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Gerard Ramos debuta en el Ciclo Bach Santiago: "Se escucharán dos cantatas con afectos muy extremos, música muy pasional"

18 de octubre de 2022


A dos meses de haber asumido la titularidad del Coro de Cámara UC, el profesor del Instituto de Música UC conducirá al elenco más solistas y orquesta en las cantatas BWV 27, BWV 109 y BWV 62. Aquí, explica el sentido dramatúrgico del programa y analiza la virtudes y las metas que tiene con el coro.
Gerard Ramos Pardo, director titular del Coro de Cámara UC y profesor de Música UC. Foto: Carlos Arriagada.

photo_camera Gerard Ramos Pardo, director titular del Coro de Cámara UC y profesor de Música UC. Foto: Carlos Arriagada.

Gerard Ramos Pardo asumió a inicios de agosto como director titular del Coro de Cámara UC y como profesor de Dirección Coral en el Instituto de Música UC. Y ahora el músico catalán debuta en el Ciclo Bach Santiago, con esa misma agrupación. El domingo 23 de octubre estará a cargo de la trigésima entrega del ciclo, que se efectuará en la Parroquia La Anunciación (Pedro de Valdivia 1850), a las 18 horas, con transmisión en vivo en musica.uc.cl.

"Será un concierto muy especial, porque van a escuchar dos cantatas con afectos muy extremos. Es una gran oportunidad para emocionarse con la música de Bach precisamente por eso, porque vamos a escuchar una música de verdad extrema, pasƒional", adelanta Gerard Ramos.

El músico catalán se enorgullece de tomar la posta de este monumental proyecto iniciado en el año 2018 por el recordado profesor Víctor Alarcón y que convertirá a Santiago en la primera ciudad latinoamericana donde se interpretarán todas las cantatas de Johann Sebastian Bach.

Gerard Ramos Pardo, director titular del Coro de Cámara UC y profesor de Música UC. Foto: Carlos Arriagada.

Gerard Ramos Pardo, director titular del Coro de Cámara UC y profesor de Música UC. Foto: Carlos Arriagada.

"Por esas cosas de la vida, yo de joven coincidí con Víctor Alarcón, en un momento en que el Coro de Estudiantes UC estaba de gira por mi ciudad natal, Tarragona. ¡Qué buena casualidad!", revela Gerard Ramos.

"Por todo lo que he sabido de él, entiendo que era una persona muy visionaria, que inició muchas cosas, y creo que este ciclo fue uno de sus grandes aciertos. Me parece una gran idea tener esta serie integral de las cantatas en una ciudad y propiciar que esa música pueda tomar vida con distintos directores y elencos participando. Creo que es una gran iniciativa y es un orgullo poder formar parte de ello, además de que me toca llegar justamente al número 30, que es un número redondo", agrega el director.

¿Por qué cree usted que sigue siendo vigente la obra de Bach hoy en día?

"Me gustaría tener una entrevista entera sólo para hablar de Bach. Tengo una vinculación muy especial con Bach porque siempre fue el compositor que más me llamó la atención y porque la música vocal de Bach es la que he cantado. Tuve la suerte de estudiar en la Alemania protestante, entonces viví en la zona donde Bach nació, vivió y trabajó, y pude beber de esa cultura muy cerca de esa cultura. Tuve la fortuna de cantar en el Coro de Cámara de Dresden con el director Hans-Christoph Rademann, que fue mi maestro y que actualmente es el director de la Bach Akademie Stuttgart, una de las instituciones más importantes que se dedican a la investigación de la obra de Bach, a nivel mundial, y pude asistirlo en la grabación discográfica del Oratorio de Navidad. Le he asistido en algunos ensayos y pude cantar harto Bach con el Coro de Cámara de Dresden y dirigir harto Bach en mi época de estudios. Ahora, ¿por qué tiene vigencia? Creo que a Bach todo el mundo lo considera el padre de la música pues es el personaje que marcó un antes y un después en la historia de la música".

Gerard Ramos Pardo en ensayo con el Coro de Cámara UC. Foto: Romina de la Sotta Donoso.

Gerard Ramos Pardo en ensayo con el Coro de Cámara UC. Foto: Romina de la Sotta Donoso.

Esa experiencia inmersiva que vivió cuando era estudiante, en el seno de la cultura alemana, marcó profundamente su comprensión y su valoración del legado de Bach. Entonces, ya hablaba alemán, de modo que por primera vez entendió de qué se trataba esa música. Primero tuvo una época de rechazo, pues los textos y la cultura protestante le resultaban ajenos. "Me causaba una cierta incomodidad, extrañeza. Pero luego entendí que Bach es tan genial porque su música está por encima de todo eso. La espiritualidad de Bach está por encima de cualquier confesión y eso que se percibe en su música es lo que une a las personas con Bach: es totalmente ecuménico".

"Cuesta pensar en otra cantata que sea tan extrema y que manifieste los afectos de manera tan explícita como la Cantata BWV 109".

En el concierto Bach Santiago 30, actuarán como solistas la soprano Florencia Novoa, la mezzosoprano Javiera Lara, el tenor Gonzalo Quinchahual y el barítono Ismael Correa, más el Coro de Cámara UC. La orquesta será liderada por el concertino Gonzalo Beltrán. El programa incluye las cantatas BWV 27 ¿Quién sabe cuán cerca está mi fin?, BWV 109 Creo, Dios amado, ¡ayuda mi incredulidad! BWV 62 Ven, Salvador de los gentiles.

El programa abrirá con la cantata BWV 27 ¿Quién sabe cuán cerca está mi fin?, en la cual Bach incorpora el himno Wer nur den lieben Gott läss walten de Georg Neumark (1621-1681) y además cuenta con corno. ¿Qué le gustaría destacar de esta pieza?

"En esta época, el corno simboliza la caza y está también en los temas que son tremendamente importantes, nobles o serios. Esta cantata empieza con una especie de marcha fúnebre, en 3/4, y está este coral que tú mencionaste. Tiene un aria donde la contralto conversa con este corno, que para mí representa la muerte, y se va dando una figuración madrigalística. Le dice 'Yo voy a dar la bienvenida a la muerte cuando la muerte se acerque a mi cama'; es un aria de júbilo. Es una cantata maravillosa, porque tiene un sentido trágico muy fuerte en este primer movimiento. En las cantatas, que son un género italiano, hay una dramaturgia, y en el caso de esta cantata empezamos con un miedo terrible a la muerte, y esa ansiedad por la muerte se va transformando hacia una lección moral que nos quiere enseñar el protestantismo, que es este júbilo por la muerte, que se expresa en el aria de la contralto cuando está contenta porque la muerte la está persiguiendo, y finalmente termina con una afirmación del júbilo por la muerte porque en el mundo sólo hay guerra, desesperación y envidia, entonces la muerte se ve como una liberación".

Ahora, en la segunda cantata que interpretarán, la BWV 109 Creo, Dios amado, ¡ayuda mi incredulidad!, hay un padre cuyo hijo está moribundo y que cree que un milagro lo salvará. Me parece que el corno representa esa fe del padre y tiene un rol protagónico, ¿no?

"La Cantata BWV 109 habla de la falta de fe y su título es una paradoja. Es una cantata única, en ella encuentro los afectos más extremos que he percibido en la música de Bach. Tiene un recitativo y un aria de tenor que son de un extremismo total. El recitativo tiene modulaciones, con giros melódicos y tonales que son prácticamente imposibles, y además tiene indicaciones originales de forte y de piano en la voz del solista. En este recitativo del tenor se expresa la desesperación del creyente porque Dios no está. Entonces, cuando es fuerte dice 'La mano del señor está visible. Sí, sí, a mí me pueden ayudar'. Y de repente es piano: 'Ay, pero no, no puedo. No tengo fuerza' , y después fuerte de nuevo: 'Pero sí, él tiene que venir'... Es una rica combinación de afectos. El aria del tenor es una especie de obertura a la francesa, con figuraciones cortísimas, y con cromatismos en la melodía del tenor. Esta aria es lo más extremo que he visto en la afectividad de Bach. Porque en la música protestante siempre hay algo de moderación y de serenidad, pero esta aria es absolutamente pasional; es una persona desesperada por el miedo a no creer. El primer número también tiene una cosa trágica insoportable, una densidad armónica, una cantidad de falsas relaciones cromáticas. Y como hay un arco dramático que nos lleva de la falta de fe a una fe exacerbada, el último número es de tal violencia, es de unos saltos imposibles en la línea del bajo. Podría hablar más de la cantata de lo que dura la cantata en sí, porque en cada uno de los números está todo absolutamente pensado para poder transmitir este el dolor que produce en el creyente la falta de fe y luego la embriaguez de creer. Cuesta pensar en otra cantata que sea tan extrema y que manifieste los afectos de esta manera tan explícita".

