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Investigación y creación: Gina Allende y Sergio Candia hablan de las versiones propias de sonatas de Haendel que estrenarán en concierto

19 de octubre de 2022


Los profesores del Instituto de Música UC estrenarán junto con su colega Florencia Bardavid nuevas versiones de sonatas de Haendel, que transcribieron y adaptaron para flauta y dos violas da gamba. El concierto se realizará en la Sala Luksic.
Sergio Candia y Gina Allende, codirectores de Estudio MusicAntigua UC. Composición digital: Mary Paz Albornoz.

photo_camera Sergio Candia y Gina Allende, codirectores de Estudio MusicAntigua UC. Composición digital: Mary Paz Albornoz.

Como parte de la 58a Temporada de Cámara del Instituto de Música UC, el jueves 20 de octubre se presentará el programa "Sonate a flaute e basso di viola". La presentación se realizará a las 13 horas, en la Sala Luksic del Campus San Joaquín (Vicuña Mackenna 4860), con inscripción gratuita aquí.

El concierto marcará el estreno de una serie de versiones que tres académicos del Instituto de Música UC han desarrollado de sonatas de Georg Friedrich Haendel y que corresponde a un proyecto de investigación y creación que fue financiado por la Dirección de Artes y Cultura UC. Se trata del flautista Sergio Candia y las violagambistas Florencia Bardavid y Gina Allende. Los tres académicos son miembros de Estudio MusicAntigua UC, conjunto estable de Música UC dedicado a la interpretación históricamente informada.

"Estudio MusicAntigua UC es la plataforma académica idónea para que los académicos y músicos que lo conforman den cumplimiento a su misión como agrupación universitaria: producir creación musical, investigar en repertorio musical y sus formas de interpretación y ejecución, difundir y publicar los resultados de este trabajo y proyectarlo a la docencia de pregrado y postgrado en el área disciplinar correspondiente", apunta Sergio Candia.

"Nuestra propuesta permite apreciar la especial coloración que se logra en el acompañamiento, no sólo por el timbre de la viola da gamba, sino también porque el concurso de dos violas le da cierto semblante de sonatas en trío o, incluso, un color orquestal"- Sergio Candia

El proyecto consistió en transcribir y desarrollar un nuevo acompañamiento, a través de dos violas da gamba, de las seis sonatas que compuso Haendel. "La mayoría de ellas fueron escritas en las tres primeras décadas del siglo XVIII y su ejecución estuvo asociada tanto a las actividades docentes de Handel como a su variado uso en intermedios de óperas y oratorios, aparte de su práctica en diversos contextos domésticos por parte de aficionados", explica el flautista y codirector de Estudio MusicAntigua UC.

Esta integral, indica, exhibe una coherencia en cuanto en todas hay múltiples citas y préstamos que el genio alemán ejercita de sus propias obras, especialmente sus conciertos para órgano, arias de ópera y concerti grossi.

Ustedes han transcrito estas sonatas de Haendel, adaptándolas para ser ejecutadas con acompañamiento armónico en viola da gamba. ¿Esta era una práctica habitual en la época?

"Era una práctica que está acreditada en las mismas publicaciones de varios autores del barroco, como también en las propias transcripciones y adaptaciones hechas por Haendel. Por otra parte, en varias de las ediciones de estas sonatas se especifica en la portada que pueden ser acompañadas por un bajo de clavecín o de violín bajo, una variante del violonchelo que fue muy usada en Inglaterra es ese tiempo. Hay también datos en crónicas en donde se relataba la realización de la armonía de acompañamiento, es decir el bajo continuo, por parte de los chelistas en solitario, es decir, sin la ayuda o refuerzo de un instrumento armónico, tales como el clavecín, el órgano, el arpa o el laúd. Si a esto agregamos la consideración de que, contemporáneamente, varios violistas da gamba franceses escribieron obras en que la viola da gamba se acompañaba a sí misma con acordes, podemos extender el supuesto a la ejecución del bajo continuo en viola da gamba, que es lo que nosotros proponemos en nuestros arreglos de estas sonatas".

Sergio Candia, flautista y profesor del Instituto de Música UC. Foto: Música UC.

Sergio Candia, flautista y profesor del Instituto de Música UC. Foto: Música UC.

¿Cómo se enriquecen estas sonatas con este nuevo acompañamiento?

"Nuestra propuesta permite apreciar la especial coloración que se logra en el acompañamiento, no sólo por el particular y característico timbre de la viola da gamba, sino también porque el concurso de dos violas permite desarrollar un bajo continuo tanto en acordes como en líneas de contrapunto con el instrumento soprano -en este caso la flauta- lo que le da cierto semblante de sonatas en trío o, incluso, un color orquestal, sobre todo en aquellos movimientos que fueron empleados por Haendel en otras obras orquestales, tanto en óperas como en conciertos para instrumento solista y conjunto de cuerdas".

