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Mario Alarcón: “Profundo y hermoso no son sinónimos, puede haber una belleza mucho más frugal y sensual, y por ahí va mi idea de lo que representa para mí Rachmaninov"

8 de septiembre de 2023


El profesor del Instituto de Música UC celebra el centésimo quincuagésimo aniversario de Rachmaninov con sus Variaciones sobre un tema de Chopin y una selección de Momentos Musicales, obra que califica como "colosal" y "heroica". Asimismo, abordará la Quinta Sonata de Scriabin, cuya exploración tímbrica y colorística destaca. Serán dos conciertos, el 12 y 13 de septiembre en el Centro de Extensión Oriente UC y en el Teatro Joan Jara de Lo Prado.
Mario Alarcón, pianista y profesor del Instituto de Música UC. Foto: Carlos Arriagada.

photo_camera Mario Alarcón, pianista y profesor del Instituto de Música UC. Foto: Carlos Arriagada.

El profesor del Instituto de Música UC Mario Alarcón retorna a la 59a Temporada de Cámara UC con un homenaje a Sergei Rachmaninov, a 150 años del nacimiento de este compositor ruso.

El programa se titula "Imágenes y fantasías" y en él se contrastará una obra escasamente programada que Sergei Rachmaninov compuso a los 30 años de edad, Variaciones sobre un tema de Chopin, Op.22, y selecciones de su monumental Momentos Musicales, Op.16, que escribió a los 23 años. Asimismo, el profesor Alarcón interpretará la Sonata nº5 que Alexander Scriabin compuso sólo ocho años antes de su temprana muerte y que es considerada un monumento pianístico.

Serán dos conciertos, ambos a las 19 horas y con acceso liberado; el martes 12 de septiembre, en el Auditorio del Centro de Extensión Oriente UC (Jaime Guzmán 3.300, inscripción aquí) y a las 19 horas del miércoles 13 de septiembre en el Teatro Joan Jara de la Fundación Cultural Lo Prado (Paseo de las Artes 880, inscripción aquí).

Mario Alarcón, pianista y profesor del Instituto de Música UC. Foto: Carlos Arriagada.

Mario Alarcón, pianista y profesor del Instituto de Música UC. Foto: Carlos Arriagada.

Aun cuando Alexander Scriabin (1872-1915) y Sergei Rachmaninov (1873-1943) crecieron en un mismo entorno cultural y social, pues son rusos, nacieron con un año de diferencia, tuvieron la misma formación,y eran ambos virtuosos pianistas, desarrollaron lenguajes muy distintos.

El profesor Mario Alarcón ya había abordado a estos dos compositores rusos, hace dos años y en plena pandemia. Debido a las restricciones sanitarias, su recital se grabó en su propia casa y fue posteriormente emitido en streaming (ver registro aquí).

“La sensualidad es un factor fundamental en la música de Scriabin; Rachmaninov es más tradicional y melódico”, decía entonces, antes de su concierto. Consultado por las personalidades y las producciones artísticas tan distintas de Scriabin y Rachmaninov, pese a ser contemporáneos y grandes pianistas, explicaba que eso podría deberse a sus personalidades.

"Scriabin era compositor más que pianista, si bien es cierto que tocaba el piano: nadie que no conozca el piano con esta profundidad puede componer cosas como su Quinta Sonata, que está muy inmersa en el lenguaje de un instrumento que estaba desarrollándose a pasos agigantados y que habla de la exploración tímbrica colorística. Probablemente la personalidad de Rachmaninov era más cosmopolita y más extrovertida por el hecho de ser un virtuoso del piano. Scriabin deja en claro, sobre todo en esta sonata, porque hay un un acápite que es una referencia al Poema del Éxtasis, que él tenía una vida interior muy inquieta y muy rica. La música necesita teñirse de esta vida interior, y ése es el resultado que nosotros escuchamos", declaraba entonces el profesor Alarcón (ver entrevista de 2021, aquí).

Mario Alarcón, pianista y profesor del Instituto de Música UC. Foto: Carlos Arriagada.

Mario Alarcón, pianista y profesor del Instituto de Música UC. Foto: Carlos Arriagada.

Ahora, en su programa "Imágenes y fantasías", además de tocar Variaciones sobre un tema de Chopin de Rachmaninov, volverá a interpretar la Quinta Sonata de Scriabin y una selección de Momentos Musicales, de Rachmaninov. Pero no serán los mismos movimientos que hizo en el año 2021, sino otros.

"Es un repertorio poco usual, estas obras no son habitualmente escuchadas. Las Variaciones sobre un tema de Chopin no son las más conocidas de Rachmaninov, y la Quinta Sonata de Scriabin tampoco se ejecuta con mucha frecuencia, tampoco sus Momentos Musicales de los cuales yo hago un extracto", comenta.

