19 de agosto de 2026
El percusionista crucino Joaquín López Zelaya tiene un particular interés en los estrenos. Así lo demostró hace cinco años, en uno de los primeros conciertos de la Temporada de Cámara UC que volvían a recibir público presencial, con aforo limitado, en la pandemia,
Era octubre de 2021 y en el programa “Beats and Bits”, fueron estrenadas obras del neozelandés de origen griego John Psathas, del estadounidense Caleb Pickering y del mexicano-estadounidense Iván Treviño, entre otras. Todas habían sido compuestas en los últimos 16 años.
“Quiero que los percusionistas se arriesguen a tocar este tipo de repertorio, a vivir nuevas experiencias musicales, con obras que son internacionalmente reconocidas. Aunque la rama de la percusión es súper nueva dentro del universo de los instrumentos, tenemos un repertorio también de tradición”, explicaba entonces Joaquín López. “Sin embargo, creo que también es bueno actualizarse con el repertorio que es tendencia hoy en día a nivel internacional”, agregaba (ver nota de2021).

Ensayo de los profesores Gerardo Salazar, Liza Chung y Joaquín López, ás Jorge Pepi-Alos, para las obras de Crumb y Stravinksy, el año pasado.
Otro interés manifiesto de este profesor del Instituto de Música UC ha sido la exploración de combinaciones sonoras con otros instrumentos. En ello profundizó el año pasado, cuando junto a dos colegas de Música UC y un invitado abordaron a George Crumb e Igor Stravinsky en dos pianos y dos sets se percusiones.
"Es un formato fascinante porque combina dos familias instrumentales con enorme potencial rítmico, armónico y tímbrico. Los dos pianos aportan densidad, resonancia y una gran capacidad de articulación armónica, mientras que las percusiones amplían el espectro de colores y texturas, desde lo más etéreo hasta lo más contundente", aclaraba en octubre pasado (ver nota de 2025).
Ahora, para su retorno a la Temporada de Cámara UC, el profesor Joaquín López Zelaya diseñó un programa que reúne primeras audiciones en Chile de obras creadas recientemente en distintos territorios, y varias situaciones diversas para las percusiones: desde instrumento solo hasta dúos y una obra en la cual dos intérpretes percuten una guitarra eléctrica, hasta una pieza con piano y otra con cuarteto de saxofones.
"El sonido del pensamiento tendrá dos funciones y participarán profesores de tres cátedras de la UC; dos de percusión, uno de piano y uno de saxofón, y además una invitada y dos exestudiantes de la cátedra de saxofón. "Espero que el público pueda descubrir que la percusión es un universo mucho más amplio de lo que habitualmente imaginamos", indica el profesor López Zelaya.
Las presentaciones serán ambas a las 19 horas; el martes 25 de agosto en el Teatro Centro de Extensión Oriente (Jaime Guzmán 3.300, inscripción gratuita) y el miércoles 26 de agosto en la Sala Nemesio de La Reina (Alcalde Fernando Castillo Velasco 8.580, inscripción gratuita).

Joaquín López Zelaya, profesor de la Cátedra de Percusión UC. Foto: Música UC.
Joaquín López Zelaya (1990, La Cruz), fue becado Fundación de Orquestas Juveniles e Infantiles de Chile (FOJI) e integró tanto la Orquesta Sinfónica Estudiantil Metropolitana como la Orquesta Sinfónica Nacional Juvenil. En 2006 comenzó a estudiar con Gerardo Salazar, primero en la FOJI y desde 2009, en el Instituto de Música UC. Tras titularse en 2017, se integró a la cátedra de Percusión como profesor.
¿Cuál fue su principal motivación para diseñar y sacar adelante este programa?
"Mi principal motivación fue mostrar las múltiples posibilidades interpretativas que ofrece la percusión, tanto desde lo sonoro como desde lo expresivo. Me interesa explorar cómo distintos objetos, materiales y técnicas pueden transformarse en sonidos, ritmos e ideas musicales. El programa nace también a partir de Connectome, 'conectoma' en español, obra que alude al mapa de conexiones neuronales del cerebro y a los procesos de reflexión y toma de decisiones. Desde ahí surge la idea de 'El sonido del pensamiento': un concierto que invite a una escucha activa y que permita descubrir la percusión desde una perspectiva más amplia. Además, quise presentar repertorio reciente de compositores reconocidos internacionalmente, obras que exploran nuevas sonoridades y formas de interacción entre la percusión, el piano, los saxofones, la electrónica y distintos objetos".