¿Qué elementos de la música original cambian profundamente en las nuevas versiones?

"En rigor, las partes originales de flauta y bajo acompañante se mantienen como en los originales; sólo cambian en algunos casos las tonalidades y todo el resultado sonoro que es producto de la realización en determinados instrumentos, como también de la aplicación de ornamentación en estilo de Haendel, la que es propuesta por mí basándome en los múltiples ejemplos de ornamentación aportados por el propio compositor en diversas obras, particularmente en sus conciertos para órgano y en versiones de las mismas sonatas que escribió para otros instrumentos, tales como el violín, la flauta travesera y el oboe".

"Estas sonatas de Haendel van a ser muy distintas, con el continuo en las violas da gamba y con las distintas flautas que ocupa Sergio Candia para cada sonata"- Gina Allende.

La profesora Gina Allende, codirectora de Estudio MusicAntigua UC, destaca por su parte que Sergio Candia hizo un trabajo muy interesante en este proyecto en cuanto al color de la flauta -que se refleja en que ocupará distintos instrumentos en el concierto- aportando con ello una ornamentación original, y que además investigó en todo el extenso cuerpo de obra de Haendel para identificar en cuáles obras estaban presentes las mismas melodías que el compositor incorporó a sus sonatas.

Se interpretarán las sonatas en Sol mayor HWV 377, en Sol menor, HWV 360 y en Re menor, HWV 362. El programa "Sonate a flaute e basso di viola", aclara Gina Allende, "será una experiencia distinta de sonido para el público. Si bien son instrumentos antiguos bastante 'clásicos', es una manera absolutamente distinta de tocarlos y de concebir una obra. Estas sonatas de Haendel van a ser muy distintas, con el continuo en las violas da gamba y con las distintas flautas que ocupa Sergio Candia para cada sonata".

Georg Friedrich Haendel fue un prolífico e influyente compositor. ¿Qué destacaría usted de él?

"Una de las cosas que me gustan de Haendel es que él fue muy cosmopolita y por eso aprendió de distintos estilos. Viajó a Italia, tuvo contacto con Corelli, ahí estrenó por lo menos uno de los conciertos de órgano. Entonces, a pesar de haber pasado toda su vida en una isla, él no dejó de tomar contacto con la bullente vida musical que había en Europa, y eso indudablemente se ve en sus obras, en cómo asimila el estilo italiano y lo hace de una manera increíble, magistral, en cómo él es capaz de hacer obras tan completas, tan orgánicas, en formatos grandes de ópera y en formatos pequeños como estas sonatas. Porque estas sonatas, en su mínima expresión, pueden hacerse con apenas dos intérpretes, el solista y quien acompañe. Sin embargo, en estos dos formatos, que son tan contrastantes, se nota cómo hace el discurso a través de un esqueleto armónico, por medio de la ornamentación y su increíble manejo melódico. Siempre podemos ver rasgos de retórica, por ejemplo, sorprende al espectador con disonancias y gestos melódicos que nos llevan a ciertos afectos. En el fondo, hace lo que quiere con el auditor en cuanto al afecto, a lo que quiere decir".

Gina Allende y Florencia Bardaviv, violagambistas y profesoras del Instituto de Música UC. Foto: Música UC.

Gina Allende y Florencia Bardaviv, violagambistas y profesoras del Instituto de Música UC. Foto: Música UC.

En este concierto, podremos escuchar tres de las seis sonatas para flauta y bajo continuo de Haendel que ustedes transcriben y convierten en nuevas versiones para flauta y dos violas da gamba. ¿Nos podría explicar qué es el continuo, qué tipo de instrumentos hacen continuo?

"Claro. El continuo fue un gran invento del Barroco, que muestra la secuencia armónica, es decir, el soporte, el acompañamiento de una melodía que está funcionando arriba. Si bien e compositor deja escrito qué bajo quiere con la indicación de qué armonía quiere sobre ese bajo, le da la oportunidad al intérprete de echar a volar toda su imaginación, porque uno puede, por ejemplo, jugar con un mismo acorde o inventar melodías sobre ese acorde. Ahora, ¿quién hace el bajo continuo? Eminentemente, instrumentos armónicos, como cualquier teclado, ya sea órgano, clavecín y clavicordio, o instrumentos pulsados armónicos, como teorba, archilaúd y arpa. Y normalmente hay un instrumento melódico grave que hace el bajo que está escrito en la partitura. Ése es el continuo más tradicional".