Mario Alarcón: "Rachmaninov me despierta sentimientos encontrados; es un amor de juventud, común a tantos pianistas de jóvenes. Y es un afecto que nunca muere"

Considerando que este programa es uno de los dos que habrá en la 59a Temporada de Cámara UC dedicados a celebrar los 150 años de Sergei Rachmaninov, ¿cómo lo conmueve interpretar a Rachmaninov? 

"Rachmaninov me despierta sentimientos encontrados; es un amor de juventud, común a tantos pianistas de jóvenes. Después nos vamos dando cuenta de que tiene, por aquí y por allá, ciertos defectos. Sin embargo, es un afecto que nunca muere. Por lo demás, su música está muy bien compuesta para piano; es muy amigable con la mano, si bien es muy virtuosística. Y está llena de perfumes y de nostalgia".

¿Por qué razón interpretará estas piezas de Rachmaninov?

"Esta música, compuesta por Rachmaninov cuando aún todavía era muy joven, me llama a interpretarla por ninguna razón en particular. Porque cuando uno tiene un sentimiento de afecto hacia alguien o hacia algo, la razón no tiene nada que ver. Así que estoy muy contento de poder tocar esta música por ninguna razón".

Mario Alarcón: "Muchas veces hay música que es muy difícil de comprender, muy valiosa por cierto, pero la belleza no es inseparable de la profundidad. Puede haber una belleza mucho más frugal, mucho más sensual, y por ahí va mi idea de lo que representa para mí Rachmaninov"

¿Qué representa para usted Rachmaninov? ¿Un compositor muy relevante para el instrumento? ¿Un personaje que lo que dijo a través de su música le hace sentido a mucha gente?

"Es muy difícil determinar eso, yo no soy un defensor de Rachmaninov como compositor importante, pero eso tampoco es trascendente. Sería como pensar que nosotros tenemos que vivir solamente de aquellas cosas que nos hacen bien, o comer solamente aquellas cosas que se nos recomienda comer, y renunciar a un asado o a alguna comida sabrosa. Muchas veces el contenido de lo que nosotros elegimos no es tan profundo, pero es hermoso. Porque profundo y hermoso no son sinónimos. Muchas veces hay música que es muy difícil de comprender, muy valiosa por cierto, pero la belleza no es inseparable de la profundidad. A veces puede haber una belleza mucho más frugal, mucho más sensual, y por ahí va mi idea de lo que representa para mí Rachmaninov".

Mario Alarcón, pianista y profesor del Instituto de Música UC. Foto: Carlos Arriagada.

Mario Alarcón, pianista y profesor del Instituto de Música UC. Foto: Carlos Arriagada.

¿Por qué eligió esta selección de Momentos Musicales y las Variaciones sobre un tema de Chopin? En el caso de esta última, ¿es importante para usted reponerla en escenario, darle acceso al público a esta obra?

"De nuevo, entramos al tema de tratar de racionalizar y verbalizar cosas que son difíciles de poner en palabras. Si yo tuviera que dar un motivo, bueno, es una obra poco convencional dentro del repertorio pianístico, no se hace habitualmente. Las Variaciones Corelli, que son mucho más tardías, son mucho más conocidas. Y hay un parentesco claro entre estas dos obras: son bastante extensas, no tienen a mi juicio una unidad tan concisa, pero son muy ricas en cuanto a material sonoro, en cuanto a material tímbrico, en cuanto a perfumes exóticos, armónicamente hablando. Y ésa es una justificación, que no se hacen muy a menudo. Pero también quería explorar alguna música que nunca pensé tocar. Alguna vez escuché esta obra durante mis estudios en Alemania, en un disco, y no me causó una impresión especial, sí que era un obra muy difícil y que era una obra muy extensa. Y luego, en el confinamiento, que tuve tiempo para explorar, me encontré con otra grabación y entonces sí me llamó mucho la atención, y tengo que confesar que fui inmediatamente a la partitura a tratar de captar si la esencia técnica de la obra me era compatible. Y creo que sí".

Mario Alarcón: "Momentos Musicales de Rachmaninov y la Quinta Sonata de Scriabin eran un desafío mío personal, una deuda, porque son obras que quise tocar durante mucho tiempo y que no he tenido la oportunidad de hacerlas en público"

Las otras dos obras del programa son verdaderos monumentos pianísticos. Al integrar la Quinta Sonata de Scriabin, busca hacer dialogar a este compositor con Rachmaninov, contrastarlo o hermanarlo?

"A principios de este año se nos sugirió considerar a Rachmaninov en nuestros programas ya que estaba de aniversario. Ésa es la razón por la cual elegí las Variaciones. Respecto de las otras dos obras tengo que confesar que eran un desafío mío personal, una deuda, porque son obras que quise tocar durante mucho tiempo y que no he tenido la oportunidad de hacerlas en público. Grabé algunos Momentos Musicales y la Sonata de Scriabin hace un par de años, pero fue una experiencia en solitario, y lo lindo de la música es compartir".

