Ola Rudner: “Estoy feliz por enseñar en la UC y muy entusiasmado por dirigir tres cantatas tan festivas de Bach con profesores y estudiantes”

15 de enero de 2023


El reconocido director sueco vuelve a trabajar en el Instituto de Música después de haber conducido dos conciertos a fines de 2020, en plena pandemia. Ahora estará a cargo de la trigésimo primera entrega del Ciclo Bach, el 22 de enero. Justo antes, dictará un curso de dirección orquesta dentro de la Escuela Internacional de Profesores Visitantes.

El reconocido director sueco Ola Rudner (1953) viene a Chile, invitado por el Instituto de Música UC, consolidando así una alianza artística que se inició hace dos años con un par de conciertos realizados en plena pandemia.

Ahora, Ola Rudner ejercitará dos roles: desde el lunes 16 al viernes 20 de enero, dictará en el Campus Oriente un curso de dirección orquestal como parte de la Escuela Internacional de Profesores Visitantes. En paralelo, trabajará con un grupo de profesores, estudiantes e invitados en la preparación de un nuevo concierto del Ciclo Bach Santiago, que se realizará el domingo 22 de enero.

En diciembre de 2020, Ola Rudner trabajó con elencos de la UC e invitados y juntos ofrecieron dos conciertos, ambos sin público presencial y al aire libre, como medida de prevención ante la emergencia sanitaria. El Concierto de Navidad UC 2020 se grabó y se transmitió en diferido, y el Concierto de Aniversario por los 60 años del Instituto de Música UC, en tanto, se transmitió en vivo.

En diciembre de 2020, Ola Rudner condujo el Concierto de Navidad UC, con obras de Schubert, Pärt y Mozart. Foto. Carlos Arriagada.

En diciembre de 2020, Ola Rudner condujo el Concierto de Navidad UC, con obras de Schubert, Pärt y Mozart. Foto. Carlos Arriagada.

“Al final fue toda una aventura. Por la situación del Covid, tuvimos que hacer el concierto en un lugar especial, al aire libre, y en el segundo programa tuvimos que cambiar el tamaño de la orquesta por restricciones a la cantidad de personas”, recuerda Ola Rudner. “Finalmente, tuvimos dos grandes conciertos y tengo felices recuerdos. Era una época compleja y creo que cuando me fui de allá se hizo mucho más difícil entrar a Chile, y también moverse por el mundo”, agrega.

Ola Rudner vive hace más de 40 años en Viena. A mediados de los años 90 se decidió por la dirección. Antes de eso, era un cotizado violinista: fue premiado en la competencia Paganini, y fue concertino de varias orquestas. Lo eligió como asistente el legendario músico Sandor Vègh, y su carrera como director musical y de ópera despegó cuando empezó a sumar compromisos en Salzburgo, La Fenice y el Maggio Musicale Fiorentino.

Ha dirigido a cientos de orquestas en todo el mundo, desde la Frankfurt Radio Symphony Orchestra, la SWR- Symphony Orchestra Stuttgart, la Wiener Symphoniker, la Sinfónica de Roma y la de la BBC y la Tonhalle de Zürich. Ha gabado para BIS, Harmonia Mundi, ABC Classics de Australia, Amadeus, entre otros, y es un reconocido especialista en el repertorio clásico romántico, desde Haydn a Brahms y Bruckner.

En la ralentización global de la escena musical que impusieron las restricciones de la pandemia, su agenda de conciertos sufrió el embate: en un solo año, calcula, le suspendieron 50 conciertos. Pero ahora ya está recuperando la vitalidad que lo caracteriza como director invitado. Hace pocas semanas, ofreció varios conciertos de Navidad en Japón, con la sinfónica de la Volksopera de Viena, y además condujo a la Filarmónica de Nagoya en la Novena Sinfonía de Beethoven.

Ola Rudner tiene una activa carrera en los principales escenarios del mundo. Foto: Nordicartistsmanagement.com.

“Hacía tres años que no iban elencos ni directores extranjeros, porque estaban cerradas las fronteras y el público estaba extático por la experiencia. En Nagoya, además, fue el primer concierto con coro en varios años, porque no estaba permitido cantar en coro. Fue muy impresionante e incluso conmovedor ver cómo reaccionaban las audiencias, cuán felices estaban de poder ir a conciertos. Así que espero que esto sea algo que empiece a suceder en todas partes del mundo. Estoy expectante por ir a Chile ahora y tengo mucha curiosidad por saber cómo se ha desarrollado esta situación allá, por supuesto”, asegura Ola Rudner.

¿Cuáles son los principales conceptos o contenidos que trabajará en el curso de dirección orquestal con sus estudiantes?

“Uno de los aspectos más importantes de ser un director es entender la interpretación, no sólo la parte mecánica de ser un director. En los últimos años hemos visto que muchos directores muy jóvenes han entrado al mercado sin tener concepciones sobre lo que están haciendo. Son una suerte de directores mecánicamente buenos, en el sentido de que pueden hacer buenos movimientos, pero sus conceptos sobre la música brillan por su ausencia. Cada vez es más escasa la profundidad al hacer música y el público lo resentirá. Porque no puedes hacer solamente versiones pop de todo, tiene que haber profundidad. Entonces, una parte importante del curso será mirar las partituras y discutir qué es lo importante, hablar sobre cómo tú descubres qué es importante en una partitura, cómo empiezas a estudiar eso, y después, por supuesto, cómo haces que esto suceda cuando diriges, cómo trabajas con la orquesta. Son los temas que más interesan y creo que hoy es más importante que nunca trabajar esto con los estudiantes”.