Cada uno de estos instrumentos armónicos, explica la profesora Allende, pueden hacer el bajo y el continuo. "Muchas veces, para colorear el continuo, los intérpretes agregan un instrumento melódico grave como un fagot, una viola da gamba, un contrabajo o un chelo, que hace el bajo, y a veces se combinan instrumentos pulsados con instrumentos de tecla para colorear. En el fondo, estas mínimas señales que nos deja el compositor nos dan pie para poder colorear y fantasear con esas escrituras, según lo que queramos".

¿Y por qué dos violas da gamba, que no son instrumentos armónicos, también pueden hacer el continuo?

"Bueno, la viola da gamba no es un instrumento exclusivamente melódico, sino que es un instrumento armónico también, y de eso dan cuenta especialmente las obras para viola da gamba, por ejemplo, de compositores franceses como Marin Marais y Antoine Forkeray, quienes le sacaron partido armónico a la viola da gamba como ningún otro estilo. En cambio, en las sonatas de Bach para viola da gamba el instrumento hace ahí prioritariamente una melodía; prácticamente no tiene acordes. Pero si vemos una suite de Marais está llena de acordes, de dobles cuerdas, está escrita con un concepto armónico del instrumento. Nosotros echamos mano a esa práctica. ¿Y qué hicimos? Una de las violas da gamba hace lo que haría tradicionalmente, que es el bajo. Y la otra viola da gamba toma estos signos que nos señala la armonía, y entonces armonizamos, pero idiomáticamente para una gamba. Es decir, no hacemos las notas exactas que haría un clavecín, porque un clavecín a lo mejor las haría muchos más agudas, o haría cierta disposición de notas. Nosotros, en cambio, hacemos el mismo acorde, pero adecuado a cómo se toca una viola da gamba".

"Como violagambistas, nuestro sonido puede ser largo en el tiempo y, a la vez, expresivo"- Gina Allende.

Este trabajo lo hicieron a la usanza interpretativa del clavecín: tomando ideas del repertorio para ponerlas en el continuo. "Toda la experiencia que tenemos haciendo música nos sirvió para hacer esta armonización. Lo bonito que pasa en la viola da gamba es que si hay un acorde mantenido podemos darle una expresión a ese acorde mantenido, y eso es una ventaja frente a un clavecín, instrumento al que se le apaga muy pronto el sonido, y frente a un órgano, que puede mantenerlo pero cuya nota es plana y no puede, por ejemplo, hacer crescendo. Nosotras, como violagambistas, podemos hacer ambas cosas, y eso lo aprovechamos mucho. Ésa es la gran diferencia de este continuo, en cuanto a la sonoridad respecto de los instrumentos de cuerda pulsada y los teclados; nuestro sonido puede ser largo en el tiempo y, a la vez, expresivo".

Gina Allende y Florencia Bardaviv, violagambistas y profesoras del Instituto de Música UC. Foto: Música UC.

Gina Allende y Florencia Bardaviv, violagambistas y profesoras del Instituto de Música UC. Foto: Música UC.

Gina Allende y Florencia Bardavid tocarán violas da gamba del modelo francés, con siete cuerdas. "Tenemos hasta un La grave, que es más grave que el violonchelo, y tenemos también el registro agudo de las violas. En la mayoría de los continuos, nosotras apostamos a hacer un sonido no tan agudo, sino más grave, pues no estamos compitiendo con la flauta. Además, la viola da gamba es un instrumento que tira muchos armónicos, entonces no se escuchan 'separadas' la flauta y las violas. Concebir un bajo continuo entero de una sonata fue un desafío para Florencia y para mí, porque no lo habíamos hecho antes. De las seis sonatas que constituyen el proyecto, a tres sonatas le hizo el continuo Florencia y yo hice el bajo, y en las otras tres sonatas yo hice el continuo y ella hizo el bajo".

Entonces, en el concierto también veremos cómo se intercambian los roles usted y Florencia Bardavid.

"Sí, nos vamos cambiando. Eso es doblemente interesante porque ahí va a aparecer no sólo la manera de tocar de cada una, sino que la forma en la cual cada una inventó el continuo. Entonces aparecen melodías distintas, estilos de 'composición' distinta". Además, tuvimos el apoyo de Camilo Brandi; una vez que hicimos las realizaciones con Florencia le pedimos ayuda a Camilo, como el as del continuo que él es. Nos escuchó y nos dio recomendaciones geniales, respetando que estábamos haciéndolo en viola da gamba, sin querer en ningún momento que sonara como un clavecín. Nos decía él que íbamos a tener la armonía y también toda la expresividad que tiene la viola da gamba y que a veces el clavecín no tiene".

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