Tiffany Tieu: “El Cuarteto Americano de Dvorák es muy simbólico en estos tiempos de pandemia”

27 de agosto de 2021


La violinista de la Filarmónica de Santiago y profesora de Música UC lidera el concierto que celebrará los 180 años del nacimiento de Antonin Dvorák y que se transmitirá el martes 31 de agosto Junto con los académicos Oriana Silva, Celso López y Liza Chung, más el estudiante de viola Samuel Poblete, abordan el Cuarteto Americano y el Quinteto con piano del célebre compositor checo.

photo_camera “El Cuarteto Americano, es muy simbólico en estos tiempos de pandemia, en que no se puede viajar y estamos aislados. Es simbólico recordar este hecho de rico intercambio cultural", dice la profesora Tiffany Tieu.

En septiembre se cumplirán 180 años del nacimiento de Antonin Dvorák, uno de los grandes compositores de la historia. El Instituto de Música UC ya empieza a celebrarlo con un concierto que se acaba de grabar en el Centro de Extensión Oriente y que será transmitido en forma gratuita, a las 19:00 horas del martes 31 de agosto en Musica.uc.cl.

Para esta conmemoración se eligieron dos composiciones que representan también obras cumbre del repertorio de cámara universal: el mundialmente famoso Cuarteto Americano y el no menos conocido Quinteto con piano N°2.

La curatoría fue de la violinista Tiffany Tieu, profesora de Música UC y asistente de concertino de la Orquesta Filarmónica de Santiago y participarán otros tres académicos: la violinista Oriana Silva, concertino de la Orquesta Clásica Usach; Celso López violonchelo solista de la Orquesta Sinfónica Nacional de Chile, y la pianista Liza Chung. El elenco se completa con el estudiante de viola de Música UC, Samuel Poblete.

El concierto de homenaje a Dvorák se grabó en el Centro de Extensión Oriente. En la imagen, se interpreta el Quinteto con piano N°2.

“Antonin Dvorák es reconocido por muchas de sus obras para orquesta sinfónica, para cuarteto y para instrumentos de cuerdas. Tiene un lenguaje musical propio e incorporó más que nada temas folclóricos y música autóctona de varios países, tanto de Europa como de los Estados Unidos, donde pasó mucho tiempo. Es súper importante celebrar esta mezcla de distintos lenguajes musicales de diferentes países en estos tiempos”, comenta Tiffany Tieu.

“El Cuarteto Americano, es muy simbólico en estos tiempos de pandemia, en que no se puede viajar y estamos aislados. Es simbólico recordar este hecho de rico intercambio cultural. Las dos obras que presentamos nos llevan, de cierta forma, a conocer otros países a través de la música”, agrega la violinista.

Nacida en Chicago en 1990, Tiffany Tieu es profesora del Instituto de Música UC desde el año pasado, y participó en el concierto monográfico de Charles Koechlin que se transmitió a inicios de julio en streaming. En paralelo, está volviendo paulatinamente a la presencialidad con la Filarmónica de Santiago. “Tuvimos un ensayo general la semana pasada, con una cantidad pequeña de público invitado. Es muy emocionante, porque uno extraña al público, esa energía es bien difícil de reemplazar. Pero también ha sido un gran aprendizaje el proceso de grabar, y es bello tener un registro que se puede volver a ver y que se puede compartir, de manera que también hay un pro en el poder llegar a más gente”, comenta Tieu.

“Las cuerdas juegan un rol protagónico en el sonido de Dvorák”

Antonin Dvorák era ya una de las figuras musicales más reconocidas del mundo cuando asumió, en 1892, como director del Conservatorio de Nueva York. Al año siguiente, y justo después de componer su famosa Sinfonía N° 9 Desde el Nuevo Mundo, escribió el Cuarteto de cuerdas N° 12, Americano. “Tuvo un viaje Dvorák en los Estados Unidos y pudo conocer a distintos pueblos indígenas y también canciones folclóricas de distintas ciudades chiquititas en el Medio Oeste del país, no solamente de las ciudades grandes, entonces incorporó estos temas que escuchó y que son súper autóctonos de lo Estados Unidos, de las comunidades afroamericana e indígena. Así creó ese cuarteto con ese tema que empieza en la viola en el primer movimiento. Hizo una fusión muy rica con el lenguaje de la música clásica”, comenta Tiffany Tieu.

