“Philip Glass es uno de los compositores más importantes de la segunda mitad del siglo XX”

26 de junio de 2021


El violinista David Núñez protagoniza el concierto “Bach v/s Glass” el martes 29 de junio, a las 19:00 horas. El programa contrasta una partita de Bach que ha sido citada en varias óperas por el compositor estadounidense, y la Sonata para violín y piano que Glass compuso en 2008.

photo_camera "Admiro muchísimo a Philip Glass, ha desarrollado su propia estética de una manera muy congruente", declara David Núñez.

Para muchos, Johann Sebastian Bach es el padre de la música. Por otro lado, Philip Glass es el compositor contemporáneo más conocido de la actualidad. Ambos creadores serán contrastados en una nueva entrega de la 57a temporada del Instituto de Música UC, el martes 29 de junio.

A las 19:00 horas, en Musica.uc.cl, se transmitirá el concierto digital “Bach v/s Glass”. Lo protagoniza el profesor David Núñez, y se contrastarán dos registros grabados en vivo.

Primero, se presentará la Partita N°2 de Bach, que el violinista venezolano interpretó hace cinco años en el GAM, y luego, una grabación realizada hace sólo un mes en Gante, Bélgica. En esta última, David Núñez aborda junto al pianista Kim Van den Brempt interpretan la Sonata para violín y piano de Philip Glass.

El violinista profundiza en el sentido curatorial de este programa, transparentando la relación que existe entre estos dos compositores que nacieron con 250 años de diferencia.

La pieza elegida de Johann Sebastian Bach, indica, “es una partita que Philip Glass ha citado muchísimo. En su trilogía de óperas Einstein on the Beach, Satyagraha y Akenatón, uno de los leitmotiv es la cadenza andaluza que aparece también en la chacona de Bach”.

David Núñez aclara que el compositor estadounidense “cita en varios textos la presencia de esa cadenza como un elemento estético importante. Glass, además, dice que esa relación de la cadenza andaluza según algunos musicólogos pudiera venir de Asia, de la India, y efectivamente en algunas ragas se consiguen situaciones muy parecidas”.

Philip Glass conoce muy bien la tradición de la música escrita, y también ha estudiado en profundidad otras músicas, justamente de la India; fue incluso discípulo de Ravi Shankar. Esa multiplicidad de fuentes, ¿se refleja en la riqueza de su obra?

“Claro. Por un lado, se puede decir que es pobre, porque trabaja con muy pocos elementos; incluso uno tiene la mala costumbre de decir que es minimalista, pero él mismo ha dicho que no le gusta esa etiqueta. La verdad es que son pocos elementos, y todos esos elementos se disparan, se expanden, a lo largo de todas esas décadas de trabajo. Y eso es bien interesante. Es todo lo contrario, por ejemplo, de un compositor que tiene muchos elementos, muchos objetos y muchas cosas que hacer, pero que finalmente con eso termina haciendo siempre más o menos lo mismo. La creación de Philip Glass es exactamente lo contrario”.

¿Qué puede comentarnos sobre la Sonata para violín y piano (2008) de Philip Glass que escucharemos en este concierto digital?

“Esa sonata tiene muchos elementos estéticos propios de una sonata romántica, por ejemplo, de una de Brahms. Hay muchos elementos estéticos que van hacia allá, sin embargo, dentro de la estética propia de Glass. Él conoce tanto su estética y los objetos que siempre trabaja, y que son muy maleables. Estos objetos prácticamente los esculpe, y puede hacer con eso casi cualquier cosa. Es verdaderamente muy impresionante esa capacidad que él ha desarrollado”.

David Núñez, violín, y
Kim Van den Brempt, piano, grabaron el 23 de mayo pasado en Gante la Sonata de Philip Glass.

Kim Van den Brempt, el pianista con quien grabó esta sonata justamente para el streaming, dice Núñez, “acaba de publicar un disco con los Estudios de Philip Glass, así que está muy concentrado actualmente en este compositor, y con su estética”. Han colaborado artísticamente en abundantes proyectos, y Van den Brempt es miembro de Musiques Nouvelles, ensamble belga con el cual clausuró el Festival de Música Contemporánea UC en 2018.

“Sin duda, Glass es uno de los compositores más importantes de la segunda mitad del siglo XX. A algunos músicos les interesa mucho; a otros, poco y a otros, nada. Pero yo lo admiro muchísimo, sobre todo porque ha tenido un desarrollo a lo largo de varias décadas. Tiene ahora 80 años y empezó a componer música desde que tenía menos de 30 años”, comenta David Núñez.

Cita dos obras icónicas como ejemplos de esa etapa minimalista: Music with Changing Parts (1970) y Music in Twelve Parts (1971-74). “Y él ha seguido con su propio trabajo, con su propia estética, de una manera muy, pero muy coherente, muy consecuente y ha llegado a escribir mucha música; música de cámara, óperas y música para piano solo. Todo un catálogo muy extenso”, resalta el violinista desde Bélgica.

De año sabático en ese país, sigue trabajando en su investigación sobre pedagogía musical, y componiendo. “Y ya han comenzado los conciertos también, incluso algunos con público, claro, con distanciamiento, pero ya con público, lo cual es ya una maravilla. Casi que nos olvidamos lo que era tocar con público y es buenísimo recordarlo y ver que hay una luz al final de todo este túnel”, cierra David Núñez.

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