Música UC estrena homenaje a Antonio Vivaldi a 280 años de su muerte

14 de mayo de 2021


Un quinteto instrumental aborda las facetas menos difundidas del célebre compositor veneciano en una nueva producción grabada en el Centro de Extensión Oriente, que se repite a las 14 horas del domingo 23 de mayo en Radio Beethoven.

Es una figura fundamental de la música universal, autor de una abundante e influyente producción que abarca prácticamente todos los géneros del repertorio. Referente de sus contemporáneos y de las generaciones inmediatamente posteriores, su legado sin embargo pasó al olvido hasta el siglo XX. Es entonces cuando se redescubre la obra y se rescata el genio de Antonio Vivaldi (1678-1741).

El 28 de julio se cumplirán 280 años de la muerte del célebre compositor veneciano y el Instituto de Música UC toma la delantera en las conmemoraciones que se le rendirán en el país. En la tercera entrega de la 57ª temporada de conciertos, el martes 18 de mayo un quinteto instrumental ofrece el programa “Vivaldi da camera”.

Esta nueva producción de Música UC se grabó con todos los protocolos sanitarios en el Centro de Extensión Oriente y se estrena a las 19 horas en Musica.uc.cl. Además, se transmitirá el domingo 23 de mayo en Radio Beethoven, a las 14:00 horas, en el programa Temporada Música UC.

Participan Gonzalo Beltrán y Miguel Ángel Muñoz en violines, Eduardo Figueroa en archilaúd, Sebastián Mercado en violonchelo y Verónica Sierralta en órgano. El programa incluye dos Tríos Sonata para laúd, violín y bajo continuo; aquel en Do mayor, RV 82, y aquel en Sol menor, RV 85. Se suma el Concierto en Re mayor, RV 93, para laúd, dos violines y bajo continuo, y la Sonata en Sol menor, Op. 2 N°1, RV 27, para violín y bajo continuo.

“A mí me encanta, soy una fanática de Vivaldi a pesar de que, para mi instrumento que es el clavecín, no escribió nada especial. Me conformo con tocar los arreglos que hizo Bach de sus obras, los conciertos que hizo para clavecín basados en Vivaldi. Bach admiró en forma tan especial a Vivaldi, era su fan número 1, y yo también soy fan de Vivaldi. Para mí es un honor interpretar música de Vivaldi, tiene tanto repertorio y es todo tan lindo. Me encanta”, comenta Verónica Sierralta, académica de Música UC.

“Vivaldi fue uno de los grandes consolidadores de la forma concierto y de las sonatas instrumentales, que eran relativamente nuevas, que llevaban pocos años en uso. Vivaldi fue un innovador absoluto, fue uno de los que consolidó estas formas musicales que después fueron importadas y que circularon y que fueron material para la producción de obras de grandes compositores, como el mismo Johann Sebastian Bach”, complementa Eduardo Figueroa, también profesor de Música UC.

Coincide Gonzalo Beltrán, académico de Música UC: “Si bien su música se mantuvo en el olvido por casi 200 años, durante su vida Vivaldi fue uno de los compositores y violinistas más renombrados de Europa. Su desarrollo del género del concierto fue de gran influencia para muchos compositores de la época, entre los que se encuentran Johann Georg Pisendel y el mismo Johann Sebastian Bach. Desde su redescubrimiento en el siglo XX, su popularidad ha crecido exponencialmente y hoy es uno de los compositores más populares del período barroco”.

El violinista agrega que “Vivaldi tuvo una producción excepcional, tanto de música instrumental como vocal. Si bien lo más conocido del compositor son sus conciertos para violín, entre ellos por supuesto Las Cuatro Estaciones, también escribió obras para los más variados instrumentos, como chelo, oboe, fagot, corno y viola d’amore. Su producción vocal incluye motetes, oratorios y se le atribuyen más de cincuenta óperas”.

“Antonio Vivaldi es fundamental en la historia de la música”

Masivamente conocido en todos los rincones del planeta por Las Cuatro Estaciones, la producción de Antonio Vivaldi abarcó prácticamente todos los géneros: escribió unos 500 conciertos, y abundantes cantatas y música sacra vocal, además de ópera. Durante 30 años fue profesor, director y compositor del Ospedale della Pietà, que alojaba a huérfanas en Venecia. Era sacerdote y pelirrojo, de allí su apodo il prete rosso. En esa institución de acogida, formó musicalmente a decenas de niñas y jóvenes, muchas de las cuales se dedicaron profesionalmente a la interpretación. Esto fue un dato clave para comprender su prolífica producción, como explica Eduardo Figueroa.

