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Tiffany Tieu: "Literalmente, blues significa sentirse un poco triste, sin embargo, esta música mezcla todo tipo de emociones, desde la alegría hasta la nostalgia"

21 de julio de 2024


La violinista diseñó un programa que rendirá tributo al género estadounidense que incluirá un estreno en Chile de Coleridge-Taylor Perkinson. "En sus raíces, el blues es música de los esclavos, por eso es importante para mí incluir un compositor afroamericano y hacer un homenaje a quienes realmente les pertenece este estilo", explica. Junto con la profesora Eun Seong Hong, Tiffany Tieu abordará un arreglo de Porgy and Bess de Gershwin, Two Pieces de Copland y la Sonata n°2 de Ravel. Serán dos conciertos, el 23 y 24 de julio, dentro de la 60a Temporada de Cámara UC.
Tiffany Tieu, violinista de la Orquesta Filarmónica de Santiago y profesora del Instituto de Música UC. Foto: Carlos Arriagada.

photo_camera Tiffany Tieu, violinista de la Orquesta Filarmónica de Santiago y profesora del Instituto de Música UC. Foto: Carlos Arriagada.

Un tributo al blues y un reconocimiento a la influencia de ese género en la música de tradición escrita será parte de la 60a Temporada de Cámara UC, en un programa que fue diseñado por la profesora del Instituto de Música UC Tiffany Tieu y que, además, pondrá en relieve el aporte de un compositor afroamericano fallecido hace 20 años: Coleridge-Taylor Perkinson, con un estreno en Chile.

Se titula "El blues y el violín" y la profesora Tieu actuará junto a la pianista Eun Seong Hong, también académica de Música UC. Serán dos conciertos, ambos a las 19:30 horas, el martes 23 de julio en el Auditorio del Centro de Extensión Oriente UC (Jaime Guzmán 3.300) y el miércoles 24 de julio en el Centro Cultural Vicente Bianchi de La Reina (Santa Rita 1153). Inscripciones gratuitas.

Se escucharán grandes ejemplos de música de tradición escrita que se alimenta de ese género que nace en las prácticas sonoras de los esclavos afroamericanos, en el sur de Estados Unidos, y justamente tres de los compositores elegidos son de ese país. Dos de ellos, además, son grandes representantes de un lenguaje propiamente americano que fusiona la música clásica con elementos vernáculos.  Así, a un año de cumplirse nueve décadas de su estreno, se escuchará Porgy and Bess de George Gershwin, en un arreglo de Jascha Heifetz, y Two Pieces (1926) de Aaron Copland.

Se sumará el estreno en Chile de Blue/s Forms (1979), una obra para violín solo del compositor afroamericano Coleridge-Taylor Perkinson, violinista que trabajó con entusiasmo en la música clásica, la popular y el jazz, siendo además autor de una decena de bandas sonoras y colaborador de cantantes como Harry Belafonte y Marvin Gaye. El programa se completa con la Sonata nº2 (1927) de Maurice Ravel.

"Podremos ver cómo influyó el blues, sus ritmos y su lenguaje armónico, pero también su emocionalidad, en estas obras para violín y piano", adelanta Tiffany Tieu, quien además de formar a nuevas generaciones en el Instituto de Música UC es violinista de la Orquesta Filarmónica de Santiago.

Reconoce, además, que el repertorio es singularmente desafiante para ella y también para Eun Seong Hong. "Creo que este programa es un desafío para las dos porque no somos músicas entrenadas para este tipo de estilo que requiere otros talentos; un poco de improvisar, de ser más libres, de estar más en el momento. Entonces ha sido un desafío lindo en el sentido de salir de lo típico, de lo estándar y hemos estado trabajando mucho en eso para hacer un buen trabajo con el estilo", comenta.

¿Qué la motivó a diseñar y proponer este programa con foco en el blues y el aporte que ha representado este género en la música de tradición escrita?

"Como es música autóctona de los Estados Unidos, el blues tiene una historia larga que empezó con los esclavos en el siglo XIX, pero durante el siglo XX tuvo un boom donde creció mucho dentro del mismo país y también se extendió a otros países. Yo siempre he estado interesada en la influencia del blues en la música escrita. Aunque el violín no es un instrumento tradicional de este estilo, sí hubo varios compositores a lo largo del siglo XX que se inspiraron en el blues e incorporaron su lenguaje, sus ritmos y su armonía en sus propias composiciones".

