Jaime González: “Componer es súper importante para cualquiera que quiera denominarse músico”

25 de agosto de 2021


El virtuoso oboísta chileno es una figura de primera línea a nivel mundial y tras 17 años con el Ensemble Recherche ahora está ampliando su repertorio al Barroco y al Renacimiento. Desde el 30 de agosto dará una clase magistral en la Escuela Internacional de Profesores Visitantes.

La Escuela Internacional de Profesores Visitantes del Instituto de Música UC invita a la comunidad del oboe a la clase magistral que ofrecerá desde el 30 de agosto al 4 de septiembre el oboísta chileno con mayor repercusión a nivel internacional: Jaime González. Radicado hace 27 años en Freiburg, Alemania, desde allí ha desarrollado una carrera como solista que se ha traducido en ser invitado a los mejores escenarios del mundo, Su agenda es muy activa, y muchas veces lo tiene dando hasta ocho conciertos al mes, y todos en distintas ciudades.

En el año 2000, además, Jaime González se integró como miembro del Ensemble Recherche, uno de los más importantes conjuntos dedicados a la música contemporánea. Lo fue durante 17 años, pero se retiró para explorar con mayor intensidad otros universos sonoros. Sigue actuando con ese emblemático ensemble, como invitado, por cierto, y también con su grupo Camerata degli Amici. Además, estrenó su propio canal de YouTube para destacar obras y compositores, y fundó el conjunto de música barroca Camerata Vivace.

“Sigo trabajando el repertorio contemporáneo, pero ahora me he abierto al repertorio barroco, con instrumentos de época. Incluso estoy dando mis primeros pasos en la música del Renacimiento, lo cual me aporta muchísimo también para el resto de los estilos. Por lo tanto, he empezado una actividad de tipo más solista. Ahora soy yo mi propio manager y mi propio agente musical, entonces decido yo con cuáles compositores trabajo, y con cuáles no, con cuáles festivales, etcétera, de manera que tengo libertad artística para decidir mis programas. Gracias a la experiencia que acumulé en los últimos 20 años, pensé que sí, que me puedo dar este lujo”, comenta Jaime González desde Freiburg.

Dos discos de música barroca que ha grabado Jaime González. La Serenissima lo registró con su conjunto Camerata degli Amici.

Este virtuoso instrumentista jamás repite un programa, y hasta antes de la pandemia estaba estrenando un promedio de dos programas al mes. En paralelo, es profesor en el Conservatorio Superior de Música de Berna, en Suiza. “Ésa es mi única actividad oficial pedagógica, aparte de dar un par de lecciones privadas y cursos online. Trato de mantener un equilibrio entre la pedagogía y la práctica musical. La idea es llevar la experiencia fresca al alumno, desde el escenario a la sala de clases”, agrega.

Ahora, Jaime González participará en la Escuela Internacional de Profesores Visitantes con una clase magistral que se iniciará el 30 de agosto (inscripciones aquí). Explica que fue organizada en estrecha colaboración con el profesor de cátedra del Instituto de Música UC; Rodrigo Herrera en un inicio y después Jorge Pinzón. “Nos pusimos de acuerdo en todo, desde lo más general hasta el último detalle. Yo propuse un par de temas que me interesan mucho, como métodos de estudio y también cómo abarcar obras que a muchos estudiantes les provocan miedo, por ejemplo, la Sequenza de Berio. Es decir, cómo abarcar este tipo de repertorio que está tradicionalmente reservado a los alumnos de más alto nivel. Yo pienso que en este caso la dificultad técnica no justifica la decisión de dárselo a estudiantes de nivel más alto, sino que es un asunto de notación, de entender la notación de la música contemporánea. Entendiendo eso ya se facilita muchísimo el aprendizaje de este tipo de repertorio que es tan bueno. También abordaremos el repertorio tradicional, y entre los temas que preocupan mucho a los alumnos están los pasajes de orquesta, todo aquello que van a necesitar para entrar a participar en el campo laboral de la música, y finalmente todo lo que son las técnicas básicas de respiración, la técnica general del instrumento. Ha sido focalizado así el curso; yo ofreciendo los puntos en los que he tenido más experiencia, y también los intereses que ha manifestado el profesor Pinzón, en nombre de su clase”.

