Verónica Sierralta y Gonzalo Beltrán, líderes de la Orquesta Barroca Oriente hablan de su debut en la 58ª Temporada de Cámara

18 de mayo de 2022


Dos conciertos para violín, uno para clavecín y uno para orquesta abordará el nuevo conjunto el martes 24 de mayo. Se rescatará una obra de la compositora alemana Wilhelmine von Bayreuth y se escucharán también emblemáticas creaciones de Bach, Locatelli y Vivaldi. “Mostrar las distintas facetas del concierto nos pareció interesante”, explica Gonzalo Beltrán, y Verónica Sierralta destaca que “los cuatro conciertos son fantásticos, preciosos y muy virtuosos. Su belleza nos emociona cuando los tocamos”.

A sólo tres semanas de su debut, un conjunto nacido en el seno del Instituto de Música UC protagonizará el cuarto concierto de la 58ª Temporada de Cámara de Música UC.

La Orquesta Barroca Oriente actuará el martes 24 de mayo en el Auditorio del Centro de Extensión Oriente (Jaime Guzmán 3.300), con aforo de cien personas y transmisión en vivo en Musica.uc.cl. Además, ofrecerán un concierto de repetición el miércoles 25 de mayo en la Parroquia de la Anunciación (Pedro de Valdivia 1850), con aforo de 60 personas. Ambos serán a las 19 horas, con inscripción gratuita aquí.

La nueva agrupación dedicada al Barroco debutó el 2 de mayo en el XVI Festival Internacional de Música Antigua de la Usach. “Fue una experiencia muy buena; tuvimos éxito, le gustó muchísimo a la gente y nos van a incluir en un disco de la Usach. Quedamos muy contentos”, comenta la clavecinista y académica de Música UC Verónica Sierralta, directora artística del proyecto. Coincide el profesor Gonzalo Beltrán, y concertino de la Orquesta Barroca Oriente: “La experiencia de tocar juntos fue muy buena, el resultado sonoro fue muy bonito y además el Teatro Aula Magna Usach es exquisito para tocar y le quedó muy bien a este tipo de repertorio”.

Gonzalo Beltrán: “Nos gustó la idea de que todos los músicos tuvieran la posibilidad de pararse adelante y tocar un concierto para solista”

El núcleo de la Orquesta Barroca Oriente lo integran los profesores de Música UC Gonzalo Beltrán, en violín; Carlos Arenas, en contrabajo, y Verónica Sierralta en clavecín, junto con Sebastián Mercado, en violonchelo. “Sebastián Mercado es importantísimo porque es la persona que sabe más sobre chelo barroco y lo mismo Carlos Arenas, quien tiene el instrumento entorchado en tripa. Ambos son expertos, tal como Gonzalo Beltrán”, destaca la profesora Sierralta.

Sebastián Mercado y Eduardo Figueroa.

En los dos conciertos programados en la 58ª Temporada de Cámara también participarán Felipe Muñoz, Nicolás Pacheco, Tomás Ruz y Paula Rosales, en violines; Paulina Sauvalle y Matías Torres, en violas, y Eduardo Figueroa en tiorba. “Somos profesores y ex alumnos de la Universidad Católica, además de un estudiante que se titula este año”, detalla la clavecinista.

Interpretarán el programa “Conciertos Barrocos”, el mismo que ofrecieron con gran éxito en la Usach. Tocarán en la afinación de 415 Hz, y en temperamento barroco. Abrirán con el Concierto en Sol menor para clave, cuerdas y bajo continuo de Wilhelmine von Bayreuth, seguirán con el Concierto para violín en Re menor, BWV 1052, de Johann Sebastian Bach, el Concierto para violín Op.3 nº 10 de Pietro Antonio Locatelli y cerrarán con el Concierto para orquesta de cuerdas en Sol menor, RV 156, de Antonio Vivaldi.

Carlos Arenas.