Lo que usted menciona me parece que es lo que hace que los intérpretes musicales no sean sencillamente atletas.

“Sí. Estoy escuchando algo demasiado seguido por parte de músicos de orquestas, que van directores muy jóvenes a las orquestas importantes y famosas, y que musicalmente no tienen nada que dar. El resultado es una performance desencantadora y plana. Los músicos sienten que al comienzo les parece bien porque no necesitan trabajar ni pensar, pero muy poco tiempo después se dan cuenta de que es una muerte en vida. Imagínalos, sentados ahí, ensayo tras ensayo, sin estar inspirados, sin hacerse una idea de lo que están tocando, ni de por qué lo están haciendo. Por eso es tan esencial que los jóvenes directores aprendan más sobre interpretación y cómo alcanzar el corazón de una obra. Sobre esto hablaremos en el curso”.

¿Será la primera vez que enseñe en Chile? ¿Qué expectativas tiene?

“Sí, será la primera vez en Chile. Estoy muy feliz por ir, y muy curioso de qué tipo de directores conoceré y qué es lo que ellos tienen para ofrecer. Estoy seguro de que será muy interesante y de que tendremos muchas experiencias lindas, los estudiantes y yo juntos”.

¿Qué repertorio piensa trabajar con los estudiantes?

“Hemos planeado hacer piezas muy clásicas, como la Sinfonía en Re menor de Mozart, una sinfonía de Haydn, y la Sinfonía ‘La Grande’ de Schubert. Con otro grupo vamos a hacer la Cuarta de Brahms. Acostumbro decir que el repertorio clásico es el pan de cada día, algo que necesitas para entender las bases de toda la música que hacemos, porque todo viene desde ahí, con algunas excepciones. Pero básicamente de estos clásicos proviene toda la música, por eso es importante que trabajemos en esas piezas primero y después será fácil avanzar desde allí”.

Usted, además, dirigirá un concierto que es parte del Ciclo Bach Santiago. ¿Cómo fue para usted saber que en Santiago estamos haciendo el ciclo de las cantatas?

“Creo que es fabuloso, Bach es un compositor tan alucinante, y el volumen de música que él compuso es increíble. La forma en la cual te inspira escuchar o tocar su música también es increíble. Simplemente es uno de los mayores compositores de todos los tiempos. Es fantástico que ustedes estén haciendo el ciclo, es algo completamente genial”.

Ola Rudner: "Estas tres cantatas tienen momentos de gran brillo musical que muestran, a la manera de Bach, el amor por Dios. Y creo que esto es algo muy hermoso"

El Ciclo Bach Santiago es un monumental proyecto iniciado en el año 2018 por el recordado profesor Víctor Alarcón y convertirá a la capital en la primera ciudad latinoamericana donde se interpretarán todas las cantatas de Johann Sebastian Bach.

El concierto Bach Santiago 31 se realizará a las 18 horas del domingo 22 de enero, en el Templo Mayor del Campus Oriente UC (Jaime Guzmán 3.300). Las inscripciones se realizan aquí y la presentación será transmitida en directo en musica.uc.cl.

Los solistas vocales serán la soprano Andrea Aguilar, la contralto María José Uribarri, el tenor Gonzalo Quinchahual y el bajo Diego Delpiano, quienes actuarán junto a un coro y una orquesta integrados por profesores y estudiantes de Música UC, más invitados. Se escucharán las cantatas BWV 110, Que nuestra boca se llene de risas, BWV 129 Alabado sea el Señor, mi Dios y BWV 130 Señor Dios, todos te alabamos.

“En estas tres cantatas, Bach utilizó una orquesta muy grande. Comparadas con una cantata típica de Bach, aquí hay una situación especial pues en estas tres cantatas tienes tres trompetas, que son trompetas altas, cuerdas, y diferentes tipos de oboes: oboe da caccia, oboe d'amore y oboes regulares, además, por cierto, de flautas, fagot y el bajo continuo, de manera que son cantatas muy festivas las tres. Todas tienen momentos de gran brillo musical que muestran, a la manera de Bach, el amor por Dios. Y creo que esto es algo muy hermoso”, explica Ola Rudner.

Destaca también que el público descubrirá música que también es parte de otras obras de Bach, que él reutilizaba, que las tres cantatas elegidas tienen un carácter dramático y el profundo simbolismo del compositor. Toma como ejemplo la cantata BWV 129, que fue escrita para la Fiesta de la Trinidad. “Tienes un concepto hermoso, porque el texto habla de la Trinidad y tienes ese número, el tres, en los diferentes movimientos e incluso en la estructura del primer coro. Es increíble cómo ha logrado que estos conceptos se conviertan en una cantata que, cuando la escuchas, la sientes como una obra que tiene que ser así”, puntualiza Ola Rudner.

“Estoy muy entusiasmado por dirigir estas cantatas con una orquesta de profesores y estudiantes, y ansío conocer a los solistas y al coro, así como al bajo continuo, que es muy importante en estas tres cantatas. Necesitamos músicos muy buenos, que sepan improvisar un poco, y esto también es apasionante para mí, conocer a estos músicos con quienes voy a trabajar”, cierra el director sueco.

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