¿La notación es fundamental a la hora de abordar una obra porque está íntimamente ligada con el lenguaje musical?

“Exactamente. Es el primer obstáculo con el que tú te encuentras en el proceso de aprendizaje de una obra del repertorio contemporáneo. Mi enfoque en este curso es reforzar las enseñanzas tradicionales de una clase de oboe con temas que normalmente son tocados en forma tangencial. El sentido es ése, profundizar un poco, darle una sinopsis a un estudiante joven y darle también a un estudiante avanzado las herramientas necesarias para poder abarcar este repertorio en caso de que sea deseado”.

¿Cómo ha sido para usted ingresar en los universos del repertorio romántico, clásico, barroco y del Renacimiento, entendiendo que la notación, los instrumentos y el lenguaje son diferentes? El que usted se haya dedicado tanto a la música contemporánea habla de una gran vocación de descubrimiento, y esto también debe ser un redescubrimiento, ¿no?

“Justamente. Lo has entendido perfectamente. Yo amo la música en su totalidad, nunca me gustó separarla en los distintos géneros ni distintas épocas. Para mí, la música es un continuo, es un arte que se ha desarrollado junto con la humanidad, por lo tanto yo no quería quedarme sólo con una parte de la música. Yo la quiero apreciar en su totalidad, en cuanto más pueda. Entonces, mi enfoque es siempre continuar aprendiendo, y ahora estoy yendo hacia atrás, hacia las raíces de la música. Ahora entiendo mucho mejor de dónde viene una pavana, cómo es un pasacalle, cómo son las distintas danzas antiguas, por ejemplo, que siguen siendo ocupadas en el repertorio romántico, moderno y contemporáneo, por lo tanto entiendo mucho mejor el trasfondo musical, y eso me hace entender la música en general mucho mejor. En paralelo están los instrumentos, me pasé del oboe moderno a aprender el oboe barroco, y ahora estoy aprendiendo la chirimía, es decir, estoy aprendiendo a tocar el papá del oboe y el abuelo del oboe. Estudiando los instrumentos antiguos entiendes mucho mejo la esencia del instrumento moderno que tienes y sabes, por ejemplo, por qué se fueron desarrollando las distintas nuevas posibilidades del instrumento, por qué esa llave, por qué ese agujero ahí, por qué esas dimensiones. El perfeccionar mi técnica en el oboe barroco y en la chirimía, ha mejorado muchísimo, por ejemplo, mi técnica de control de aire, ha perfeccionado automáticamente la técnica en el instrumento moderno. Mientras yo más exploro, más aprendo, y mejoro en todos los aspectos, yo nunca quiero terminar de aprender. Además he conocido a nuevos maestros, mi maestro de oboe barroco, Alfredo Bernardini, es fantástico, estoy aprendiendo toneladas sobre la música con él”.

¿Qué fue lo que lo motivó, en un primer momento, a dedicarse a la música contemporánea?

“Entré en la música contemporánea porque la consideré siempre una parte de la música. Además, siempre tuve contacto con los compositores, porque también me he interesado en componer. Nunca me declaré como compositor, pero siempre experimenté con la composición para saber qué se siente, cómo es escribir una pieza. Lógicamente nunca le hice el daño a nadie haciéndole escuchar mi música (ríe), pero por lo menos experimenté lo que es escribir una obra, y eso me llevó a tener contacto con compositores, y con eso, lógicamente tú empiezas a meterte en este mundo de la música contemporánea. Encuentro fantástico, además, que en los siglos XVII y XVIII si tú eras músico, eras compositor e intérprete a la vez. Eso era lo más normal, y se ha ido perdiendo en los últimos siglos. A mis estudiantes les digo que todo el mundo debiera por lo menos tener una idea de qué significa componer, porque eso te hace entender mucho mejor a los compositores. Y no sólo a los vivos, sino también a los muertos. Entre los intérpretes hay mucha gente que nunca ha compuesto, y eso implica una mayor dificultad, porque cuando tú sabes lo que significa escribir una partitura, te das cuenta de que una partitura nunca es perfecta, de que una partitura esconde la mayor parte de la información. No te la muestra, sino que te muestra solamente el esqueleto, y tú tienes que darle vida a ese esqueleto, tienes que poner lo que falta. Y si tú nunca has compuesto, no puedes imaginarte cuánto le falta a ese esqueleto. Entonces por eso, componer es súper importante para cualquiera que quiera denominarse músico”.