“Antonio Vivaldi es fundamental en la historia de la música, y no solamente en la música que nosotros conocemos. Básicamente Vivaldi es muy conocido por su repertorio de conciertos, principalmente los conciertos para violín, entre los cuales tenemos por ejemplo la serie de Las Cuatro estaciones que está en la colección Il Cimento dell’armonia e dell’invenzione. Pero junto con los conciertos, que son uno de los grandes aportes de Vivaldi, hay una cantidad bastante significativa de pequeñas obras de cámara para instrumentos a veces incluso poco convencionales en su tiempo, como por ejemplo el laúd. Vivaldi tuvo la oportunidad de tener un staff de músicos durante bastante tiempo mientras él era el administrador del Ospedale della Pietá en Venecia, entonces tenía a disposición muchísimas músicas mujeres que podían interpretar la música que él escribía”, explica.

El laudista destaca que «fue un gran compositor de ópera también, de tanta importancia en el norte de Italia como Alessandro Scarlatti en el sur de Italia” y que no menos relevante fue su aporte en la música sacra. “Vivaldi abarca prácticamente todas las áreas del repertorio; sin duda es uno de los compositores más importantes de entre fines del siglo XVII y principios del siglo XVIII en Europa”, indica Figueroa.

Confiesa, además, que volver a hacer música de cámara “es una especie de renacimiento. Los ensayos han sido como una carga de adrenalina, el volver a tocar en conjunto después de prácticamente un año y medio de oscurantismo musical, de estar tocando solo en la casa, es maravilloso”.

Vivaldi da Camera: las facetas menos difundidas de un genio del Barroco

El programa “Vivaldi da Camera” representa un atractivo particular, pues da cuenta de facetas menos conocidas de la producción del compositor veneciano. Lo explica el violinista Gonzalo Beltrán: “Dentro del repertorio para violín de Vivaldi, sin duda que sus conciertos han gozado de mucha más popularidad que sus sonatas. Al incluir esta sonata en Sol menor quisimos mostrar un lado quizá menos conocido del compositor, pero no menos interesante”.

Además de la Sonata en Sol menor, que es para violín y bajo continuo, el programa incluye obras para laúd solista. “Vivaldi escribió cuatro obras para laúd, que no tienen parangón dentro de la música italiana de su época escrita para este instrumento. En este concierto interpretaremos tres de esas piezas, el concierto para laúd y dos tríos sonata”, apunta Beltrán.

El laudista Eduardo Figueroa es quien estará a cargo del rol solista en estas obras. “Es una textura bien interesante, poco convencional ya en su tiempo, con un instrumento que en su época ya se había trasladado hacia otra latitud; el laúd tiene mucha más relevancia en la música del norte de Europa a principios del siglo XVIII. Esto es una teoría mía, probablemente entre las jóvenes que estaban en el Ospedale della Pietá había alguna que tocaba el laúd y aprovechó eso para experimentar con estas sonoridades. Es definitivamente interesante”, comenta.

En cuanto al Concierto en Re, asegura que “es súper conocido, es un repertorio que se toma prestado muchas veces por los guitarristas, así que es casi tan conocido como Las Cuatro Estaciones”. Y respecto de los dos tríos sonata que interpretarán, destaca que “vamos a jugar mucho con las texturas también, haciendo un poco de concertación también entre el violín y el laúd”.

El laudista Eduardo Figueroa cierra con una invitación a “descubrir estas sonoridades poco convencionales en la música de cámara italiana, en las cuales se incluye el laúd como instrumento solista. Va a resultar muy atractivo, sobre todo para los que les gustan los instrumentos de cuerda pulsada combinados con instrumentos de cuerda frotada como el violín”.

Imagen: Gonzalo Beltrán, Miguel Ángel Muñoz, Verónica Sierralta, Sebastián Mercado y Eduardo Figueroa, en el concierto que se realizó en el Centro de Extensión Oriente. Foto: Felipe Ramos.

Comparte nuestro contenido en: