Žarko Perišić, del Dúo Pfagottiano: “Estamos expectantes por nuestro primer concierto en Sudamérica”

2 de diciembre de 2021


El martes 7 de diciembre, en el marco del programa de intercambio académico Erasmus, se ofrecerá un concierto extraordinario del Dúo Pfagottiano, de Zagreb, en el Centro de Extensión Oriente. El fagotista Žarko Perišić y la pianista Marina Matolić abordarán una de las sonatas más famosas de Camille Saint-Saëns y obras de los compositores croatas Boris Papandopulo, Rudolf Metz y Emil Cossetto. El concierto contará con público presencial y transmisión en directo. Su visita incluye, además, clases magistrales abiertas.

Son dos virtuosos instrumentistas; pero además de una larga trayectoria como intérpretes, son académicos de la Academia de Música de Zagreb. Allí se conocieron hace 16 años y desde entonces han trabajado juntos como el Dúo Pfagottiano.  

“Nuestro nombre, con las palabras ‘piano’ y ‘fagot’ entrelazadas, ilustra exactamente cómo nos sentimos cuando tocamos juntos. No hay un solista único, ni un acompañante fijo, sino que es un intercambio constante de ideas, melodías y juegos de rol. Esta intercambiabilidad y flexibilidad nos ha permitido ofrecer ya más de 40 conciertos juntos”, comenta fagotista Žarko Perišić, quien integra el Dúo Pfagottiano con la pianista Marina Matolić.

“Ella era la pianista acompañante de la clase de fagot en la Academia de Música de Zagreb cuando yo ingresé como profesor. Rápidamente empezamos a tocar juntos; es una fabulosa pianista”, recuerda el fagotista. El martes 7 de diciembre, a las 19:00 horas, ambos ofrecerán un concierto en el auditorio del Centro de Extensión Oriente, con público presencial y transmisión en vivo en Musica.uc.cl. La inscripción es gratuita e individual y se realiza aquí.

Este concierto se enmarca dentro del programa de intercambio académico Erasmus e incluye una nutrida agenda pedagógica desde el 3 al 7 de diciembre. Trabajarán con estudiantes de la cátedra de fagot, de música de cámara y de composición.

“Estamos muy agradecidos de que la Universidad Católica de Chile y la Academia de Música de Zagreb hayan firmado el programa de intercambio Erasmus, que permite que los profesores de un país puedan visitar el otro para intercambiar ideas y miradas sobre los mismos tópicos que todos enseñamos. También estamos muy agradecidos de la invitación del maestro Aliocha Solovera”, comenta Žarko Perišić. 

“Estamos muy entusiasmados de la clase que tendremos con compositores jóvenes, intentando encontrar soluciones para nuevos desafíos y modos de usar el lenguaje moderno. Nos gustaría ver las ideas que ellos tienen, y expandir su imaginación respecto de qué se puede hacer con el instrumento y cómo explorar estas nuevas posibilidades”, agrega el fagotista. “También espero con ganas las lecciones de música de cámara con los estudiantes, para mostrarles lo que sabemos respecto de cómo se está haciendo hoy en día música en Europa Central”, señala.

Entre las actividades del Dúo Pfagotiano para estudiantes del Instituto de Música UC, se cuentan clases dentro del curso de música de cámara. Se trabajarán tres obras: el Trío Kegelstatt KV. 498, de Mozart; el Trío Op.1 N°1 de Beethoven, y el Trío Élégiaque N° 1, de Rachmaninov. Se realizarán el viernes 3, a las 17:00 horas y el lunes 6, a las 11:30 horas.

También habrá actividades abiertas: Žarko Perišić ofrecerá una clase magistral sobre nuevas técnicas de fagot, para intérpretes de ese instrumento y compositores, el lunes 6 a las 18:30 horas, y una clase magistral para estudiantes de fagot, el martes 7, a las 9:00 horas. Pueden participar alumnos de otras instituciones y también profesionales, con cupos limitados de acuerdo con los aforos, e inscripción gratuita con Carmen Sánchez (csancheg@uc.cl). Se requiere, en el caso de los instrumentistas de viento una muestra de PCR o Antígeno Negativo con fecha del lunes 6 de diciembre.

Aliocha Solovera, subdirector académico del Instituto de Música UC destaca que Erasmus tiene varios programas con Latinoamérica que permiten intercambios tanto de alumnos como de profesores. Él mismo enseñó en la Academia de Música de Zagreb, en 2019, a través de este programa internacional. “Hice clases en varios cursos; los profesores me dijeron cuáles eran las materias que necesitan trabajar, y yo preparé justamente esas materias. O sea, tenía que calzar con sus programas”, recuerda el compositor.