Algunos de los discos que Jaime González ha grabado con el Ensemble Recherche.

 

Respecto del impacto de la pandemia en su actividad como concertista, confidencia que el lockdown comenzó después de Pascua de 2020 y que hasta junio de este año no tuvo conciertos presenciales. “Alcancé a ir a Japón en febrero del año pasado, y cuando volví ya estaban empezando a cerrar todo”, recuerda. Jaime González ha grabado varios videos que fueron exhibidos en streaming, y en marzo pasado retomó las clases presenciales.

“Sin duda el impacto fue enorme; yo tuve por ejemplo que cancelar giras enteras. Chile, Argentina, Panamá, Brasil, Asia, Japón, China, todo fue cancelado. La pérdida de conciertos fue bastante grande, prácticamente toda la actividad. Yo nunca repito programa, por lo tanto cada concierto que faltó fue un programa que faltó. Entonces, fue bastante fuerte el impacto”, reconoce.

¿Ha podido retomar los conciertos?

“Estoy retomando los conciertos, todo está muy inestable porque la situación pandémica cambia continuamente. El gobierno alemán acaba de declarar que se ha iniciado la cuarta ola, por lo cual quizás no puedan ser llevados a cabo los proyectos en vivo que estaban programados para los próximos meses. Muchas cosas se están cancelando incluso una semana antes de la fecha. Estoy trabajando en una organización cultural en mi ciudad, y sufro el mismo problema; tuvimos que cancelar dos semanas antes los conciertos que habíamos organizado del Ensemble Zefiro en Freiburg. Ahora tengo varios proyectos que se pensaron desde el inicio en forma digital. Por ejemplo, a fines de septiembre voy a dar un recital para la Universidad de Guanajuato en México, que organiza un festival digital. Estrenaré una obra que el compositor chileno Christian Vásquez ha escrito para mí, y una obra de Yoram Meyouhas que va ser también el estreno del instrumento que ha sido construido hace poco por mi patrocinador oficial, los oboes Josef de Japón. Es una buena noticia en estos momentos difíciles. Igualmente tocaré obras de Frédéric Durieux y de Heinz Holliger”.

Hablemos de ese nuevo instrumento. ¿El oboe siempre se sigue inventando?

“Estoy trabajando estrechamente hace un par de años con la fábrica de oboes Josef, de Japón, ya soy prácticamente parte del team que desarrolla los instrumentos. Esta fábrica no construía el oboe tenor, que sería el hermano del heckelfón por tesitura, no por construcción, y que también se puede considerar un corno inglés grande. Vimos que, dada la poca demanda que hay de este instrumento, los que se encuentran hasta hoy en el mercado no habían sido perfeccionados y no estaban al nivel del desarrollo, por ejemplo, del oboe soprano. Entonces, le hicimos un update al oboe tenor, y sacamos un nuevo modelo, el cual pienso que cubrirá muchísimas expectativas, sobre todo de los compositores, pero también de los intérpretes. Estoy seguro de que este instrumento va a conquistar la escena musical en forma arrasadora, porque tiene un potencial enorme. Es más grande que el corno inglés, por lo tanto también tiene más rango armónico, más rango dinámico y sobre todo más rango cromático, en el sentido de los colores del sonido”.

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