No es algo tan propio ni de la época ni de Bach, ¿no? Porque este extremismo musical no se usaba tanto entonces como sí sucedería después con el Sturm und Drang, ¿no?

"El extremo se usaba de una manera distinta. Todos los compositores geniales saben usar el extremo, todos tensionan el lenguaje de su época. Sin embargo, es verdad que esta cantata es bastante inusual y esta violencia es muy inusual, es muy avanzada a su tiempo".

A diferencia de las dos otras cantatas que interpretarán el domingo 23 de octubre, la última del programa, es de Adviento. ¿Qué nos puede comentar de la Cantata BWV 62 Ven, Salvador de los gentiles? ¿Por qué cerrará el concierto con ella?

"Es el único lugar que puede ocupar, porque para mí es muy importante respetar los temas en la dramaturgia. Tenemos la cantata BWV 27, que es una cantata sobre la muerte y la ansiedad, y viajamos hasta la convicción de que la muerte es una liberación. Pero tenemos una terrible crisis de fe, con la Cantata BWV 109, es una crisis violenta pero terminamos convencidos y con una exacerbación de la fe. Sólo por eso podemos escuchar una cantata de Adviento, que es la Cantata BWV 62. Sólo por eso estamos preparados para recibir esta cantata que es fantástica pero más al uso. ¿Cómo podríamos hablar del advenimiento del Señor, cantar algo que tiene que ver con el tiempo de Adviento, con la esperanza, con el nacimiento de Cristo, y luego vamos a hablar de la muerte y de la falta de fe? No cabía en otro lugar. Es por eso que la BWV 62 está al final".

"Ha sido maravilloso, la verdad, el trabajo con el Coro de Cámara UC"

Gerard Ramos Pardo se radicó en Chile en septiembre de 2019, cuando asumió como director de coros del Teatro del Lago. Luego asumió la dirección del área vocal de la Escuela de las Artes del espacio frutillarino, y allí trabajó en el programa Puedes Cantar y también en clases de canto y de iniciación a la música. Hace dos meses, se cambió a Santiago y comenzó a trabajar en el Instituto de Música UC.

El concurso buscaba un perfil específico: asumir la titularidad del Coro de Cámara UC y también la enseñanza de Dirección Coral en Música UC. "En la personalidad y en el trabajo del director de coro está la pedagogía, siempre hay un maestro en un director coral. En los primeros años de la carrera uno siempre se va a relacionar con elencos amateurs y por eso desarrolla un gusto por la pedagogía. A mí siempre me han interesado mucho las dos cosas y entiendo el enseñar como una misión", comenta Gerard Ramos.

Gerard Ramos Pardo, director titular del Coro de Cámara UC y profesor de Música UC. Foto: Carlos Arriagada.

Gerard Ramos Pardo, director titular del Coro de Cámara UC y profesor de Música UC. Foto: Carlos Arriagada.

El músico catalán se formó primero como pianista, en el Conservatorio de Tarragona. Allí empezó a cantar en coro y a estudiar canto. Se licenció en dirección coral en la Escola Superior de Música de Catalunya y obtuvo un magíster en esa disciplina en la Hochschule für Musik Carl Maria von Weber. A lo largo del tiempo se fue perfilando como pianista repetidor, figura que justamente en Alemania cumple un rol central en este ámbito. "Por la forma en la que se entiende en Alemania la dirección, tanto de coro como de orquesta, la figura del repetidor al piano está íntimamente vinculada con la figura del director, de manera que cualquier director tiene que ser un pianista repetidor, básicamente de repertorio vocal y ópera".

¿Cuál fue el núcleo de su interés por trabajar con el Coro de Cámara UC?

"Este coro es una institución histórica en el país, con 42 años de trayectoria, y me interesa poder participar de esa tradición. También está el aspecto de que es un coro universitario, por lo tanto, es un elenco inserto en un engranaje académico y eso lo hace muy atractivo, porque en las universidades siempre hay movimiento, investigación e interés por el arte. Además, es un coro con una muy buena cultura de qué significa un ensayo, de puntualidad, de rigor y con buena cultura musical. Todos estos elementos hacían el coro muy atractivo".

¿Cómo fue el encuentro con el Coro de Cámara UC y cómo ha sido el trabajo que han hecho estos dos meses?

"Ha sido tremendamente agradable, la verdad. Fue llegar y empezar a hacer música. He podido ser yo; el grupo ha respondido muy bien a mis dinámicas; y ha habido una muy buena disposición por parte de los coristas a la novedad, porque yo llegué y cambié algunas cosas de la estructura de cómo el coro funcionaba y fue todo muy bien acogido. Ha sido maravilloso, la verdad".