Joaquín López Zelaya, David Pizarro, Alejandro Rivas, Rhaien Pizarro y Karem Ruiz. Foto: Música UC.
Connectome (2019) es para cuarteto de saxofones y percusión y se inspira en el mapa de las sinapsis del cerebro; es una de las dos obras que se escucharán de John Psathas (1966). La otra es Atalanta (2020), que es para vibráfono y piano, y que además incorpora grabaciones en un instrumento tradicional maorí, el taonga pūoro (tesoro cantante).
El programa incluye, también, obras de tres compositores estadounidenses que también son percusionistas, todos nacidos a inicios de los años 80. De Casey Cangelosi, Bad Touch (2013), para percusión solista y pista electrónica, y dos piezas de Gene Koshinski: Whiz-Bang! (2021), para dúo de percusión, y SyNc (2018), para tambor solo. Se sumará una novedosa creación de Iván Treviño: Seesaw (2020), que un dúo de percusionistas interpreta en una guitarra eléctrica.
¿Qué diría, en general, de la sonoridad de este programa? Y, en particular, ¿de la relación de las percusiones con el piano y de las percusiones con los saxofones?
"La sonoridad del programa es muy diversa y eso fue una decisión deliberada. Aparecen ollas, melódicas, silbatos, platillos, guitarra, vibráfono, batería, piano, saxofones y pistas de audio. Hay sonidos determinados e indeterminados que se van relacionando y construyendo un paisaje sonoro en constante transformación. El piano y los saxofones tienen, además, relaciones muy particulares con la percusión. En Atalanta, el vibráfono y el piano mantienen un diálogo permanente, mientras una pista de audio añade otra capa a la obra. En Connectome, los saxofones se relacionan con la batería y el vibráfono de maneras muy distintas a lo largo de sus tres movimientos. Especialmente en el tercero, aparece una clara influencia de la música popular, generando una combinación muy energética".

Danilo Rodríguez, profesor del Instituto de Música UC. Foto: Música UC.
Todas las obras que escucharemos fueron compuestas en los últimos 13 años. ¿Hay algunas características en común, alguna tendencia, en la música para percusión que se está creando actualmente a nivel internacional? O tal vez suceda solamente en el caso de los compositores- percusionistas, como Casey Cangelosi, Gene Koshinski o Iván Treviño?
"Una característica común es la búsqueda de nuevas sonoridades y de maneras diferentes de relacionarse con el instrumento. Aparecen objetos cotidianos, técnicas extendidas, accesorios poco convencionales y combinaciones instrumentales que amplían la idea tradicional de lo que entendemos por percusión. También existe una fuerte integración de lo visual y lo teatral. El movimiento, el gesto y la puesta en escena muchas veces son parte fundamental de la obra, no solamente elementos secundarios. En el caso de compositores-percusionistas como Casey Cangelosi, Gene Koshinski o Iván Treviño, creo que esto se vuelve especialmente evidente: conocen profundamente las posibilidades físicas y sonoras del instrumento y las llevan hacia terrenos muy diversos, incorporando además influencias del rock, el jazz, la música popular, la electrónica y otras tradiciones".
¿Qué nos puede adelantar de lo que parecer ser un instrumento tradicional maorí, el taonga pūoro (tesoro cantante), y de su uso en la obra de John Psathas?
"El taonga pūoro es una parte muy importante de la tradición musical maorí de Nueva Zelanda. Más que referirse a un solo instrumento, el término engloba una familia de instrumentos tradicionales que tienen una relación muy estrecha con la naturaleza, la cultura y la espiritualidad Māori. En Atalanta aparece el pūtōrino, una flauta tradicional de madera que tiene la particularidad de producir sonidos muy diferentes dependiendo de la forma en que se toca. Su sonoridad puede evocar tanto una flauta como una voz o incluso un instrumento de viento más grave. La obra incorpora una grabación realizada por Richard Nunns, una figura fundamental en la recuperación y difusión contemporánea de los taonga pūoro. Esta presencia le entrega a Atalanta una dimensión que va más allá del diálogo entre piano y vibráfono: incorpora una sonoridad profundamente ligada a la cultura y al paisaje sonoro de Nueva Zelanda".

