25 de mayo de 2026
El pianista estadounidense Steven Spooner (1970) dedica gran parte de su tiempo a la enseñanza, pero también mantiene una activa agenda como concertista. De hecho, es Artista Steinway.
Es académico del Peabody Institute de la Johns Hopkins University y enseña además en el Festival y Escuela de Música de Aspen. Asimismo, está constantemente ofreciendo recitales con diversos repertorios y, frecuentemente, como parte de ambiciosos proyectos artísticos. Hace poco, por ejemplo, efectuó una maratón de cerca de 20 conciertos de larga duración para abordar todas las obras fundamentales de la literatura pianística, como si fuera un ciclo.
Con una abundante discografía que supera las 45 producciones, se destaca su proyecto dedicado a Franz Liszt que representa una decena de cedés,
"Todo el mundo sabe que Chile es el hogar de Arrau, uno de los mejores pianistas de la historia. Chile tiene una gran cultura musical y a esta lista también podemos añadir a Rosita Renard y muchos otros pianistas" - Steven Spooner
Ahora, Steven Spooner dará cuenta de ambas facetas, en su primer viaje a Chile. Por una parte, ofrecerá clases magistrales dentro de la 31a Escuela Internacional de Profesores Visitantes del Instituto de Música UC. Por otra parte, el jueves 28 de mayo dará un concierto gratuito con un interesante recorrido por piezas representativas, desde el Barroco hasta el siglo XXI.
"Será mi primera visita, pero en Nueva Orleans, Louisiana, de donde soy, tenía muy buenos amigos de una familia de Chile, de Santiago. Siempre he escuchado sobre Chile, el país y la cultura, así que estoy muy emocionado", comenta, antes de viajar al país.
¿Por qué es interesante para usted venir a Chile para hacer estas clases magistrales y un recital?
"Primero, todo el mundo sabe que Chile es el hogar de Arrau, uno de los mejores pianistas de la historia. Chile tiene una gran cultura musical y a esta lista también podemos añadir a Rosita Renard y muchos otros pianistas provenientes de Chile. Es interesante para mí visitar un lugar que tiene una cultura tan maravillosa. Estoy muy entusiasmado por hacer aceptado esta invitación de la profesora Liza Chung, con quien fuimos amigos cuando estudiábamos en la Universidad de Indiana, y así ir a Chile por primera vez".
"La antigua Unión Soviética probablemente fue el lugar más importante para estudiar piano durante el siglo XX. Estudiar allí fue la mejor experiencia musical de mi vida" -Steven Spooner
Usted estudió, justamente, en la Universidad de Indiana, pero también en Moscú y en Tiflis, en Georgia. Habiendo nacido en Louisiana, ¿cómo decidió ir a la ex Unión Soviética? ¿Cómo fue esa experiencia de estudiar allá?
"Bueno, la antigua Unión Soviética, probablemente fue el lugar más importante para estudiar piano durante el siglo XX. Mi experiencia con profesores en América del Norte me mostró que me estaban dirigiendo a estudiar en la Juilliard School, cuyo profesor era bastante mayor. Y cuando tuve clases con ese profesor, supe que necesitaba mucho más. Luego, algunos profesores del Conservatorio de Moscú y del Conservatorio de Tiflis vinieron a Norteamérica. Cuando toqué para ellos en las clases magistrales, supe inmediatamente que tenía que intentar estudiar allí. Y fue la mejor experiencia musical de mi vida".
Entiendo. La vida artística que existió en la Unión Soviética fue sobresaliente y sus sistema educativo era famoso por ser de nivel muy alto y muy exigente.
"Sí. La intensidad del estudio fue muy diferente. Hay que recordar que los dos conservatorios más famosos en Norteamérica fueron iniciados por rusos. La Juilliard School fue iniciada por un profesor de Tiflis. Y Curtis Institute fue iniciado por Josef Hoffmann, pianista polaco entrenado por rusos".
Y ahora, pensando que usted publicó el monumental proyecto Aspects of Liszt, con diez volúmenes, y que es un especialista en este compositor húngaro, ¿qué piensa respecto de la manera en que Claudio Arrau abordó a Franz Liszt?
"Bueno, Arrau fue estudiante de Krause, quien fue estudiante de Liszt. Así que Arrau heredó una manera muy auténtica de comprender a Liszt y de interpretarlo. El arte de Arrau está conectado con Liszt. En su interpretación de Liszt, que por supuesto me encanta, uno escucha una gran espiritualidad, y uno escucha una gran nobleza. Arrau comprendió que la obra de Liszt era una expresión artística antes que una expresión técnica. Por eso, las grabaciones de Arrau de Liszt será importantes siempre".