Nos gustó la idea de que todos los músicos tuvieran la posibilidad de pararse adelante y tocar un concierto para solista, y de mostrar distintos instrumentos, porque hay un concierto para clavecín y dos conciertos para violín. También, mostrar ese pequeño concierto para orquesta de Vivaldi; se llama concierto, pero tiene la particularidad de que no hay un instrumento solista, sino que toda la orquesta participa de manera concertante, es decir, dialogando, presentando distintos temas, compitiendo a veces y muchas veces en consonancia. Mostrar estas distintas facetas del concierto nos pareció interesante”, explica Gonzalo Beltrán.

Verónica Sierralta: “La obra que presentaremos de Wilhelmine von Bayreuth no es opacada por ninguno de los otros tres conciertos”

Verónica Sierralta, en tanto, destaca la novedad que reviste la interpretación de una obra de una compositora del barroco tardío como Wilhelmine von Bayreuth, a través de un concierto que no se había escuchado antes en Chile. “Esta obra de Wilhelmine no es opacada por ninguno de los otros tres conciertos. Cada uno de estos cuatro conciertos son fantásticos, preciosos y muy virtuosos. Su belleza nos emociona cuando los tocamos”, asegura.

La clavecinista agrega que la visión del concierto de esta compositora “está muy a la par de lo que fueron después los conciertos de Mozart y de Beethoven. Es impresionante, el concierto comienza con un Sol-Si-Re-Sol-Si y eso se llamó en la época el mannheimer rakete, que era como hacer arpegios ascendentes en los conciertos. Era muy típico, y ella lo usa. Siendo además, mujer, y siendo tan ávida de otras artes también, me extraña que haya sido tan precursora de los conciertos de Mozart”.

En la época, la cadenza se improvisaba, tomando temas del mismo movimiento, y esta obra de Von Bayreuth no es la excepción. “En el primer movimiento ella indica ‘agregar un capricho aquí’. Tuve que inventarlos”, cuenta Sierralta.

Verónica Sierralta.

Destaca, además que “Bach admiraba muchísimo a Vivaldi y copió muchas cosas de Vivaldi; transcribió también muchos conciertos de Vivaldi, así que Bach estaba empapado del estilo italiano, le gustaba mucho. El concierto de Wilhelmine, en tanto, es bien del estilo alemán; ella era prusiana, vivió principalmente en Berlín y en Bayreuth, y estudió con el famoso profesor de laúd Leopold Weiss. Entonces, los conciertos de Wilhelmine y de Bach están ligados porque tienen reminiscencias de Vivaldi”.

Coincide el profesor Gonzalo Beltrán, al contrastar las obras elegidas de Bach y de Vivaldi. “Bach se inspiró muchas veces en la manera de escribir de Vivaldi, sobre todo en sus Conciertos Brandenburgueses, esta manera del concerto grosso que usó como modelo el modelo italiano de concerto, pero claro, con la elaboración y la complejidad propias que tienen las obras de Bach. Entonces el Concierto para violín de Bach tiene una dimensión mucho más grande, es mucho más largo, mucho más intrincado en su contrapunto, y el despliegue que hace en el uso de la armonía es también mucho más complejo, la cantidad de modulaciones que hay, la cantidad de variaciones armónicas que hace del mismo tema. En ese sentido el Concierto que tocaremos de Vivaldi es un poco más temprano y un poco más sencillo”, asegura el violinista.

Cuatro de los profesores que actuarán el 24 y 25 de mayo.

Ambos académicos de Música UC coinciden también en otra cosa: el Concierto para violín Op.3 nº 10 de Pietro Antonio Locatelli exhibe mayores diferencias. “Aunque todos los conciertos que tocaremos tienen la presencia del estilo italiano, el más diferente de todos es el de Locatelli”, declara Verónica Sierralta.

“En términos de estilo, Locatelli muchas veces ya está mirando hacia adelante. Sus conciertos son bien conocidos, sobre todo por los caprichos. De hecho, los 24 Caprichos de Paganini usan como modelo a los 24 Caprichos de Locatelli”, explica Gonzalo Beltrán. Destaca, además, que cada uno de los 12 conciertos de L’arte del violino, el opus 3 de Locatelli, “tiene descrita en su primer y tercer movimientos una especie de cadenza, que son caprichos. Y estos caprichos son bien populares por la dificultad técnica que tienen”, aclara el violinista.

Gonzalo Beltrán: “Ser un intérprete activo en los conciertos se complementa muy bien con la docencia”

Gonzalo Beltrán es uno de los profesores más activos en la programación de conciertos de Música UC. “Me encanta tener esa participación activa, me aburriría un poco si no estuviera tocando tanto y tan seguido, y sobre todo repertorios tan variados. Si bien me gusta mucho el Barroco y es una de las áreas en las que más énfasis pongo, me gusta tocar todo tipo de repertorio, me encanta participar en programas más clásicos, más románticos y de música contemporánea”, comenta el profesor.

Gonzalo Beltrán.

“Además, creo que se complementa muy bien con la docencia porque uno le está dando todos los días consejos a los alumnos sobre cuál es la mejor manera para abordar un repertorio, enfrentarse a un escenario, el trabajo en orquesta o en un ensamble de cámara y, al ser musicalmente activo uno está poniendo en práctica esas mismas cosas que está enseñando, de manera que se fortalece la transmisión de conocimientos. Al mismo tiempo, le da la oportunidad a los alumnos de ir a escuchar y ver si lo que les cuento en clases es verdad o invento”, agrega Gonzalo Beltrán, quien se especializó en violín barroco en Alemania, y trabajó varios años como freelance, con diversos conjuntos de música antigua.

¿Qué es lo que más le atrae del repertorio barroco, como violinista?

“Principalmente que es una manera distinta de interpretar la música; es una búsqueda de colores, de sonoridades y de articulaciones distinta de lo que estoy acostumbrado a hacer con el violín moderno. Por otro lado, hay una enorme cantidad de repertorio que es muy interesante de tocar y tiene una muy buena llegada con el público. Es inagotable; uno puede estar toda la vida descubriendo obras nuevas. Y la sonoridad de los instrumentos también me atrajo mucho; no es lo mismo tocar un violín con cuerdas modernas que tocar un violín con cuerdas de tripas, donde el sonido es un poco más oscuro, tiene un poco más de grano”.

¿Cuán interesante es para usted liderar la Orquesta Barroca Oriente?

“Cuando se lidera un conjunto, uno puede plasmar más fielmente las ideas musicales propias. Uno siempre hace eso con el instrumento, pero cuando uno está al frente de una orquesta, la orquesta se convierte en el instrumento, de manera que uno le puede dar forma a los bajos, a las voces intermedias, a los balances. Eso es interesante siempre”.

Verónica Sierralta: “La idea es que la Orquesta Barroca Oriente sea de instrumentos con cuerdas de tripa y con una interpretación históricamente informada”

Mientras la dirección musical de la Orquesta Barroca Oriente depende del profesor Beltrán, Verónica Sierralta está a cargo de la dirección artística. “También una cohesión entre todos, busco la música y organizo. Pero estamos tratando de que esto sea un trabajo colectivo, escuchamos todas las sugerencias que se hacen en nuestro trabajo”, detalla la clavecinista.

¿Por qué decidieron formar una nueva agrupación barroca? ¿Cuál es su misión?

“Principalmente fue porque el Instituto de Música UC no tenía una orquesta, a pesar de haber sido pionero de la música antigua en su origen, y había que formar una cada vez que era necesario. A fin del año pasado conversé con Gonzalo Beltrán a ver si me apoyaba, porque sin él era imposible; es la persona más adecuada esta agrupación que es principalmente de cuerdas y en la que después iremos agregando otros instrumentos barrocos para distintos repertorios. La idea es que la Orquesta Barroca Oriente sea de instrumentos con cuerdas de tripa y arcos barrocos y con una interpretación históricamente informada”.

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