Ese concierto fue grabado en la pandemia, en casa, con restricciones sanitarias, y transmitido en streaming en la 57a temporada de Cámara UC. En esa ocasión, tocó la misma sonata de Scriabin que ahora presentará, y también una selección de Momentos Musicales de Rachmaninov. Sin embargo, la experiencia es radicalmente distinta porque ahora será en vivo y con público presencial.

Mario Alarcón, pianista y profesor del Instituto de Música UC. Foto: Carlos Arriagada.

Mario Alarcón, pianista y profesor del Instituto de Música UC. Foto: Carlos Arriagada.

"Claro, era la misma sonata de Scriabin, pero no toqué todos los Momentos Musicales de Rachmaninov en aquella ocasión, entonces ahora voy a completar la serie. Respecto de la experiencia de tocar en privado, llamémoslo así, con todas la ventajas que requiere la edición, voy a recordar una opinión de Plácido Domingo que encontré muy ingeniosa. Él fue un gran Otello, y existe una película magnífica de Zeffirelli, que hace él con Katia Ricciarelli, y le preguntaron, '¿qué es más lindo, el cine o la ópera?. Entonces él dijo 'es muy lindo el cine, se puede hacer mucho, se edita... pero, ¡viva el teatro!'".

Entonces, ¿considera una buena oportunidad de reencontrarse con el público en comunión en estos conciertos en vivo?

"Eso siempre conlleva, por supuesto, un nivel de ansiedad más o menos grande. Nosotros nos dedicamos acá a la docencia, estudiamos solamente parte de nuestro tiempo, y hacemos lo mejor que podemos, dentro de nuestras posibilidades. Y el compartir estas obras no es fácil. Uno quiere dar lo mejor de sí, y en mi caso pienso que nunca estoy suficientemente listo, que nunca es el momento. Normalmente, eso es una ilusión, el momento siempre es el presente. Porque, ¿para qué estudia piano uno, si no es para compartirlo con los otros? Yo creo que ésa es la única motivación que hay".

En ese sentido, es importante también que cuando usted ofrece un concierto, los propios estudiantes suyos y otros estudiantes de la cátedra de la UC y también de otras universidades, pueden verlo a usted en acción. Se hace visible aquello que tal vez no lo es en las clases, ¿no?

"Habría que preguntarles a ellos qué tan motivados quedan y qué tan decepcionados. No podemos saberlo. Hace mucho tiempo hablamos en alguna reunión de profesores respecto de lo importante que era que los alumnos vieran a los profesores en el escenario, porque a veces, sólo a veces, existen  revelaciones. Yo viví esto una vez cuando era niño, y significó para mí mucho, porque nunca se me olvidó lo que yo escuché esa vez. No me importaba si estaba bien tocado, pero jamás se me olvidó esa música. Y si tenemos suerte, a lo mejor algo de eso se produce en uno de nuestros conciertos".

Mario Alarcón: "Éste es el momento en el que yo tengo que poner en práctica lo que predico, porque yo también soy muy autocrítico, y tengo que ejercitar esto de vivir en lo que está bien y no sufrir en lo que todavía no lo está, pero que va a estar"

Pero sus alumnos le harán comentarios después de escucharlo en un concierto, ¿no?

"Es gente extraordinariamente educada, culta y muy inteligente, yo siento un cariño muy grande por ellos, y realmente los admiro. Entonces jamás me dirían una cosa fuera de tono, así que lo puedo creer hasta por ahí nomás. Pero sé que son personas que valoran. Cuando después de un concierto no están muy conformes, les digo 'mira, hay un porcentaje de cosas que no es que estén mal, sino que siempre se pueden mejorar. Pero nos vamos a quedar con todo lo que sí está bien'. De modo que éste es el momento en el que yo tengo que poner en práctica lo que predico, porque yo también soy muy autocrítico, probablemente el más severo de todos los críticos, y tengo que ejercitar esto de vivir en lo que está bien y no sufrir en lo que todavía no lo está, pero que va a estar".

Respecto de Momentos Musicales de Rachmaninov, ¿cómo es esta obra en su integridad? ¿Cuán grande es?

"Es colosal. Es el tipo de obra que probablemente hasta los años 70 se tocaba muy poco y se conocía poco. A mí me marcó cuando yo tenía 14 o 15 años. Había una emisión radial muy interesante, que pasaba la Radio de la Universidad de Concepción, que eran programas envasados de Alemania. Entonces Deutsche Grammophon promocionada parte de sus últimas grabaciones, las primicias, y en aquella ocasión transmitieron cuatro de estos Momentos Musicales, en la grabación que hizo Lázar Berman por ahí a mediados de los años 70, que es canónica (escuchar aquí). Es realmente titánica, muy buena, pero pasó mucho tiempo antes de que yo pudiera escucharla de nuevo. Siempre tuve la ambición de tocarla. Es evidente la razón, porque es muy exigente; se necesita mucho tiempo para cubrirla, hay que crecer mucho pianísticamente. Pero es motivante, porque es muy heroico el contenido y es importante para un pianista, creo, siempre mantenerse  en condiciones físicas como para poder abordar obras de este calibre".

 

 

 

 

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