Usted hizo un ciclo de 17 recitales con las obras más importantes para el piano desde el Barroco al siglo XXI, los standards, digamos.
"Hice ese proyecto hace muchos años, y se inspiró en el gran pianista Anton Rubinstein, quien a inicios del siglo XX tocó las piezas más importantes para el piano. Yo quise hacer algo similar y redefinir qué es el repertorio estándar, porque el repertorio había cambiado. Y así, en unos 18 meses, grabé estos recitales, que finalmente se convirtieron en dos proyectos de grabación".
Las clases magistrales de Steven Spooner se efectuarán en las mañanas y en las tardes, desde el lunes 25 al viernes 29 de mayo, en el Auditorio de Música UC (ver más).
"La idea de una masterclass, y el nombre incluso, vienen de Liszt. Antes no existía. Pero a él le gustaba enseñar en público, y tenía razón en que es un formato mucho más interesante", comenta Steven Spooner.
"De modo que los estudiantes actuarán para mí y sus colegas, y luego haré sugerencias y trabajaré con ellos mis ideas. Me gusta citar a Alfred Brendel: 'no puedo compartir la verdad con ellos, sólo puedo compartir mi verdad con ellos'. Espero compartir mi verdad con ellos e inspirarlos en el proceso", agrega el profesor invitado.

También en el Auditorio del Instituto de Música UC (Jaime Guzmán 3.300, con inscripción gratuita), Steven Spooner ofrecerá un recital a las 19 horas del jueves 28 de mayo.
Recorrerá desde el Barroco, con la Sonata en Re menor, K.213 de Domenico Scarlatti, cuatro Mazurcas, un Vals y una Polonesa de Frédéric Chopin, transcripciones de Franz Liszt de Ständchen, canción de Franz Schubert, y Fantasía sobre temas de Rienzi, en la cual reelaboró materiales de la tercera ópera de Richard Wagner.
Tocará también una selección de Játékok, colección de piezas de György Kurtág, y tres estudios propios, en los cuales recrea los estilos de tres famosos pianistas: Marta Argerich, Keith Jarrett y Vladimir Horowitz.
Respecto del concierto que ofrecerá en Chile, el repertorio es muy interesante, porque tenemos desde el Barroco con Scarlatti, uno de los compositores más prolíficos en el género de la sonata, hasta composiciones suyas? ¿Cómo ha diseñado este programa? ¿Cuál es su sentido?
"Es una pregunta maravillosa. El término 'recital' fue inventado por Liszt. Liszt estaba en Inglaterra tocando conciertos y usó el inglés para describir lo que iba a hacer. Antes de Liszt, el recital solista no existía. Chopin nunca tocó uno, tampoco Mozart o Beethoven... Nadie había tocado un recital solista. No existía como concepto. Pero Liszt se dio cuenta de que podías diseñar un concierto con suficiente contraste estilístico para que fuera interesante. Y mi recital es similar a la construcción de Liszt. La primera pieza es siempre una pieza antigua; Liszt amaba empezar sus recitales con piezas de Scarlatti y Haendel, y en la segunda parte del programa él siempre incluía una sonata clásica y las que más amaba tocar era las sonatas de Beethoven. Pero mi programa no tiene una sonata clásica. En la tercera parte del recital, Liszt siempre incluía a Chopin; no sólo era un gran fanático, sino que además fue el primer biógrafo de Chopin. Y al final, Liszt tocaba su propia música que no eran el Vals Mefisto, ni la Sonata en Si menor, la Segunda Balada, o la Sonata Dante, ninguna de las obras suyas que hoy conocemos en recitales. En cambio, él amaba tocar transcripciones. Por eso yo estoy ofreciendo transcripciones. Una de ellas es la más popular transcripción que Liszt tocó: la que hizo de Ständchen. Y, para traer el recital al siglo XXI, incluí mis propios trabajos. Este recital es la construcción exacta de los recitales de Liszt".

Es muy interesante que haya incluido además algunas piezas de Játékok, de György Kurtág.
"Sí, porque este año es el centésimo aniversario de Kurtág. Cumplió cien en febrero, y podemos decir que probablemente es el compositor vivo más grande del mundo. Estoy muy contento de tocar este muy interesante conjunto de piezas".
Bueno, Kurtág, Liszt y Chopin fueron muy buenos pianistas, y de ellos tres tocará obras en Santiago.
"Sí. De hecho, muy pocas personas saben que Kurtág fue maestro de piano de András Schiff. Y también les enseñó a Zoltán Kocsis y Dezső Ránki. Era muy bueno y debemos recordar que Kurtág fue profesor, durante muchos años, en la Academia Liszt".
Así que, de Liszt, va a tocar Ständchen, y también Fantasía sobre temas de Rienzi, la tercera ópera de Wagner. Y, en el caso de Chopin, cuatro mazurkas, un vals y una polonesa. Así que va a ser una suerte de retrato de este compositor polaco, o de su carácter, al menos".
"Sí. Exactamente".

Cuéntenos más de las obras propias que va a interpretar, tres estudios en los cuales, entiendo, recrea los estilos de tres famosos pianistas: Marta Argerich, Keith Jarrett y Vladimir Horowitz.
"Cuando estudiaba een la antigua Unión Soviética, mi maestro de piano, Nodar Gabunia, era un gran compositor; fue estudiante de Khachaturian y Prokofiev. Él me envalentonó para que fuera yo también un compositor. Dijo que, para el arte de la interpretación de la música, era muy importante que los pianistas entiendan lo que es componer. Dijo que el arte del piano era mucho más interesante cuando quien tocaba el piano era compositor. Así fue como empecé a componer muy joven, pero no tan en serio. La primera pieza para Marta Argerich la escribí cuando era un estudiante de 19 años. La idea detrás de mi étude es que intento tomar un elemento de otro pianista; a través de estas composiciones, intento entender su sonido, su técnica o su estilo. Marta Argerich es una de mis pianistas favoritas y una verdadera leyenda; es una increíble pianista. Lo que intento mostrar en este primer étude es su habilidad única para tocar el piano con gran brillantez y técnica. El segundo étude se dedica a otro de mis pianistas favoritos, el pianista jazz Keith Jarrett, a quien considero un genio. A veces, él improvisaba todo el concierto, y este étude debe ser improvisado, tanto al comienzo como al final. El pianista, no obstante, debe tocar una pequeña parte de la versión de Keith Jarrett de la canción My Funny Valentine. La última pieza se dedica a Horowitz. ¿Sabías que a Horowitz le gustaba terminar sus programas con sus propias transcripciones?".
No, no lo sabía.
"Así que estas transcripciones eran de piezas que el público conocía; se sabían su música. Era una canción reconocible o selecciones de la ópera Carmen o de una melodía muy famosa de Liszt. Pensando que si Horowitz estuviera hoy vivo usaría la música pop porque tiene más resonancia en la gente, Entonces elegí la canción de Queen We are the Champions e hice el arreglo en el estilo de la propia transcripción".
Es sencillamente hermoso ver cuán motivante puede ser la admiración por el trabajo de un colega.
"Sí. Tal vez esa sensación ha sido uno de los elementos motivadores de mi carrera, porque me me encanta la música a través de las grabaciones de otros pianistas".

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