“Las Canciones Escocesas e Irlandesas de Beethoven son todas encantadoras y algunas, muy tiernas”

2 de junio de 2021


Junto a la soprano Claudia Pereira y el barítono Patricio Sabaté, el tenor Rodrigo del Pozo rescata la faceta menos conocida de Ludwig van Beethoven: sus arreglos de melodías folclóricas. Este nuevo concierto de Música UC se estrena el 8 de junio.

photo_camera Rodrigo del Pozo, tenor y profesor de Música UC. Foto: Gonzalo Beltrán.

En una nueva entrega de la 57ª Temporada de Conciertos, el Instituto de Música UC sigue celebrando a Ludwig van Beethoven, con una producción recientemente grabada en el Centro de Extensión Oriente, que se estrenará a las 19:00 horas del martes 8 de junio en Musica.uc.cl, y que se retransmitirá a las 14:00 horas del domingo 13 en Radio Beethoven.

El tenor Rodrigo del Pozo, la soprano Claudia Pereira y el barítono Patricio Sabaté, todos profesores de Música UC, junto a Gonzalo Beltrán en violín, Sebastián Mercado en violonchelo y David Inzunza en piano, rescatarán una faceta casi desconocida del célebre compositor alemán: sus Canciones Escocesas e Irlandesas.

La curaduría es de Rodrigo del Pozo, quien ha colaborado en Europa con conjuntos de referencia, como Les Arts Florissants, The King’s Consort y el Gabrieli Consort and Players, y ha grabado más de 45 álbumes. Se acercó a este repertorio poco difundido de Beethoven, cuenta, a través de la versión que grabaron tres cantantes con los cuales colaboró mientras vivía en Inglaterra: la soprano Sophie Daneman, el tenor Paul Agnew y el barítono Peter Harvey.

“Los arreglos de canciones folclóricas de Beethoven son bastante desconocidos, a pesar de que fue el género en el cual más escribió Beethoven. Compuso más canciones que sinfonías y que obras de piano. De hecho, escribió alrededor de 179 canciones, ¡muchísimas! Me pareció interesante mostrarlas, son muy lindas, son encantadoras, y hay algunas divertidas, que son unas canciones de taberna, aunque por lo general son de amor”, comenta Rodrigo del Pozo.

Una canción para dos voces de Beethoven, con Patricio Sabaté y Rodrigo del Pozo, en un ensayo con Gonzalo Beltrán, David Inzunza y Sebastián Mercado, en el Centro de Extensión Oriente. Foto: Felipe Ramos Taky.

Estos arreglos de melodías populares le fueron encargados a Beethoven por el escocés George Thomson, para que completara una labor que ya había comisionado antes a Joseph Haydn y a Ignace Pleyel. “En la época hubo una moda de coleccionar y publicar canciones folclóricas. Cuando Haydn y Pleyel dejaron de enviarle música a Thomson, él se puso en contacto con Beethoven, alrededor de 1809, para que le escribiera estas canciones. Es curioso; en realidad Beethoven nunca fue a las islas británicas y el contacto siempre fue a través de George Thomson”, explica Del Pozo.

 Thomson le envió a Beethoven las melodías folclóricas y Beethoven escribió las canciones. Todo, a través del correo. “De hecho, Beethoven completó 53 canciones y se las mandó por tres rutas diferentes en 1810, pero fue justo en la época de las Guerras Napoleónicas y recién les llegaron a Thomson a Escocia en julio de 1812. O sea, se demoraron como dos años en llegar”, aclara el tenor.

¿Cuál es el aporte de Beethoven al hacer estos arreglos de música popular?

“Beethoven toma las melodías de las canciones y hace los arreglos. Ahora Thomson también le encargó a un poeta local, que era Robert Burns, que arreglara un poco los versos, sobre todo aquellos que estaban escritos en idiomas muy locales, como escocés o gaélico, pues eran difíciles de entender y también otros que eran de un lenguaje muy soez. Entonces, se reescribieron y se hicieron nuevos versos. Beethoven esto se lo tomó en serio, no es que compuso unas cancioncitas. Las compuso para piano y con la opción de violín y chelo. Ahora, la parte del violín y chelo no siempre está doblada por el piano, lo que enriquece la canción”.

¿Es decir que hay un trabajo armónico?

“Armónico y melódico, por supuesto. Thomson siempre le alegaba que las canciones las hacía muy difíciles, porque él las quería para publicarlas y venderlas, que fueran accesibles para los amateurs. Pero Beethoven dijo que él cuando hacía una obra ya no la revisaba y no la re-arreglaba así que, le gustara o no le gustara, así quedaba. Y así fue. De hecho, algunos de estos volúmenes no se vendieron muy bien justamente porque tenían una cierta dificultad, había que ser músico para tocarlas”.

¿Puede ser que estas canciones pasaron al olvido justamente porque su destino comercial de música de salón, para aficionados, no se cumplió?

“Claro, probablemente esa fue la razón de que quedaran medio en el olvido, porque iban dirigidas a músicos amateurs y no eran tan fáciles”.

¿Puede comentarnos las temáticas y el carácter de la selección de Canciones Escocesas e Irlandesas de Beethoven que interpretarán en este concierto?

“En su mayoría, son de amor y desamor, temática de todas las épocas, en realidad. Pero hay algunas que son drinking songs, o sea, canciones de taberna. ‘Llena mi copa, y tomemos’, dicen. Y hacemos una de ésas. Pero la verdad es que la selección nos quedó cargada al amor. Vamos a hacer solos cantados por Claudia Pereira, solos cantados por mí y solos cantados por Patricio Sabaté, y después hacemos algunos dúos y algunos tríos”.

¿Qué es lo que va a descubrir el público al encontrarse con esta nueva faceta de Beethoven?

“Creo que el público, en estas canciones, podría descubrir un repertorio inusual de Beethoven, que en realidad no tan inusual porque él escribió bastante en este género, pero quedó un poco en el olvido. Creo que se van a sorprender con canciones cuyas melodías son de la tradición folclórica de Escocia e Irlanda, pero con unos arreglos muy lindos de Beethoven. Todas son encantadoras, y muy tiernas algunas”.

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