Verónica Sierralta: "Bach es la razón por la cual me dedico al clavecín. Así puedo reivindicar a Bach, de alguna manera, en este instrumento"

22 de septiembre de 2022


La clavecinista abordará la Fantasía Cromática y Fuga, el Concierto Italiano y una selección de preludios y fugas del Clavecín bien temperado del célebre compositor barroco, el 27 y el 28 de septiembre. "Son tres obras que representan tres momentos distintos de Bach, tres afectos distintos", dice.

photo_camera Verónica Sierralta. Foto: Carlos Arriagada.

La profesora Verónica Sierralta se dedica por completo a Johann Sebastian Bach en el concierto que ofrecerá en la 58a Temporada de Cámara del Instituto de Música UC. Su programa se titula "Simplemente Bach" y lo estrenará el martes 27 de septiembre, en el Auditorio del Centro de Extensión Oriente (Jaime Guzmán 3.300), con inscripción aquí. Será a las 19 horas, con transmisión en directo, además, en musica.uc.cl. El concierto se repetición se realizará el miércoles 28, a las 19 horas, en el Centro Cultural GAM (Alameda 227), con inscripción aquí.

Verónica Sierralta, en concierto previo. Foto: Archivo Música UC.

El programa reúne algunas de las partituras más relevantes y más representativas del repertorio para clavecín solista de Johann Sebastian Bach: se escuchará la Fantasía cromática y Fuga en Re menor, BWV 903, y el Concierto Italiano, BWV 971, además de una selección de preludios y fugas del famoso Clavecín bien temperado. "Son obras fundamentales de la música barroca", asegura la clavecinista.

¿Por qué decidió hacer un concierto monográfico de Johann Sebastian Bach?

"Principalmente, porque es el compositor cumbre del Barroco tardío. Ya había hecho programas mezclando Bach con otros compositores, pero creo que merecía, en este momento, hacer un concierto para él solo. Voy a tocar una muestra de sus obras más importantes, tocaré preludios del Clavecín bien temperado en Do, Re y Mi, mayor y menor, y voy a tocar el Concierto Italiano, que necesita un teclado doble y fue la primera obra en la cual Bach especificó en cuál teclado tocar los pianos y en cuál toca los fortes. Y la obra obra es la Fantasía Cromática, que para mí era un desafío tan enorme que nunca me había atrevido ni siquiera a estudiarla. Nunca la había podido enfrentar, por miedo, y ahora me atrevo a tocarla y a terminar el año con eso. Espero tener más oportunidades de tocarla; es una tremenda experiencia dedicarse sólo a Bach, admirándolo de la manera en que lo admiro".

¿Cómo ha marcado Bach su vida como intérprete?

"Me sentí muy atraída por Bach desde el primer momento en que estudié. No sabía por qué, pero cada vez que tocaba Bach algo me pasaba en las manos, en el cuerpo, en la mente y me hacía sentir algo que no me hacían sentir otros compositores. Por eso empecé a investigar, primero, y luego estudié clavecín afuera de Chile. Bach es la razón por la cual estudié clavecín. Después descubrí otros compositores, pero él fue la razón por la cual estudié y me dedico al clavecín. Así puedo reivindicar, de alguna manera, a Bach en el clavecín".

"Bach es tan inteligente, que nos pilla a los que no somos tan inteligentes"

¿Por qué es particularmente importante para usted tocar la Fantasía Cromática y Fuga en Re Menor?

"Es una obra muy importante, culmine y que necesita mucha, pero mucho virtuosismo y, mucha fantasía, justamente. Me asustaba mucho y por eso quise retomarla; la había leído y en ese momento dije 'no, esto parece todavía no es para mí', pero creo que ahora ya estoy suficientemente mayor para enfrentarla. Además, si no la toco ahora a lo mejor no la voy a poder tocar nunca".

Es bien interesante lo que comenta porque uno está acostumbrado a pensar que los cantantes líricos se pueden echar a perder la voz si toman roles, por ejemplo operáticos, que exigen madurez vocal, pero no reflexiona tanto al respecto en el caso de los intérpretes instrumentales. 

"Para mí fue importante saber cuándo porque no es que yo dedique mi vida solamente a tocar, y además empecé tarde con el clavecín, yo partí primero por el piano. Hay que tener la calma, la madurez, el tiempo para pensar, y repensar. Es tan difícil la música de Bach, y tan poco natural al principio. Se vuelve natural, pero después de mucho tiempo. Es distinta, por ejemplo, de la música de Mozart, que uno se enfoca y la logra, aunque también sea difícil, porque todo es muy pianístico. Bach, en cambio, es pura intelectualidad y puro sentimiento, y entremezcla matemática y contrapunto. Es tan inteligente él, que nos pilla a los que no somos tan inteligentes. Entonces tiene que llegar un momento de madurez en que uno se atreva a descifrarlo. En mi caso, tuve que esperar el momento en que tuve la calma para afrontarlo. Porque no me había atrevido nunca con esa Fantasía. Pensé que nunca la iba a hacer, que la iba a escuchar, nada más".

