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Un concierto impregnado de atmósferas impresionistas: esperanza y sarcasmo en la Sonata que resume el universo sonoro de Debussy, más la innovación rítmica y armónica del Trío de Ravel

15 de mayo de 2026


En la segunda actuación conjunta de los profesores de Música UC Marcela Rodríguez, Oriana Silva y Celso López, abordarán dos hitos de la música de cámara de la primera mitad del siglo XX: la Sonata para violín y piano de Claude Debussy y el Trío para violín, chelo y piano de Maurice Ravel. Serán dos conciertos a las 19 horas, el 19 de mayo en el CEO y el 20 en el GAM.

Dos obras cumbre de compositores franceses que están entre las grandes figuras de la primera mitad del siglo XX llegan a la 62a Temporada de Cámara UC, con tres profesores del Instituto de Música UC que han dado grandes muestras de un sobresaliente fiato.

En agosto del año pasado presentaron el programa "Tradición y vanguardia: Hindemith y Martinu" y celebraron el centésimo trigésimo aniversario del compositor alemán con su Dúo Scherzo y la muy famosa Sonata Op.11 n°4, además del Trío nº3 en Do Mayor del creador checo (ver nota).

Ahora la pianista Marcela Rodríguez vuelve a actuar junto con Oriana Silva, concertino de la Orquesta Usach, y con Celso López, violonchelo solista de la Orquesta Sinfónica Nacional de Chile.

"Debussy y Ravel, paisajes sonoros franceses" se titula el programa que presentarán en dos conciertos que se efectuarán a las 19 horas. El martes 19 de mayo en el Auditorio del Centro de Extensión Oriente (Jaime Guzmán 3.300, inscripción gratuita.) y el miércoles 20 de mayo en el Centro Cultural GAM ( Alameda 227, inscripción gratuita).

"Elegimos estas obras de Debussy y Ravel porque exploran distintas sonoridades de cada instrumento, creando distintas atmósferas típicas del Impresionismo" - Marcela Rodríguez

Se escuchará la Sonata para violín y piano que Claude Debussy compuso en 1917, sólo meses antes de morir, enfermo, consciente de la cercanía de su fin y en medio de la tragedia de la Primera Guerra Mundial, y el Trío en La menor de Maurice Ravel, pieza con la cual exhibió, en 1914, una nueva capacidad orquestal en el ejercicio de cámara.

"Tanto la sonata para violín de Debussy como el Trío de Ravel son obras que exploran distintas sonoridades de cada instrumento, creando distintas atmósferas típicas del Impresionismo. Es por eso que las elegimos", adelanta Marcela Rodríguez Hidalgo. "Son obras importantes y bellas dentro del repertorio de música de cámara", agrega.

"Esperamos que esta bella música conecte emocionalmente de manera directa con el público", la complementa Oriana Silva.

La profesora Rodríguez aprecia especialmente poder trabajar con estos dos colegas. "Ambos son músicos de excelencia, siempre aportando a lograr el máximo que podamos, y tanto Oriana como Celso hacen que los ensayos sean muy gratos", indica.

"Siempre es un agrado tocar con Marcela y Oriana, son grandes músicos y excelentes personas y amigas", coincide Celso López.

"Lo que más valoro de tocar con Marcela y Celso es la confianza musical que se va construyendo con el tiempo. Nuestra cercanía, además, hace que exista una comunicación mucho más natural. En obras como Debussy y Ravel eso es especialmente importante, porque son repertorios que requieren de mucha escucha, flexibilidad y sensibilidad entre los intérpretes. Cuando ya hay una historia compartida, todo fluye de manera más orgánica", explica por su parte Oriana Silva.

El programa fue diseñado por Marcela Rodríguez, quien se integró a la planta académica del Instituto de Música UC en el año 2022, donde enseña hace más de 20 años, como pianista correpetidora.

¿Qué quisiera destacar del carácter y del valor artístico de la Sonata de Debussy que tocarán?

"Son varias las cosas a rescatar. Primero, ésta sonata fue la última obra que Debussy escribió y tocó en público, junto al violinista Gaston Poulet en 1917, en plena Primera Guerra Mundial. Este mismo hecho, junto con el factor de encontrarse bastante enfermo, nos dice que no la compuso en una época 'normal'; lo que escuchamos nos hace sentir que está influenciado por esos factores. En esta obra escuchamos  momentos luminosos, sutiles, de esperanza, como el comienzo, y también momentos más oscuros, sarcásticos, para luego resaltar algún motivo. Es muy dinámica, llena de detalles y minimalista en su forma. Cabe destacar también, que él quiso hacer un ciclo de seis sonatas para distintos instrumentos, pero sólo logra completar tres de ellas".

Y en el caso del Trío de Ravel, ¿qué lo caracteriza y qué le hace ocupar el lugar que ocupa en el repertorio?

"Es una obra increíble, muy desafiante, pero lo más notable es que con ese lenguaje propio de Ravel logra atmósferas únicas, en cada uno de sus movimientos. Valiéndose de recursos vascos como de danzas, o de armonías extremas, logra que la música fluya entre los tres instrumentos, exigiéndoles técnicamente, también".

¿Son dos obras que un intérprete de tradición escrita suele conocer tempranamente en su carrera porque son de referencia? Si es así, ¿cómo ha cambiado la forma en la cual usted ve esta o estas obras desde ese primer momento hasta ahora?

"La Sonata de Debussy se podría conocer en una etapa temprana, a pesar de que requiere de bastante madurez musical. En lo personal, habiéndola tocado en varias oportunidades, siento que cada vez se descubren más detalles o se cambia la manera de interpretar algún fragmento. Por otro lado, creo que el Trío de Ravel requiere de mayor experiencia, tanto en lo instrumental como en música de cámara, por todos los desafíos que representa".

Oriana Silva, violinista, concertino de la Orquesta Usach y académica del Instituto de Música UC. Foto: Música UC.

Oriana Silva cumple un rol fundamental en la vida y el desarrollo de la Orquesta Usach, dado que es su concertino. Antes tuvo ese mismo rol en la  Sinfónica Universidad de Concepción y también fue violista de la Orquesta de Cámara de Chile. Desde 2014 es docente en el Instituto de Música Uc y en el magíster en Interpretación de la Universidad de Chile desde 2019.

¿Por qué ocupa el lugar que ocupa en la literatura de cámara la Sonata de Debussy que interpretarán?

"La Sonata para violín y piano de Claude Debussy ocupa un lugar muy especial dentro del repertorio de cámara, porque es una de sus últimas obras y, de alguna manera, resume todo el universo sonoro que él desarrolló durante su vida. A pesar de ser una obra breve, posee una gran intensidad expresiva y una libertad muy característica en el diálogo entre el violín y el piano. Además, es una pieza que rompe con muchas estructuras tradicionales y abre espacios de color, atmósfera y sutileza tímbrica, lo que al interpretarla nos hace entrar en un lenguaje muy íntimo y de profunda poesía".

¿Qué hace único al Trío de Ravel?

"El Trío para violín, violonchelo y piano de Maurice Ravel es una obra única por la riqueza de sus colores, en la que cada instrumento tiene momentos de virtuosismo, pero al mismo tiempo existe un equilibrio muy delicado entre los tres, como si fueran distintas voces de una misma textura sonora. Es una obra muy innovadora rítmica y armónicamente, donde Ravel incorpora, desde ritmos inspirados en la música vasca hasta sonoridades casi orquestales, logrando que un conjunto de cámara pequeño tenga una gran profundidad y amplitud sonora".

Celso López está cumpliendo 25 años como primer violonchelo de la Orquesta Sinfónica Nacional de Chile. Además de solista de esa agrupación, es profesor en el Instituto de Música UC e instructor de la Fundación de Orquestas Juveniles e Infantiles.

Este virtuosos violonchelista participará en el Trío de Maurice Ravel. "Para los que lo conocen seguro va a ser un gusto escucharlo y, quienes no lo conocen, estoy seguro de que se van a enamorar de esta obra, porque realmente es un original y fantástica", adelanta.

El profesor López es enfático: "Este trío de Maurice Ravel que interpretaremos es una de las obras de música de cámara más importantes de la primera mitad del siglo XX. Ravel es muy famoso por su Bolero, escrito para orquesta sinfónica y quizás su Cuarteto de cuerdas sea dentro de su producción camerística la obra más interpretada y la más famosa. Pero, sin duda, su Trío también merece ocupar un lugar relevante dentro de su repertorio artístico-musical".

Formalmente es tradicional, pues cuenta con cuatro movimientos. Sin embargo, aclara el profesor López, "a cada uno de esos movimientos Ravel le otorga características que los hacen muy originales. Por ejemplo, en su primer movimiento él utiliza melodías vascas, ya que su madre era de origen vasco y Ravel siempre estuvo muy inspirado por música española, al igual que muchos otros compositores franceses de esa época".

Igualmente explica los demás movimientos. "El segundo se llama Pantoum, que es una forma poética de Malasia que inspiró en este movimiento a Ravel, y en él utiliza la métrica de estos versos, que es una métrica muy particular de esta forma literaria, y la transpone a la música. Este movimiento es particularmente complejo y exige una gran precisión rítmica", señala.

El tercer movimiento, Passacaglia, corresponde a una forma musical muy usada en el Barroco, indica. "Consiste en un bajo que se repite durante todo el movimiento y sobre el cual se van realizando variaciones. Sin duda, es el momento más emocional de la obra", asegura el violonchelista.

El cuarto movimiento, con el que cierra, destaca, "está lleno de energía, de un virtuosismo extremo. Es un movimiento bastante moderno para su época".

 

 

 

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