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Profesores Alberto Dourthé y Georgina Rossi actúan como solistas en exigente obra de Mozart y con la dirección de Ari Rasilainen

20 de noviembre de 2025


Los virtuosos académicos interpretaron la Sinfonía concertante para violín, viola y orquesta en Mi bemol mayor, K.364 con la Orquesta Sinfónica de Chile en el complejo VM 20

photo_camera Alberto Dourthe y Georgina Rossi con la Sinfónica de Chile y el director Ari Rasilainen. Foto: Jacqueline Uribe-CEAC.

 Una destacada participación tuvieron dos profesores del Instituto de Música UC en los conciertos de la Orquesta Sinfónica Nacional de Chile que dirigió el maestro finlandés Ari Rasilainen el 14 y 15 de noviembre pasados.

Alberto Dourthé Castrillón, concertino de esta agrupación, y la violista Georgina Rossi Knuth actuaron como solistas en la Sinfonía concertante para violín, viola y orquesta en Mi bemol mayor, K.364 de Wolfgang Amadeus Mozart.

Los conciertos se efectuaron en la Gran Sala Sinfónica del Centro de Extensión Artística y Cultural de la Universidad de Chile, en Vicuña Mackenna 20, y el programa se completó con Divertimento para orquesta de Gustavo Becerra-Schmidt y la Sinfonía nº 6 en S menor, Op.74, Patética de Piotr Ilych Tchaikovsky.

Alberto Dourthe y Georgina Rossi con la Sinfónica de Chile y el director Ari Rasilainen. Foto: Jacqueline Uribe-CEAC.

“La Sinfonía concertante es una de las piezas más importantes en el desarrollo técnico y musical del repertorio clásico”, señaló antes de los conciertos Alberto Dourthé, integrante de la Sinfónica desde el año 1991 y académico del Instituto de Música UC y de la Facultad de Artes de la Universidad de Chile.

“Mozart logra una conversación perfecta entre violín y viola, que conmueve por su equilibrio y su emotividad”., agregó. El hecho de presentarse como solista junto a su propia orquesta en la nueva sala, lo calificó como “un honor y un desafío enorme, una vivencia profundamente emotiva y exigente”.

Alberto Dourthe y Georgina Rossi con la Sinfónica de Chile y el director Ari Rasilainen. Foto: Jacqueline Uribe-CEAC.

La violista y también académica del Instituto de Música UC Georgina Rossi describió esa obra como “un diálogo sublime entre el violín y la viola, absolutamente equitativo y lleno de humanidad”. La artista destaca también la dimensión íntima del concierto, indicando que “Mozart escribió esta pieza desde un lugar muy personal”.

La profesora Rossi especificó que “la viola era su instrumento favorito, y eso se siente en cada compás”. Junto con ello, comenta que esta experiencia musical resulta “un privilegio y un momento profundamente simbólico”, especialmente al tratarse de su retorno como solista a los escenarios, tras su reciente maternidad. 

 

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