La violinista radicada en Chile hace siete años, cuando conquistó el puesto de asistente de concertino en el Teatro Municipal de Santiago, nació en Alpharetta, localidad ubicada a 40 kilómetros de Atlanta. Sus padres provenían de Corea del Sur y de Vietnam. Siendo estadounidense, el blues es parte del patrimonio musical que ha conocido toda su vida. "El blues empezó como una forma de expresarse y de comunicarse entre los mismos esclavos en los Estados Unidos en el siglo XIX. Los ritmos, la armonía y las técnicas como el call-and-response vienen originalmente de música de África", explica Tiffany Tieu.

"El blues, en sí, principalmente tiene que ver con las emociones. Significa, literalmente, sentirse un poco triste, un poco deprimido. Sin embargo, la música no se trata solamente de ese aspecto, sino que mezcla todo tipo de emociones, desde la alegría hasta la tristeza", aclara.

Blues uno la asocia a cierta nostalgia, a una tristeza leve, resignada. Es casi un estado de ánimo.

"Claro. Sí, yo creo que la palabra nostalgia es súper adecuada para decirlo, porque es algo nostálgico que conlleva un poquito de tristeza. Uno en inglés dice 'I got the blues', o sea, 'Yo tengo el blues', y quiere decir que uno está un poco sentimental".

Con respecto a los instrumentos, el violín no es propio del blues, pero el piano sí, ¿no?

"Claro. A diferencia del jazz, por ejemplo, que el violín se incorporó en muchas bandas y que hay también algunos violinistas de jazz muy famosos, de lo que yo sé, el violín no es un instrumento que se toca para el blues. Aun así, hay muchas obras de los mismos compositores de blues que sí incorporan el violín, y dentro del repertorio hay muchas obras que fueron influenciadas por el estilo".

En los conciertos que ofrecerá con la profesora Eun Seong Hong como dúo de violín y piano, hay dos compositores que hicieron algo muy interesante por la música de Estados Unidos, pero también americana y universal. En el caso de George Gershwin, él incorpora nítidamente la música de raíz folclórica, el jazz y el blues y la ópera Porgy and Bess es uno de sus trabajos más icónicos en este sentido. También tenemos a Aaron Copland, quien incluye muchos elementos de la música propia de Estados Unidos, inclusive de los indígenas, en sus obras, haciendo una fusión. ¿Qué nos puede decir del arreglo que van a presentar de Porgy and Bess

"Es un arreglo de varias canciones del musical, y fue hecho por uno de los violinistas más famosos del siglo XX, Jascha Heifetz, quien era muy amigo de Gershwin. Se dice que le había prometido escribir un concierto para violín a Heifetz, pero lamentablemente murió muy joven Gershwin y eso no sucedió. Heifetz hizo muchos arreglos para tocar en sus conciertos y recitales de todo tipo de música de estilos distintos del repertorio tradicional; él tenía un talento para hacer este tipo de arreglos y yo creo que funciona bastante bien la voz del violín en vez de la voz humana. Y la armonía, el ritmo y la técnica también se incorporan bastante bien en cómo compuso el arreglo, entre el violín y el piano que sí es un instrumento que se usa harto para tocar el blues".

¿Qué nos puede decir de Two Pieces de Aaron Copland, un compositor muy importante de su país?

"Son obras cortas que fueron dedicadas a algunos de sus amigos músicos. En particular la segunda pieza, que se llama Ukelele Serenade, o Serenata de Ukelele, incorpora un poco de ese lenguaje musical distinto y muy autóctono de los Estados Unidos. Eso es muy del estilo propio de Copland, pero aquí lo hace en una forma un poquito más tradicional de lo que uno asocia con él. No es tan moderno".

Es más melódico

"Sí".

Eun Seong Hong, pianista, y Tiffany Tieu, violinista, profesoras del Instituto de Música UC, en ensayo. Foto: Carlos Arriagada.

Eun Seong Hong, pianista, y Tiffany Tieu, violinista, profesoras del Instituto de Música UC, en ensayo. Foto: Carlos Arriagada.

Uno de los hitos de estos conciertos será el estreno en Chile de una obra para violín solo de un compositor que se movió en todas las músicas, en la clásica, la popular, el jazz, para el cine, y que colaboró con grandes figuras de cada uno de esos ámbitos: Coleridge-Taylor Perkinson, cuyo nombre de pila es el nombre y apellido de otro compositor: Samuel Coleridge-Taylor, músico afrobritánico y romántico que, según indica la profesora Tieu, hoy está siendo revalorizado, hay mucho interés actualmente en sus composiciones".

