Mauricio Cortés: “Estas obras de Monteverdi y Lauridsen se emparentan en la importancia de la palabra”

29 de julio de 2021


Un contrapunto entre el 1600 y el siglo XXI ofrecerá el Coro de Cámara UC en un nuevo concierto que será transmitido en vivo desde el Centro de Extensión Oriente. Con la dirección de Mauricio Cortés, se ofrecerá una selección de madrigales de Claudio Monteverdi y el estreno en Chile del ciclo Nocturnos de Morten Lauridsen.

Un nuevo concierto será transmitido en vivo y en directo el martes 3 de agosto desde el Centro de Extensión Oriente, dentro de la 57ª temporada del Instituto de Música UC. La emisión se realizará en live streaming a las 19:00 horas, en Musica.uc.cl.

Respetando los más severos protocolos sanitarios, el Coro el Cámara UC abordará dos ciclos que hablan del amor y que fueron compuestas con 400 años de diferencia: una selección de madrigales de Claudio Monteverdi y el ciclo Norturnos de Morten Lauridsen, en su estreno en Chile.

El conjunto estable de Música UC, que cumplió 40 años de trayectoria en 2020, será conducido por su director titular, Mauricio Cortés, y actuará junto al pianista Danilo Rodríguez. Dado que la comuna de Providencia está en Fase 3, podrán trabajar doce músicos en escenario. El ensamble vocal lo integrarán las sopranos Stefany Franco, Fernanda Lillo, Karen Silva y Claudia Trujillo, las contraltos Javiera Lara y  Marjorie Ramírez; los tenores Martín Aurra y César Sepúlveda, y los bajos Christian Castro y Nicolás Suazo.

De Claudio Monteverdi (1567-1643), se interpretarán cuatro madrigales. Tres de ellos fueron publicados en 1603 el Libro IV y cuentan con textos del poeta Gian Battista Guarini: Quel augellin che canta; Non più guerra, pietate, y Si ch’io vorrei morire.

Se suma Lasciatemi morire, cuyo texto es del poeta Ottavio Rinuccini. Fue publicado en el Libro VI, ya en 1604. Se trata, además de un arreglo que el célebre compositor lombardo hizo para cinco voces del recitativo Il lamento d’Arianna de su segunda ópera L'Arianna, que está perdida.

Mauricio Cortés indica que “los cuatro madrigales son bellísimos. Están escritos a cinco voces, donde hay dos sopranos, contraltos, tenores y bajos, y son a cappella. Son madrigales de amor que se refieren a guerras amorosas, a los problemas de falta de amor, de desamor, de rupturas, de incomprensiones. Los cuatro son bellísimos”.

¿Cuáles son las características musicales de estos madrigales, considerando que Claudio Monteverdi está justo entre el Renacimiento tardío y el Barroco temprano?

“Los musicólogos han definido en la música de Monteverdi lo que se llama la ‘primera práctica’ y la ‘segunda práctica’. Estos madrigales que vamos a hacer están más bien dentro de la primera práctica, en la cual el recurso de la composición es el contrapunto, es decir, el cómo se cruzan las melodías, que era la práctica del Renacimiento. Monteverdi es un barroco temprano, por lo tanto, tiene también en su composición muchos elementos que recoge del Renacimiento, como este contrapunto estructural, pero en cuanto a su sonoridad, a la importancia del texto y lo expresivo, está mucho más próximo al Barroco, y a la ópera que nace en el 1600. Entonces estos madrigales tienen algo de ópera, en cómo se expresa, y tienen algo de Renacimiento en la textura y en la forma, lo que es propio de un músico de transición como Claudio Monteverdi”.

El amor en el siglo XVII y en el siglo XXI

El programa incluye el estreno en Chile del ciclo de canciones Nocturnos (2005-2008) de Morten Lauridsen (1943). Son cuatro piezas: Sa Nuit D'ete, Soneto de la Noche, Sure on This Shining Night y Voici Le Soir. Cuentan, respectivamente, con poemas de Rainer Maria Rilke, Pablo Neruda, James Agee y Rilke de nuevo. Originalmente, el ciclo sólo incluía las tres primeras, pero en 2008 el compositor estadounidense le agregó la última, a modo de epílogo.

“Los cuatro poemas dicen relación con el amor en la noche. El poema de Neruda, Soneto de la noche dice ‘Cuando yo muero, quiero tus manos en mis ojos, quiero la luz y el trigo de tus manos amadas…’ Es un texto bellísimo”, apunta Mauricio Cortés.

Si bien la segunda y la tercera pieza ya han sido interpretadas en Chile, hasta ahora no se ha escuchado en el país el ciclo completo. Este ciclo, y los madrigales de Monteverdi, indica el director del Coro de Cámara UC, “se emparentan en la importancia de la palabra. En los madrigales es fundamental lo que se está diciendo, y el ciclo de Lauridsen tiene una concepción muy cercana al lied romántico, en este caso para coro, y en el lied, por definición, la palabra cobra mucha importancia”.

¿Por qué decidieron abordar este ciclo de Lauridsen y los madrigales de Monteverdi en un mismo programa?

“Una de mis prioridades como director del Coro de Cámara es que todos los años haya estrenos. No importa la época. Pero es evidente que tú vas a tener más posibilidades de estrenar obras contemporáneas, que obras de tiempos pasados. El Barroco se ha abordado en general mucho en nuestro país, lo mismo los clásicos, y los románticos también. En cambio, en el repertorio posromántico y la música de los siglos XX y XXI tienes más para estrenar. Busqué un ciclo escrito para coro y en consonancia con las condiciones que tiene nuestro grupo, es decir, que tuviera piano, ya que contamos con Danilo Rodríguez como pianista estable del Coro de Cámara UC. Por otro lado, este ciclo es tan particular, en cuatro canciones se canta en tres idiomas distintos. Imagínate el desafío, el idioma materno, el español o castellano; el francés, que es un gran desafío, y el inglés. Son tres poetas universales distintos, y hay un tratamiento, además, diferente porque los números no son homogéneos. El que tiene texto de Neruda está escrito a cappella; el N°4 es una mixtura, y en los N° 1 y 3 hay una unión absoluta entre piano y canto. Por otra parte, nuestro coro puede abordar sin grandes dificultades el lenguaje de esta obra”.

Entonces tenemos un programa dedicado al amor en sus dos facetas: melancólica e introspectiva, con Lauridsen, y exuberante y guerrera, con Monteverdi. Sin embargo, los lenguajes de ambos compositores sí son contrastantes, ¿no?

“Sí, totalmente contrastante. Una de las cosas que yo aprendí de mis maestros históricos, Mario Baeza Gajardo, gran maestro, y de mis maestros en la Universidad Católica, Guido Minoletti, Ricardo Kistler y Jaime Donoso, además del maestro Juan Pablo Izquierdo, es que uno siempre puede encontrar el nexo en compositores que aparentemente son opuestos. Y aquí lo primero que vi era la importancia del texto, pero después también está el amor en diferentes planteamientos, porque lo que encontramos en Monteverdi sobre cómo se veían las relaciones de hombre y mujer en el 1600 no es lo mismo que en Lauridsen, que es un compositor vivo, y norteamericano, además. Hay siglos que separan cómo las sociedades han visto el amor”.

Coro de Cámara UC, en formato reducido, con Mauricio Cortés y Danilo Rodríguez, en grabación para el Día del agrado Corazón.

¿Cómo es para usted volver a trabajar en un escenario junto a miembros del Coro de Cámara UC, y ofrecer un concierto en vivo, después de 16 meses de pandemia?

“Es una suerte de culminación; en estos meses tuvimos la oportunidad de presentarnos en un formato reducido en Navidad con un director invitado, y en Semana Santa estuvimos ad portas de presentarnos, pero justo se cerró por la pandemia. Pero en esta oportunidad se dan condiciones distintas; nos acercamos un tanto más a la antigua normalidad; hemos tenido muchos más ensayos, el concierto lo dirijo yo, por lo tanto, la relación es más cercana, y ya conocimos el auditorio del Centro de Extensión porque hicimos una grabación para el día de la universidad. Es un lugar estéticamente muy agradable, con buena acústica. Los detalles que podrían 'perjudicarnos' tienen que ver con cantar con mascarilla, que no es lo mejor, porque hay ciertas dificultades técnicas para respirar en el canto, de proyección ni hablar. Aun así hemos podido llevar a cabo un buen trabajo tomando, así que lo tomo como una excelente oportunidad de poder mostrar algo en pandemia, y ojalá de aquí a unos meses podamos estar ya liberados de todo esto”.

En diciembre pasado, al aire libre, un ensamble vocal del Coro de Cámara UC participó en la Misa de Schubert, en el Concierto de Navidad, que fue dirigido por el maestro invitado Ola Rudner. También un grupo pequeño del coro grabó los himnos Nacional, Académico y UC para la ceremonia virtual del Día del Sagrado Corazón, en junio pasado. “El coro ha seguido funcionando online, con la estructura de los jefes de cuerda, el director asistente y conmigo. Se ha seguido trabajando, no hemos parado desde que partió la pandemia”, cierra Mauricio Cortés.

 

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