Respecto del Quinteto de cuerdas con piano N° 2, que es la otra obra del programa, destaca que es “es una obra maravillosa, es uno de los grandes quintetos para piano del repertorio, e incorpora también temas folclóricos, pero de Europa, de Bohemia. El movimiento lento también tiene temas muy hermosos; es de verdad una obra monumental”.

Además de una nutrida y consistente producción de cámara que supera las 40 obras, hay un acento particular que Antonin Dvorák les asigna a las cuerdas. El compositor checo inició sus estudios de violín a los seis años de edad y además fue por diez años violista de la orquesta del Teatro Provisional de Praga, en su juventud.  “Como violinista puedo apreciar que Dvorák utiliza mucho la sonoridad de las cuerdas, en las melodías de las frases largas. Compuso un concierto para chelo también muy famoso y tiene un Concierto para violín también precioso. Creo que las cuerdas juegan un rol protagónico en el sonido de sus obras”, confirma Tieu.

La violinista celebra, además, que en este concierto que se transmitirá el martes 31 de agosto en streaming, participa también Samuel Poblete, estudiante de viola que se ha formado con la profesora Penelope Knuth en el Instituto de Música UC.

“Uno, como profesor, siempre espera que los alumnos sean sus futuros colegas, y Samuel está muy cerca de dar su examen de título. Es súper lindo ver el progreso y el trabajo de los alumnos y también poder compartir como colegas; podemos aprender de ellos porque todos los distintos puntos de vista son válidos con respecto a la interpretación musical, hacer música es un bello trabajo en conjunto”, comenta Tiffany Tieu.

“Es un tremendo privilegio poder contribuir a la música y el arte en mi universidad”

“Estoy muy agradecido de los profesores que me han invitado a participar en este programa, la música de cámara es algo que a mí me apasiona mucho. Son personas a las que yo admiro mucho; son jefes de filas de las principales orquestas del país, son músicos que tienen una vasta experiencia orquestal y de música de cámara. Es un tremendo privilegio poder contribuir a la música y el arte en mi universidad”, reconoce Samuel Poblete.

Sus estudios los inició en 2013 en el Instituto de Música UC. “Si mal no calculo, debería ser el último concierto que doy en calidad de estudiante de la universidad, así que es muy significativo para mí. He sido alumno de música de cámara con la profesora Liza Chung, y anteriormente he podido tocar en otros programas de la temporada con la profesora Oriana y el profesor Celso, pero nunca en un formato de cuarteto ni quinteto, que implica poder proponer más para, por ejemplo, empastar el sonido. He aprendido mucho y he podido ver lo tremendos músicos y las tremendas personas que son”, detalla el violista nacido en 1998.

Samuel Poblete, en el concierto que se transmitirá el 31 de agosto.

Con respecto a Dvorák, lo considera un compositor “muy asertivo y creativo en cuanto a sus melodías y a su ritmo. El repertorio de este programa está lleno de melodías muy conocidas por el público y que son cautivantes e incluso afectuosas, algunas tienen un carácter incluso feliz. Tienen una chispa que es única de este compositor”.

Samuel Poblete explica que “entre todos los instrumentos que Dvorák tocaba, era también violista. Y estas dos composiciones son maravillosas para la viola, en el sentido del acompañamiento, las melodías y los solos. Es un repertorio que todo violista debería tener la oportunidad de tocar. Interpretar estos solos en el carácter correcto, es un desafío, pero Dvorák es tan asertivo que al final la música suena sola y cautiva sola”.

Además del solo inicial que Dvorák escribe en el Cuarteto Americano, Poblete destaca que el segundo movimiento del Quinteto con piano “es prácticamente una canción de cuna de la viola”.

Samuel Poblete, además, fue uno de los cinco jóvenes chilenos elegidos para participar en el taller “Encuentros” de la Fundación Dudamel y una gira de conciertos por España, en junio pasado. “La experiencia con el maestro Gustavo Dudamel fue muy enriquecedora, fue de mucho aprendizaje, en el amplio sentido de la palabra. También pude aprender del maestro en el sentido más humano, de su empatía, su pasión, su idea musical, todo eso me ha ayudado al estudiar, al pensar en frases en música. Y lo que me enseñaron los profesores de viola de allá respecto de la musicalidad, el fraseo y el sonido, son cosas que hasta el día de hoy repito en mi cabeza”, confidencia el joven músico.

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