral.

“La música de Mahler, con su expresividad y emoción incontenida llega directamente al corazón”, señala Felipe Ramos Taky. Y profundiza: “Gustav Mahler es un compositor muy importante para la historia de la música porque está justo en el borde de un cambio en la estética musical. De hecho, algunos expertos dicen que en su Décima Sinfonía, inconclusa, él habría llegado a una solución muy propia de lo que después fue el dodecafonismo; hay acordes donde están presentes todas las notas cromáticas superpuestas, sin ser ni dodecafónico ni serial, sin ser nada de lo que iba a venir después con sus discípulos”.

El Coro de Estudiantes UC participa en este concierto en elenco femenino. Foto: Música UC.

El profesor de Música UC indica que “alrededor del año 1900, Viena era el parámetro musical del mundo, y los compositores de ese entorno también estaban en crisis. Eso se ve en las cartas entre Mahler y Strauss, Zemlinsky y Schoenberg. Ellos, como seres humanos también estaban en crisis. Y eso es, en el fondo, ser artista: es que lo que a ti te está pasando lo sublimas en tu creación”.

La vida de Mahler es paticularmente accidentada en lo personal, amoroso, y también en lo político y lo social. En la sociedad de la época, experimentó obstáculos concretos por su ascendencia étnica, ¿no?

“Sí, claro. Por eso su famosa frase, ‘soy apátrida tres veces’, porque él era judío, pero no pertenecía a los judíos, y tampoco pertenecía a los austriacos. En primer ciclo de canciones que vamos a abordar es más bien temprano, de 1880, 1890, entonces todavía no está ese Mahler de las grandes crisis existenciales. En algunas de las cartas que Alma Mahler después publicó, con los ojos del siglo XXI, se ve bastante ingenuo y cándido el romance entre este señor, que era 20 años mayor, y Alma Mahler que era como la niña más linda de Viena. Y justamente encontré una manera de interpretar este ciclo de canciones siendo más ingenuo, buscando ese niño interior. Y eso lo contrapuse con la otra etapa de Mahler”.

Porque de la madurez del compositor bohemio, en cambio, son las tres canciones de los Rückert Lieder que se abordarán, precisamente del connotado poeta Friedrich Rückert.

“Estas son las canciones 'más maduras' de Mahler. En la segunda, dice 'He abandonado el mundo'; es decir, ‘ya no sé qué voy a hacer más en esta tierra’. Ya no es este amor amorcito ingenuo y cándido de las primeras canciones de juventud, sino que ahora es la profundidad del amor. Me gustó hilvanar las canciones del Cuerno Mágico de la Juventud con estas tres canciones de profundidad. Además, si vamos a tener a estas estupendas solistas, podíamos aprovechar de hacer esta otra música también, que es tan bella. Las propias cantantes aman esos lieder y los han estudiado por muchos años porque son del repertorio”, asegura el profesor Ramos.

Actualmente se programa bastante al Mahler sinfónico.¿Cuánto podrá el público reconocer de las grandes instrumentaciones de Mahler en este formato de cámara, pandémico?

“Efectivamente quizás una de las grandes características de Mahler por las cuales reconocemos su música es justamente el uso de la orquesta. Las versiones que haremos son de las primeras ediciones en vida de Mahler y acompañamiento en reducciones para dos pianos autorizadas por él, de autores tan famosos como Bruno Walter, por ejemplo. Esto es muy interesante porque es una sonoridad a la cual no estamos acostumbrados, y se va traduciendo esa orquestación tan grande en cada una de las cuatro manos que van a estar ahí tocando. Este formato pandémico es muy ad hoc a algo que se hacía mucho en la época de Mahler y que de hecho después sus alumnos lo hicieron mucho, que era re-orquestar las obras para grupos muy pequeños. Son famosas las instrumentaciones que hicieron Arnold Schoenberg y Erwin Stein, rescatando los colores particulares de cada orquesta. ¿Podremos demostrar a este gran Mahler de lo coral, en un formato de cámara o pandémico? Lo sabremos el martes”.

¿Cuál es la relevancia de la voz y del coro como recurso expresivo en Mahler?

“En Mahler se espera que los instrumentistas canten con sus instrumentos, que respiren y ejecuten cada frase musical como si fuera una frase hablada, cantada. Creo que eso Mahler lo tenía súper imbricado en su manera de componer. Por eso él mismo incluso a veces escribía los textos, como para expresar totalmente esa idea. Quizás el mejor instrumento para Mahler fue la voz. En las Segunda, Tercera y Cuarta sinfonías hay voz; hay solistas, hay coro. Creo que la voz era algo muy importante para Mahler; su obra vocal es súper exigente y es muy expresiva porque la voz, a diferencia del instrumento, lleva el texto al mismo tiempo que la melodía, entonces es una píldora unitaria de voz y texto. Para mí, el sonido de la voz es bello, pero en el sonido del coro, que son muchas voces al mismo tiempo, todas distintas, todas diversas, pero que están cantando una sola cosa, hay algo muy emocionante”.

Usted es el director titular del Coro de Estudiantes UC. ¿Cuán importante es que exista este conjunto, y que participe en esta temporada?

“Este coro lo fundó Víctor Alarcón en 1985. Hay estudiantes de todas las carreras de la universidad, ex estudiantes también. Creo que el Coro de Estudiantes UC, en su trayectoria, abrió la puerta a que ahora haya muchos más coros de estudiantes en la universidad. El Coro de Estudiantes UC tiene la fortuna de participar en la temporada y en los conciertos institucionales, es decir, de Semana Santa y de Navidad, que son grandes oportunidades de hacer el repertorio coral de todos los tiempos. Es un regalo, que estudiantes de la universidad de cualquier carrera puedan relacionarse con la música a través del canto coral en la práctica, en el escenario”.

A su juicio, ¿la práctica coral en la juventud desarrolla habilidades no sólo de trabajo en equipo, sino también de entender lo que es tener un objetivo común y que todos son igual de necesarios para lograrlo?

“Claro. No es solamente llegar y desarrollar una melodía solo, sino que después tienes que expresar esa misma melodía, pero en conjunto. Esto tiene muchas aristas, por ejemplo, filosóficas y políticas: ser al mismo tiempo con el otro y, además de eso, expresarlo. Es algo realmente maravilloso. Creo que la música otorga una manera distinta de pensar, porque enfrentar una partitura es aprender otro idioma. Cuando dominas un lenguaje distinto, eso te va dando maneras de resolver un problema desde otra perspectiva”.

Comparte nuestro contenido en: