Miryam Singer rinde homenaje a Sylvia Soublette en su ingreso a la Academia Chilena de Bellas Artes

29 de mayo de 2021


La directora de Artes y Cultura UC y profesora de Música UC se incorporó como miembro de número a la prestigiosa entidad en una ceremonia telemática. El profesor emérito de la UC Jaime Donoso destacó la trayectoria de la Premio Nacional de Música 2020, y Miryam Singer rindió un emotivo tributo a Sylvia Soublette, cuyo sillón ocupará desde ahora.

La ceremonia fue telemática y, sin embargo, emocionante. La virtualidad que ha impuesto la emergencia sanitaria no fue un obstáculo para que el tono de esta actividad solemne fuera profundamente humano. El viernes 28 de mayo la soprano, arquitecto y regisseur Miryam Singer, Premio Nacional de Artes Musicales 2020, directora de Artes y Cultura UC y profesora de Música UC, se incorporó oficialmente a la Academia Chilena de Bellas Artes.

La actividad se inició puntualmente a las 19 horas, y el foco estuvo en cómo la voluntad y la entrega de una persona marca la diferencia en el mundo de la creación artística.

La encargada de abrir y cerrar la ceremonia fue la presidenta de la Academia Chilena de Bellas Artes, Silvia Westermann, y Enrique Solanich, como ministro de fe, entregó un antecedente crucial: cuando Miryam Singer fue propuesta como futura miembro de número, en septiembre del año pasado, el pleno de la academia la ratificó de manera unánime.

Jaime Donoso, miembro de número de la academia, profesor emérito de la Universidad Católica, primer decano de la Facultad de Artes y director del Instituto de Música UC (1989-1997) estuvo a cargo del discurso de recepción.

Junto con declarar la gran admiración que siente por su figura y trayectoria, Jaime Donoso destacó el multifacético currículo de Miryam Singer: “la soprano que cantó con gran éxito en los principales escenarios nacionales y de muchos otros países”, “la profesora de la Universidad Católica que ha formado jóvenes cantantes en sus talleres de ópera y realizado notables proyectos para llevar este género a toda la comunidad universitaria”, “la productora y gestora de puestas en escena memorables, donde además sumó su pericia como escenógrafa, iluminadora y vestuarista”.

El profesor emérito de la UC repasó con precisión la carrera de Miryam Singer, desde sus estudios simultáneos de Arquitectura y Canto en la Universidad de Chile, hasta los grandes hitos de la trayectoria como soprano, que inició en 1984. “Ahí comenzó el desfile de sus personajes en una trayectoria permanentemente alabada por el público y la crítica”, apuntó Donoso.

Detalló también la variedad de grandes roles operáticos que interpretó Singer, así como grandes obras sinfónico corales y composiciones chilenas, hasta el año 2009.  En ese momento, apunto, “entró al mundo de la puesta en escena de óperas, la docencia y la gestión de las artes”. Al respecto, destacó sus “producciones de óperas de Monteverdi, Mozart, Verdi, Puccini, Bizet, Donizetti, Offenbach, Schoenberg, De Falla, Stravinsky”. Igualmente remarcó “su preocupación por la iniciación de niños y jóvenes en el mundo de la ópera”, que se ha traducido en su proyecto Artifica la UC y en la organización de memorables itinerancias en colegios de las Regiones Metropolitana y de Valparaíso.

Donoso fue enfático: con el Premio Nacional de Artes Musicales, que obtuvo el año pasado, y con su incorporación ahora a la Academia Chilena de Bellas Artes, “se podría pensar que estas distinciones son la culminación de una carrera, pero tratándose de Miryam Singer, con seguridad tiene nuevas metas y también con seguridad, las alcanzará con excelencia”.

“El impacto de Sylvia Soublette en la música chilena es irrefutable e inconmensurable”

La ceremonia continuó con la participación de la profesora Miryam Singer, quien agradeció la invitación a formar parte de la Academia Chilena de Bellas Artes, y particularmente al profesor Donoso, por haberla presentado en “una forma tan afectuosa, y que no creo merecer”.

Su discurso de incorporación también tuvo un tono particularmente humano: la directora de Artes y Cultura UC se lo dedicó a Sylvia Soublette, la gran pionera de la música antigua en Chile, quien falleció en enero del año pasado. Será su sillón, el número 21, el que ocupará Singer ahora.

“Tantas mujeres han quedado en el olvido. Tantas fueron omitidas en la construcción de la historiografía y la música no ha sido la excepción. Por eso considero mi deber destacar la vida de Sylvia Soublette, como una de aquellas que lograron impactar el ámbito de la cultura y dejar una huella indeleble en el corazón de la música chilena”, declaró Miryam Singer.

Su discurso articuló los capítulos biográficos de Sylvia Soublette que dan cuenta del alcance de su labor musical, y relatos íntimos de sus hijos, Maximiano y María Gracia, y de su sobrina, Carmen Luisa Letelier, así como testimonios de intérpretes que trabajaron con Soublette, como Óscar Ohlsen y Octavio Hasbún, además de Jeannette Pérez, “su discípula más querida”, entre otros.

Sylvia Soublette, indicó, “es una luz que atraviesa el firmamento de la música chilena. Maestra de generaciones de músicos, cuya vida personal estuvo profundamente comprometida con el desarrollo de la cultura en Chile y quien, con una voluntad inquebrantable, supo sortear con naturalidad todos los obstáculos que se interponían entre ella y sus objetivos, en un tiempo en que las mujeres de su clase estaban confinadas al espacio doméstico”, declaró Miryam Singer.

“Sylvia tenía sólo 19 años cuando armó el coro de mujeres para montar la música que ella quería escuchar”, apuntó. “Dos años después de su coro, se encuentra haciendo clases en la Universidad Católica de Valparaíso. ¿Necesitaba trabajar para sobrevivir? En modo alguno. En 1943 las mujeres chilenas de la clase media acomodada no salían a trabajar, salvo que quisieran, porque el trabajo femenino estuvo siempre asociado a la pobreza. Las mujeres de las clases trabajadoras, ya fuese rurales o urbanas, siempre trabajaron fuera del hogar (…) Siempre, por cierto, con salarios ínfimos y en condiciones de desprotección laboral”.

Profundizó, asimismo, en la realidad social de la época en que vivió Soublette, y cómo fue su caso fue excepcional, comparándola con otras músicas chilenas que siempre fueron señaladas en la prensa como “esposa de”. Sylvia Soublette, en cambio, fue reconocida por su propio trabajo.  “A lo largo de su vida logró hacer todo lo que se propuso, según escucho una y otra vez de las personas que la conocieron a profundidad. ¡Qué formidable carácter; qué gigantesca voluntad de acción!”, exclamó, emocionada, Miryam Singer.

Destacó, por ejemplo, que en el Conservatorio de París estudió con tres de los más eminentes compositores de la postguerra: Darius Milhaud, Olivier Messiaen e Igor Stravinsky. “¿Puede alguien imaginar el arrojo de esta mujer, que decide adoptar tales maestros? Su temperamento no encajaba con el ‘eterno femenino’ que primaba en su época, ella desconocía el miedo a concretar su voluntad”, inquirió.

Singer también destacó que Soublette “se instala en la institucionalidad musical chilena en 1960 cuando Juan Orrego Salas, director del naciente Departamento de Música de la Universidad Católica, la llama para que forme el Conjunto de Música Antigua”, y valoró el enorme impacto en la escena nacional de sus 14 años de trabajo en la agrupación, así como las giras que hicieron a Europa, Rusia, México y Estados Unidos.

Igualmente, y siempre con un foco humano en la enorme voluntad de trabajo que marcó la vida de Sylvia Soublette, se refirió a su exilio, en Venezuela, donde fundó el conjunto de referencia Ars Musicae, y cómo tras volver a Chile siguió generando proyectos de enorme influencia, como la Cantoría de San Francisco y el Instituto de Música de Santiago, y el “éxito aplastante” que logró produciendo óperas en las décadas de 1990 y 2000.

“Sylvia es más inteligente, más digna, más heroica que todas mis heroínas de ópera. Su vida se desarrolló a una escala mayor.  No se sintió victimizada por nada ni nadie y siempre enfrentó la existencia con humor, alegría, brío y orgullo. El impacto que esta colosal mujer tuvo en la música chilena, particularmente en la música antigua como eje de desarrollo, es irrefutable e inconmensurable”, concluyó Miryam Singer.

La ceremonia está disponible en Academiachilenadebellasartes.cl.

 

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