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Más de 1.200 personas se reunieron en comunión espiritual y artística en torno al Réquiem de Mozart en el Templo Mayor y la Catedral de Santiago: testimonios de un estreno patrimonial

3 de mayo de 2025


"Poder juntar a Dios y la música es una cosa hermosa que llena el alma", declaró la técnica en odontología Nicole Arriaza y su pareja, Vicente Torrealba, calificó la experiencia como maravillosa. "Venía por fuera pasando y me motivó la unión de la música", dijo Jaime Garrido, ingeniero civil industrial, y la estudiante de sicología Scarlette Arias comentó que "es lo más lindo que he visto". Son algunas de las impresiones de quienes fueron testigos de este estreno en tiempos modernos en el cierre del 22° Encuentro de Música Sacra.

photo_camera Más de 700 personas asistieron al Réquiem de Mozart en la Catedral el 30 de abril de 2025. Foto: Romina de la Sotta.

Más de 1.200 personas se reencontraron, en comunidad, con una de las obras más relevantes y reconocidas del repertorio religioso de todos los tiempos, en el cierre del 22° Encuentro de Música Sacra UC.

Fueron dos jornadas particularmente emotivas y simbólicas, por varias razones. En términos artísticos, se trató de un hito del año pues fue una oportunidad de escuchar en vivo el imponente y conmovedor Réquiem de Wolfgang Amadeus Mozart.

Foto: Luis Barriga - Dirección de Comunicaciones UC.

Asimismo, los dos conciertos, que se realizaron en el Templo Mayor del Campus Oriente y en la Catedral Metropolitana de Santiago, fueron dedicados a la memoria del recientemente fallecido Para Francisco.

Además, la comunidad fue parte de un acontecimiento patrimonial, pues se estrenó en tiempos modernos una versión particular de esta misa de difuntos: una copia que llegó en 1853 a Chile, encargada especialmente para la Catedral de Santiago, espacio donde esta partitura durmió por más de 170 años hasta ahora (ver nota).

Claudia Figueroa y Evelyn Ramírez, junto con Felipe Ramos Taky, orquesta y el Coro de Estudiantes UC, en el Templo Mayor. Foto: Carlos Arriagada.

Esa copia fue identificada hace poco más de una década por el director del Instituto de Música UC Alejandro Vera, quien publicó recientemente un completo catálogo del Archivo de Música de ese templo.

A cargo de esta histórica interpretación estuvieron profesores, estudiantes y exestudiantes del Instituto de Música UC, con la dirección del académico Felipe Ramos Taky, quien ofreció una breve introducción a la escucha en la primera presentación, el martes 29 de abril en el Templo Mayor del Campus Oriente UC

El profesor Ramos Taky entregó detalles del valor patrimonial de esta copia identificada por Alejandro Vera en la Catedral y reveló que pudieron revisar la copia, que es de 1853. También, que había sido estudiada, pero nunca antes tocada y que sería la primera vez que se escucharía esta versión. Igualmente destacó que ese y el próximo concierto serían in memoriam del Papa Francisco.

Actuaron, como solistas, la soprano Claudia Figueroa, la mezzosoprano Evelyn Ramírez, el tenor Gonzalo Quinchahual y el barítono Cristián Lorca, junto al Coro de Estudiantes UC y una orquesta de 25 instrumentistas que contó con cuatro profesores y una quincena de estudiantes del Instituto de Música UC, más exestudiantes e invitados.

Solistas, orquesta y Coro de Estudiantes UC, junto al director Felipe Ramos Taky, saludan al público en el Templo Mayor. Foto: Carlos Arriagada.

La entrega fue seguida con suma atención por las más de 510 personas que repletaron el Templo Mayor del Campus Oriente UC. Ya 45 minutos antes del inicio del concierto, la fila para ingresar al recinto se extendía por más de cien metros. La actuación fue premiada con largos aplausos y ovaciones.

Uno de los asistentes fue Gabriel Sierra, quien a lo largo del concierto siguió atentamente la interpretación en su propia partitura del Réquiem de Mozart.

Le llamaron la atención justamente los tempi, distintos de los que él conocía, y los conocía profundamente. "El Réquiem de Mozart es lo más lindo que hay. Yo lo canté muchas veces en el Teatro Municipal, pero no lo había escuchado como público, porque siempre estaba de cantante, ya sea en el coro o de solista", comentó.

La partitura con la cual asistió es la misma con la cual él interpretó esta obra a lo largo de las décadas que integró el Coro del Teatro Municipal de Santiago, desde su fundación como agrupación profesional, hasta el año 2005. Y la trajo al concierto justamente para identificar las diferencias con esta copia de 1853 que se estrenó. "Fue una muy linda experiencia y esta acústica es muy buena. Me gustaría, eso sí, que hicieran tarimas para el coro", señaló este tenor que se formó con el maestro Carlos Dattoli.

Más de 510 asistentes se contaron en el estreno en el Templo Mayor. Foto: Carlos Arriagada.

También la crítica destacó la entrega en el Templo Mayor. Juan Antonio Muñoz, señaló en el diario El Mercurio que "fue no sólo un acontecimiento artístico relevante, sino también un gesto de memoria cultural".

En su crítica, publicada el 1 de mayo (ver), señaló que el concierto "conjugó fervor religioso, rigor académico y la complejidad de una obra tan mítica como exigente", y destacó que la dirección de Felipe Ramos Taky logró una "sonoridad diáfana". Juan Antonio Muñoz también destacó la "excelencia técnica y musicalidad" del concertino Miguel Ángel Muñoz y que los solistas vocales fueron un "cuarteto bien equilibrado".

Foto: Luis Barriga - Dirección de Comunicaciones UC.

El miércoles 30 de abril se efectuó la segunda presentación del Réquiem de Mozart, con un solista distinto: se incorporó el barítono y profesor del Instituto de Música UC Patricio Sabaté.

Fue una jornada especialmente simbólica y conmovedora: los músicos compartieron espacio, en el presbiterio, con una fotografía del Papa Francisco que se ubicó al lado de la figura de la Virgen del Carmen.

Foto: Luis Barriga - Dirección de Comunicaciones UC.

La propia feligresía participó activamente en este concierto, conformando una parte muy importante de los 700 asistentes: familias completas, trabajadores que venían de sus quehaceres laborales y también personas en situación de calle. Todos muy compenetrados y concentrados a lo largo de la presentación, atendiendo en silencio.

Se contó también con la presencia de Alberto Lorenzelli, vicario general de la Iglesia de Santiago, y monseñor Héctor Gallardo, deán de la Catedral Metropolitana de Santiago, quien saludó a los presentes.

Se refirió a la providencia que "permite que en este tiempo de Pascua podamos cantar este Réquiem con la alegría de saber de la vida eterna, de ser peregrinos a la casa del padre todos nosotros". 

Luego fue el turno del director del Instituto de Música UC, Alejandro Vera. "Vamos a tener la dicha de interpretar una obra realmente extraordinaria, como ustedes saben, una composición nunca terminada por Mozart debido a su muerte, que tuvo lugar en 1791", señaló.

Igualmente indicó que parte de la fama de esta obra se debe a que "durante mucho tiempo fue entendida como una especie de auto-réquiem por parte del propio Mozart" y ciertos mitos en torno a la causa de muerte del compositor.

No obstante, indicó, al ver la grandeza musical de esta obra, todos podemos entender cuán famosa es. Los músicos, apuntó, en cuanto identifican "la complejidad y la certeza con la que están puestos los acordes y el contrapunto", así como su conocimiento del estilo, la combinación de un motivo barroco en el Kyrie y de sonoridades modernas, así como "recursos propios de finales del siglo XVIII". Sin embargo, agregó: "Pero el que no es músico igual entiende la grandeza de esta música".

Foto: Luis Barriga - Dirección de Comunicaciones UC.

El musicólogo entregó detalles sobre la versión que se escucharía, cuya partitura él mismo identificó y que se conserva, reveló, "en el Archivo de la Catedral que está aquí a unos pocos pasos". Puntualizó que fue enviada a Chile en 1853 "por encargo del arzobispo Rafael Valentín Valdivieso, secundado por su maestro de capilla, que en ese momento era el peruano José Bernardo Alzedo. Ellos encargaron música a Francia y España, y uno de los pocos autores no español ni latinoamericano que estaba comprendido ahí era Mozart con su Réquiem", explicó.

Ello, aseguró el profesor Vera, implica que la obra ya era célebre entonces y, además, "muy conocida en Chile y probablemente en toda la región". Aclaró que nunca se interpretó esa partitura en el siglo XIX en Chile porque "la catedral no tenía los efectivos" necesarios.

Además de adelantar algunas de las particularidades de esta versión de la misa de difuntos de Mozart, en cuanto a su sonoridad e instrumentación, el musicólogo declaró: "Estamos saldando una deuda histórica al interpretar esta versión del Réquiem, tal como fue encargada".

En el cierre de sus palabras, el director del Instituto de Música UC confirmó que el hecho de escuchar el Réquiem a pocos días de la muerte del Papa Francisco le daría sentido especial al concierto.

Para el público fue, por cierto, una experiencia conmovedora. Y tuvo un especial significado para los creyentes.

"Me motivó el concierto porque el juntar a Dios y la música es una cosa hermosa que llena el alma, y el poder vivirlo de una manera tan cercana, penetrante, en el corazón, es algo precioso. El poder orar con la música que Dios nos da es hermoso", comentó Nicole Arriaza, técnica en odontología.

"De verdad estoy muy agradecida de que se haya podido hacer esto. Vengo desde el trabajo, de hecho, y fue algo perfecto", agregó la joven, que asiste frecuentemente a la Catedral de Santiago.

¿Tiene un significado especial este concierto para usted, pensando que se dedicó al Papa Francisco? 

"Sí, por supuesto. Todavía llevamos el dolor de la pérdida del Papa, pero teniendo en cuenta también que el Papa nos dejó aquí en la forma terrenal, pero nos va a acompañar siempre con su corazón y sus rezos desde el Cielo". 

Vicente Torrealba, prevencionista de riesgos, y pareja de Nicole Arriaza, contó que vio este concierto como una oportunidad para vivir "un momento de paz y de reflexión, hacer una pausa, además de que mañana se celebra San José".

¿Cómo fue para usted esta experiencia?

"La verdad es que yo había escuchado música clásica, pero nunca en vivo, así que valoro haber partido con una experiencia como ésta. Fue maravillosa porque aquí en la Catedral permite que uno conecte lo visual con lo musical. Y eso es algo único; uno ve imágenes, escucha la música y todo va conversando. Finalmente, el arte confluye siempre en un todo, creo yo".

Foto: Luis Barriga - Dirección de Comunicaciones UC.

La estudiante de sicología Scarlettte Arias asistió al concierto en la Catedral de Santiago con un grupo de amigos. A una de ellas, contó, "le encanta la música de Mozart y ella nos dijo que viniéramos". 

Esta joven quedó conmovida. "Fue hermosa la experiencia, me encantó. Es lo más lindo que he visto", declaró. Y profundizó en lo que más le llamó la atención: "Escuchar a las personas cantando es una experiencia bonita, uno a veces piensa que no pueden llegar, pero sí se escucharon las voces y les salió espectacular".

"Venía por fuera pasando y me encontré con este concierto. Vi la participación de la gente y me motivó el solo hecho de estar aquí, en la unión de la música", comentó Jaime Garrido, ingeniero civil industrial.

"Lo pasé fantástico, me encanta que podamos compartir y también recordar y celebrar. Cada uno tiene sus motivos, pero el Papa Francisco me parece un buen motivo. Felicitaciones a todos los músicos, salió muy bien. Fue una gran experiencia, vale la pena y la recomiendo de todas maneras", agregó.

En la plataforma Toda la Cultura, se publicó el 1 de mayo una crítica de este concierto en la Catedral de Santiago. José Luis Arredondo destacó que la dirección de Felipe Ramos Taky puso "el acento en el carácter clasicista de la pieza", generando un "sonido más liviano, pero no menos dramático" y que "la orquesta y el coro se ajustaron a la perfección a esta lectura y la solvencia de los solistas brindó una versión muy ajustada al estilo original de la pieza y de enorme calidad interpretativa".

Como conclusión, José Luis Arredondo señaló: "Sin duda, uno de los puntos más altos que nos deja esta temporada musical y todo un hallazgo de enorme relevancia cultural para nuestro país" (ver).

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