Verónica Sierralta, en concierto previo. Foto: Archivo Música UC.

Verónica Sierralta estudió piano desde niña, y estudió en la Universidad de Chile licenciatura en Educación, ritmo auditivo, solfeo y armonía. "Fue una carrera que me llenó porque me gusta mucho hacer clases y me formé para enseñar lenguaje, armonía y piano funcional. En paralelo estaba estudiando piano y fui metiéndome en el repertorio. Aunque usted no lo crea, descubrí a Bach con Carlos Botto, que era mi profesor de piano, porque él me mostró obras de Bach en sus versiones más originales en cuanto a las partituras. Antes de eso, cuando yo veía Bach en las ediciones Ricordi, por ejemplo, decía 'esto es chino', porque estaban muy mal escritas", recuerda.

"Carlos Botto me mostró esas otras partituras y ahí me di cuenta de que Bach me elevaba. Era una sensación en los dedos, que me parecía muy increíble. Terminé la carrera, pero ya había empezado a tocar clavecín, por casualidad, en grupos de música antigua donde yo cantaba. Comencé a tocar flautas y otros instrumentos antiguos, y me fui quedando con la spinetta y con el clavecín. Gracias a Alejandro Reyes me empecé a preparar para estudiar clavecín. Postulé a Inglaterra, pero a través del canto, que era lo que más había hecho, con conciertos y grabaciones, y una vez allá tuve varios profesores de clavecín", agrega.

Tenía en ese momento 28 años, por eso dice que empezó tarde. Ya trabajaba, como docente, en la Escuela Moderna, y había concursado para enseñar armonía y piano en el Instituto de Música UC. Con su marido, el tenor Rodrigo del Pozo, se fueron a estudiar a Inglaterra. Al volver a Chile, Sierralta concretó la docencia en Música UC, y actualmente enseña piano funcional, lectura y bajo continuo.

Verónica Sierralta. Foto: Carlos Arriagada.

Los conciertos que dará Verónica Sierralta el 27 y 28 de septiembre marcarán su debut en las tres obras del programa. La profesora invita a "conocer a Bach en el instrumento que él conoció y que él tocó, el instrumento que él sintió en su corazón. Los preludios y fugas del Clavecín bien temperado, la Fantasía Cromática y Fuga, y el Concierto Italiano representan tres momentos distintos de Bach, tres afectos distintos, y el afecto más triste es el de la Fantasía Cromática porque él viene llegando de un viaje largo y se encuentra con que su mujer está muerta. Por eso la carga es tan fuerte. Es una obra caótica, que demuestra la angustia que tenía Bach en ese momento".

¿Cuán distintos son los afectos en las tres obras del programa? En el caso de la Fantasía Cromática y Fuga, hay algo desesperado?

"Sí, hay desesperación. Se nota ahí que estaba desesperado, como si no supiera qué hacer, y en ciertos acordes parece estar enojado. Es que era un momento fuerte. En cambio, hay calma en los preludios y fugas, que los hace como un ejercicio intelectual para mostrar algunos principios. Quería mostrar, por ejemplo, que se podía tocar en todas las tonalidades, que uno podía hacer un temperamento en cada tonalidad. Eso es algo que antes no se podía hacer. Ahora, en el Concierto Italiano él está feliz, porque parece que lo que más le gusta es la música italiana, le encantaba. Además, parece estar mostrando cómo funcionan los dobles teclados; en el Concierto Italiano y en las Variaciones Goldberg especifica cuándo es el teclado de arriba, cuándo es el de abajo y cuándo son ambos. Son distintos momentos de él, se nota de inmediato, sin pensarlo. Son tres afectos diferentes".

Verónica Sierralta en un concierto previo. Foto: Archivo Música UC.

El doble teclado que Bach explora en el Concierto Italiano, indica Verónica Sierralta, funciona mediante un acoplamiento; el teclado de abajo es fuerte y el de arriba, piano. El inferior tiene dos registros y uno solo el superior. "Además, esta obra necesita el registro del 'cuatro pies', típico del clavecín francés o flamenco, y que este instrumento que usaré lo tiene", señala.

En las notas al programa se destaca que en el caso del Concierto Italiano, escucharemos una sonoridad llena en el teclado inferior y su contraste con la delicadeza de un solo en el teclado superior. ¿Eso implica que el rango es más amplio cuando hay dos teclados?

"Sí. En general, el clavecín puede hacer poca dinámica, porque no hay crescendo ni diminuendo. Es decir, hay, pero no como en el piano, y por eso es que el piano se llamó pianoforte, porque podría hacer pianos y fortes. En el clavecín, la manera de hacer pianos y fortes es tocando con tres registros o dos".

 

 

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