Coleridge-Taylor Perkinson era hijo de una pianista, organista y directora teatral. Se formó en la Universidad de Nueva York y en Princeton, y también en Holanda, con Franco Ferrara. Fue uno de los fundadores, en 1965, de la Symphony of the New World, que fue la primera sinfónica con integración racial en Estados Unidos y que existió hasta 1978.

"En sus raíces, el blues es música de los esclavos, por eso es importante para mí incluir un compositor afroamericano y hacer un homenaje a quienes realmente les pertenece este estilo" - Tiffany Tieu

Blue/s Forms se la dedicó al violinista Sanford Allen (1939), que fue el primer violinista afroamericano contratado por la Filarmónica de Nueva York. Él la estrenó en el Carnegie Hall.

"En esta obra en particular, él usa un lenguaje un poquito más contemporáneo, pero mantiene la forma tradicional de los doce compases de los ritmos de los blues y es parte de muchas obras que escribió Perkinson para violín solo y también para violín y piano, con esa influencia del blues y del jazz", destaca Tiffany Tieu.

 ¿Por qué es importante para usted estrenar esta obra en Chile?

"Para mí era súper importante incluir no solamente compositores del siglo pasado, sino también a un compositor afroamericano. El blues es muy popular y se ha expandido en todo el mundo, pero es música afroamericana en sus raíces. Es música de los esclavos, de los descendientes de los esclavos y yo creo que es súper importante celebrar ese aspecto y no solamente tocar compositores europeos o compositores conocidos, sino también hacer un homenaje a quienes realmente les pertenece este estilo".

En su etapa de formación como intérprete, y en su vida en general, ¿siempre estuvo presente el aporte que habían hecho los músicos afroamericanos a la música de tradición escrita dentro de Estados Unidos, o es algo que ha tomado más fuerza en el último tiempo?

"Creo que ahora es más visible y hay mucho más interés. Hay mucha más claridad en incluir a estos compositores que a lo largo de la historia, por varias razones distintas, fueron olvidados o excluidos. Creo que es un trabajo bastante importante, no solamente para reconocer la diversidad, sino de conscientemente hacer este tipo de elecciones en el repertorio y así promover compositores vivos o compositores del último siglo. Creo que, como intérpretes, es importante también mantener vivo este tipo de composiciones".

El programa se completará con la Segunda Sonata de Maurice Ravel, ¿cómo influyó el blues en este compositor francés y cuál es el resultado en esta obra?

"El segundo movimiento de esta sonata de Ravel, en particular, fue ciento por ciento compuesto pensando en los ritmos y la armonía del blues. Si bien toda la sonata tiene un poquito de esa influencia, el segundo movimiento fue el intento de Ravel de incorporar al blues a su propia forma de componer. A él le fascinaba mucho el blues; que a Francia había llegado antes que el jazz y había causado furor. Con esta obra vamos a mostrar otra perspectiva desde el lado europeo y obviamente a través del lenguaje musical de Ravel".

Hace menos de dos meses, junto a los profesores de Música UC Eun Seong Hong y Celso López, usted presentó dos conciertos dedicados al Romanticismo Alemán, con el Trío Op.100 de Franz Schubert y el Trío Op.66 de Félix Mendelssohn. La primera función fue en el Centro de Extensión Oriente, y la segunda marcó el debut de la 60a Temporada de Cámara UC en el Centro Cultural de Puente Alto, con más asistentes incluso que en la primera presentación. ¿Cómo fueron esas experiencias, en cuanto a tocar con sus colegas, el repertorio y el debut en Puente Alto?

"Ese programa fue con dos obras monumentales para trío de piano, violín y chelo y mostraba el desarrollo del Romanticismo, en su nacimiento con Schubert y después en el peak de su desarrollo con Mendelssohn. Fue una muy linda experiencia abordar estas dos obras. Respecto de tocar en Puente Alto fue una experiencia muy agradable, fue muy lindo conocer las instalaciones del centro cultural, tuvimos una muy cálida bienvenida por parte de su director y vimos que hay muchas actividades para jóvenes. Llegó un público bien diverso en cuanto a edades y recibimos muy buenos comentarios por parte del público. Creo que es un tremendo proyecto el que tienen ahí y fue una muy, pero muy buena experiencia poder compartir en esa comuna".

 

 

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