“La vocalidad del Coro de Cámara UC es muy cálida y noble”

Háblenos de los cambios en la estructura del funcionamiento. ¿Tiene que ver con los jefes de cuerdas? ¿Con el trabajo parcial?

"Exactamente. Históricamente la lectura de las obras se había hecho por cada cuerda, es decir, sopranos, altos, tenores y bajos estudiaban la obra con su respectivo jefe, y luego se juntaba la música en un ensayo de tutti. Pero a mí me interesa trabajar en la vocalidad del coro, porque creo que un coro que quiere convertirse en un instrumento de calidad, y ése es uno de mis objetivos con el Coro de Cámara UC, esto es, un instrumento que realmente es único, que tiene una personalidad propia. Para eso, todas las personas del coro tienen que ser cantantes, es decir, tienen que tener un acercamiento al canto solístico. Cada uno de sus integrantes debe tener pretensiones vocales, es decir, lograr una técnica vocal más o menos estable que sea válida para enfrentar el repertorio. Por eso hice el cambio estructural de dar a los jefes de cuerda la misión de instruir vocalmente a sus cuerdas. Entonces ahora en la primera parte del ensayo del Coro de Cámara, los primeros 25 minutos, se dedican a la técnica vocal; cada jefe da clases de canto a los integrantes de su cuerda, y después hacen un ensayo parcial con uno de los dos directores del coro, es decir, con Martín Aurra, que es el director asistente, o conmigo. Cada uno de nosotros trabaja con la mitad del coro y hacemos el parcial. Entonces, lo que antes hacían los jefes de cuerda ahora lo hacen los directores, y los jefes de cuerda se dedican al trabajo vocal".

Gerard Ramos Pardo en ensayo con el Coro de Cámara UC. Foto: Romina de la Sotta Donoso.

Gerard Ramos Pardo en ensayo con el Coro de Cámara UC. Foto: Romina de la Sotta Donoso.

¿Cuáles metas o desafíos se ha impuesto con el Coro de Cámara UC? Usted ya conoce la proporción de estrenos absolutos que hacen, tanto de obras internacionales como chilenas, ¿a qué repertorio le gustaría apuntar?

"Todo lo que pueda decir ahora es más o menos parcial porque para mí es importante tener un plan realista y adecuado. Me estoy tomando el primer semestre de mi dirección para observar, escuchar y sacar conclusiones de todo tipo, entonces sigo en etapa de observación. Pese a eso, creo que el repertorio de siglo XIX y de principios del siglo XX es el que más puede brillar en la vocalidad del coro, que es muy cálida y noble. Siento también que, como institución académica existe el deber de no sólo ver la tradición, sino de innovar y mirar hacia adelante. Entonces uno de mis objetivos es seguir en la línea de proveer al coro de algunos estrenos y así vincularnos con el medio, con los compositores del momento".

Estos estrenos absolutos, ¿los imagina tanto de obras extranjeras como nacionales?

"Primero chilenas. Para mí es muy importante la vinculación con el medio y la vinculación con el medio empieza por lo que está más cerca".

Gerard Ramos Pardo, director titular del Coro de Cámara UC y profesor de Música UC. Foto: Carlos Arriagada.

Gerard Ramos Pardo, director titular del Coro de Cámara UC y profesor de Música UC. Foto: Carlos Arriagada.

El viernes 14 usted inició un taller de introducción a la dirección coral, gratuito, que cerrará este viernes 21 de octubre. ¿Fue idea suya? ¿Qué lo motivó?

"Fue una idea propia, un poco tardía. Ojalá la hubiese tenido antes. El oficio del director coral es un particular, minoritario, y la cátedra de dirección coral no posee tantos estudiantes, especialmente en tercer y en primer semestre. Por ello, pensé que sería muy positivo dar a conocer que existe una cátedra de dirección coral, ya que muchos piensan que es una mención, un magíster o un diplomado. En este taller podemos dar a las y los jóvenes una idea de qué es lo que hace el oficio del director; qué hace, cómo estudia, para qué estudia, cuál es el objetivo de nuestro trabajo y cómo adquirimos las herramientas para nuestro oficio en la malla curricular. Ojalá sirva para generar interés por la cátedra y así tener, en un tiempo más, una cátedra de dirección con hartos estudiantes y que la gente sepa que existe la escuela de dirección coral de la Universidad Católica".

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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