A su juicio, el positivo impacto que trae para un estudiante la posibilidad de tener clases con académicos que además son intérpretes con una carrera activa, como es el caso del Dúo Pfagottiano, tiene que ver con la variedad de experiencias nuevas que pueden traspasarles

“Žarko Perišić toca en varios conjuntos que son muy prestigiosos; por ejemplo, en la  Camerata de Salzburgo que es un grupo austriaco especialista en música barroca y clásica, pero también participa con mucha frecuencia en el KlangForum, que también es el ensamble austriaco dedicado a la música contemporánea más prestigioso. Siempre se puede transmitir a los alumnos parte de esas experiencias de trabajar con distintos directores y conjuntos. Esa doble militancia de tocar música tradicional clásica, romántica y barroca, pero también tener una especialización en música muy actual, contemporánea, siempre es valiosa. Eso se complementa muy bien. Y en el caso de la pianista Marina Matolić, ella también ha trabajado con muchos intérpretes en grupos de cámara, que es su especialidad, y esa es una experiencia muy valiosa”, detalla Aliocha Solovera.

En su concierto del 7 de diciembre, el Dúo Pfagottiano contrapondrá la última obra que escribió Camille Saint-Saëns, su Sonata para fagot y piano. “Es muy famosa, desafiante y hermosa. Es una de las pocas piezas románticas para fagot que existen”, apunta Žarko Perišić. 

El programa se completa con tres obras representativas de la creación musical croata en el siglo XX: la conocida Elegía para fagot y piano de Boris Papandopulo; Preludium-Pastorale –Scherzo de Emil Cossetto y Elegía y Humoresque de Rudolf Matz. 

Boris Papandopulo, indica el fagotista, “es uno de los compositores más prolíficos de todos los tiempos, escribió casi 500 obras. Puedes comparar su escritura con la de Igor Stravinsky, no en un sentido musical, sino en el modo en que trata los instrumentos, con pasajes inusuales, y porque es técnicamente desafiante y altamente demandante”.

Aclara, además, que los tres movimientos de Emil Cossetto ofrecen una relectura de melodías tradicionales del norte de Croacia, cerca de la frontera con Hungría, y que la obra de Rudolf Matz es originalmente para chelo y piano. “La transcribimos para fagot porque contiene una de las más hermosas melodías tradicionales, Vehni, Vehni Fijolica, una canción triste, pero también muy hermosa y popular en Croacia”, explica. “Vehni, Vehni Fijolica”, en dialecto local, equivale a “violetas marchitas y marchitas”.

También tienen “en dedo” algunos encores. “Estamos expectantes de ofrecer nuestro primer concierto en Sudamérica, y que sea en Santiago de Chile”, reconoce Žarko Perišić, quien además de profesor es solista de fagot de la Orquesta Sinfónica de la Radio y Televisión Croata. 

¿Cómo enriquece la práctica interpretativa su trabajo como profesor, y viceversa?

“Primero que todo, para tener la oportunidad de enseñar en la Academia de Música de Zagreb debes tener un cierto nivel artístico como intérprete; sólo así tienes algo que traspasarles a tus estudiantes. En las clases, por otra parte, debes cubrir el repertorio desde el siglo XVII al XXI, de manera que conoces obras que no has tocado. Al tener que enseñar, adquieres conciencia de muchísimas cosas, lo que impacta positivamente nuestra interpretación, y todo aquello que estamos intentando que nuestros estudiantes aprendan, es lo que usamos, pensamos y hacemos efectivamente como intérpretes”.

En su actividad musical es evidente el compromiso que tiene con la música contemporánea, especialmente la de Croacia. ¿Por qué es importante para usted?

“La interpretación de música contemporánea es una parte importante de mi actividad musical. No sólo estoy comprometido con el Cantus Ensemble, sino que llevo ya 25 años como miembro del Ensemble for New Music, de Austria, y he sido miembro de los ensembles Klangforum y XXJH de Viena, del MusikFabrik de Colonia y del KlangForum Heidelberg de Alemania. Conozco el pulso de nuestros tiempos; he tocado algunas de las obras más difíciles que han sido escritas en los últimos 70 años en el mundo. Esto me mantiene fresco porque siempre es nuevo y desafiante; nos hace extender nuestro conocimiento para comprender las partituras y nos permite explorar las nuevas posibilidades de nuestros instrumentos, de hecho, usamos técnicas que sólo se utilizan en la música contemporánea. Y como muchas veces nos encontramos con un texto que nadie ha interpretado antes, debemos encontrar nuevas soluciones, incluso para cosas que parecen imposibles en el papel. Esto nunca me ha dado miedo. Además, representa una enorme ganancia el trabajar con otros fabulosos artistas que son capaces de entender profundamente la música y nos guían a través de este mundo lleno de descubrimientos”.

¿La práctica de la música contemporánea enriquece su interpretación de otros repertorios?

“Sí. El conocimiento que voy adquiriendo, a través de la música contemporánea, del instrumento, así como el perfeccionamiento de mis habilidades y de la comprensión de la música son fundamentales para el nivel que puedo alcanzar en el fagot en distintos repertorios. Te da un mayor dominio de todas las posibilidades de tu instrumento, pues los compositores contemporáneos siempre están rompiendo los límites. Nosotros sabemos cómo tocar un Concierto de Mozart, lo hemos tocado 50, 60 u 80 veces, y hemos tocado 20 o 25 veces las sinfonías de Brahms. En la música contemporánea, si llegas a tener la oportunidad de tocar una obra más de dos o tres veces, es excepcional, pero siempre cambia tu interpretación. Siempre es algo nuevo”.

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