David Pizarro, Karem Ruiz y Joaquín López. Vista parcial de ensayo. Foto: Música UC.
¿Cuáles son los instrumentos o accesorios que participan en Connectome y qué rol juegan en esta obra que refleja una suerte de esquema biológico, de sinapsis?
"La percusión cambia de función en cada uno de los tres movimientos. En el primero aparece una batería utilizada de una manera poco convencional, principalmente a través de los aros de los toms y distintos puntos del instrumento, generando una base rítmica casi marcial para los saxofones. En el segundo, el vibráfono cumple un rol principalmente armónico y se combina con ollas y sartenes, que aportan una capa metálica y percusiva. Finalmente, en el tercer movimiento aparece la batería en un lenguaje mucho más cercano a la música popular, con bombo, caja, hi-hat y fills que dialogan con los saxofones. De esta manera, la percusión va cambiando constantemente de identidad y función, algo que se relaciona con la idea de conexiones y patrones que se activan y transforman a lo largo de la obra".
¿Quién interpretará Bad Touch? ¿Qué puede adelantarnos sobre esa obra?
"Bad Touch es una obra muy particular porque utiliza solamente una baqueta. El intérprete va generando distintas figuras y sonidos a su alrededor, todo sincronizado con una pista de audio. Además, la obra se desarrolla completamente a oscuras. El público solo puede percibir el movimiento de la baqueta y escuchar los sonidos de la pista, por lo que la imaginación adquiere un papel muy importante. Es una experiencia que mezcla lo teatral, lo visual y lo psicoacústico, y que invita al espectador a completar mentalmente aquello que no puede ver. La obra fue compuesta en 2013 por Casey Cangelosi y la interpretará yo".

El profesor César Vilca intrpretará con Joaquín López la obra Whiz-Bang! de Gene Koshinski. Foto: Música UC.
Las dos obras de Gene Koshinski que se escucharán tienen elementos en común o son más bien distintas en lo esencial? ¿Quién interpretará SynC?
"Aunque Whiz Bang y SyNc comparten el interés de Gene Koshinski por las capas sonoras, los objetos poco convencionales y la interacción entre distintos elementos, son obras muy diferentes. Whiz Bang es intensa, rítmica y virtuosa; la melódica dialoga constantemente con los toms, generando una especie de doble línea que exige mucha coordinación al intérprete. SyNc, en cambio, tiene un carácter mucho más íntimo y contemplativo. El instrumento principal es un tambor, que se percute principalmente con los dedos, sobre el que además se coloca una kalimba. A esto se suman bolitas, una plumilla y palillos de sushi, creando una sonoridad muy sutil. SyNc también la interpretaré yo".
¿Cómo se toca, en la guitarra, Seesaw? ¿Con accesorios? ¿En todas las partes de la guitarra o en algunas?
"En Seesaw, la guitarra se utiliza prácticamente como un instrumento de percusión. Se toca principalmente con palillos de sushi, tanto sobre las cuerdas como sobre el cuerpo del instrumento. La obra utiliza tablaturas que indican con precisión qué cuerdas y trastes tocar, además de técnicas como armónicos, hammer-ons y pull-offs. De esta manera, combina recursos propios de la guitarra con distintas formas de percutirla, aprovechando sus diferentes resonancias y timbres".
"Cada obra propone una manera diferente de entender la percusión, tanto desde lo sonoro como desde lo visual y lo escénico" - Joaquín López Zelaya
Si tuviera que resumir, ¿qué tipo d experiencia vivirán quienes asistan? ¿Qué podrán descubrir?
"Creo que será una experiencia muy diversa y, para muchos espectadores, probablemente inesperada. Cada obra propone una manera diferente de entender la percusión, tanto desde lo sonoro como desde lo visual y lo escénico. El público podrá encontrarse con instrumentos tradicionales, objetos cotidianos, técnicas poco convencionales y combinaciones instrumentales que quizás no haya visto o escuchado antes. Pero, sobre todo, espero que puedan descubrir que la percusión es un universo mucho más amplio de lo que habitualmente imaginamos. El sonido del pensamiento busca justamente eso: no solo escuchar un concierto, sino vivir una experiencia que invite a mirar, escuchar y descubrir la música desde otro lugar".

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